El fenómeno de la narcocultura se ha convertido en un tema controversial en la sociedad mexicana. Sus detractores afirman que dichas expresiones artísticas hacen apología de la violencia, enaltecen la figura del narco y su estilo de vida, e incitan a sectores, sobre todo juveniles, al consumo de drogas y el ingreso a las filas del narcotráfico. Por su parte, productoras musicales y televisivas han encontrado en el tema del tráfico de drogas y la acción que provoca las armas, las persecuciones, la traición y la corrupción del gobierno, un campo de oportunidad y crecimiento de espectadores. De igual manera, la narcocultura ha tocado la esfera del consumo suntuario, las prácticas religiosas, la moda o la arquitectura.

Desde la perspectiva de los estudios culturales, más específicamente del estudio simbólico de la cultura, el trabajo tiene por objetivo analizar las significaciones e imaginarios que rodean a la narcocultura en jóvenes que viven en contextos violentados por el narcotráfico. Para ello, en entrevistas semiestructuradas, 10 jóvenes originarios del pacífico mexicano, explican desde sus diversas experiencias, el sentido y significado de los productos de la narcocultura, aportando nuevas ideas y conocimientos que contribuyen al debate sobre la misma. Desmitificando la actividad del narcotráfico, sus actores y la idea aspiracional de quienes consumen y se relacionan con dicha cultura.

Análisis de las Formas Objetivadas de la Narcocultura

El propósito de este artículo es analizar las significaciones e imaginarios que rodean la narcocultura en jóvenes que viven en contextos violentados por el narcotráfico. Para ello es necesario profundizar en cómo se ha conceptualizado la narcocultura a partir de lo que Thompson (2002) llama “Formas objetivadas de la cultura”. Para este trabajo las Formas objetivadas de la narcocultura son objetos, productos y prácticas relacionados a la música, la moda, la arquitectura, producciones audiovisuales, consumo suntuario y prácticas religiosas, que, aunque no son la totalidad, sí marcan una tendencia como referentes para su estudio. En ese sentido se discute la manera en cómo se interioriza o “incorpora” dichos elementos culturales y se reflejan en lo que Giménez (2005) llama “fuerza motivacional e impulsora”, la cual crea identidad y distinción respecto a otros grupos.

Para ello, se analizaron las respuestas de 10 jóvenes que viven en contextos con alto grado de marginalidad y violencia por el narcotráfico en el pacifico mexicano. Ello permitió establecer elementos analíticos y comprender mediante el análisis de discurso (Van Dijk, 1980), (Hall, 2010) el grado de influencia y aspiración del narcotráfico a partir de dichas prácticas culturales. En el caso de Bourdieu (2002), la cultura es incorporada, esta se interioriza y se convierte en esquemas subjetivos de percepción, valoración y acción del individuo o el colectivo.

Para Thompson (2002) el estudio simbólico de la cultura comprende el análisis de las formas simbólicas, en las cuales se conceptualizan como “las acciones, los objetos y las expresiones significativas de diversos tipos -en relación con, contextos y, procesos históricamente específicos y estructurados socialmente, en los cuales, y por medio de los cuales se producen, transmiten y reciben tales formas simbólicas” (Thompson, 2002, p. 203). No se puede pensar e imaginar formas simbólicas sin asociarlas a las formas concretas u objetivadas de la cultura, que para fines del análisis de la narcocultura son las producciones musicales, las novelas, las teleseries, la moda, la arquitectura, el consumo suntuario, las prácticas religiosas, el lenguaje, en sí todo lo que se puede ver, escuchar, sentir, oler o disfrutar.

La Narcocultura y su Expresión en la Sociedad

La narcocultura se desprende de las actividades del tráfico de droga y en consecuencia relatan historias tanto de éxito, fracaso o tragedia por las que personajes transitan de la realidad al mito y viceversa. Para Valenzuela (2003), las temáticas de drogas eran bastante populares incluso antes del proceso revolucionario de 1910, debido a que el consumo sobre todo del opio y la mariguana era bastante común en aquellos tiempos. Para Giménez (2007) la narcocultura define identidad de quienes la comparten, y es a partir del consumo, el lenguaje o la moda que va representando un estilo de vida, el cual es caracterizado a partir de distinción, respecto a otros sectores y clases sociales. Rincón (2009) menciona que la temática de lo narco, produce una serie de ideas las cuales, pueden abstraerse como la búsqueda del éxito de manera rápida y al precio que sea necesario.

