En el debate sobre las reformas del sistema de pensiones, surge la dificultad de satisfacer a todos, una tarea que resulta casi imposible. Este artículo explora las complejidades de los sistemas de pensiones, comparando la experiencia de Chile con la de países europeos como Italia, y analizando los desafíos demográficos y económicos que influyen en la sostenibilidad de estos sistemas.
Experiencia Personal y Diferencias Sistémicas
La experiencia personal revela las diferencias entre los sistemas de pensiones público y privado. Tras años de contribuciones al sistema italiano (INPS) y luego al sistema chileno de AFP, se hace evidente la ausencia de acuerdos bilaterales entre ambos países. La experiencia en Italia mostró que, tras un ajuste drástico en 1995, el sistema pasó a capitalización individual para quienes comenzaron a cotizar después de ese año. Hoy, el trabajador italiano puede acceder a su cuenta personal de ahorro para jubilación y simular su futura pensión, pero la prospectiva puede ser desfavorable.
Con el sistema anterior a 1996, veinte años de imposiciones mensuales garantizaban trece pagos anuales de al menos 700 euros líquidos. Ahora, se entrega estrictamente el monto ahorrado más intereses, sin añadido estatal ni un mínimo garantizado. Esto demuestra que tampoco en Europa las cosas son tan maravillosas en materia de pensiones.
Propuestas en el Debate Chileno
Ciertas propuestas en el debate parlamentario chileno parecen alejadas de la realidad. Algunas consideraciones clave son:
- Insuficiencia de la Cotización Mensual: Cotizar mensualmente el 10% del sueldo es insuficiente. El antiguo sistema (EMPART) requería el 21,93%, y en el sistema europeo el porcentaje sube al 33% (10% a cargo del empleado y el resto a cargo del empleador).
- Alza Insuficiente y Nueva Entidad Pública: Un alza de 6% de cotización, como la propuesta por el gobierno, resulta insuficiente. Tampoco se entiende la propuesta de crear una nueva entidad pública para gestionar el 3% que iría a un «fondo común», considerando que ya existe el INP.
- Trabajo Informal y Desafíos Demográficos: El debate actual ignora dos elementos centrales. Primero, una gran cantidad de trabajadores no cotiza o lo hace por pocos años. Segundo, el embudo demográfico, con una población envejecida y una tasa de natalidad negativa.
Es crucial que más ciudadanos tengan un empleo formal para mejorar las pensiones. Para el año 2050, al menos el 30% de la población chilena tendrá 65 años o más, con un tercio de ese grupo superando la edad de 80.
Factores Económicos y la Informalidad Laboral
El trabajo informal es un enemigo del sistema. Es vital combatirlo e inculcar en los trabajadores que no deben aceptar esta condición a tiempo indefinido. Los independientes deben ser conscientes de que su futuro bienestar en la tercera edad depende de ellos. El Estado debe informar y fiscalizar, destinando recursos para estas tareas.
Las AFP, o cualquier otro sistema de ahorro previsional, deben mejorar e informar si los ahorros previsionales han sido enterados. Las pensiones son tan bajas que muchos adultos mayores están obligados a trabajar, ya que no les alcanza para vivir.
Comparación Internacional y Sistemas de Reparto vs. Capitalización
La experiencia comparativa indica que la única forma de tener pensiones decentes es con desarrollo y un sistema solidario. El sistema ultracapitalista es malo en todas partes.
Los países desarrollados no copian el sistema chileno porque sus elevados déficits fiscales se lo impiden. Con el grave problema demográfico actual, el sistema de capitalización individual es superior al reparto en términos de lograr mejores pensiones, sin amenazar la sostenibilidad fiscal.
Al cambiar de reparto a capitalización, los trabajadores activos dejan de financiar a los jubilados con sus cotizaciones previsionales, ya que empiezan a ahorrar en sus propias cuentas. El Estado pasa a hacerse cargo de las jubilaciones, financiando este gasto con ingresos generales. En promedio, los países de la OCDE gastan cerca de un 10% del PIB en pensiones.
Pasar de capitalización a reparto puede mejorar las pensiones por un tiempo, pero termina en una situación mucho peor. Los jubilados actuales financiarían sus pensiones con sus ahorros acumulados y las cotizaciones de los trabajadores activos, pero cuando estos jóvenes jubilen, dependerán totalmente de los futuros aportantes.
Índice de Pensiones Mundiales de Melbourne Mercer
El Mercer CFA Institute Global Pension Index 2023 revela las disparidades en los sistemas de pensiones a nivel mundial. Los Países Bajos, Dinamarca y Australia lideran el reporte por el nivel de seguridad financiera ofrecido durante la jubilación. Argentina se sitúa como el peor en la región, seguido por México, Perú, Brasil, Colombia, Uruguay y Chile, siendo este último el mejor clasificado en Latinoamérica.
Las recomendaciones para Chile incluyen aumentar el apoyo a los adultos mayores más vulnerables, elevar la edad de jubilación para mujeres e incrementar la cobertura de las cotizaciones por empleadores.
Ranking Latinoamericano en el Mercer CFA Institute Global Pension Index 2023
| País | Puntaje | Categoría |
|---|---|---|
| Chile | 69.9 | B |
| Uruguay | - | - |
| Colombia | - | - |
| Brasil | - | - |
| Perú | - | - |
| México | - | - |
| Argentina | - | - |
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