En el ámbito laboral, las experiencias de los empleados varían enormemente entre diferentes empresas y sectores. A continuación, se presentan testimonios que ilustran las realidades enfrentadas por empleados de Facebook, Google y BancoEstado, destacando tanto los aspectos positivos como los desafíos significativos.

Testimonios de Empleados de Facebook

Un exmoderador de contenido de Facebook, que trabajaba para una empresa subcontratada por Meta, narró una experiencia reveladora sobre la falta de apoyo psicológico ante eventos traumáticos. Este empleado, identificado como "X", sufrió graves secuelas psicológicas debido a la exposición constante a contenido perturbador.

Según su relato, "No pedían ninguna formación". "Asesinatos brutales, desmembramientos, torturas, violaciones, suicidios en directo, niños siendo abusados. Vi lo peor de los humanos". A pesar de comenzar a sufrir pesadillas, "X" continuó en el trabajo por la paga, hasta que un ataque de pánico tras ver un video en directo de un suicidio le obligó a renunciar.

“El tipo utilizó un arma muy grande. Todo era sangre y sesos. Me caí al suelo, no podía respirar", narró. Ante esto, pidió ser atendido por la psicóloga de Telus, pero no obtuvo el apoyo que esperaba. "Me dijo que hacía un trabajo muy importante para la sociedad y tenía que ser fuerte. Y que el tiempo se había acabado y debía volver a mi puesto", recordó.

Las secuelas de este trabajo se extendieron por más de cinco años: sigue en tratamiento psiquiátrico, se medica con cinco pastillas diferentes y sufre continuos ataques de pánico. “En mi cabeza ahora solo hay muerte. Muerte, sangre, dolor, miedo. Miedo todo el tiempo. Miedo de salir a la calle, miedo de quedarte en casa, miedo de recordar, miedo de dormir”.

Tras el cierre del centro de moderación, se reveló que casi el 20% de los trabajadores estaban con licencia por motivos psicológicos, algunos de los cuales han emprendido acciones legales contra la empresa. "X" también se encuentra en una batalla judicial contra la empresa, tras demandarlos por daños y perjuicios.

Frances Haugen, quien trabajó anteriormente en Google de Alphabet, Pinterest y otras redes sociales, especializándose en el diseño de algoritmos, también ha expresado preocupaciones sobre las prácticas de Facebook. Haugen dijo que la compañía no parecía estar dispuesta a aceptar iniciativas para mejorar la seguridad si eso dificultaba la atracción y participación de los usuarios, desalentándola a ella y a otros empleados.

“¿Qué hicimos? Construimos una máquina gigante que optimiza la participación, ya sea real o no“, se lee en una presentación del equipo de Connections Integrity, un grupo paraguas encargado de “dar forma a un ecosistema de contenido público saludable “, en el otoño de 2019. La presentación describió desinformación viral y violencia social como algunos de los resultados.

El testimonio de Frances Haugen

Frances Haugen, ex empleada de Facebook, ha sido una voz crítica sobre el funcionamiento interno de la empresa. En su testimonio, Haugen señala el peligro del poder en manos de un servicio que se ha hecho necesario en la vida diaria de tantas personas. “La empresa oculta intencionadamente información vital a los usuarios, al gobierno de Estados Unidos y a los gobiernos de todo el mundo”, indicaba la declaración de Haugen.

La Sra. Haugen seguía esperando ser atrapada, dijo, mientras revisaba miles de documentos durante varias semanas. A ella le agradaban la mayoría de sus colegas, dijo, y sabía que algunos se sentirían traicionados. "Quiero salvarla”.

Los arcos de carrera de los investigadores se convirtieron en un marco para el material que finalmente se proporcionaría a la SEC, los miembros del Congreso y la Revista. Cuanto más leía, dijo, más se preguntaba si era posible crear sistemas de recomendación automatizados de forma segura, un pensamiento desagradable para alguien cuya carrera se centraba en diseñarlos. “Tengo mucha compasión por las personas que pasan la vida trabajando en estas cosas”, dijo.

Testimonios de Empleados de Google

Google es reconocida como una de las mejores empresas para trabajar en el mundo, gracias a su atractiva forma de tratar a sus empleados. La compañía monitorea constantemente el bienestar de sus empleados, ofreciendo beneficios que van más allá de lo estándar en la industria.

Sin embargo, hace algunos años, el departamento de recursos humanos notó un problema: una gran fuga de mujeres abandonaban la empresa. En Silicon Valley (California), la mayoría de las compañías están habitadas por ingenieros y ejecutivos masculinos, y uno de los objetivos de Google es potenciar la fuerza femenina en sus oficinas. Además de un problema de equidad de género, complica el reclutamiento de nuevos integrantes.

En ese entonces, Google ofrecía el plan de maternidad estándar de la industria. Después de que una mujer tenía un bebé, se le otorgaban 12 semanas de licencia paga. Así fue como pusieron manos a la obra y reemplazaron ese plan en el 2007. En adelante las madres pasaron a tener cinco meses de descanso con remuneración completa y todos los beneficios, y se les permitió administrar ese tiempo como quisieran.

El plan de maternidad de cinco meses de ausencia, por ejemplo, fue una victoria para la empresa. Después de que comenzara a regir, la tasa de deserción de Google para las nuevas madres pasó a estar dentro del promedio del resto de la empresa. Hubo una reducción del 50%, suficiente para diagnosticar con éxito las nuevas reglas del juego.

