La recreación es especialmente importante en el desarrollo integral de los niños y adolescentes, ya que mejora su calidad de vida y les proporciona importantes beneficios psicoemocionales, cognitivos, físicos y sociales.
Beneficios de la Recreación en Niños y Adolescentes
¿Cuáles son esos beneficios? A continuación, la doctora Macarena Díaz, pediatra de Clínica Las Condes, detalla los beneficios de la recreación.
- Aumento de la Confianza: La recreación aumenta la confianza en sí mismo de los niños y adolescentes, ya que en ese contexto se deben vencer desafíos e imprevistos del entorno que estimulan a dar lo mejor de sí mismo, a enfrentar y resolver nuevas dificultades aprendiendo de las diferentes experiencias.
- Desarrollo de la Imaginación y Creatividad: El relacionarse en forma libre con su entorno, debiendo resolver autónomamente los diferentes retos o desafíos que este le pone, favorece el desarrollo de la imaginación, creatividad y memoria, junto con la concentración y atención. Además, en esta relación con el entorno, a través de su propia experiencia, se refuerzan nociones básicas como color, tamaño, forma, espacialidad y cantidad.
- Desarrollo de Destrezas Motoras: La recreación favorece el desarrollo de diferentes destrezas motoras. Es aconsejable que, desde pequeños, los niños exploren diferentes actividades recreativas y experimenten momentos de ocio que estimulen su propia imaginación y creatividad para lograr entretenerse.
- Relajación y Control Emocional: El oír música, oír o tocar algún instrumento y bailar, o al menos mover el cuerpo al son de la música, ayudan a relajarse y controlar las emociones, favorecen la autoestima y mejoran la tolerancia a la frustración y la capacidad de resolver problemas, mejora la sensibilidad y aumentan la sensación de placer, alegría, felicidad y optimismo, además de calmar el estrés, la ansiedad y el dolor.
- Beneficios de la Actividad Física: Realizar actividad física diaria tiene grandes beneficios. Favorece la relajación y disminuye la ansiedad; mejora la circulación, la respiración, la digestión y el metabolismo; estimula la concentración, la memoria y el aprendizaje; fortalece los huesos, los músculos, el sistema inmunológico, la motricidad, el equilibrio y el tono muscular. Por esto, es imprescindible, desde pequeños, fomentar el juego en movimiento (corriendo, saltando, bailando, con una pelota, etc.).
- Fomento de la Lectura: Para esto, se debe intentar desde pequeños desarrollarles el gusto por la lectura. ¿Cómo? Leyéndoles un cuento diariamente, permitiendo que miren y toquen los dibujos, que elijan el cuento de ese día, que puedan comentar sus sentimientos con confianza y tranquilidad. La lectura favorece la imaginación, la creatividad, la capacidad asociativa; despierta la curiosidad intelectual, desarrolla el entendimiento y la memoria. Al involucrarse en el libro, la lectura fortalece la capacidad de concentración y atención, mejora la lectura mecánica y comprensiva, logrando así estudiar de forma más eficiente, mejorando el aprendizaje y el rendimiento escolar.
- Exploración de Manualidades: También es recomendable permitir que desde pequeños realicen manualidades, explorando diferentes técnicas artísticas (pintura, escultura, collage, tejido, bordado, greda, arcilla, plasticina, entre muchas otras).
- Contacto con la Naturaleza: El contacto con la naturaleza y la vida al aire libre es una instancia de muchos beneficios para grandes y chicos. Mejora el estado físico, favorece el desarrollo de la autonomía, creatividad e imaginación ya que expone de manera improvisada a diferentes desafíos.
Dinámicas Grupales para una Jornada Recreativa
Las dinámicas son una excelente estrategia para desarrollar diversos temas y lograr diferentes propósitos en muchos ámbitos, incluida la educación. Son múltiples las bondades que ofrecen como estrategias a aplicar en el aula. No hay nada más serio que un juego: no existe otra actividad humana que esté tan estructurada y que tenga tantas reglas, contenidos, procedimientos, objetivos, límites de tiempo e incentivos como un juego. De hecho, la única manera de que funcione es que todos sus participantes “se lo tomen en serio”, comprendan y respeten las instrucciones y procedimientos, piensen y discutan sobre un tema y no hagan trampa. Así, jugar no sólo fomenta la unión de lo cognitivo con lo emocional, sino que necesita de esa unidad como condición de posibilidad.
Las personas tienen una inteligencia analítica y una práctica, la primera permite reflexionar lógica y teóricamente y la segunda, ejecutar acciones y tomar decisiones intuitivamente. Además, existe el pensamiento convergente y el divergente, el primero sintetiza la solución a un problema y el otro, imagina diferentes ideas y posibilidades. Los enfoques tradicionales de formación consideran sólo la inteligencia analítica y el pensamiento convergente, mientras que el aprendizaje a través de juegos y simulaciones toma en cuenta también la inteligencia práctica y el pensamiento divergente. Los juegos y dinámicas requieren ejecutar acciones prácticas así como idear nuevas formas de resolver un desafío, además de plantear espacios de metacognición y apuntar a un consenso en ciertos puntos.
Los cursos se han vuelto mucho más diversos, tanto por el nivel de conocimientos previos como por los niveles sociales, culturales, étnicos y/o generacionales de los cuales provienen sus integrantes. Las dinámicas permiten atender y considerar los diferentes estilos de aprendizajes dado ese escenario. Jugar es un método que se adapta a las diferencias entre los participantes, especialmente a sus diferencias de ritmos y estilos de aprendizaje. Con este afán y enfocados en la mejora de la convivencia escolar, compartimos este recurso compuesto por 10 entretenidas dinámicas.
Ejemplos de Dinámicas Grupales para Fomentar la Convivencia Escolar
Las dinámicas grupales favorecen la convivencia escolar e inciden en las habilidades sociales del individuo. Presentamos a continuación algunas de estas dinámicas que podrían llevarse a cabo en una institución educativa.
- El supermercado: Permite desarrollar la atención. Cada participante recibe el nombre de un producto. Se sientan en una ronda de sillas dejando una vacía. El animador cuenta una historia graciosa sobre un supermercado en la que mencionará distintos productos. El niño nombrado debe correr a sentarse en la silla vacía. Cuando se dice la palabra “supermercado” todos cambian de lugar.
- Las banderas: Fomenta el trabajo en equipos. Se divide a los participantes en dos equipos. A cada uno se le asigna un espacio amplio y con límites bien definidos, y se les entrega una bandera. Se debe robar la bandera del equipo contrario y proteger la propia. Quien entre en el espacio del contrario puede ser atrapado y queda fuera del juego.
- La red: Todos los participantes, menos uno, se ubican en uno de los extremos de un espacio previamente delimitado. En el medio se coloca un niño que intentará capturar a quienes pretenden llegar al otro lado. Si los atrapa, deberán unirse a él y formar una red que seguirá atrapando quienes intenten pasar al otro extremo. Gana el último en ser capturado.
- El pitador: Pretende agilizar los sentidos. Un jugador se ubica en el centro de un círculo muy amplio con los ojos vendados y un silbato colgado de la cintura. Los participantes, partiendo de cualquier punto del borde del círculo, se acercarán en silencio para tocar el silbato. Quien sea tocado por el jugador del centro queda eliminado.
- Fútbol revisión: Favorece la atención y la revisión de los conocimientos. Se juega igual que en fútbol, pero cuando se cobra una jugada se hace una pregunta sobre los temas estudiados al equipo en cuestión. Si contesta bien el punto es para ellos, pero si no, será para el equipo contrario.
- Cazar al ruidoso: Desarrolla la confianza. Los participantes se ubican en un espacio delimitado del que no podrán salir. Todos tendrán los ojos vendados menos uno, quien asumirá el rol de “el ruidoso”. Se desplazará lentamente haciendo distintos ruidos y todos intentarán atraparlo. Quien lo logre pasará a ocupar ese rol.
- La búsqueda del tesoro: Favorece la interacción. Se reparte a los integrantes fotocopias de una ficha encabezada por “Trata de encontrar a alguien que…” donde se enumeran aspectos como “que hable otro idioma”, “que le guste caminar descalzo”, etc. Deben caminar por la habitación hasta encontrar a la persona y escribir su nombre. Luego, se hace una puesta en común.
- El cumplido: Propicia un buen clima en el aula. Se escriben los nombres de los alumnos en papeles y se les introduce en una bolsa. Cada estudiante toma uno, y en una hoja elaborarán un detalle para el compañero cuyo nombre estaba en el papelito. Pueden hacer listas de las cualidades que lo caracterizan, dibujos, escribir poesías o lo que se les ocurra.
- Aprendiendo a resolver conflictos: Se explica a los participantes qué es un conflicto, y se les pide que individualmente escriban las consecuencias de resolver un conflicto de forma correcta, agresiva o pasiva. En grupos de 4 o 5 discutirán sobre la mejor forma de resolverlo y luego se hará una puesta en común.
- La tienda mágica: Permite conocer y apreciar los valores del otro. El organizador refiere que hay una tienda donde ese día todos los que entren pueden tomar lo que deseen sin pagarlo, pero no se puede comprar cosas materiales. Cada uno debe decir al grupo lo que comprará, y se anotarán en la pizarra las compras más repetidas o más originales. Se reflexiona sobre la escala de valores.
Estos juegos permiten desarrollar de forma lúdica la imaginación, creatividad, concentración, memoria, observación, capacidad de respetar turnos, seguir instrucciones, elaborar estrategias, tomar decisiones y resolver problemas. Aumentan el nivel de tolerancia a la frustración, ayudan a desarrollar la paciencia y respetar diferentes opiniones o formas de jugar y expresarse, a descubrir la importancia del esfuerzo y del trabajo en equipo. Para lograr que sea una instancia entretenida de aprendizaje, hay que seleccionar juegos acordes a la edad, personalidad y gustos de cada hijo.
La convivencia escolar incide directamente en el desarrollo de las competencias personales y sociales de niños y jóvenes, las cuales serán luego transferidas a otros contextos. De esta forma, la escuela forma ciudadanos conscientes de su compromiso con la comunidad a la que pertenecen y son capaces de mantener interacciones positivas.
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