Esta actividad de escritura es estupenda para centrarse en las ventajas de trabajar con los demás y compartir ideas. Puedes probar esta actividad de poema sobre el trabajo en equipo después de leer nuestro cuento para Nivel Primario "Un equipo ganador".
Creando un Poema Acróstico sobre el Trabajo en Equipo
Utiliza las letras de "Equipo" para escribir un poema inspirador.
Esta plantilla de poema acróstico incluye la palabra "equipo". Los niños utilizan cada letra inicial de la palabra para escribir una palabra, frase u oración sobre el trabajo en equipo.
Puedes generar palabras sobre el trabajo en equipo en grupos o en clase.
La Poesía Chilena y el Trabajo
La poesía es lo que hace el poeta. Se es o no es poeta, y allí no caben nacionalidades. El poeta es quizás uno de los menos indicados para decir cómo crea.
Cada poeta tiene una línea que va siguiendo. Importa no es dar en el blanco, sino lanzar la flecha.
A veces no es responsable de lo que hace. La duda es nuestra pasión y nuestra pasión es nuestra tarea".
Gabriela Mistral y la Lucha por la Igualdad Salarial
La ganadora del premio Nobel de Literatura escribió más de 25 textos relacionados con el trabajo, entre poemas, artículos y conferencias. Gabriela Mistral siempre abogó por la reforma agraria, de la que fue testigo en México.
También dedicó palabras a la condición laboral de la mujer, en especial a la igualdad salarial. “Lo único que habría que pedir, es que cuando estas ocupaciones sean desempeñadas por mujeres, los patrones paguen los mismos sueldos de cuando eran disfrutadas por los hombres. Porque pasa al respecto algo curioso, que constituye, en el fondo, una injusticia y una inequidad: cuando una mujer ocupa un puesto que antes era desempeñado por un hombre, en el acto disminuye el sueldo”.
“Las obreras industriales han visto sufrir sus salarios en las ciudades pero la nivelación está muy lejos todavía. Las trabajadoras del campo viven todavía el absurdo que bueno es llamar delito: su jornal, en algunos países es la mitad del masculino sin que haya diferencia alguna en la faena”, agrega.
Asimismo, en el discurso que pronuncia desde los balcones de La Moneda en su visita a Chile en 1954, dedica palabras a los obreros, a los maestros de escuela y a las mujeres. “Vosotros ganais vuestra vida con mucha más dureza que yo. El Trabajo tiene, como detallas, dos caras: la una declara a voces la honra que él conlleva y dá, y es cara es hermosa; la otra confiesa el dolor, la fatiga, la monotonía”.
Pablo Neruda y sus Obligaciones Poéticas
A mis obligaciones de Pablo Neruda habla del trabajo desde la poesía. “Yo trabajo y trabajo, /debo substituir/ tantos olvidos, / llenar de pan las tinieblas, /fundar otra vez la esperanza (…) No es para mí sino el polvo, /la lluvia cruel de la estación, / no me reservo nada/ sino todo el espacio/ y allí trabajar, trabajar, / manifestar la primavera”.
“El trabajo de los escritores, digo yo, tiene mucho de común con el de aquellos pescadores árticos. El escritor tiene que buscar el río y, si lo encuentra helado, necesita perforar el hielo. Debe derrochar paciencia, soportar la temperatura y la crítica adversa, desafiar el ridículo, buscar la corriente profunda, lanzar el anzuelo justo, y después de tantos y tantos trabajos, sacar un pescadito pequeñito. Pero debe volver a pesar, contra el frío, contra el hielo, contra el agua, contra el crítico, hasta recoger cada vez una pesca mayor”.
Nicanor Parra y las Horas de un Antipoeta
Nicanor Parra no empezó como poeta, sino como profesor de matemáticas y de física. Durante aproximadamente cincuenta años, el ‘antipoeta’ dio clases en aulas de liceos y universidades, a veces clases de números y a veces de letras.
“He perdido la voz haciendo clases. / (Después de todo o nada/Hago cuarenta horas semanales)”, escribió el oriundo de San Fabián. El poema, que permite ver y oír al poeta, devela su postura crítica ante la labor. “Por el exceso de trabajo, a veces/ Veo formas extrañas en el aire”.
“Detrás de este mesón inconfortable/ Embrutecido por el sonsonete/ De las quinientas horas semanales”, termina de escribir Parra.
Pedro Lemebel y su Aversión al Trabajo
El escritor chileno, conocido como un verdadero cronista urbano, exploraba las realidades sociales en primera persona y las plasmaba en sus textos, como en La esquina es mi corazón y Tengo miedo torero.
“Nunca me gustaron los jefes, los patrones, los gerentes, los directores, los capataces y los editores”, comienza diciendo.
“Vengo de una familia de trabajo, y siempre laburé en miles de oficios; desde pequeño haciendo aseo, encerando, limpiando vidrios en casas de ricos, haciendo de un cuanto hay para agarrar unas monedas, traficando yerba, pirateando libros prohibidos en dictadura, pintando tarjetas y poleras que ofrecía para la pascua, hipiando y vendiendo cachureos en las ferias artesanales. Porque no me dio para puta, me faltó cuerpo, y por eso estudié pedagogía y después vinieron tres años de profe haciendo clases; pero la verdad, el catecismo del trabajo nunca me gustó y opté por reivindicar el ocio pensante. Nos deberían pagar por pensar, es un lindo y tranquilo oficio”, escribió.
“Me cuesta reconocer el placer casi religioso del trabajo. Debe ser porque siempre me dijeron que el trabajo engrandece al hombre, y yo no soy tan hombre. No estoy ni ahí con el trabajo. Y lo repito, y lo digo con todas sus letras: Nunca me gustó trabajar (…) Quisiera no escribir más, ganarme la polla gol, quedarme para siempre volado y enfermo de hedonista tomándome un ron de guata al sol en una playa del norte. Después de tanto darle duro a la sobrevivencia, creo que me lo merezco y se lo merecen los trabajadores del mundo: Uníos en merecida huelga de brazos”, continúa su texto.
Rafael Rubio y la Transformación del Dolor en Poesía
“Viernes Santo” es un libro que transforma el dolor en poesía. Antes creía en el ejercicio poético y que un poema se podía salvar por la perfección de su forma. Ahora me parece que no.
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