Si estás pensando “perdí mi trabajo”, ¿y ahora qué? Este artículo es para ti. Únete a esta lectura con buenos consejos sobre qué hacer si has perdido tu trabajo y cómo recuperar tu lugar en el mercado en el menor tiempo posible.

Impacto Inicial y Reacciones Comunes

Muchas veces tenemos un sentimiento de susto por tal vez ser despedidos, por lo que terminamos encontrándonos sin muchas salidas, tomados por la desubicación al pasar por este momento. “Cuando me dieron la noticia no lo podía creer. Incluso llegué a pensar que podía tratarse de una mala broma. ¿Por qué a mí?, me preguntaba”.

En primer lugar: Respira. Perder un trabajo es algo que le puede pasar a cualquiera. Una nota técnica de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) informó en el año 2021 más de 26 millones de personas perdieron su trabajo en América Latina a causa de la pandemia. Aún falta por generar un 13% de los empleos que se llegaron a perder en el peor momento de la pandemia, con casi 2 millones de puestos de trabajo menos a mediados de 2020.

En otras palabras: no te desanimes ni te culpes, el despido no siempre es por incompetencia, ya sea individual o de equipo. Pensar en cosas negativas solo empeorará la situación, así que entiende que es una fase y pasará.

Estrategias para Afrontar la Pérdida del Empleo

Hay varias estrategias que pueden ayudarte en este momento. Se necesita conciencia y disciplina.

Priorizar Pagos y Adoptar un Enfoque Minimalista

Prioriza tus pagos, enfocándote en las cuentas esenciales. Adoptar un pensamiento minimalista puede ser algo que va más allá del estilo de vida, puede ser una verdadera necesidad. Detente y reflexiona, haciendo una lista de las cosas que realmente necesitas en tu vida cotidiana.

Comunicación con Acreedores

Si tiene deudas, es muy importante que le informe a sus acreedores sobre el momento que está viviendo. Somos humanos y simplemente hablar de hacer A o B para mantener las facturas no nos va a hacer bien mentalmente.

Cuidado de la Salud Mental

Con el ajetreo de la vida cotidiana, a veces no tenemos mucho tiempo para cuidar nuestra salud. Llegados a este punto, ¡recuerda que estar sano es fundamental! Somos humanos y simplemente hablar de hacer A o B para mantener las facturas no nos va a hacer bien mentalmente. Haz cosas buenas por ti. Camina por la ciudad, visita a personas que no ves hace mucho tiempo, distráete con sus pasatiempos. La salud mental es sumamente importante en esta etapa, así que no te desanimes, mejora tus cualidades y no dejes que tus habilidades se oxiden.

Reactivación Profesional

Perder el trabajo es algo que suele afectar a todos los profesionales. Aun así, es importante mantenerse motivado y volver al mercado laboral en una nueva oportunidad profesional. Aprovecha que tienes un poco más de tiempo libre y utilízalo a tu favor. Actualiza tu currículum, utiliza métodos inteligentes, busca innovar y demuestra tu importancia. No pierdas tiempo enviando CVs para trabajos que no se ajusten a tu perfil. ¡Este tipo de actitud desvía tu atención del próximo trabajo soñado que estás a punto de conquistar!

Impacto en la Dinámica Familiar

“El ser humano se mueve en dos grandes ámbitos: el hacer y el amar. La alteración de cualquiera de ellos afecta directamente al otro y en condiciones de desempleo se puede desestabilizar el equilibrio personal. Es porque el trabajo implica muchos factores, entre ellos, la seguridad, la autorrealización, el disponer de medios económicos y el sentirse valioso como persona. De acuerdo a lo que sostiene el especialista, en un comienzo la persona puede intentar racionalizar por qué la despidieron: mayor o menor edad, nivel de capacitación, cantidad de años en la empresa, etc. Pero independiente de que logre identificar esa causa, de todas formas queda en una situación de mucha desprotección. Si quedar cesante es un acontecimiento difícil de enfrentar y superar, perder el trabajo es todavía más complicado cuando se trata de un jefe de familia, que se encuentra en plena etapa de criar y educar hijos.

