Las dinámicas son una excelente estrategia para desarrollar diversos temas y lograr diferentes propósitos en muchos ámbitos, incluida la educación. Son múltiples las bondades que ofrecen como estrategias a aplicar en el aula. No hay nada más serio que un juego: no existe otra actividad humana que esté tan estructurada y que tenga tantas reglas, contenidos, procedimientos, objetivos, límites de tiempo e incentivos como un juego. De hecho, la única manera de que funcione es que todos sus participantes “se lo tomen en serio”, comprendan y respeten las instrucciones y procedimientos, piensen y discutan sobre un tema y no hagan trampa.

Se sugiere la utilización de este recurso en cualquier momento durante la formación de un grupo de estudiantes de cualquier edad, puesto que las dinámicas propiamente tal ayudan a abordar diferentes escenarios en los que si no se trabaja con un cuidado correspondiente puede determinar situaciones conflictivas y difíciles de resolver, siendo una excelente herramienta para fomentar no solo el desarrollo de actitudes y valores en los/as estudiantes, sino que también ayuda a la creación y al fortalecimiento de los vínculos entre un grupo de estudiantes.

Los cursos se han vuelto mucho más diversos, tanto por el nivel de conocimientos previos como por los niveles sociales, culturales, étnicos y/o generacionales de los cuales provienen sus integrantes. Las dinámicas permiten atender y considerar los diferentes estilos de aprendizajes dado ese escenario. Jugar es un método que se adapta a las diferencias entre los participantes, especialmente a sus diferencias de ritmos y estilos de aprendizaje. Las dinámicas grupales favorecen la convivencia escolar e inciden en las habilidades sociales del individuo. La convivencia escolar incide directamente en el desarrollo de las competencias personales y sociales de niños y jóvenes, las cuales serán luego transferidas a otros contextos.

Además, las actividades de team building no solo son oportunidades para divertirse y socializar, sino que también son herramientas poderosas para mejorar el clima laboral y aumentar la productividad.

Juegos para el Trabajo en Equipo y Desarrollo de Habilidades

Aquí hay una lista de juegos y actividades que pueden ayudar a fomentar el trabajo en equipo y desarrollar habilidades importantes:

  1. El supermercado:

    Permite desarrollar la atención. Cada participante recibe el nombre de un producto. El animador cuenta una historia graciosa sobre un supermercado en la que mencionará distintos productos. El niño nombrado debe correr a sentarse en la silla vacía.

  2. Las banderas:

    Fomenta el trabajo en equipos. Se divide a los participantes en dos equipos. Se debe robar la bandera del equipo contrario y proteger la propia.

  3. La red:

    Todos los participantes, menos uno, se ubican en uno de los extremos de un espacio previamente delimitado. En el medio se coloca un niño que intentará capturar a quienes pretenden llegar al otro lado. Si los atrapa, deberán unirse a él y formar una red que seguirá atrapando quienes intenten pasar al otro extremo.

  4. El pitador:

    Pretende agilizar los sentidos. Un jugador se ubica en el centro de un círculo muy amplio con los ojos vendados y un silbato colgado de la cintura.

  5. Fútbol revisión:

    Favorece la atención y la revisión de los conocimientos. Se juega igual que en fútbol, pero cuando se cobra una jugada se hace una pregunta sobre los temas estudiados al equipo en cuestión.

  6. Cazar al ruidoso:

    Desarrolla la confianza. Los participantes se ubican en un espacio delimitado del que no podrán salir. Todos tendrán los ojos vendados menos uno, quien asumirá el rol de “el ruidoso”. Se desplazará lentamente haciendo distintos ruidos y todos intentarán atraparlo.

  7. La búsqueda del tesoro:

    Favorece la interacción. Se reparte a los integrantes fotocopias de una ficha encabezada por “Trata de encontrar a alguien que…” donde se enumeran aspectos como “que hable otro idioma”, “que le guste caminar descalzo”, etc. Deben caminar por la habitación hasta encontrar a la persona y escribir su nombre.

  8. El cumplido:

    Propicia un buen clima en el aula. Se escriben los nombres de los alumnos en papeles y se les introduce en una bolsa. Cada estudiante toma uno, y en una hoja elaborarán un detalle para el compañero cuyo nombre estaba en el papelito.

  9. Aprendiendo a resolver conflictos:

    Se explica a los participantes qué es un conflicto, y se les pide que individualmente escriban las consecuencias de resolver un conflicto de forma correcta, agresiva o pasiva.

  10. La tienda mágica:

    Permite conocer y apreciar los valores del otro. El organizador refiere que hay una tienda donde ese día todos los que entren pueden tomar lo que deseen sin pagarlo, pero no se puede comprar cosas materiales. Cada uno debe decir al grupo lo que comprará, y se anotarán en la pizarra las compras más repetidas o más originales.

Dinámicas de Resolución de Conflictos

Las dinámicas de resolución de conflictos plantean situaciones en las que o bien se presenta un conflicto real o bien uno imaginario.

