Desde el comienzo, la mujer ha tenido un papel relevante dentro de la historia del cristianismo. La propia María, es sin duda, clave en su rol de madre de Jesús. Su figura es tan clave que el Papa Francisco a través de un Decreto de la Congregación para el Culto Divino, ha establecido los primeros días de marzo de 2018, que la memoria de la “Virgen María, Madre de la Iglesia” se celebre cada año el lunes siguiente a Pentecostés.

Al interior de nuestra propia Iglesia existen mujeres que diariamente ponen sus competencias al servicio de la comunidad y de Cristo.

La Mujer en la Iglesia: Un Pilar Fundamental

“La Iglesia le debe muchísimo a las mujeres que desde su identidad católica y cristiana transmiten no solamente la vida física, sino que la vida de fe en los hijos y en las generaciones nuevas. La mujer está presente en todos los ámbitos de la vida de la Iglesia, en el ámbito de las comunidades eclesiales de base, en el servicio a la catequesis y la solidaridad, en el ámbito de la educación, de la cultura, del arte.

Una es la Iglesia en sí mismo, como pueblo de Dios, en el cual los que participan mayoritariamente son mujeres, las que vamos a misa, las que participamos en los coros, las que estamos en la labor social, la que estamos al frente del mundo del dolor, la mayoría somos mujeres, las que limpian y mantienen las Iglesias son mujeres también.

Ejemplos de Liderazgo Femenino en la Iglesia

A continuación, se presentan algunos ejemplos de mujeres que destacan por su labor dentro de la Iglesia:

  • Nelda Campos: “Me ha permitido durante estos 11 años darme cuenta que Dios tiene y siempre tuvo un plan para mí.
  • Hna. Nelly León:
  • Paulina Pérez: “A lo largo de mi experiencia laboral he tenido la posibilidad de estar en contacto con situaciones en donde el dolor humano ha estado presente, y justamente en la cara de los más vulnerables que son los niños y jóvenes. Mi profesión de psicóloga, conjugado con mi ser mujer, madre, esposa, compañera de trabajo, amiga, y todos los roles en que como laica soy parte de esta Iglesia, me han ayudado a poner en práctica de una manera, ojalá siempre humilde, el ser constructora del Reino del Señor.
  • Hna. Nora Valencia: “El rol fundamental de las religiosas es ser discípulas de Jesucristo, ejercemos el servicio a la caridad, estamos insertas en el Cristo sufriente, estamos cerca del dolor, ejercemos un rol maternal en el caso nuestro de atender a estos niños que han sido vulnerados en sus derechos. La religiosa hoy está inserta en muchos campos, estamos en lugares de misión, en colegios, en una gran cantidad de servicios, que antes era impensable en la Iglesia”.
  • Ana Leighton: “Tengo una larga trayectoria pastoral y actualmente trabajo en la Vicaría para la Educación. Trabajar en la Iglesia requiere de un compromiso importante, un compromiso desde el Evangelio, es decir, desde el respeto a las personas, su dignidad y en su capacidad de transformar sus vidas desde la promoción de su participación protagónica.
  • Mónica Undurraga: “Me ha ayudado mucho para poder entender las diversas situaciones por la que atraviesa la familia. Yo creo que en la Iglesia hemos ido caminando y avanzando en espacios para las mujeres, pero creo que aún queda harto por hacer a nivel de sociedad en general. El hecho de que el Arzobispo haya nombrado un matrimonio a la cabeza de la pastoral familiar, es un tremendo giro. Fuimos creados mujeres y hombres, distintos. Iguales en dignidad, pero diferentes. Y creo plenamente en esas diferencias. La mujer humaniza el mundo, acerca el mundo.
  • María Aránguiz: Llegamos a la Villa Los Álamos en la comuna de La Florida. Al ir adentrándonos en la conversación nos damos cuenta de inmediato de la vitalidad y actividad de María. “Me preocupa un montón el mejoramiento de nuestra comunidad, así que formamos un Comité de Mejoramiento, hace ocho años. La verdad es que estábamos bien debilitados nosotros nos hemos ido fortaleciendo con el apoyo que nos ha prestado la Vicaría para la Pastoral Social.
  • Silvia Quintanilla: Hoy, Silvia es parte de la comunidad Juan XXIII, una comunidad que en Chile es pequeña y que tiene 35 miembros, con presencia en Santiago, La Serena y Valdivia. “Jesús se encarna en distintos rostros y este rostro puede ser infinita cantidad de gente, una persona que está en situación de calle, una mujer que está viviendo un embarazo difícil, gente que está con problemas de drogadicción.