“Dependiendo de las características propias, se puede contar o no con las herramientas para compensar bien este impacto y adaptarse. Según el psiquiatra, en el caso de los hombres, en una primera instancia tratan de mantener sus rutinas, saliendo de la casa relativamente a la misma hora, recurriendo a todos sus contactos y pensando dónde pueden ir a dejar su currículo. “Sin embargo, en la medida que el tiempo transcurre y no aparecen posibilidades reales de trabajo, empiezan a pasar más tiempo en la casa y van cambiando los roles. Dejan de ser el papá proveedor y pasan a ser uno más en la casa, donde muchas veces hasta el sentido de autoridad se pierde. Comienzan a notar cosas que antes nunca habían advertido -si algo está sucio o no está funcionando, por ejemplo-; van al supermercado y tratan de reducir los gastos; están más pendientes de la duración de las duchas y el uso de la calefacción; hacen los turnos del colegio, etc.

¿Cómo se puede evitar caer en ese tipo de enfrentamientos? A juicio del especialista, en esto influye mucho la situación matrimonial y familiar previa. “Algunos hombres aceptan bien que su mujer sea quien aporte gran parte o la totalidad del presupuesto familiar durante ese período de tiempo, pero a otros les cuesta mucho perder ese rol de proveedor. A medida que pasan las semanas pueden aparecer síntomas como angustia, irritabilidad, mal humor, disminución del apetito sexual, fragilidad emotiva y pérdida del entusiasmo. En ese sentido, el profesional sostiene que frente a una situación de desempleo es normal sufrir cierto grado de angustia, “pero una angustia que movilice al sujeto, que lo estimule a acciones concretas, específicas y útiles. Cuando un jefe de hogar se queda sin empleo, toda la estructura familiar se afecta. Pero es importante tener en cuenta que la familia -cónyuge, hijos, hermanos, padres- es el principal apoyo y respaldo para que esa persona esté en condiciones que le permitan salir a buscar trabajo nuevamente.

Escribir una lista de contactos y proponerse visitar a cierto grupo por día. Ser realista y no generarse expectativas desproporcionadas.

Contexto Económico y Mercado Laboral

En este escenario de incertidumbre, la economía es una de las más afectadas. Uno de ellos, es el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). El país, dicen algunos, está literalmente funcionando "a medias". Diego Mora asegura que, en efecto, "hay nerviosismo ante una posible recesión económica". "No quiero engañarlos, atravesamos un momento económico delicado, la actividad económica ha tenido un frenazo constatable (...). "La economía chilena está en una situación extremadamente compleja, tenemos una paralización bastante masiva de la actividad. La violencia en las calles no solo ha afectado a grandes empresas, a supermercados, sino que también a toda la cadena que circula entorno a ello. "La incertidumbre hace que la gente espere, que la gente deje de hacer lo que quería hacer.

Pese a que se esperaba que pudiera sortear la caída, según el dato del Imacec que se conoció el jueves, la economía retrocedió levemente 0,2% en 2023 tras un negativo -y sorpresivo- dato de diciembre. Esta debilidad, dicen los analistas, es la principal causa de que el mercado laboral no repunte. "La debilidad del mercado laboral y, en particular, de la generación de empleo asalariado formal en el sector privado, obedece al pobre desempeño de la actividad económica, que aún no logra repuntar. El martes, el INE informó que en el cuarto trimestre del 2023, la tasa de desempleo subió a 8,5%, y los ocupados aumentaron 2,9% en doce meses, llegando a 9,2 millones de personas con un puesto de trabajo. En el trimestre móvil diciembre 2019 - febrero 2020, la tasa de ocupación se ubicaba en 58,2%, mientras que en el trimestre octubre-diciembre de 2023 llegó a 56,6%. “En la práctica, esto significa que se requieren aproximadamente 262 mil empleos adicionales para recuperar la ocupación prepandemia", explica la economista de CLAPES UC, Carmen Cifuentes, quien, sin embargo, reconoce que ha habido un avance.

