China, ubicada al otro lado del mundo de Chile, presenta diferencias no solo geográficas sino también en los horarios y rutinas cotidianas. Las actividades diarias como almorzar, practicar deportes o disfrutar de un refresco ocurren a horas muy distintas en comparación con nuestro país.

En China, la vida comienza temprano. La gente se levanta entre las cinco y las seis de la mañana para realizar diversas actividades físicas como tai chi, artes marciales, bádminton, o simplemente caminar. Estas actividades recreativas se llevan a cabo durante todo el año, incluso en invierno, dando vida a la ciudad y creando un ambiente de constante movimiento. Las tiendas permanecen abiertas todos los días, incluyendo los domingos.

Otra diferencia notable son los horarios de las comidas: el almuerzo se sirve entre las 11:30 y las 12:00 horas, y la cena a las seis de la tarde. Este horario permite aprovechar el resto del día para otras actividades. En contraste, en Chile la cena se sirve mucho más tarde.

En China, existe una mayor conciencia de los horarios biológicos. Las fiestas comienzan temprano, con restaurantes llenos a las seis de la tarde y personas regresando a sus hogares a las nueve. La vida social se desarrolla más en la calle que en los hogares, fomentando la convivencia en espacios comunes compartidos por muchos edificios y condominios, algo menos común en la cultura chilena.

En Shanghai, es común ver a personas usando pijamas en la calle, una tradición peculiar que no se observa en otras partes de China. Estos pijamas, acolchados y vendidos en tiendas, son parte de la vida cotidiana de la ciudad.

China como oportunidad

China representa una oportunidad y un gran potencial que debemos saber aprovechar. Este país es un cliente enorme al que hay que venderle productos y es un gran desafío diseñar para un usuario que es tan distinto a lo que estamos acostumbrados en occidente. La producción, que China maneja muy bien, es un gran aporte para la industria del diseño.

Durante mi estadía tuve momentos de gran estrés, no sólo por el trabajo, sino porque estar sola en un país extraño y echar de menos es algo muy desgastante. Algo muy importante que China me enseñó es sobre los límites que tiene el cuerpo y la cabeza. Uno tiende a exponerse mas allá de las capacidades… y seguir insistiendo sin pensar en lo mal que todo eso te puede hacer. Tuve que aprender mis limitaciones… a tomar conciencia de que mi cuerpo era el medio de expresión del estrés y otras emociones.

La Jornada Laboral: Debate y Realidad

Hace algunos años atrás, Jack Ma, fundador de Alibaba, generó controversia al defender el régimen de trabajo "996", que implica jornadas de 12 horas (de 9:00 a 21:00) durante seis días a la semana. Esta postura, que se entiende está influenciada por el decrecimiento de la economía china, la guerra comercial con E.E.U.U. y sus postulados parecen una exageración.

El empresario chino argumentó que aquellos que deseen unirse a Alibaba deben estar preparados para trabajar largas jornadas, lo que provocó un debate intenso sobre las condiciones laborales y la calidad de vida. No deja de sorprendernos que dos siglos después del surgimiento de esta rama del derecho y de la primera revolución industrial, se siga pensando que el mercado de trabajo debe estructurarse traspasando el costo de producción a los propios trabajadores, sobre todo en China, donde ya en el año 2016 se había constatado que aproximadamente 1600 personas mueren cada día por “guolaosi” o exceso de trabajo, según un reportaje publicado por BBC Capital.

Expertos como Elizaveta Hodireva de DNA Human Capital señalan que esta visión contradice las tendencias actuales, donde la productividad se asocia más a la calidad del trabajo que a la cantidad de horas. Un número excesivo de horas no necesariamente maximiza la productividad del trabajo y este planteamiento no es óptimo desde el punto de vista social.

Ninoshka Fasce, académica de la Escuela de Negocios de la U. Mayor, complementa que un régimen "996" impide mantener una buena calidad de vida, aunque enfatizó que todo depende de la naturaleza del trabajo, como en la minería en donde operan día y noche en regímenes de 10 días de trabajo y 10 libres o también tener un tipo de trabajo cuyo horario puede ser flexible. No hay una fórmula secreta, depende del tipo de trabajo, de la empresa donde esté, depende de la cultura organizacional que tiene que ir adaptándose a los nuevos trabajadores porque si no va lograr sostenerlos, y depende mucho de cada persona, porque hay gente que es muy productiva que en 5 horas puede hacer lo que en otra persona hace en 10.

Comparación Internacional

La votación de la Cámara de Diputados que aprobó la legislación que reduce la jornada laboral en Chile a un máximo de 40 horas, pone a nuestro país entre los pocos de la región que han llegado a esa cifra en sus respectivos cuerpos legales, aunque a la par de buena parte de países de Europa, Japón o China que sí tienen establecidos máximos similares. Francia, Dinamarca y Australia pertenecen a un grupo muy pequeño de países cuyas legislaciones establecen un tope máximo menor a 40 horas, mientras que Estados Unidos y el Reino Unido están entre las naciones que no establecen ningún límite legal, de acuerdo a datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Tabla Comparativa de Horas de Trabajo Semanales

PaísHoras Semanales
Chile40
Ecuador40
Venezuela40
Brasil44
Argentina48
China40
Francia35
Dinamarca37
Australia38

Impacto en la Productividad

Lucas Navarro, académico de la Universidad Alberto Hurtado, señala que Chile tiene un elevado número de horas trabajadas en comparación con otros países de la OCDE, pero una menor productividad, no porque en Chile se trabajan muchas horas sino por otros motivos como la escasa inversión en I+D, entre otros factores. Por ello, el experto planteó que "quizás el argumento debiera ir al revés, primero redoblar esfuerzos para incrementar productividad, y luego, alcanzar un nivel elevado de productividad que nos pueda permitir trabajar menos horas".

Es importante destacar que la eficiencia y productividad de un trabajador no sólo deben vincularse con la cantidad de horas trabajadas, sino con la calidad de las mismas. Largas jornadas de trabajo no son sinónimo de eficiencia y productividad.

Si bien en el contexto global, los países de la región Asia Pacífico son los que tienen jornadas más largas de trabajo, en el marco de la OCDE y en comparación con la realidad de nuestro país, se evidencia que las economías con mayor cantidad de horas laborales no necesariamente se manifiestan en mayor productividad.

Al observar las cifras de 2015, Australia es el país de la región asiática que posee la jornada laboral más corta, sin embargo es el que logra mayor productividad. Una situación distinta ocurre en otros países como Corea o Japón, donde las altas jornadas no se condicen con el aporte monetario al Producto Interno Bruto.

El Caso de Shein

Más de un año desde que Shein prometió abordar las largas horas laborales en su cadena de suministro, un nuevo informe sugiere que la empresa de moda rápida china aún enfrenta serios problemas. Public Eye entrevistó a 13 trabajadores textiles el verano pasado en seis fábricas en Guangzhou, China, y descubrió que trabajaban un promedio de 12 horas al día, sin incluir las pausas para comer, durante seis o siete días a la semana.

Shein, fundada en 2008, es un comercio en línea que vende prendas de moda a precios reducidos y a todo el mundo. Este marketplace chino es el mayor representante del fast-fashion, produciendo entre 35.000 y 100.000 artículos cada día.

En respuesta al informe de Public Eye, Shein dijo que no reconocía muchas de las alegaciones. Un portavoz de Shein dijo que la empresa exige a sus proveedores que limiten los horarios a 60 horas semanales, incluyendo las horas extraordinarias. Además, destacó que les concedan al menos un día libre a la semana. El personal también tiene derecho a negarse a hacer horas extraordinarias.

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