A continuación, exploraremos la vida y obra de destacados individuos, enfocándonos en sus contribuciones en diversos campos como la ilustración, el periodismo y la defensa de causas sociales.

Sol Undurraga: Una Ilustradora Chilena Destacada

Sol Undurraga (Santiago, 1981) es una ilustradora chilena con una trayectoria internacional. Su trabajo se divide en dos: ilustradora profesional, que colabora en formato digital con diarios y prestigiosas revistas; por otro lado, una dibujante de cómics a tinta, que participa en medios alternativos gratuitamente. Este trabajo doble se explica porque no es la misma persona quien hace los dos trabajos: una es Sol y la otra es la Mujer Gallina, el alter ego de Undurraga.

Undurraga ha vivido en Chile, México, Estados Unidos y España. Actualmente, Undurraga ilustra artículos en las revistas chilenas Qué Pasa y Rumba Magazine, y, en España, en el diario de Barcelona L´directa, además de la Revista DELIBROS. Uno de los últimos trabajos que hizo en nuestro país fue crear el afiche de la Feria del Libro de Viña del Mar y el de la Feria del Libro del Parque Forestal.

Hace pocas semanas, Undurraga supo que era la única ilustradora chilena seleccionada en la Feria de Bolonia. Postuló con una serie de ilustraciones de una playa en las que suceden mil cosas simultáneamente.

Sol, o la Mujer Gallina, tiene también un lado políticamente comprometido. Colaboró con Justseeds, quienes combaten con arte la injusticia, y también dibujó algunos cómics para el periódico de inmigrantes La Jornada Latina, en Estados Unidos. El nombre de ese cómic era “Los Beans”, que tenía un tono bastante irónico y duro, similar a los fanzines underground, donde los “gringos” son representados como cerdos.

El Comienzo de su Carrera

Antes de dedicarse a la ilustración, Undurraga era arquitecta. Pero lo que realmente quería era dibujar: “Me lancé sin saber nada. Llamé a un diario y me presenté y le puse decoraciones rimbombantes a mi persona para que me dieran un espacio. Lo logré, pero tampoco era tan difícil, era prensa gratuita, de esos diarios que terminan para envolver la verdura el mismo día de impreso”.

El cambio no fue fácil. De trabajar en una estable oficina de arquitectura, recibiendo un sueldo fijo, Undurraga pasó a ser una ilustradora independiente: “Al principio me sentía caminando sobre huevos. Y todavía lo siento. Ser ilustrador es algo que no te hace el camino muy seguro, pero siempre pienso que si persisto, la única opción es ser mejor. Y así lo hago”.

Inspiración y Compromiso Político

“En esos días -explica sobre su inpiración- mi hermana me estaba hablando del fotógrafo Martin Parr y fue justo lo que necesitaba; imágenes chistosas y geniales. Hacer este trabajo fue muy divertido, me reía y esperaba ansiosa la llegada del verano”. Para estas ilustraciones seleccionadas en Bolonia, Undurraga agrega otro referente: “La playa chilena es también un lugar infinito de inspiración”.

Sobre su trabajo político, agrega: “Me encanta trabajar por causas justas. Te da solidez y te quita el egocentrismo. Pero también me gustan las cosas lindas y tanta mano empuñada y color rojo con negro me aburría en mi lado estético”.

Pablo Luebert: Ilustrador y Filósofo

El ilustrador chileno además de ser el creador de coloridas y surrealistas escenas para libros infantiles, ha forjado una exitosa carrera con publicaciones en medios y exposiciones tanto en Chile como en el extranjero.

Cuando niño Pablo Luebert quería ser filósofo. Nunca fue de los que se pasaban el día dibujando en clases, eso vino después. Estudió Filosofía durante casi tres años, hasta que decidió cambiarse a Diseño Gráfico y enfocó su carrera a la ilustración. Sus coloridos y fantasiosos trazos hoy dan vida a afiches, publicaciones de medios y varios libros infantiles, con una jornada dedicada a tiempo completo a la ilustración.

“Empecé a entender que mi forma de expresarme era a través de los dibujos. Sentía que era una forma más genuina a mí”, me explica a través de la pantalla, desde su casa en Temuco.

