En un contexto de amplia transformación laboral, el gobierno de España ha aprobado un proyecto de ley que establece la reducción de la jornada máxima legal de trabajo a 37,5 horas semanales, sin disminución de sueldos. La propuesta, impulsada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, pasa ahora al Congreso de los Diputados para su tramitación parlamentaria.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, señaló que "el gobierno de España hoy ha hecho lo que tenía que hacer. Hemos cumplido". La autoridad agregó que "vamos a ver si algo que está ganado en la calle, y que forma parte de la vida de la gente que lo está esperando, se rompe en el Congreso de los Diputados". El beneficio, según consta, iría en favor de 12 millones de trabajadores del sector privado, principalmente en los sectores del comercio, la restauración o la agricultura. Sin embargo, la aprobación por los diputados se anuncia muy complicada.

Contexto y Tendencias Globales

Cuando el gobierno presentó las indicaciones que le introducirá al proyecto de ley que reduce la jornada laboral a 40 horas semanales mencionó que la reducción del tiempo laboral es parte de una tendencia global. De hecho, el 70% de los países de la OCDE han establecido un límite de 40 horas semanales o menos.

El proyecto surge de una paradoja estructural en la economía española: desde 1983, la productividad real por hora trabajada ha aumentado un 53%, mientras que los salarios reales solo han crecido un 22%.

Flexibilidad en Otros Países

De acuerdo a un análisis realizado por Jorge Hermann, de Hermann Consultores, al mirar la realidad de varios países de ese mencionado bloque, el concepto de flexibilidad es el que más se repite entre los países que han reducido su jornada laboral. De las 36 naciones que pertenecen a ese grupo, 25 tiene una jornada de 40 horas o menos, pero todos ellos, lo han hecho con medidas adicionales. Precisamente es este uno de los temas que tanto los expertos como los senadores de oposición han advertido que le hace falta a la propuesta del Ejecutivo y que será parte del debate legislativo.

  • Suecia: Se establece un máximo de 40 horas ordinarias a la semana, sin embargo, se da la posibilidad a la empresa de calcular el límite máximo de jornada ordinaria en base a un promedio de 40 horas en un periodo de 4 semanas.
  • Luxemburgo: Tienen un máximo de 8 horas diarias y 40 horas semanales. Acá se entrega la posibilidad a la empresa de calcular el límite máximo de jornada en base a un promedio de 40 horas calculado en un periodo de 4 meses.
  • Noruega: Se fija un máximo de 9 horas diarias y 40 horas semanales, pero da la posibilidad, por acuerdo individual de calcular el límite máximo de jornada en base a un promedio de 9 horas diarias y 40 horas semanales calculado en un periodo de hasta 52 semanas.
  • Finlandia: Hay un máximo de 8 horas diarias y 40 horas a la semana. En ese país se permite a la empresa exceder en una hora la jornada diaria y promediar el máximo semanal de 40 horas en un periodo de hasta 4 semanas.
  • España: Hay un máximo de 40 horas semanales. En este caso se da la posibilidad a la empresa de distribuir de manera irregular a lo largo del año el 10% de la jornada de trabajo.
  • Austria: Se fijan 40 horas ordinarias a la semana y 8 horas diarias, pero en los casos en que exista una mayor necesidad de trabajo, se permite a la empresa calcular la jornada total en base a un promedio de 48 horas en un periodo de 17 semanas.
  • Croacia: Se establecen 40 horas ordinarias a la semana, pero se permite a la empresa promediar la jornada laboral en un máximo de 48 horas semanales, incluidas las horas extras, en un periodo de 4 meses.
  • Polonia: También tiene 40 horas semanales, pero por acuerdo individual, se permite distribuir irregularmente la jornada dentro de un periodo de hasta 4 meses siempre que el promedio semanal no exceda del máximo legal.

Impacto en las Pymes y Sectores Afectados

El posible recorte de la jornada laboral en España de 40 a 37,5 horas semanales sin disminución salarial, que el gobierno pretende implementar en 2025, podría suponer un impacto significativo para sectores económicos clave y, en especial, para las pequeñas y medianas empresas (pymes), según informó El País.

El informe de Cepyme, en particular, señala que alrededor de 2,5 millones de trabajadores, que hoy realizan jornadas laborales superiores a las 38,5 horas semanales, se verán directamente afectados por el recorte. Esto implicaría que las empresas tendrían que contratar nuevos empleados o pagar horas extra para mantener sus niveles de producción o servicios. En ese sentido, los sectores más perjudicados serían aquellos con mayor carga horaria actual, como la hostelería, el comercio, la agricultura y las comunicaciones.

En hostelería, por ejemplo, el 58 % de los trabajadores a tiempo completo supera las 38,5 horas semanales, mientras que en comercio lo hace el 49 %. Cepyme advierte que, a diferencia de las grandes empresas, muchas pymes no cuentan con departamentos de recursos humanos, ni con herramientas tecnológicas o procesos suficientemente optimizados para reorganizar su estructura laboral sin afectar su viabilidad. Además, la patronal señala que la contratación de personal adicional no siempre es viable, especialmente en entornos rurales o en sectores con escasa oferta laboral cualificada.

En este contexto, Cepyme calcula que el impacto económico directo para las empresas será de 14.000 millones de euros anuales, cifra que podría elevarse significativamente si se incluyen los costes indirectos y los efectos sobre la productividad. Aunque desde el Ministerio de Trabajo se sostiene que la reducción de jornada busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores y fomentar una reorganización del tiempo laboral más eficiente, el estudio de BBVA Research advierte que los beneficios solo se materializarán si las empresas consiguen compensar la reducción de horas con mejoras en la productividad. Los sectores con menor capacidad de automatización o de reorganización interna, como la hostelería y el comercio, serían los más vulnerables ante este escenario.

En contraste, otros sectores más tecnificados o con mayor flexibilidad organizacional podrían adaptarse más fácilmente, incluso obteniendo beneficios a medio plazo si logran reorganizar sus flujos de trabajo y mejorar la motivación de sus equipos. La implementación de una jornada reducida sin recorte salarial pone de relieve una realidad estructural del tejido empresarial español: su alta dependencia de pymes y sectores de bajo valor añadido.

Reacciones de las Patronales

A pesar de su base técnica, la propuesta ha generado controversia entre las patronales. Organizaciones empresariales como Ceoe y Cepyme han manifestado su rechazo, alegando que la medida podría afectar la competitividad de pequeñas y medianas empresas (pymes), e incluso provocar pérdida de empleos en sectores con márgenes más ajustados. De los 12,5 millones de asalariados que hay en España, más de 6,8 millones (un 55%) trabajan en sectores que, según las patronales, podrían verse comprometidos por la reducción de jornada: comercio, hostelería, industria y construcción. Desde el Ministerio que lidera Yolanda Díaz se sostiene que estos sectores tienen capacidad suficiente para adaptarse a la nueva normativa sin destruir empleo.

El presidente de la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), Josep Antoni Duran i Lleida, ha remitido una carta a la vicepresidenta segunda del Gobierno y Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en la que muestra "la firme oposición al Proyecto de Ley sobre reducción de la jornada laboral" aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 6 de mayo y remitido a las Cortes para su tramitación parlamentaria. En concreto, la patronal de Mercadona, Dia, Lidl, Aldi y Uvesco ha trasladado el "profundo malestar" de la distribución alimentaria por "la manera en la que se ha presentado el Proyecto de Ley, como una iniciativa que venía a beneficiar, sobre todo, a los millones de trabajadores del comercio y la distribución".

La CEC alerta de que la reducción de la jornada laboral perjudicará al comercio de proximidad. La Confederación Española de Comercio (CEC) ha mostrado su preocupación por la propuesta del Ministerio de Trabajo de reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales. La CEC considera que esta medida perjudicaría al comercio de proximidad, especialmente a las empresas pequeñas. En primer lugar, la CEC señala que la reducción de la jornada laboral supondría una subida salarial encubierta equivalente al 6,25%. Esto se debe a que los trabajadores seguirían cobrando lo mismo por trabajar menos horas, lo que aumentaría los costes para los comerciantes.

En segundo lugar, la CEC alerta de que la reducción de la jornada laboral obligaría a las empresas a contratar más personal para complementar las horas que se dejan de trabajar. Esto supondría un aumento de los costes laborales aún mayor. La CEC también critica la “unilateralidad” de la medida, que no ha sido consensuada con el diálogo social.

Impacto Económico Estimado en el Comercio Minorista

El comercio minorista español teme perder 3.866 millones por la reducción de la jornada laboral. La Confederación Española de Comercio (CEC) ha alertado sobre el impacto negativo que la reducción de la jornada laboral tendrá en el sector del comercio minorista. Según sus estimaciones, esta medida podría costar al sector hasta 3.866 millones de euros al año, debido a la necesidad de contratar personal adicional para cubrir las horas reducidas.

Rafael Torres, presidente de la CEC, ha expresado su preocupación por las consecuencias de esta medida en un sector que ya se encuentra en una situación delicada. «El comercio minorista no va como un cohete, pero sí tiene en cambio uno apuntando a su línea de flotación y es la reducción de la jornada laboral», ha señalado.

Indicador Valor
Empresas en el sector del comercio minorista 393.287
Trabajadores por cuenta propia y ajena 1.911.329
Aporte al PIB nacional 4,9%
Trabajadores por cuenta ajena afectados 1.431.974
Comerciantes autónomos 480.000
Coste laboral total anual estimado 3.866 millones de euros
Reducción de horas trabajadas 44,7 millones de horas al año

Medidas Alternativas y Flexibilidad

En este escenario, diversos actores económicos llaman a una aplicación flexible, que contemple ayudas específicas para las pymes, así como incentivos a la modernización tecnológica y la capacitación laboral.

La CEC propone medidas alternativas a la reducción de la jornada laboral, como la bonificación de las horas extras o la flexibilidad horaria. Estas medidas podrían ayudar a las empresas a adaptarse a la nueva situación sin poner en riesgo su viabilidad.

Asimismo, para responder a las inquietudes del tejido empresarial más frágil, el gobierno propuso durante las negociaciones con los agentes sociales el denominado plan Pyme 375. Esta iniciativa contempla ayudas directas de hasta 6.000 euros para microempresas de menos de cinco trabajadores y para compañías de sectores considerados vulnerables: hostelería, comercio, peluquerías y agricultura. Pese a estos esfuerzos, la patronal no se sumó al acuerdo.

Sistema de Registro Horario Digital

Uno de los elementos más innovadores del proyecto de ley es el nuevo sistema de registro horario digital. La normativa prevé que este sistema sea interoperable y esté disponible en tiempo real para la inspección de trabajo, lo que busca cerrar la brecha entre las jornadas registradas y las realmente trabajadas, reduciendo así el fraude laboral.

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