Para que los empleados puedan ser más productivos, Google busca que sus empleados estén siempre relajados y a gusto, con suficiente tiempo disponible para el libre quehacer y la socialización. Por eso, por ejemplo, es que aplican desde hace años el “20% Time Program”, que permite a los “Googlers” utilizar una parte de su tiempo de trabajo (un día por semana) en proyectos propios que no estén ligados con su función básica en la empresa. Así, se les da la posibilidad de encarar sin apuro proyectos a mediano plazo, enfocados en algo que los apasiona, lo que quieran, pudiendo utilizar la estructura y los recursos de la empresa para avanzar.

Pese a los desmanes que pasaron por la gran falta de mujeres en su equipo de trabajo, hoy en día el 30% de los empleados de la compañía son mujeres, pocentaje que supera cualquier rango en la industria.

Algunas de las ventajas que poseen los empleados de Google dentro del complejo son: bowling, pisicnas, canchas de voley, cortes de pelo, masajes, yoga, gimnasio, pool, ping pong, Xbox 360, Playstation 3, patios de comida con chefs especializados, servicio de lavado de ropa, bicicletas para andar por el sector.

Testimonios de Empleados de BancoEstado

En medio de la agitación política que sacudió a Chile tras el Golpe de Estado de 1973, un grupo de trabajadores de BancoEstado se encontraron atrapados en una situación que cambiaría para siempre sus vidas. El compromiso político de estos trabajadores se convirtió en una marca que los llevó a ser víctimas de persecución y violencia.

En el marco el 50 aniversario del quiebre democrático, el Sindicato Nacional se niega a dejar que esta historia caiga en el olvido. Son testimonios de valentía y perseverancia en tiempos difíciles, por eso quieren asegurarse de que las trágicas consecuencias de aquellos días no se repitan jamás.

Uno de los relatos es el de Sergio Ramírez Villota, quien anteriormente desempeñaba el cargo de vigilante privado. "Me encontraba en casa cuando ocurrió el golpe, fue un impacto enorme. Volví al trabajo después de escuchar un comunicado que instaba a los empleados a regresar". Siendo un miembro activo del Partido Socialista, fue arrestado al llegar a la Casa Matriz y rápidamente asignado a un grupo de trabajadores destinados al Estadio Nacional.

“Estaba en la fila ya por salir al estadio, cuando de pronto un gerente del banco ordenó que me liberaran y me llevó a su oficina. Pasaron varios días antes de que lo contactaran para que regresara a la empresa. Desafortunadamente, su trabajo ya no era el mismo de antes.

“Cuando volví comenzaron los vejámenes, a culetazos un grupo de militares me metieron a una oficina y trataron de que firmara mi renuncia al banco, cosa que no hice, por eso me entregaron una escoba y una pala. De inmediato comenzaron las humillaciones, muchos colegas me escupían y me gritaban insultos, incluso gente a la que consideraba mis amigos.

Otro relato es el de Carlos Arriagada (fallecido), quien en 1973 ya había acumulado 15 años de servicio en BancoEstado. Siempre comprometido con el movimiento socialista, el fatídico 11 de septiembre lo sorprendió visitando precisamente una cooperativa. "Cuando me enteré del golpe, me encontraba fuera del banco".

"Lo primero que noté fue que mi sección estaba cerrada y que muchos de mis objetos personales habían desaparecido. La oficina estaba destrozada por los impactos de bala. Después de una semana, fue citado a la presidencia de la empresa, donde lo detuvieron de forma sorpresiva.

«Una vez detenido, nos llevaron a una comisaría, donde comenzaron los abusos físicos y psicológicos. Fui sometido a dos simulacros de fusilamiento. Luego nos trasladaron al Estadio Nacional, donde los maltratos continuaron. No fue sino hasta 1988 que pudo regresar al país, esta vez como funcionario de una ONG alemana.

Otro caso fue el de una trabajadora que, al regresar al banco, fue detenida y vio cosas horribles al interior del banco. En su recuerdo mantiene el dolor por la reacción de los que eran sus colegas: “Luego de varios días quise volver a trabajar, pero me notificaron que no podía, invocando el decreto n.º 1923, que me calificaba de terrorista. Lo peor y más brutal, fue ver como mis amigos dentro del banco, ya no me hablaban, incluso se arrancaban".

Algo peor le ocurrió al colega y humorista, recientemente fallecido, Jorge “Chino” Navarrete, quien estudiaba Filosofía en la Universidad de Chile de Valparaíso, y trabajaba en BancoEstado, en la sección ahorro de la sucursal Valparaíso Prat. “Ahí fui torturado física y psicológicamente, pero el humor me ayudo a mantener la esperanza. Finalmente, le entregaron un certificado, indicando que, tras un período de investigación, no habían descubierto pruebas en su contra.

“Muchos colegas me escupían y me gritaban insultos, incluso gente a la que consideraba mis amigos.

Otros empleados de BancoEstado que fueron detenidos en 1973 fueron:

  • Ambrosio Badilla Vasey, 28 años, empleado de BancoEstado, detenido, el 22 de septiembre, en la ciudad de Temuco.
  • Osvaldo Burgos Lavoz, 43 años, agente de la sucursal Pitrufquén. Fue detenido el 15 de septiembre de 1973.
  • Elías González Ortega, 25 años, era empleado del Balneario BancoEstado de Villarrica, fue detenido el 13 de septiembre de 1973 en la ciudad de Pucón.

«Es esencial que las generaciones futuras no olviden lo que sucedió. Dejar un testimonio de los acontecimientos es crucial.

Con la restauración de la democracia a principios de la década de los noventa, surgió de inmediato la imperiosa necesidad de arrojar luz sobre las violaciones a los derechos humanos.

TAG: #Empleado

Lea también: