La informalidad es un fenómeno mundial y amplio, que abarca una proporción significativa de la población empleada y que se manifiesta de diversas formas dependiendo de las características de cada país. Existe una correlación negativa entre el nivel de informalidad y desarrollo de los países.

La Informalidad a Nivel Global y en América Latina

Primero, en general el tamaño de la economía informal es significativo en el mundo. Pese a que su medición es compleja, gran parte de ella se presenta en la agricultura, incluyendo la agricultura de subsistencia y las ventas informales de cultivo. Adicionalmente, existen diversos grados y formas de informalidad. En un extremo, se encuentran aquellas empresas que no están registradas, que realizan el pago de sus insumos y factores de producción en dinero efectivo, que no poseen cuentas bancarias y no pagan impuestos, es decir, que no son visibles al regulador.

La informalidad posee un fuerte componente rural. La población de las áreas rurales posee casi el doble de probabilidad de tener un empleo informal en relación con aquella de las urbanas (80% y 44%, respectivamente), existiendo diferencias según el nivel de desarrollo de los países. Además, mientras la gran mayoría del empleo formal se ubica en áreas urbanas, una gran proporción del empleo informal se localiza en áreas rurales (79% y 60%, respectivamente).

La Figura 1 presenta la tasa de ocupación informal para una muestra de países latinoamericanos.

Tamaño del Sector Informal

La Tabla 3 presenta algunas medidas del tamaño del sector informal para una muestra de países agrupados por cuartil de ingreso per cápita. Lo primero que se observa, es que las distintas medidas de tamaño de la economía informal son relativamente consistentes entre sí. El sector informal representa entre un 30% y 40% del total de la actividad económica en los países de menores ingresos y una fracción algo mayor del empleo (cifras análogas caen a un rango de 15% y 20% en los países del cuartil más rico). Por su parte, la última columna de la tabla indica que, en los países del primer cuartil de ingresos, en promedio, alrededor de tres firmas por cada 1.000 habitantes están registradas, mientras que en los países del último cuartil de ingresos esta cifra es de 42 firmas por cada 1.000 habitantes.

Tabla 3: Medidas del Tamaño del Sector Informal por Ingreso Per Cápita

La siguiente tabla muestra el tamaño del sector informal en diferentes países según su ingreso per cápita:

Cuartil de Ingreso Per Cápita Sector Informal (% de la actividad económica) Sector Informal (% del empleo) Firmas Registradas (por 1.000 habitantes)
Países de menores ingresos 30-40% >40% Aproximadamente 3
Países del cuartil más rico 15-20% <20% Aproximadamente 42

Fuente: La Porta y Shleifer (2008).

Características de las Firmas Informales

Segundo, las firmas informales son pequeñas, poco productivas y de bajo o nulo crecimiento. Las firmas informales son mucho más pequeñas que las formales. Las firmas informales son significativamente menos productivas que aquellas formales en términos de valor agregado por trabajador. En promedio, los salarios pagados por firmas del sector informal equivalen a la mitad de los salarios pagados por unidades formales pequeñas, y a alrededor de un tercio del que pagan las formales de mayor tamaño.

A partir de lo anterior, surge la interrogante respecto de los factores subyacentes a las diferencias de productividad entre las firmas formales e informales. La literatura señala que las firmas informales son poco productivas y un factor (no excluyente) detrás de esta menor productividad es el bajo nivel de capital humano de sus equipos directivos medido a través de la proporción de personas en cargos directivos que posee un grado universitario.

El reducido tamaño de las firmas informales y su baja productividad pudiesen ser simplemente dos caras de una misma moneda. De hecho, la literatura muestra que, dentro del sector formal, la productividad de una firma se incrementa con su tamaño (Hsieh y Olken, 2014). Para evaluar esta hipótesis, La Porta y Shleifer (2008) obtienen el ratio del valor agregado por las empresas informales y el valor agregado por las empresas pequeñas del sector formal. De este ejercicio se desprende que la brecha de productividad entre las firmas informales y aquellas formales de tamaño similar aún persiste. Específicamente, en el país de la mediana, las firmas informales agregan un 21% del valor (por persona trabajadora) que agregan las firmas formales del mismo tamaño.

Obstáculos a la Formalización

Tercero, no es la regulación lo que mantiene a las firmas en el sector informal, sino la dificultad de acceso al financiamiento. Por otra parte, las regulaciones gubernamentales no aparecen entre los principales obstáculos que enfrentan las firmas para formalizarse. Menos del 10% de firmas tanto formales como informales consideran relevante para sus decisiones de negocios factores como la corrupción, las licencias comerciales y los permisos o el sistema legal. Tal como discute La Porta y Shleifer (2014), la falta de acceso a terrenos en los cuales desarrollar sus negocios aparece como un obstáculo relevante para las firmas informales en parte debido a que una gran fracción ocupa sus instalaciones ilegalmente y temen ser desalojadas.

Encuestas realizadas por el Banco Mundial revelan información adicional respecto a la percepción del sector informal sobre los potenciales beneficios de registrar sus firmas (La Porta y Shleifer, 2014). Cerca de un 75% de las personas encuestadas del sector informal menciona el mejor acceso a financiamiento como una mejora en sus posibilidades para hacer negocios, mientras que un 25% pone en relieve el mejor acceso a las materias primas. Por el contrario, sólo un 14% de las personas encuestadas mencionan un mejor acceso a mercados y menores sobornos como potenciales mejoras para su ambiente de negocios.

Las encuestas del Banco Mundial muestran que menos del 10% de las personas encuestadas visualizan potenciales ganancias derivadas de mejores oportunidades de negocios con las firmas formales, mayor acceso a programas gubernamentales, una base legal más sólida para los derechos de propiedad, o un mejor acceso a infraestructura.

Dinámica de la Formalización

Cuarto, es poco frecuente que las firmas informales se vuelvan formales. La Porta y Shleifer (2008) documentan que el 92% de las compañías que están registradas nacen como registradas. El estudio también reporta que las unidades informales, en general, permanecen en el sector cerca de diez años sin intentar volverse formales y solo un 2% de éstas vende sus productos a empresas grandes.

Al respecto, es importante mencionar que en las últimas décadas han aparecido diferentes fuentes de información respecto del costo de registrar una firma, las cuales sugieren que los procesos de registro se han simplificado enormemente en muchas regiones del orbe.

Informalidad y Desarrollo Económico

Por último, existe una relación negativa entre informalidad y desarrollo económico. Es decir, a medida que los países se desarrollan, el sector informal se vuelve menos importante. Tal como exhibe la Figura 3, existe una fuerte correlación negativa entre ingreso per cápita y la fracción de la actividad económica que permanece en la informalidad medida como la proporción del autoempleo dentro del empleo total.

Situación en Chile

Chile tiene una trayectoria de políticas macroeconómicas sólidas e instituciones robustas y ha gestionado eficazmente la reciente volatilidad mundial. Sin embargo, el país se enfrenta a retos crecientes debido al bajo crecimiento, la moderación de la inversión y un estancamiento de la productividad que dura ya una década. Se espera que la minería apoye el crecimiento a medio plazo. En el ámbito fiscal, el Gobierno está haciendo esfuerzos adicionales para alcanzar su objetivo de equilibrio fiscal a medio plazo, ya que los cambios estructurales han provocado un déficit de ingresos.

La pobreza en Chile es la más baja de la región y ha disminuido constantemente. Sin embargo, persisten importantes disparidades regionales y los avances en los indicadores no monetarios siguen siendo limitados.

El PIB creció un 2,6% anual en 2024, impulsado por el aumento de las exportaciones mineras. La inversión disminuyó un 1,4%, mientras que el consumo creció solo un 1,0%. El desempleo disminuyó ligeramente al 8,5%, pero se mantuvo por encima del 7,2% registrado en 2019. La informalidad laboral se mantuvo alta, especialmente entre las mujeres, alcanzando niveles de 28,4% en comparación con un 24,8% en los hombres. La inflación disminuyó al 4,3% en 2024 desde el 7,6% en 2023, pero se mantuvo por encima del objetivo del Banco Central del 3%.

En 2025 se espera que el crecimiento del PIB real sea del 2,1% impulsado por la recuperación de la inversión y el continuo apoyo de las exportaciones, aunque la incertidumbre en torno a la dinámica del comercio mundial podría pesar en las decisiones de inversión y frenar las perspectivas de crecimiento. Se espera que las presiones de los costos a corto plazo mantengan la inflación en torno al 5% a principios de 2025, pero éstas deberían remitir a medio plazo, alcanzando un 4,6% a fines de 2025. Se estima que la pobreza (US$6.85/día, PPP 2017) y la desigualdad de ingresos se mantendrán alrededor del 4,6% y 43 puntos de Gini en 2025, respectivamente, y disminuirán gradualmente a partir de entonces.

Es probable que la menor demanda mundial resultante de un cambio en las políticas comerciales y el aumento de la incertidumbre podrían tener efectos indirectos significativos en Chile, a través de una menor demanda de sus exportaciones y precios del cobre más bajos. Otros riesgos externos son el endurecimiento de las condiciones crediticias, que podría obstaculizar la recuperación de la inversión.

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