En la actualidad, es cada vez más claro que no existe un solo tipo o sistema de memoria. La idea de múltiples formas de memoria empezó a evolucionar desde el siglo XIX y tuvo sus raíces en las ideas y trabajos de Gall y de De Biran, principalmente.

Gall estableció que cada facultad de la mente tiene su propia memoria. De Biran distinguió tres tipos diferentes de memoria: la representativa o colección de ideas o de hechos; la mecánica, referida a la adquisición de hábitos y habilidades y la sensitiva, relacionada con los sentimientos. Por otra parte, algunos neurólogos sugirieron la existencia de centros de memoria, cada uno especializado en el manejo de información específica: auditiva, visual, motora.

A partir de 1945, diferentes grupos de investigadores reconocen distintos tipos o formas de memoria y es entre 1960 y 1970 que, gracias al esfuerzo de psicólogos y neurocientíficos, se empieza a manejar el concepto de sistemas de memorias. Este avance fue posible gracias al estudio de casos clínicos y a trabajos experimentales con animales en los cuales, al quitar el hipocampo, se afectaban algunos aspectos de la memoria.

Tipos de Memoria

Existen diferentes tipos de memoria, entre ellas:

  • Memoria episódica: Es la colección explícita de hechos que han ocurrido en una época y en un lugar determinado en el pasado de una persona. En el laboratorio, este tipo de memoria se mide a través de encuestas "ad hoc" de hechos ocurridos en el pasado. Daños en la parte medial e interna del lóbulo temporal, incluyendo el hipocampo, impiden la adquisición de nueva información relacionada con este tipo de memoria.
  • Memoria semántica: Es el conocimiento general de hechos y conceptos que no están ligados ni a lugares y/o fechas en particular.
  • Memoria de representación perceptual: Identifica palabras y objetos sobre la base de su forma y estructura, incluyendo el subsistema de forma visual de las palabras, el subsistema del sonido de las palabras y el subsistema de descripción estructural.
  • Memoria de procedimiento: Recuerda habilidades y hábitos, es decir, el "saber cómo". Este tipo de memoria se adquiere gradualmente a través de la práctica repetida.

Memoria de Trabajo: Un Sistema Clave

La memoria de trabajo se refiere a la retención de información muy recientemente adquirida, en tiempos del orden de segundos. Cuando nos referimos a la Memoria de Trabajo hablamos de un sistema de capacidad limitada (Entrenable), que almacena y manipula en forma temporal información clave para la realización de tareas o procesos mentales complejos como el Aprendizaje, la Comprensión y el Razonamiento (Baddeley, 1986).

Esta memoria está compuesta por un Ejecutivo Central que coordina la acción del Loop Fonológico (Encargado del procesamiento del Lenguaje) y la Agenda Visuoespacial (almacenamiento de imágenes). Para múltiples tareas dentro de una sala de clases se requiere el uso activo de la Memoria de Trabajo, por ejemplo, escribir un dictado, lectura comprensiva, ejercicios de cálculo mental, pensamiento reflexivo, etc.

Sin embargo, la memoria de Trabajo también ha sido descrita como un componente esencial en la regulación de la conducta. Russell A. la define en «como nos vemos a nosotros mismos en nuestra mente». En otros términos, nuestra mente reactiva las imágenes del pasado y las utiliza para guiarnos a nosotros mismos. En cooperación con este sistema, participa lo que Vigotsky llama «Lenguaje Interno». Esta es la voz que tenemos en nuestra mente y que usamos para controlarnos a nosotros mismos. Ambos sistemas pueden cambiar sentimientos, regular y moderar emociones, incluso las remplazan en caso de ser necesario.

Un ejemplo del funcionamiento de dichas habilidades podría verse cuando tenemos algún problema que cambia nuestro humor. Para lograr tranquilidad, podemos recurrir a imágenes mentales asociadas a buenos recuerdos que junto con el lenguaje interno nos permiten moderar la emoción.

La Carga Cognitiva y su Impacto en la Memoria de Trabajo

La teoría de la carga cognitiva subraya que toda la información nueva se procesa primero en una memoria de trabajo de capacidad y duración limitadas y luego se almacena en la memoria a largo plazo, que es ilimitada, para su uso posterior.

Existen diferentes tipos de carga cognitiva:

  • Intrínseca: Dificultad inherente del propio material (cantidad e interacción del contenido).
  • Relevante: Elementos que ayudan al procesamiento (elaboración del contenido). La carga cognitiva relevante es positiva. Es la que permite que la información se procese adecuadamente y luego pueda almacenarse en la memoria a largo plazo y ser recuperada. Contribuye a la adquisición de esquemas y a la automatización (Moreno & Park 2010). Por ejemplo, estrategias como ejercicios de práctica son una manera de carga cognitiva que es relevante, positiva porque promueve de manera efectiva el procesamiento activo de la información.

“Las tareas de aprendizaje debieran ser diseñadas de tal manera que la capacidad de la memoria de trabajo es eficientemente utilizada para alcanzar el mayor retorno del esfuerzo mental invertido” (Paas y van Merriënboer, 2020, p. 395).

Efectos en el Aprendizaje

  • El efecto de dividir la atención: (Paas y van Merriënboer, 2020).
  • El efecto de los ejemplos resueltos: (Paas y van Merriënboer, 2020). Los estudiantes novatos aprenden más estudiando desde ejemplos resueltos que les proveen la solución en vez de resolver ellos los mismos problemas. Cuando los estudiantes están aprendiendo a través de la resolución de un problema, estos usan la mayor parte de su memoria de trabajo en la estrategia de resolución del problema, lo cual impone una alta carga cognitiva ajena y por lo tanto no deja recursos disponibles para el aprendizaje.
  • El efecto de disminuir la guía: (Paas y van Merriënboer, 2020). Estudiantes novatos se ven beneficiados de los ejemplos resueltos porque disminuyen su carga cognitiva, sin embargo, para los estudiantes más avanzados, los ejemplos resueltos pueden ser redundantes, incluso imponer una carga cognitiva innecesaria porque interfieren con los esquemas que ya existen en la memoria a largo plazo.

Estrategias para Optimizar el Uso de la Memoria de Trabajo

La investigación ha demostrado que es posible hacer frente a las limitaciones de la memoria de trabajo a través de diversas estrategias:

  • Colaboración: (Paas y van Merriënboer, 2020).
  • Gestos: (Paas y van Merriënboer, 2020).
  • Señales motivacionales: (Paas y van Merriënboer, 2020). La cantidad de recursos cognitivos que destinamos a la tarea depende de cuánta memoria de trabajo estamos dispuestos a invertir. Señales motivadoras o motivacionales pueden ayudar a los estudiantes a invertir más esfuerzo.
  • Reducir los estímulos innecesarios que capturan la atención: (Paas y van Merriënboer, 2020). Los estímulos del ambiente pueden imponer una alta carga cognitiva los estudiantes. El ruido, ya sea visual o auditivo, es el estímulo irrelevante del ambiente más típico. Un estudio de Fisher y sus colegas (2014), encontró que los recursos de la memoria de trabajo de los estudiantes estaban siendo consumidos por el monitoreo no intencional de la decoración de la clase.
  • Cerrar los ojos: (Paas y van Merriënboer, 2020).
  • Eliminar actividades estresantes: (Paas y van Merriënboer, 2020). En situaciones estresantes como los exámenes, los recursos de la memoria de trabajo se consumen por preocupaciones intrusivas sobre el error, especialmente en estudiantes muy ansiosos.

Aprendizaje y Memoria

Aprendizaje y memoria son mecanismos específicos que se activan por estímulos ambientales y que son capaces de modificar las conductas. La memoria, desde un punto de vista general, es la retención o almacenamiento de información. Como tal, desde un principio se consideró que la memoria era una propiedad general de la corteza cerebral, como un todo.

Las formas o tipos de memoria son procesos en que hay reconocimiento de algo (de un objeto, de una cara) en el marco de un determinado tipo de información (auditiva, olfativa o visual). En los sistemas de memoria, en cambio, lo que se recuerda tiene, además, una implicación.

Las memorias explícita y declarativa se caracterizan porque hay una recolección consciente de informaciones y experiencias pasadas y de habilidades motoras, en que se recuerda cómo hacer las cosas. Las memorias implícita y no-declarativa recuerda las cosas como son y qué son. Representarían las influencias inconscientes de las experiencias pasadas.

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