Confeccionar un plan de trabajo es sin duda una de las estrategias clave a la hora de conseguir buenos resultados. No importa el tamaño de la empresa ni el número de trabajadores o el volumen de trabajo, organizar las tareas que se deben realizar a corto, medio y largo plazo es fundamental en cualquier ámbito. En este artículo veremos un ejemplo de plan de trabajo y cómo este nos ayuda a gestionar de una forma más eficiente el tiempo, las personas, las tareas y los objetivos.

¿Qué es un Plan de Trabajo?

Un plan de trabajo es un documento diseñado para organizar las metas, procesos y tareas que debe realizar una o varias personas durante un cierto periodo de tiempo. Este permite organizarse adecuadamente para alcanzar las metas y objetivos propuestos, ya sea en el ámbito empresarial, de estudios o incluso personal. En cualquier ejemplo de plan de trabajo podemos ver como grandes proyectos se dividen en pequeñas tareas más asequibles. A cada una de estas se le asigna un periodo de tiempo para realizarlas.

A medida que estas se van cumpliendo, el objetivo final está cada vez más cerca. El resultado final es que tenemos un calendario de trabajo en el que todos los integrantes de un equipo conocen las tareas a realizar en cada momento. Esto permite aumentar la productividad y la eficiencia, facilitar la comunicación, evitar malentendidos y cumplir con los plazos propuestos.

Ventajas de Diseñar un Plan de Trabajo

Las empresas que aplican un plan de trabajo en su día a día pueden obtener grandes ventajas organizativas. Esta estrategia permite:

  • Definir claramente los objetivos. Sin un plan de trabajo los objetivos quedan diluidos y por lo tanto el proceso para alcanzarlos se vuelve confuso, lento y en ocasiones, desastroso.
  • Evaluación constante. Un plan de trabajo nos permite conocer en qué punto estamos. Podemos comprobar fácilmente si las acciones que estamos tomando son correctas o si por lo contrario es necesario realizar cambios.
  • Organizar equipos de trabajo. La subdivisión de tareas permite organizar eficientemente el trabajo de un proyecto entre los participantes.
  • Medir los resultados. Un plan de trabajo también permite evaluar más fácilmente los resultados gracias al uso de KPI. Una revisión del proceso y los resultados nos otorga una nueva visión para alcanzar la mejora continua.
  • Tomar mejores decisiones. Aunque tengamos un plan de trabajo, este puede verse truncado por cualquier imprevisto. Sin embargo, al tener todo bien organizado, nos será más sencillo tomar decisiones y hacer frente a los problemas.

Ejemplos de Plan de Trabajo

En la actualidad existen muchos ejemplos de planes de trabajo. Cada empresa o persona puede elaborar su propio método, pues no existe una forma universal de hacerlo. Se puede partir de una base o plantilla para adaptarla a nuestras necesidades, pues un plan de trabajo personalizado es sin duda la mejor opción. Sin embargo, para que puedas inspirarte, a continuación te mostramos algunos ejemplos de plan de trabajo.

Ejemplo de Plan de Trabajo Utilizando Metodologías Ágiles

Uno de los ejemplos de plan de trabajo más populares en los últimos tiempos son los que utilizan metodologías ágiles. Uno de los más utilizados es denominado como Tablero Kanban. Se trata de un panel de trabajo muy visual en el que se divide un proyecto en pequeñas tareas. Estas a su vez se colocan normalmente en tres columnas: pendiente, en progreso y terminado. Cada tarea tiene una prioridad y una fecha límite de realización. Cada miembro de un equipo de trabajo elige una tarea a realizar y esta pasa de la columna “pendiente” a la de “en progreso”. Una vez finalizada pasa a la columna “terminada” y se pasa a realizar otra de la columna “pendientes”.

Ejemplo de Plan de Trabajo de Tipo Calendario

Otro ejemplo de plan de trabajo que podemos utilizar es el de tipo calendario. Las tareas se van asignando en diferentes días, asignando la duración o la persona encargada. Se pueden utilizar diferentes colores para hacerlo muy visual. Este ejemplo de plan de trabajo proporciona una visión amplia del trabajo a realizar durante un mes o incluso un trimestre.

Jornadas Laborales en Chile

En Chile existen distintos tipos de jornadas laborales de acuerdo al tipo de empresa. Para realizar una buena gestión de asistencia y turnos, es necesario conocer de qué se trata cada una de estas jornadas en detalle. Se mide por semana, es decir, de día 1 a día 7. Por ley, todas las personas tienen como mínimo un día de descanso semanal. En Chile existen las jornadas activas y pasivas. En el caso de la segunda -pasiva- el trabajador asiste a su lugar de trabajo pero por alguna razón no realiza ninguna actividad correspondiente a sus funciones.

Algunos tipos de jornadas laborales incluyen:

  • 45 horas semanales: Se deben distribuir en 5 o 6 días, por lo tanto alguien que trabaje 6 días a la semana podrá tener una jornada diaria de trabajo de 7,5 horas.
  • 60 horas semanales: Personal de hoteles, restaurantes o clubes con excepción del personal administrativo, de lencería, lavandería y cocina, que están afectos a la jornada ordinaria de 45 horas semanales.
  • 180 horas mensuales: Corresponde a choferes, auxiliares del transporte colectivo interurbano y de servicios interurbanos de transporte de pasajeros y carga terrestre.
  • Bisemanal: Corresponde a, por ejemplo, faenas que se efectúen en lugares apartados de centros urbanos que cuenten con vías de acceso limitadas, dificultad en las comunicaciones y servicios básicos limitados o inexistentes. Las partes pueden pactar jornadas de trabajo ordinarias de hasta dos semanas ininterrumpidas.
  • Jornada Parcial: Los horarios part time no deben superar las 30 horas semanales y 10 diarias, y debe considerar un descanso mínimo de media hora y máximo una hora.

Por otro lado, es importante recordar que el proyecto de ley que busca reducir la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales ya ha sido aprobado.

Preguntas Clave a la Hora de Diseñar un Plan de Trabajo

Aunque existen varios ejemplos de plan de trabajo, la realidad es que cada organización debe encontrar su propia forma de organizarse. Para ello deberá tener en cuenta tanto sus recursos humanos, materiales, necesidades y objetivos. Algunas preguntas que debemos resolver durante su diseño son:

  1. ¿Cuáles son los objetivos a corto, medio y largo plazo?
  2. ¿Qué tareas hay que repartir?
  3. ¿Cuándo hay que entregar las tareas?
  4. ¿De qué herramientas disponemos?
  5. ¿Qué personal estará implicado?
  6. ¿Quiénes son los responsables?
  7. ¿Cómo vamos a alcanzar nuestros objetivos?
  8. ¿Qué obstáculos pueden aparecer por el camino?
  9. ¿Qué indicadores vamos a utilizar para medir el progreso y los resultados?
  10. ¿Es posible mejorar el proceso?

Responder a estas preguntas de forma detallada puede aclarar nuestras ideas a la hora de elaborar un plan de trabajo.

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