  1. Policías y ladrones:

    El tiempo que se demora esta actividad puede ser muy variable, no habiendo límite. El tamaño del grupo puede rondar en torno a los 25 miembros y se requerirá de un espacio más o menos amplio. El juego empieza formando dos grupos antagonistas: el de los policías y el de los ladrones. La idea es que los ladrones consigan robar la bandera y llevarla a su campo, pero sin que sean interceptados por la policía.

  2. Cruzando el río:

    Se necesitan apenas unos 20 minutos dado que se trabaja con un grupo mediano, de como mucho 15 personas. Se requiere un espacio amplio, preferiblemente uno exterior. El dinamizador explica que se tiene que atravesar el río sin salirse de él, que está delimitado por la tela, la tiza o cualquier otro objeto que se haya podido encontrar. Además, tienen que transportar, de un lado a otro, una serie de objetos, uno en el camino de ida y otro, diferente, a la vuelta. Quien se salga del camino deberá comenzar, bien desde el principio, la actividad.

  3. Globos emocionales:

    Se requerirá como mucho de 15 minutos para llevarla a cabo, y se puede realizar con grupos de tamaños muy variados. El dinamizador inicia la actividad explicando que, cuando nos encontramos en una situación conflictiva, esto nos produce una reacción emocional y, también, fisiológica. Después de esta explicación se les dice que vamos a inflarnos como globos. Primero, se tomarán respiraciones profundas, estando de pie y con los ojos cerrados. A medida que se vayan llenando los pulmones de aire, irán levantando los brazos. Después, sueltan el aire y comienzan a hacer como que se arrugan como globos, desinflándose hasta caer en el suelo.

  4. Identificación de problemas:

    Dura aproximadamente una hora y se puede hacer en grupos de entre 15 o 20 miembros. Se da una hoja de papel a cada miembro del grupo para que escriba el problema que haya detectado recientemente. Por orden, cada participante irá sacando una hoja de la bolsa y la leerá en voz alta, mientras que otro miembro del grupo irá anotando lo que se haya dicho en la pizarra. Una vez elegido el tema, se debate qué ha pasado y, debajo del tema elegido, en la pizarra, se dibujan dos columnas.

  5. Exponiendo la situación:

    Se requieren unos 40 minutos para hacer esta actividad, ya que se trabaja con grupos grandes de 20 a 30 personas. Es especialmente útil en el aula, y se puede hacer en la clase misma. Esta actividad es ideal realizarla cuando se ha dado una situación problemática en el aula, que afecta al desarrollo del grupo. Una de las personas implicadas va exponiendo la situación. A medida que vayan saliendo nombres el profesor tendrá que promover que las personas involucradas intervengan y expliquen su punto de vista.

  6. Cambio de roles:

    Se necesitarán unos 30 minutos para llevarla a cabo, y se puede trabajar con un grupo de 20 personas. La idea es que las personas voluntarias tendrán que cambiar de rol, pero antes se les darán unos minutos para que conozcan a la persona que van a interpretar y ponerse en su papel. Estos voluntarios interpretan su papel, mientras que el resto de compañeros prestan atención y se fijan en qué hacen.

  7. Círculo de debate:

    Esta actividad dura unos 40 minutos, y se puede hacer en grupos de tamaño medio, pudiendo llegar hasta 30 personas. El dinamizador pedirá que se presenten como voluntarios 6 0 7 personas para realizar la actividad. Se les pide que se sienten formando un círculo, de tal manera que se puedan ver las caras. El encargado de la actividad introducirá una cuestión a debatir. Las personas voluntarias, es decir, las que forman el círculo interno, debatirán sobre esta cuestión. Llegados a este punto se analizarán las siguientes cuestiones. La primera, el por qué las personas voluntarias se ofrecieron para salir y el resto no. La segunda es preguntarles qué han sentido al ver que su opinión no coincidía con el resto de compañeros.

  8. Encuentro en la calle:

    El objetivo de esta actividad es que cada persona exprese su propia forma de resolver un conflicto, identificando estrategias diferentes y elaborar un plan común. La actividad dura unos 60 minutos con grupos de entre 20 y 25 personas. El lugar donde transcurra la actividad puede ser el aula de clase o un espacio en el que los participantes estén sentados y puedan apoyarse en algo para poder escribir. Todas las personas se sentarán. A continuación, el encargado de la actividad les explicará la siguiente situación: “Te encuentras caminando por la calle y ves, a lo lejos, a alguien que crees que conoces. Te das cuenta que esa persona es una persona con la que tienes muchos conflictos. A medida que os encontráis más cerca te pones más nervioso porque no sabes cómo reaccionar cuando te cruces con ella. Pasado un rato, el dinamizador vuelve con estas palabras: “Ya ha pasado, esa persona se ha ido. ¿Qué sientes? Se dejan algunos minutos para que, en grupos de 3 personas, discutan la actividad.