El Dibujo como Aproximación al Mundo

Creo que cambié mi forma de ver el mundo, tratar de encontrar respuestas a las cosas que yo me estaba preguntando y empecé a pensar más en cuáles son las preguntas que quiero hacerle al mundo. En vez de buscar las respuestas, vivir con las preguntas y tratar de encontrar algo significativo, darle algún sentido a la vida, tratar de encontrar algo bonito en lo que hago, creo que hubo un cambio, y la ilustración va por ese lado, más a hacer preguntas que a buscar respuestas.

Rituales a la Hora de Ilustrar

Tengo hartas manías, me gustaría ser mucho más riguroso de lo que soy cuando dibujo y tener un horario más establecido. Cuando partí me enfoqué harto, me dedicaba todo el día a dibujar y después de salir de la universidad me puse una rutina, me despertaba todos los días ultra temprano, trabajaba todo el día, trataba de hacerlo todo. Pero con el tiempo me comencé a dar cuenta de que esa rutina era importante, pero también necesitas la parte del ocio, de no hacer nada, un poco como agarrar la idea, pero también dejarla correr, sino esa idea tampoco tiene mucha gracia.

Cuando estás trabajando muy concentrado y tienes una rutina fija, es fácil agarrar las ideas que están dando bote al lado tuyo, pero no miras las que están más allá. Quizás necesitas salir, pasarlo bien… y de repente estás en la noche, ves algo, se te ilumina una ampolleta en la cabeza y hace que esa idea sea más interesante.

Mi vida se basa en la ilustración, todo lo pienso a través de ella. Con el tiempo creo que comencé a incorporarlo, veía algo y decía cómo eso puede ser una ilustración. Por lo menos para mí, se transformó en una obsesión de cómo contar historias, cómo hacerlo con dibujos y de preguntarme si es necesario ser tan bueno para dibujar. Creo que también he avanzado como ilustrador dándome cuenta de que la técnica es un punto de partida y, claramente, no el punto final.

Libros Ilustrados

Durante su carrera ha ilustrado varios libros para niños y niñas, entre ellos ¿De qué color es tu sombra?, escrito por José Ignacio Valenzuela y publicado por Editorial Planeta, Juanito Bandolero, un libro de folclore poético ilustrado para la primera infancia publicado por Ediciones Liebre, y el más reciente, también editado por Ediciones Liebre: El mar, un resistente libro acordeón de 3,36 metros de largo, sin texto, repleto de personajes y con solapas para levantar.

“Hacerlo sin texto era parte de: hagamos muchas preguntas y la persona que lo lea va a encontrar respuestas dependiendo cómo ha sido su vida, cuáles son sus circunstancias. Siento que muchas veces los libros se hacen para explicarles cosas a los niños, cuando en realidad es una aproximación más del tipo: oye, ¿cómo ves tú el mundo? o de decirle cuáles son las cosas del mundo, para investigarlas juntos. Me cambió la visión de por qué se hacen los libros, creo que Editorial Liebre también está buscando eso”, reflexiona.

Proyectos Futuros

Ahora estoy trabajando en una novela gráfica que no tiene nada de niños, es ultradensa, se ocupa de esas preocupaciones un poco más adultas y que me parecen interesantes de explorar. Creo que, honestamente, he hecho libros para niños porque siento menos esa presión, siento que no son tan juiciosos en ese sentido, todavía no han desarrollado tantos prejuicios y que mis visiones de la vida van a ser menos juzgadas por ellos que por un adulto.

Siempre sentí un poco de vergüenza o de pudor de mostrar este lado un poco más adulto de lo que pienso y estoy tratando de hacerlo. Es complicado hacer una novela gráfica, más complicado de lo que creía; pensé que la iba a dibujar y escribir, me iba a demorar cinco segundos e iba a estar lista, pero llevo varios años tratando de hacerla y no sé si todavía empecé.

Hay muchos temas que faltan, enfocados a niños. Pero personalmente lo que me gustaría que existiera más y creo que se está haciendo, son voces personales y honestas de autores. Siento que viene un cambio más enfocado hacia los autores y qué es lo quieren contar.

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