"La crisis económica derivada de la pandemia tuvo consecuencias devastadoras en el mercado laboral. Si bien las mujeres tienen una tasa de ocupación inferior a los hombres, esta ya se ubica en 48%, solo tres décimas por debajo de la tasa de ocupación prepandemia. "El rezago en sectores específicos como construcción, agricultura, restaurantes y hoteles, entre otros, se atribuye principalmente al debilitamiento de la actividad económica. Las mujeres, en cambio, tienen mayor presencia en sectores cuyos niveles de empleo se han recuperado más rápido e incluso superan lo observado a inicios de 2020. Los expertos también destacan que podría haber factores más estructurales que expliquen el rezago en ciertos grupos. Por ejemplo, la menor recuperación en ocupaciones menos calificadas podría vincularse al proceso de transformación digital que se intensificó durante la pandemia, resultando en la automatización de tareas desempeñadas por estos trabajadores. Las ocupaciones de menor calificación, llamadas "elementales", muestran 235 mil puestos menos que antes de la pandemia.

Aunque los economistas coinciden en que la recuperación continuará paulatinamente, también hay elementos que encienden alertas. Esto se debería a que en el proceso de salida de las crisis muchas personas desempleadas optaron por tomar la primera oportunidad laboral que se les presentó y luego comenzaron a buscar mejores alternativas. "Genera una presión laboral adicional enorme, pues este segmento compite por los puestos de trabajo con los que siguen desempleados. Los datos del INE muestran que al trimestre octubre-diciembre de 2023 el empleo asalariado aumentó en 96.600 nuevos puestos en el año. En contraste, las ocupaciones por cuenta propia subieron en 109.670, mientras que el empleo asalariado público creció en 80.520.

"Para 2024 se espera que una menor incertidumbre que, unido a unas perspectivas económicas más favorables en comparación con 2023, impulsarían mejoras en las cifras de empleo y una disminución del desempleo a lo largo del año.

El Impacto del Trabajo Remoto

La llegada de la pandemia y la implementación del trabajo a distancia trajo consigo una serie de consecuencias. Si bien, esta modalidad permite una mayor flexibilidad en los horarios, también implica que los límites entre los espacios y los períodos para descansar sean difusos, una situación que ha afectado directamente a la salud mental de los empleados y estudiantes, tanto en Chile como en el mundo.Según una investigación publicada en Harvard Business Review, cada vez son más las personas que dedican su tiempo libre a atender temas laborales o académicos, lo cual afectaría negativamente en la “motivación intrínseca” con la que hacen sus tareas y, por lo tanto, en los resultados que obtienen.En este sentido, las expertas en economía del citado medio, Laura M. Giurge y Kaitlin Woolley, explicaron que tal concepto podría describirse como la satisfacción que sientes al hacer actividades que te parecen “interesantes, agradables y significativas”.

Para su investigación, las especialistas reunieron a un grupo de 1.298 empleados estadounidenses, a quienes les consultaron si trabajan solo durante la semana o si también lo hacían sábados y domingos. Al analizar los resultados, notaron que quienes lo hacían por más de sus horas establecidas, también presentaron menor motivación intrínseca para cumplir con sus labores.Junto con ello, realizaron cuatro experimentos adicionales únicamente con personas que aseguraron trabajar en su tiempo libre y con estudiantes que dijeron repasar materias durante sus vacaciones. En palabras de las investigadoras, “en todos los estudios, descubrimos que hacerlo durante el tiempo libre reducía la motivación intrínseca”.

A pesar de que usualmente se consideran los días de lunes a viernes como el periodo para atender compromisos y responsabilidades, esto también varía según la jornada de cada persona. Es por esto que las expertas del citado medio destacaron la necesidad de clasificar el tiempo en dos categorías: de trabajo y de placer, dependiendo de las rutinas personales.

TAG: #Empleo

Lea también: