Las entrevistas de trabajo son momentos cruciales en la búsqueda de empleo, donde cada palabra cuenta. Entre las preguntas más desafiantes se encuentra la de hablar sobre nuestros defectos. Este artículo te brindará estrategias y consejos sobre cómo abordar este tema de manera efectiva y sincera, convirtiendo una posible debilidad en una oportunidad para resaltar tus habilidades y autoconocimiento.

Preparación Antes de la Entrevista

Recibir un llamado invitándote a participar en una entrevista laboral es una gran noticia que siempre va acompañada de mucho nerviosismo y ansiedad. El esfuerzo previo de preparar una entrevista siempre trae una buena recompensa.

Antes de entrar en el tema de cómo hablar sobre tus defectos, es importante recordar que un currículum sólido es clave para obtener una entrevista. La formación adecuada puede marcar la diferencia entre ser un candidato más o uno destacado. Considera invertir en cursos, certificaciones o especializaciones que fortalezcan tu perfil profesional.

Es fundamental ser sincero al responder esta pregunta. Evita contestar cosas como “soy demasiado perfeccionista” ya que no suena a debilidad. Se trata de una salida fácil que no demuestra autoconocimiento.

Conocerte a ti mismo ayuda a dar buenas respuestas sobre los defectos y las cualidades durante la entrevista de trabajo. El autoconocimiento es la clave para resolver muchos problemas en todos los ámbitos de la vida. Entre otras cosas, ayuda a analizar dónde nos encontramos y hacia dónde queremos ir. Es necesario analizar en profundidad las cualidades y defectos, tanto técnicos como de comportamiento.

Estudia, investiga, prepárate. Debes ir a la entrevista sabiendo acerca de la empresa en la que deseas trabajar. Lee sobre su historia, su misión y visión, quiénes son sus competidores y cómo está catalogada. Al igual que en el ítem anterior, es fundamental tener conocimiento de la empresa: su cultura e historia.

Abordando la Pregunta de los Defectos

Una de las preguntas más comunes en las entrevistas es aquella que se refiere a nuestras debilidades. Al enfrentarte a esta interrogante, es crucial que no solo te enfoques en los defectos, sino en cómo los gestionas. A continuación, se presentan algunas claves para abordar este tipo de preguntas:

  • Prepara tu respuesta: Reflexiona sobre tus debilidades antes de la entrevista. Tener una respuesta lista te ayudará a evitar improvisaciones.
  • Evita clichés: Frases como "soy demasiado perfeccionista" son comunes y pueden parecer poco sinceras.
  • Sé honesto: Hablar con sinceridad sobre tus defectos muestra autoconocimiento y confianza.
  • Contrarresta tu defecto: Es útil mencionar qué medidas estás tomando para mejorar en ese aspecto.
  • No vincules tus defectos al puesto: Mantén tus debilidades separadas de las tareas específicas del trabajo al que aspiras.

Cuando informes tus cualidades, debes comprender que hablar sobre características que son suposiciones básicas no te colocará en una posición destacada. Un ejemplo, es decir que eres honesto y sincero. Estas son cualidades que se esperan de cualquier persona. Debes vincular tus mejores características a los requisitos de la vacante. Por lo tanto, no hay ningún problema en contar tus experiencias educativas o incluso en el entorno familiar.

Ejemplos de Debilidades Adecuadas

Algunas debilidades que podrías mencionar en una entrevista pueden incluir:

  • La dificultad para delegar tareas, mostrando tu deseo de involucrarte en todos los detalles.
  • Una tendencia a ser demasiado autocrítico, lo que puede llevar a la parálisis por análisis.
  • La falta de experiencia en un área específica que estés dispuesto a aprender.
  • La dificultad para decir "no", lo que puede llevarte a asumir demasiadas responsabilidades.
  • Una tendencia a procrastinar, pero siempre con una estrategia para corregirlo.
  • Una falta de experiencia en un software específico, pero mostrando tu disposición para aprender rápidamente.

Hablar de defectos no es malo. Lo ideal es que los admitas como fallos, y busques lo positivo en tenerlos, o demuestres lo que haces para superarlos. Un punto fundamental, a la hora de dar las respuestas, es no intentar transformar cualidades en defectos. Además, evita hablar de defectos que podrían ponerte en una mala posición como colaborador.

Otras Consideraciones Importantes

Además de cómo hablas de tus defectos, hay otros aspectos importantes que debes cuidar durante la entrevista. La comunicación no verbal juega un papel fundamental. Cambiar de postura frecuentemente, gesticular en exceso o cruzar los brazos puede transmitir nerviosismo o falta de confianza.

La escucha activa es otra habilidad esencial. Deja que el entrevistador guíe la conversación y muestra interés en lo que dice. Responde a sus preguntas de manera reflexiva, lo que no solo demuestra tu capacidad de escucha, sino también tu interés en el puesto.

Finalmente, cuida tu discurso. Evita criticar a empleadores anteriores, ya que esto puede interpretarse como falta de compañerismo y profesionalismo. Nunca jamás critiques a tu antiguo empleador, a tus ex jefes o colegas. No querrás dar una imagen incorrecta, de persona poco confiable y quejumbrosa. Discreción (en caso de que tu despido haya sido por reestructuración o cambios en la empresa) y siempre menciona que te atraen los desafíos.

Cómo Estructurar tu Respuesta

El modo en que hablas sobre tus defectos puede ser igualmente importante que la elección de los mismos. Aquí hay algunas pautas que pueden ayudarte:

  • Contextualiza tu debilidad: Da un ejemplo claro de una situación donde tu defecto se hizo evidente.
  • Explica lo que has aprendido: Asegúrate de mencionar lo que esa experiencia te enseñó.
  • Enfócate en el crecimiento personal: Resalta cómo has trabajado en ti mismo para mejorar y qué pasos has tomado.

Cuando te pregunten cuáles son tus defectos, considera la siguiente estructura para tu respuesta:

  1. Identifica tu defecto.
  2. Contextualiza con un ejemplo.
  3. Muestra cómo has trabajado para mejorar en ese aspecto.

Errores Comunes a Evitar

Hay ciertos errores que debes evitar al hablar de tus defectos:

  • Evita dar respuestas cliché del tipo: “Soy demasiado perfeccionista”, “soy excesivamente trabajador” o “presto demasiada atención a los detalles”.
  • No digas cosas como: “No creo tener capacidad de liderazgo”.
  • “Suelo atrasarme en la entrega de proyectos”.
  • Evita decir frases como “es que no tengo las destrezas para este trabajo”. Y, por último, no digas “no tengo ninguna pregunta”.

Fortalezas y Debilidades: Un Enfoque Equilibrado

Es vital no solo hablar sobre debilidades, sino también sobre tus fortalezas. Un enfoque equilibrado puede dar una impresión más completa de quién eres. Algunas fortalezas que puedes mencionar incluyen:

  • Capacidad para trabajar en equipo.
  • Habilidades de resolución de problemas.
  • Capacidad de adaptación a nuevas situaciones.

Con esta pregunta, el reclutador busca conocer aquello que te diferencia de los demás candidatos. Por lo que tu respuesta no debe ser únicamente sobre conocimientos técnicos; sino que es aconsejable que menciones alguna experiencia concreta en la que hayas aplicado tus aptitudes y, de ser posible, relaciónala con el cargo al que aspiras.

Consejos Adicionales

  • Averiguar de la empresa donde es la entrevista.
  • Elegir cambiarse de trabajo por un aumento significativo de salario o porque me ahorro 1 hora de desplazamiento son argumentos válidos para escoger un empleo.
  • La puntualidad es siempre recomendable para llegar a la entrevista.
  • Otra cosa: No fumar antes de la entrevista de trabajo, ya que el olor a cigarrillo puede llegar a ser muy molesto. Para aliviar esa ansiedad, mejor unos Halls.
  • Si trabajas semi-formal o con uniforme, lo mas normal del mundo sería llegar con esa ropa a una entrevista, ya que es lo que usas en tu lugar de trabajo.
  • Si vienes del trabajo y pasas a una entrevista, explicar que lo desaliñado corresponde a que estuviste trabajando.

Solo una sugerencia bastante obvia, pero por obvia no menos importante: conoce tu CV. Conoce las fechas, cuándo entraste a estudiar y cuándo saliste, los meses y años en que entraste y saliste de cada trabajo, o cuando te fuiste de año sabático a escalar los Himalayas, da igual: tienes que conocer tu propia trayectoria. No hay nada peor que un candidato que se pone a hacer memoria en la mitad de la entrevista, porque normalmente se contradice y siembra la duda de quizás estar escondiendo algo. Por lo mismo, los vacíos temporales en el CV son una riesgosa manera de maquillar el pasado.

TAG: #Trabajo

Lea también: