La entrevista de trabajo, ¡qué nervios!, ¿verdad? Es natural que estemos nerviosos, ya sea porque es la primera, o porque hayamos tenido experiencias previas en las que hayamos sentido que no nos fue tan bien o porque queremos mucho ese trabajo. Nada que temer, porque hay muchas formas de sacar a relucir nuestras power skills y dar todo en ese momento. Es importante que nos preparemos para conseguir el trabajo que queremos, por eso, a no olvidar estos tips para una entrevista de trabajo exitosa que nos permita demostrar nuestras capacidades, conocimientos y habilidades blandas.

Antes de la Entrevista

Para tener una entrevista laboral, primero tenemos que postular al trabajo. Para eso, es fundamental que presentemos un buen curriculum. Al terminar de formarnos como profesionales, salimos en búsqueda de experiencias laborales que nos permitan aplicar lo aprendido en la etapa universitaria. Lo recomendable es que, basándonos en lo pedido en la oferta laboral, lo adaptemos a nuestras aptitudes.

Investiga sobre la Compañía

Asegúrate de tener información sobre el negocio y tu posible empleador. Investiga sobre la compañía, asegúrate de tener información sobre el negocio y tu posible empleador. ¿Nos contactaron? Es importante revisar su página web. Debemos fijarnos en su historia, objetivos, misión, visión y proyectos activos. Al saber qué productos y servicios vende la empresa, el mercado en el que compite y su estrategia comercial, estás demostrando tu interés en el trabajo y la compañía. En estos días donde la retención de talento es un reto para las organizaciones, contar con colaboradores interesados y comprometidos es un plus invaluable para los empleadores.

Código de Vestimenta

Después de investigar sobre la compañía, seguramente encontrarás qué tan formal puede ser. Usa la información que recolectaste sumada a la descripción del rol de trabajo al cual aplicaste para determinar qué vestimenta es la más apropiada para la entrevista de trabajo. Es necesario que nos informemos acerca del código de formalidad de la empresa, así sabremos con exactitud cómo vestirnos. Y es que una vestimenta adecuada refleja el interés que tenemos por el puesto de trabajo.

Practica, Practica, Practica

Como cualquier cosa en la vida, la práctica hace al maestro. Por eso lo ideal es que puedas ensayar tu discurso varias veces. Una técnica que te recomendamos es la siguiente: primero ubícate frente a un espejo y visualiza que estás en el lugar de la entrevista. Posteriormente, elabora un discurso que incluya tus habilidades y cualidades. Constrúyelo a partir de tu CV y ejemplos donde puedas exponer cómo a lo largo de tu carrera has logrado poner en práctica tus conocimientos. Repite este ejercicio un par de veces hasta que te sientas seguro y confiado.

Planifica tu Viaje

¿Sabes hacia dónde tienes que ir? Suena obvio, pero es vital que sepas hacia dónde vas y no en el sentido retórico de la pregunta. Literalmente te recomendamos que el día anterior planees tu viaje hacia la entrevista de trabajo. Siempre debemos verificar con anticipación el lugar donde debemos ir y cómo llegar, calculando nuestros tiempos de viaje. Si vas retrasado no tengas miedo de hacer una llamada con antelación y avisar a tu entrevistador.

Durante la Entrevista

En las circunstancias actuales, donde muchos encuentros son online, saber cómo enfrentar una entrevista de trabajo de manera remota es fundamental, aunque esto no signifique que sea más fácil. En caso de ser online, hay que asegurarse de tener acceso a una buena conexión de internet y un sitio con buena iluminación.

Lidiando con los Nervios

Inevitablemente, el día de la entrevista de trabajo sentirás algo de nervios, pero recuerda que no es un interrogatorio personal, sino una conversación profesional. De hecho, si logras canalizarlos de la forma adecuada, podrán ayudarte a sacar lo mejor de ti. Si somos algo nerviosos, hay que aplicar ciertas técnicas de relajación, como la respiración profunda, o beber hierbas naturales que calmen nuestros nervios. Investiga ejercicios de respiración, oxigenar el cerebro te ayuda a pensar con claridad y rapidez.

La Primera Impresión Sí Cuenta

Desde el primer momento que entras a la sala de entrevista debes mostrarte confiado y seguro. Una muestra de esto es el contacto visual. Puede ser difícil, pero el truco está en mantener el cuerpo relajado y evitar parecer cerrado y distante. Las técnicas de respiración serán útiles aquí. ¿Sabías que 7 segundos pueden bastar para formar una primera impresión? Un buen aspecto y presentación personal sin duda nos ayudará a ganar puntos, pues, una “pinta” impecable puede traducirse en la prolijidad de una persona en otros aspectos de su vida, como el trabajo.