  9. Sí o No:

    Se necesitarán unos 40 minutos para llevar a cabo esta actividad, y se trabajará con grupos de unas 30 personas. El espacio puede ser un aula o un lugar amplio en el que los participantes se puedan mover. Las cartulinas del “SÍ” y “NO” se colocan en el aula, enfrentadas. Todos los participantes se colocan en el centro del espacio.

  10. Pasando de un lado a otro:

    La actividad toma unos 20 minutos de duración, y el grupo debe ser reducido, de unas 15 personas como máximo. Cuando todos los miembros del grupo hayan podido pasar de un lado, se debatirá y analizará como se ha desarrollado la actividad.

  11. La sábana cooperativa:

    El objetivo de esta dinámica es la de trabajar entre compañeros, colaborando. El tiempo necesario para llevar a cabo esta actividad es de unos 45 minutos, aunque se trabaja con un grupo tirando a pequeño, de entre 10 y 15 personas. Se hará en un espacio amplio, preferiblemente al aire libre. El encargado de la actividad pondrá la sábana en el suelo y pedirá a todos los participantes que se coloquen encima de ella.

  12. Dibujo compartido:

    Se requiere como mucho una hora y se puede trabajar con grupos de 30 personas. El lugar debe ser un espacio amplio. A cada participante se le da una hoja idéntica de una fotografía, recorte de periódico o cualquier imagen. Una vez todos lo hayan hecho en una hoja aparte, cada uno mostrará su dibujo, explicando que les ha movido a dibujarlo de esa forma.

  13. Construcción de naves espaciales:

    El tiempo es ilimitado y se puede trabajar con un grupo de 25 personas. El espacio debe ser amplio, y de materiales se necesitarán folios A4 y un aro de 50 cm de diámetro. Se formarán grupos de 3 a 5 personas y se les entregará los papeles. Cada grupo supera la prueba si consigue que su nave atraviese el aro, teniendo tres intentos por cada grupo.

  14. La silla cooperativa:

    Como vamos a hacer un círculo grande de sillas vamos a necesitar un lugar amplio. La actividad en sí es una versión del clásico juego de la silla. Suena la música y, cuando se para, todos deberán sentarse. A la siguiente ronda se quita una silla, y vuelve a hacerse lo mismo que en la primera. Nadie puede quedarse de pie. La gracia es que, como nadie se puede quedar de pie, tengan que debatir sobre quién se queda la codiciada silla libre. A medida que falten más sillas, más complicado será encontrar una solución entre todos. Lo importante de la actividad es que todos se ayuden entre ellos, y que nadie resulte discriminado.

Actividades para mejorar el clima laboral

  • Organizar sesiones de voluntariado en la comunidad.
  • Celebraciones de cumpleaños y otros hitos importantes.
  • Sesiones de retroalimentación constructiva.
  • Desafíos de escape room.
  • Reuniones de equipo del día a día para establecer metas claras y revisar el progreso.
  • Desafíos interáreas dentro de una misma compañía.
  • Celebrar festividades como el 18 de septiembre, navidad, semana santa, etc.

Según la Asociación Americana de Psicología, el 70% de los empleados que participan en actividades deportivas con sus colegas informan niveles más altos de satisfacción laboral.

Juegos de Escape para el Team Building

Los juegos de escape combinan elementos de aventura, teatro, trabajo en equipo y efectos especiales. Aunque el tema de cada habitación puede diferir, todos presentan el desafío de escapar descifrando códigos, descifrando pistas y utilizando varios conjuntos de habilidades bajo una presión de tiempo extrema. Su popularidad está creciendo rápidamente en todo el mundo. El primer juego de escape comenzó en Kioto en julio de 2007, ahora apenas hay una ciudad en el mundo que no tenga al menos una habitación de escape.

Las salas de escape son el último ejemplo de la economía de la experiencia, una nueva generación de consumidores están emergiendo que buscan una experiencia significativa y crean recuerdos duraderos en lugar de consumir pasivamente.

Catalyst Global tiene una gama de actividades de creación de equipos de estilo Escape Game que se basan en los mismos elementos de misterio, aventura y resolución de problemas. Se ha comprobado que mejoran la vinculación del equipo a través de la experiencia compartida y, además, desafían el pensamiento creativo y las habilidades de resolución de problemas de una manera informal. Los miembros del equipo aprenden a colaborar combinando habilidades para lograr el éxito y en algunos ejercicios de formación de equipos los equipos deben colaborar para lograr el éxito para todos. Son una herramienta de aprendizaje experiencial para romper la mentalidad del silo y presumir de la cooperación interdepartamental.

Los juegos de escape proporcionan un campo de juego nivelado para explorar la dinámica del equipo. Todos saben que varias cabezas piensan mejor que una. Sin embargo, no mucha gente sabe la relevancia, los beneficios y ganancias de trabajar en un equipo bien constituido. Es más, actualmente, lo quieran o no los individualistas, la construcción de equipos sólidos y el fomento de un clima laboral positivo son esenciales para el éxito de cualquier empresa.

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