Planes Pastorales y la Participación Femenina

En nuestra Iglesia Diocesana de Talca llevamos adelante la evangelización con un Plan Pastoral, que nos convoca a trabajar en comunión, con líneas de trabajo comunes que ponen en práctica el Proyecto de Iglesia contenido en el Sínodo de 1989- 1992, es decir, lo que soñamos para nuestra Iglesia. Cada Zona Pastoral reúne a los Consejos Pastorales de las parroquias para que cada una elabore su propio Plan Pastoral Parroquial, a partir de orientaciones comunes. Si hubiera otras instancias pastorales distintas a las parroquias (Movimientos por ejemplo) y que elaboran planes pastorales, se reúnen este mismo día con la Zona Pastoral más cercana.

El Plan Pastoral es una herramienta para ayudarnos a caminar juntos y en la misma dirección como Iglesia Diocesana. Presentamos el esquema de nuestro Plan Pastoral Diocesano para este año 2014. Hace muchos años que venimos realizando juntos el Plan Pastoral Diocesano en un ejercicio de Comunión y Participación. Las Orientaciones Pastorales para el período 2014-2020 nos indican que “necesitamos entrar en un proceso de “conversión pastoral” que reavive la vitalidad misionera de nuestra Iglesia (DA N° 370). Una renovación que nos permita hacernos más atentos a las periferias de este mundo. ¿Qué haría Cristo en mi lugar?

El Sínodo de 1992 nos señaló Tres Llamados del Espíritu para nuestra Iglesia diocesana. PRIMER LLAMADO: A ser una Iglesia que vive en Comunión y Participación. Idea Fuerza: es el horizonte hacia el que queremos avanzar todos los miembros de nuestra iglesia diocesana. Nuestra Idea Fuerza es “Discípulos Misioneros de Jesucristo para que en Él tengamos vida”. (Ver estructura del Plan Pastoral en pp.

“Nuestra misión como Iglesia es evangelizar el mundo y las personas a partir de una experiencia profunda de Dios que es Comunión perfecta de amor: Padre, Hijo y Espíritu Santo, la Santísima Trinidad” (Plan Pastoral 2005- 2007, p. El Dios de los cristianos es un Dios que vive en una íntima unión, en la más verdadera y pura Comunión de Tres Personas distintas, unidas por el Amor. “Que sean Uno como nosotros somos Uno” (Juan 17, 22). Así como están íntimamente unidos el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo por el vínculo del Amor así, como Iglesia, estamos llamados a vivir en esa misma Comunión. (Ver “Por una Iglesia al Servicio del Reino de Dios” 1992, p.

Nuevos Espacios y Desafíos

Para esta joven, que sin duda representa el espíritu de liderazgo que requiere nuestra Iglesia, “probablemente somos más mujeres que hombres en las comunidades, en general la participación de la mujer dentro de la Iglesia está, hay espacios. Quizá falta generar una discusión de qué tipos de espacios. Creo que se podrían abrir muchos más caminos, falta y se puede marcar una diferencia en abrirse a otros llamados, por ejemplo: cómo la Iglesia acompaña a las mujeres que están con problemas de prostitución y cuántas mujeres estamos trabajando en esa línea, cuántas mujeres estamos desde la Iglesia estamos trabajando con mujeres que estén en drogas, en discapacidad. Yo creo que lo que falta es abrir nuevos espacios que no están identificados.

Junto a lo anterior el Papa ha agregado, “la mujer tiene una estructura diferente del varón. Pero los discursos que oigo sobre el rol de la mujer a menudo se inspiran en una ideología machista. Pero además de la reflexión, uno de los pasos importantes que dio el actual Sumo Pontífice, fue crear el año 2016 una comisión de estudio respecto al “Diaconado de las Mujeres”.

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