Gómez y Figueroa (2013) relacionan las expresiones culturales del narcotráfico con la manera en que se apropian del espacio simbólico, a partir del consumo de música, ropa, accesorios o autos. Por su parte, Mondaca (2014) afirma que la narcocultura se relaciona con el consumo de accesorios, y bienes como joyas, autos o casas. Sosa (2014) menciona que ésta no se limita a fronteras, geografías y clases sociales. Para Mondaca (2014), el cuerpo femenino se relaciona directamente con la narcocultura como una forma de sometimiento. Las mujeres son mostradas como trofeo, el cual se debe presumir ante la sociedad. De allí deviene una serie estilos, formas y estéticas específicas expresadas en cirugías plásticas, maquillaje, peinado, vestidos o tacones. Para efectos de este trabajo se toma de referencia el concepto de Hernández (2019, p.

Metodología de Investigación

La investigación tiene un enfoque cualitativo, de corte descriptivo y explicativo. Para Hernández Sampieri (2001) y Álvarez (2003), la investigación descriptiva permite conocer costumbres, tradiciones, situaciones y actitudes de los sujetos a investigar. Se ha elegido la fenomenología en la fase relacional, del cual se afirma la vinculación de la experiencia vivida de los seres humanos y con la de los objetos, personas, sucesos y situaciones (Álvarez, 2003). Debido a lo delicado del tema y que en algunos casos los jóvenes han sido víctimas de criminalización o relacionados con los grupos del narcotráfico, la selección de jóvenes fue mediante la técnica de bola de nieve, lo que permitió un acercamiento de confianza y respeto.

Para superar los obstáculos de estudiar poblaciones ocultas como adictos o enfermos de VIH, tratas de blancas, narcotraficantes, pandilleros o mujeres que sufren violencia, se propone utilizar la técnica bola de nieve, en donde se contacta a una o dos personas y estas le llevan a toda una red “otros como yo” de informantes (Van Meter, 1986), (Atkinson & Flint, 2001). Los criterios de inclusión se centraron en edad, contexto en el que se desarrollan (estudio, trabajo o residencia en el municipio de Xalisco) y, por último, el gusto por los elementos que componen la narcocultura.

Se seleccionaron jóvenes estudiantes que gustan de los productos de la narcocultura, en rangos de edad de 15 a 24 años. Se definió uno de los contextos más violentos del Estado de Nayarit, la localidad de Pantanal y su cabecera municipal Xalisco. ubicados en dicho municipio como espacio de socialidad de jóvenes que gustan de la narcocultura. Se excluyeron jóvenes que no viven o estudian en el municipio de Xalisco, también fueron excluidos los jóvenes que tienen poco o nulo contacto con los productos de la narcocultura. Se pidió permiso a las autoridades educativas para el acceso sobre todo en el bachillerato. Posteriormente, se dio el consentimiento por parte de los informantes detallando la finalidad del estudio, sus objetivos y cuidando la confidencialidad de la información.

Las entrevistas semiestructuradas permitieron caracterizar los productos de la narcocultura y analizar la significación e imaginarios de los entrevistados con respecto a la actividad y personajes del mundo narco. Para ello se utilizó el análisis de discurso, Hall (2010) menciona que las culturales nacionales, dan identidad y lealtad muchas de las veces construidas a partir de un discurso, este pude ser imaginario con el objetivo de ir unificando ideas, criterios y valores entre la población, también se van creando mitos los cuales la gente les crea identidad en una región determinada. El lenguaje se vuelve indispensable para cohesionar los elementos culturales en la sociedad, este pasa por dos niveles, por un lado, las representaciones mentales en el cual se va reflejando el mundo, y en segundo momento la relación de este con los objetos o cuestiones abstractas.

Hall (2010) advierte que las relaciones que se establecen en este sentido se llaman sistema de representación, por tanto, el lenguaje forma parte del sistema de representación que construye sentido. Se van significando a partir de la construcción de signos, estos a su vez crean conceptos que se socializan, haciendo que las cosas signifiquen. Van Dijk (1980) menciona que el lenguaje está ligado a la construcción de ideología, ésta se relaciona con los aspectos más importantes de la vida social como lo es la escuela, la cultura, la religión, la política o el arte. La ideología y el lenguaje mantienen una doble función, una es la información contenida, y la otra es la información procesada en el receptor a partir de ideas, opiniones, valores y comportamientos. Las diversas respuestas de los jóvenes fueron esquematizadas a partir de la organización de los productos de la narcocultura.

Se presenta las Formas Simbólicas de la Narcocultura como categoría de análisis para comprender el significado, imaginarios y comportamientos de los entrevistados con respecto al tema.

Contexto del Estudio

El estudio se desarrolló en el Pacífico mexicano, específicamente en el estado de Nayarit, que cuenta con una población de más de 1 millón de personas (INEGI, 2015). El estudio se realizó en el marco de una continua guerra contra el narcotráfico, diseñada desde la Casa Blanca e impulsada por el expresidente Felipe Calderón (2006-2012), Enrique Peña Nieto (2012-2018) y Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), que ha dejado un saldo de más de 350 mil muertes y 72 mil desaparecidos (Pardo & Iñigo, 2021). El estudio se realiza en un contexto de conflicto, con una actividad y tradición cultural del narcotráfico.

Pantanal, Xalisco en Nayarit cuenta con 3 mil 200 habitantes (INEGI, 2019), dicho poblado tiene una tradición narco de más de 30 años en la región. Sus habitantes sobre todo jóvenes, migran a ciudades de los Estados Unidos, más específicamente a las Vegas, Nevada. En Pantanal, las plantaciones de caña han sido utilizadas para enterrar cuerpos de civiles o miembros de grupos antagónicos en la región “la prensa les comenzó a llamar narcofosas. En enero del 2018, se encontraron en sólo 4 días, 33 narcofosas, la mayoría de los 140 cuerpos enterrados, eran personas desaparecidas en el 2017” (Hernández, 2019, pag 87). Bajo este contexto, los jóvenes crecen con la cotidianidad de la violencia, a su vez las producciones culturales nacionales o locales reflejan parte de la realidad, contando historias de conflictos, tragedias o historias de éxito.

Corridos y la Narrativa del Narcotráfico

Tienen de principios del siglo XX, eran utilizados para narrar historias y acontecimientos en torno a las actividades y sucesos políticos y sociales de la época pre y post revolucionaria. Existen 4 tipos de corridos: el “arremangado” que habla sobre alcohol, drogas, fiestas y mujeres. El entrevistado 2 menciona que la fama de los artistas es por la relación que tienen con los grupos del narcotráfico de los cuales mantienen una línea directa: Bueno, yo creo que porque le quieren dar más fama y más fama al que está cantando la canción. La gente con escuchar un corrido y ver una serie, se mete a las noticias y dice ah te das cuenta que lo que pasó en el corrido, si pasó con el narcotraficante que andaban buscando (Entrevista 5.

En el caso del entrevistado 9, reconoce que las letras de las canciones son violentas, sin embargo, menciona que le gusta por las melodías: Pues de principio más bien fue el ritmo, de cómo tocaban los instrumentos, el sonido del acordeón y ya después nos fuimos ubicando más a la letra, y pues ya no nos gustó mucho porque la letra era mucha violencia para unos muchachos de 13 o 14 años (Entrevista 9.

El Estado mexicano se ha caracterizado por violentar comunidades sobre todo indígenas y campesinas, algunos de los corridos hablan sobre estas acciones. Aunado a ello, grupos del narcotráfico se protegen con la población en ausencia del Estado (Duncan, 2015). El entrevistado 1 menciona que los grupos del narcotráfico llevan despensa o apoyan con la construcción de la plaza del pueblo, o meten el agua potable y otros servicios que el Estado no ha hecho (Entrevista 1, 17 de diciembre del 2017). El entrevistado 2 menciona que, a partir de estas acciones, el narcotráfico va ganando fama y simpatía: “Desgraciadamente el narco ya es más famoso que el Gobierno, ya le tienen más respeto al narco que al Gobierno” (Entrevista 2.

La tragedia en los corridos se encuentra presente. Ante la adversidad que implica la producción o el trasiego de droga, las historias de éxito son descritas en corridos o producidas en la televisión. Sin embargo, las historias de tragedia están relacionadas a la muerte o la cárcel. La tragedia es el precio que se tiene que correr para ser alguien en la vida y ser exitosos, comenta el entrevistado 5, cuando hace mención de sus amigos que en varias ocasiones presumían sus carros nuevos o su actividad delictiva. (Entrevista 5, 18 de marzo del 2018). Otra de las significaciones para los jóvenes tiene que ver con la adecuación del corrido a partir de la violencia y el contexto en que se vive. Menciona el entrevistado 4, que las producciones musicales han cambiado p...

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