Un estudio realizado por Albert Mehrabian, profesor emérito en psicología, propuso que la importancia relativa del lenguaje corporal al transmitir un mensaje es del 55%, en comparación con el 38% de tono de voz y el 7% del uso verbal de palabras. En teoría, esto presenta cuán importante es el lenguaje corporal al momento de estar en una entrevista.

Contestando las Preguntas

Es hora de poner a prueba toda la preparación y esfuerzos que hiciste para llegar hasta este punto. Conseguir una entrevista de trabajo no siempre es fácil. Si ya llegaste a este punto, disfruta de la experiencia. Es un momento en el cual puedes contarle a otras personas qué sabes hacer y cómo lo sabes hacer.

Responder con ejemplos sobre cómo resolviste problemas o sacaste adelante proyectos en tus pasadas experiencias laborales es una estrategia muy efectiva. Busca un equilibrio entre el tú y el nosotros, el trabajo en equipo se valora igual que la iniciativa personal. Siempre es mejor responder de manera clara y sin rodeos las preguntas que nos harán.

Sobre todo si hablamos de nuestras anteriores experiencias en otras empresas, es bueno ser sinceros pero siempre inclinándonos por hablar desde lo positivo. La mejor manera de abordar este tema, si es puesto en la mesa, es desde el positivismo. Cuéntales qué aprendiste de esa experiencia y cómo la sorteaste. Si hubo algo negativo, se puede comentar con una visión optimista de los resultados.

Es común que en las entrevistas nos pregunten si sabemos bien a qué se dedica la empresa y por qué nos interesa trabajar ahí. Te recomendamos preparar un discurso de no más de dos minutos sobre ti que incluya tus mayores logros y éxitos y objetivos. Además, prepararse incluye conocer claramente tus fortalezas, habilidades profesionales, debilidades e incluso ensayar lo que se expondrá. También puedes preparar una lista de razones que justifiquen por qué eres un buen candidato. Una vez en el momento de la entrevista, es relevante hacer notar que puedes hacerte cargo del puesto ofrecido. Por ello, intenta mencionar tus puntos fuertes y algunos de los cargos ejercidos en los que haya realizado funciones similares.

Preguntas Frecuentes y Cómo Abordarlas

Hay varios tipos de preguntas con objetivos específicos, algunas relacionadas con la formación y experiencia, otras con el perfil personal del postulante. Los entrevistadores quieren ver si has considerado tus metas a corto, mediano y largo plazo. Para moverse con soltura, entrenarse para las preguntas más frecuentes resulta de mucha ayuda.

  • Fortalezas: Revisa la descripción del trabajo y elige tres ejemplos de cualidades que el reclutador busca.
  • Debilidades: Puedes exponer las medidas que has tomado para intentar corregirlas (cómo cursos de capacitación, por ejemplo).
  • Experiencia: Da una respuesta breve, destaca los logros claves en tu experiencia profesional. Comienza con una visión general y luego comenta tus trabajos anteriores.
  • ¿Cómo te han tratado tus jefes anteriores?: Nunca, en ninguna circunstancia, se debe hablar mal de los antiguos jefes ni de los compañeros.
  • ¿Prefieres trabajar solo o en equipo?: Las respuestas dependen de cada persona y de su situación.
  • ¿Qué estudios tienes? ¿Por qué los escogiste?: Las respuestas dependen de cada persona y de su situación.
  • ¿Estás casado?: Este tipo de preguntas no son habituales, pero a veces se hacen para desconcertar al entrevistado y ver su capacidad de improvisar. Otras veces, se puede preguntar “¿Planea ser padre/madre? ¿Con quién vive?”. Estas interrogantes valen también para saber la disponibilidad de viajar.

Preguntas del Candidato al Entrevistador

Ninguna pregunta es tonta. El final de la entrevista es el momento indicado para que hagas algunas preguntas. Aprovecha para preguntar todas las dudas que tengas sobre las condiciones de trabajo (remuneración, comisiones, seguro de salud, bonos, horarios, funciones, etc..). Pregunta sobre el equipo de trabajo, los desafíos del puesto o los próximos pasos del proceso de selección.

Después de la Entrevista

Usualmente, se espera una respuesta un par de semanas después de la entrevista, pero todo depende del proceso y la cantidad de candidatos que aplicaron a la oferta de trabajo. Si puedes, habla con tu reclutador o primer contacto sobre cuándo puedes esperar una noticia.

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