El gobierno habla de “la casta política” pero oculta lo importante: hay una casta de empresarios que manejan el país en las sombras y que nadie se anima a cuestionar.

En su Manifiesto Comunista Marx y Engels describieron sintéticamente que “el gobierno del estado no es más que la junta que administra los negocios comunes de la clase burguesa”. En otro texto, el autor de El Capital apuntaba que el Estado, lejos de suprimir las diferencias de hecho, “descansa más bien en la hipótesis de esas diferencias” (La cuestión judía).

La idea de una sociedad dividida entre una “casta de políticos” por un lado y “la gente” por el otro, no sólo es una operación ideológica que encubre el lugar de los empresarios en la sociedad sino que, complementariamente, omite referir a los vínculos profundos y estructurales que ligan al Estado capitalista (y su funcionariado político) con los intereses generales de la clase dominante.

Partiendo de esta idea, hace un tiempo escribíamos en este mismo suplemento que el discurso según el cual “el ajuste lo está pagando la casta política” no sólo se vio refutado por la realidad, sino que oculta una fuerte operación ideológica: pretende obnubilar el dato fundamental de que un pequeño puñado de empresarios concentran gran parte del PBI y que los ajustes, por lo menos desde 2013 en adelante, no hacen más que darles una mayor tajada de la torta a costa de las mayorías trabajadoras.

El Caso de Eduardo Eurnekian y el Grupo América

En ese mismo artículo hablábamos del grupo Techint y su actual CEO, Paolo Rocca, el grupo que más funcionarios ha logrado colocar en el nuevo gobierno de La Libertad Avanza, poniéndolos en sectores claves que se corresponden con sus intereses corporativos, ya de por sí capaces de controlar varios de los factores claves de la economía local.

A pesar de los mitos en torno a los empresarios “que se hacen desde abajo”, como la inmensa mayoría, Eduardo Eurnekian viene de una familia armenia que ya contaba con negocios en el país: en la década del 70 se dedicaban a la industria textil, siendo proveedores locales de la importante marca de ropa Puma.

Pese a la crisis que afectó al sector durante la época de Martínez de Hoz, se comenta que, como muchas otras empresas de la rama, los Eurnekian mantuvieron sus empresas a flote durante los 80 pidiendo prestado decenas de millones de dólares a un banco de desarrollo del gobierno que nunca fue reembolsado. En la pulseada por negar una indexación de los préstamos (recordemos que en los 80 se desató una inflación galopante), parece que lograron pagar migajas por el dinero obtenido.

Ya en 1982, Eduardo da el primer gran giro en las inversiones familiares, acercándose al mundo mediático mediante la adquisición de la incipiente Cablevisión S.A. Junto a ella, vino la compra de varias emisoras de radio y televisión locales (algunas al borde de la quiebra) que al compás de los cambios en los consumos mediáticos y del plan de convertibilidad (el gobierno habilitó en ese entonces la recepción y retransmisión de señales digitales generado que Cablevisión alcance unos 400 mil abonados en esos años) transformaron al grupo en el actor dominante dentro del rubro.

Habiendo alcanzado esta posición, sin embargo, Eurnekian decide desprenderse en 1995 del 51% de Cablevisión, adquirido por la multinacional Tele Communications International (TCI), por la fastuosa suma de 285 millones de dólares, siendo esta la operación más grande entre privados en la historia argentina hasta ese momento.

En los años 90 tener dinero y relaciones con el poder, especialmente a través de garantizar operaciones de prensa y “servicios” a la imagen presidencial (cómo todo gran multimedio), implicaba una cosa: beneficiarse de las privatizaciones y los negocios en el Estado.

Eurnekian no fue la excepción y en esos años adquirió dos grandes negocios: la concesión de las rutas 4 y 8 argentinas (que unen Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y la región de Cuyo) y su gran negocio de las últimas décadas, el manejo de los aeropuertos de Aeroparque y Ezeiza, dos de las vías estratégicas del tráfico aéreo en Argentina, mediante Aeropuertos Argentina 2000. Sólo en Argentina, el grupo Eurnekian tiene 33 terminales aéreas, que representan ganancias por 1.500 millones de dólares.

No es casualidad, por lo tanto, que Eurnekian (ex jefe de Javier Milei que se presentaba en su momento en el programa de Mirtha Legrand como “el economista jefe de Aeropuertos 2000”) sea uno de los sedientos lobbistas detrás de los intentos por liquidar y privatizar Aerolíneas Argentinas, la aerolínea de bandera: es uno de los pocos resquicios que le quedan para controlar la totalidad del mercado del transporte aéreo en el país.

Habiendo hecho pie en este terreno, al igual que otros grandes grupos empresariales en los últimos años (como vimos que ocurrió con Techint), Eurnekian fue combinando este negocio con el mundo de los combustibles y la especulación financiera, dos de los pilares que marcan el signo del régimen del FMI y que guiaron las políticas de los últimos gobiernos. Los patrones de inversión se repiten: adquisición de empresas mediante operaciones financieras con compañías “fantasmas”, en general radicadas en paraísos fiscales, desde donde se puede especular con uno de los negocios más rentables del último tiempo, la energía.

Por ejemplo, en 2018 mediante Latin Exploration, una sociedad anónima con sede en Andorra (paraíso fiscal) Eurnekian adquirió varias empresas de ese rubro como Petronado SA (sociedad radicada en Venezuela dedicada a la explotación de petróleo), el Gasoducto Gasandes SA (dedicado a la explotación gasífera en Chile) y Gasinvest (una sociedad anónima constituida especialmente para adquirir las acciones de Transportadora Gas del Norte).

De conjunto, la Compañía General de Combustibles, la parte del grupo América dedicada a ese área, es el sexto productor de gas más grande de la Argentina, operando o participando en 40 yacimientos de petróleo y gas, distribuidos en 12 áreas de la Cuenca Austral, un área en Cuenca Neuquina y otra en la Cuenca del Noroeste.

Como otros actores, durante la década del 2000 Eurnekian con la “mano invisible” del Estado mediante, y no sin escándalos de corrupción como veremos en el próximo apartado, amasó gran parte de esta fortuna y expandió su imperio. Tal es el caso de la Unitec Bio, la empresa de biocombustibles beneficiada por la Ley de Biocombustibles, votada durante el Gobierno de Néstor Kirchner.

Siguiendo la lógica de otros grandes “fugadores seriales”, parte de los multimillonarios recursos que maneja el grupo transcurren fuera del país, en paraísos fiscales y empresas fantasmas. El Corporación América Airports SA, por ejemplo, tiene sede en Luxemburgo y depende del holding también luxemburgués A.C.I.

La Cuestión Malvinas y el Lobby Imperialista

Sin embargo, el grupo cuenta en su acervo con algunas características que contornean sus rasgos entreguistas y de subordinación al imperialismo. Una de ellas tiene que ver con la relación de Eurnekián con la cuestión Malvinas.

En junio de 2021, sorprendió la noticia de que Eduardo Eurnekian recibió una condecoración de la Reina de Inglaterra por su contribución a “fomentar la relación entre el Reino Unido y la Argentina”. Al parecer, el eslabón que conecta al grupo América con Malvinas pasa por Roberto Curilovic, un ex capitán de navío y veterano de guerra que se dedica al área de seguridad y es Gerente de Desarrollo de Negocios y Programas Internacionales de Aeropuertos Argentina 2000. Esta función implica contactos permanentes, entre otros sectores, con las Fuerzas Armadas.

Se trata de un conjunto de entramados que vinculan a empresarios argentinos, malvinenses e ingleses, ex militares retirados y sectores de la diplomacia pro-británica que sostienen un discurso de “paz” y “reconciliación” con el imperialismo.

Sersale fue conocido por ser un activo lobbista a favor de abandonar el reclamo por la soberanía de Malvinas y enfocarse en el comercio bilateral para “atraer inversiones británicas en Argentina”. Curilovic fue uno de los que salió en defensa del Sersale en aquel entonces: “Lo conozco al embajador y sé de los esfuerzos que hizo por llevar adelante el proyecto humanitario de identificación de los caídos, por dar paz a los familiares. El esfuerzo por acercar y relacionar.

Más cuidadoso, pero en el mismo sentido, Eurnekian es un apologista de la “reconciliación”, abandonando todo tipo de reclamo por Malvinas: “La paz es un bien y una virtud, pero también es un proceso dinámico y constructivo que requiere un continuo cuidado para preservarla de las causas que la perturban”.

¿Tendrá que ver con todo esto la política entreguista de Milei y Mondino sobre la cuestión Malvinas? ¿Estará relacionado este lobby con el hecho de que la Compañía General de Combustible del grupo América viene viene incrementando sus ingresos vertiginosamente, gracias a sus operaciones en la Cuenca Austral y del Golfo San Jorge (zonas en estrecha relación a la disputa geopolítica con Inglaterra por la obtención de los recursos estratégicos)? ¿Quiere Eurnekian ser socio de esa entrega?

Lo cierto es que no es el único caso en el que Eurnekian busca ubicarse como lobista del imperialismo para ver si puede ser su representante local. En los últimos tiempos trascendió que Milei está planeando firmar un decreto para cambiar la gestión de la Hidrovía, el canal más importante de Argentina, que constituye la principal vía para el comercio exterior del país, siendo el canal de flujo de aproximadamente el 80% de la exportación nacional.

El objetivo sería disolver el Consejo Federal de la Hidrovía, trasladando el control de la misma el Ministerio de Economía, volviendo a un esquema noventista en la licitación. ¿Quién sería beneficiado por este proceso?

Corrupción y Vínculos Políticos

El entramado entre el grupo América, los distintos gobiernos y los “favores” que facilitaron su fortuna, de todos modos, no empezaron con Milei. Ya mencionamos los vínculos con el alfonsinismo y el menemismo, pero vale destacar que Eurnekián además de aparecer en la revista Forbes, también aparece en los titulares de varias causas de corrupción que trascendieron en los últimos años como los llamados “Panamá Papers” y la causa de los “Cuadernos de Centeno”.

En este segundo caso se lo acusaba de haber pagado coimas por el corredor vial 4, a cargo de Corporación América y por la ruta 8 en el tramo Pilar-Pergamino. Y aunque Eduardo intentó desligarse del caso, Hugo, su sobrino, ya había declarado en 2018 en la causa reconociendo el pago de coimas a Roberto Baratta, un funcionario kirchnerista que trabajaba en el Ministerio de Planificación Federal que conducía Julio De Vido. Además, en aquella declaración, Hugo reconoció que aportó dinero a la campaña electoral del Frente para la Victoria durante 2013 en al menos dos ocasiones, aunque sosteniendo que "lo hizo a título personal exclusivamente, con fondos propios debidamente registrados en sus declaraciones juradas impositivas".

Desde este punto de vista, lo que hace Milei es darle continuidad a una política que se viene desarrollando en los últimos años, tanto durante el macrismo como durante el gobierno del Frente de Todos, centrada en darle privilegios extraordinarios a las empresas vinculadas a la extracción de bienes naturales, particularmente hidrocarburos, entre las que el grupo América se ubica como gran jugador.

Para muestra baste un botón: la Compañía General de Combustibles recibió entre 2022 y los primeros cinco meses de 2023 la suma de $5,643,296,905 en materia de subsidios a los combustibles fósiles.

Explotación Laboral y Daño Ambiental

Como hemos señalado también para el caso de Techint, la otra cara de todo este entramado de negocios es la explotación y precarización de los trabajadores en sus empresas. Parece ser que cuánta más plata tienen más precarizadores e inhumanos son.

Un ejemplo de esto es el trato que reciben los trabajadores de Bodegas del Fin del Mundo, la Bodega de lujo de Eurnekián en Neuquén. Según una tardía inspección del Ministerio de Trabajo realizada en 2021 se detectó que allí laburaban trabajadores contratados por una cooperativa, sin registrar y que les pagaban la mitad del sueldo básico. El problema no se limita los salarios. Esta precarización mata, como lo demuestra el caso de Juan José Gómez, que con 24 años había llegado de Formosa hasta Neuquén en busca de trabajo y un futuro para su familia.

Esta concepción inhumana, en donde todo vale para llenarse los bolsillos, también se expresa en las tierras que tiene Eurnekián en el norte del país, particularmente en Chaco. Según un informe de Greenpeace Eduardo sería uno de los principales deforestadores del norte argentino, teniendo en su haber 25 mil hectáreas de campo desmontadas, una superficie equivalente a la mitad de la ciudad de Resistencia.

Influencia en el Gobierno Actual

Junto con Techint, el grupo América es de los grupos que más funcionarios logró colocar en el actual gobierno. No es es de extrañar pues, como ya es sabido, el grupo de Eurnekián colaboró activamente en la instalación mediática del entonces ignoto líder libertario desde su influencia en América televisión y radio.

La confianza se debía a vínculos de más largo aliento que prefiguraban parte de lo que se vería en el gobierno actual. Según señala el libro El loco. La vida desconocida de Javier Milei y su irrupción en la política argentina de Juan Luis González (2023), aunque Milei trabajaba para el grupo América desde 2008, hasta el año 2016 “no se presentaba en público como parte del staff, sino como miembro de la Fundación Acordar de Daniel Scioli.

De todos modos, para evidenciar la conexión entre ambos no hace falta hurgar en zonas tan opacas. Basta mencionar la relación de varios funcionarios de alto rango del gobierno de Milei vinculados a Eurnekián. En primer lugar el malogrado Nicolás Posse, ex Jefe de gabinete que fue el director de proyectos en Aeropuertos Argentina 2000 y Gerente General de la Unidad de Negocios Sur, además de otros puestos.

Su reemplazo, el hombre del “volumen político” (que evidencia la pata puesta por Eurnekián en todos los gobiernos), Guillermo Francos, fue Director de Aeropuertos Argentina 2000 y presidente de ARG Línea Privada Argentina, ex LAPA. Otro caso relevante es el del ministro de justicia Mariano Cúneo Libarona que fue el abogado de la familia Eurnekian en numerosas ocasiones, entre ellas, nada menos que la llamada “Causa de los cuadernos”.

También se conocen los vínculos del empresario armenio con la oscura figura del brigadier Jorge Antelo (también cercano a Victoria Villarruel) que se desempeñó hasta hace poco como secretario de Estrategia Nacional, área vinculada a la geopolítica y a los servicios de inteligencia.

En este sentido, podría interpretarse que los cambios en el gabinete (que coinciden con una toma de distancia de Eurnekián respecto de Milei) son una especie de “retirada parcial” del grupo que, sin embargo, ya garantizó varios de los negocios que tenía en mente.

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