El mundo se enfrenta a una crítica situación pandémica y social. La Organización Internacional de Normalización (ISO) desde 2018 había trabajado en la norma ISO 45001:2018, Sistemas de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, que tiene el objetivo de prevenir los riesgos laborales, de seguridad (accidentes) y de salud (enfermedades).
Las organizaciones de todo tipo, independientemente de su tamaño, tipo o naturaleza, están hoy cada vez más interesadas en alcanzar y demostrar sólidos desempeños de la seguridad y salud en el trabajo mediante el control de sus riesgos y enfermedades profesionales. A través de esta ISO una organización que se siente responsable de la seguridad y salud en el trabajo (SST) de sus trabajadores, y de la de otras personas que puedan verse afectadas por sus actividades, promociona y protege a sus trabajadores y cuida de su salud física y mental.
Con la aparición de la COVID - 19 y convertirse en una problemática mundial hasta llegar a ser una pandemia la ISO y sus diferentes comités técnicos dirigen su trabajo a priorizar una disposición técnica para dar respuesta a esta pandemia. En 2020 esta organización internacional preparó y aprobó una especificación disponible al público: ISO PAS 45005:2020 como respuesta a la pandemia de COVID-19 y al riesgo elevado que presenta esta enfermedad para la salud, la seguridad y el bienestar de las personas en todos los entornos, incluyendo aquellas personas que trabajan en el hogar o en entornos móviles, y los trabajadores y otras partes interesadas que lo hacen en lugares físicos de trabajo con riesgos de contraer esta enfermedad.
Las organizaciones que utilizan la Norma ISO 45001 pueden utilizar esta norma ISO PAS para reorientar a su sistema de gestión de la SST relacionando con el ciclo Planificar-Hacer-Verificar-Actuar (PHVA) y adoptar un enfoque de sistema que facilita la coordinación de recursos y esfuerzos que es tan importante en la gestión y el control de la COVID-19. Con la ISO PAS 45005:2020 este ciclo (PHVA) se hace más efectivo si se cumplen con los requisitos que la misma expone y que complementan las actuaciones respecto de la ISO 45001:2018.
Liderazgo y Transparencia en Tiempos de Pandemia
En cuanto al liderazgo en tiempos de pandemia, particularmente por la COVID-19 y para ayudar a la efectiva gestión de la SST y en el manejo de los riesgos que esta enfermedad entraña, la organización debe comprometerse con la transparencia al informar y gestionar casos sospechosos y confirmados de la COVID-19, asegurando que la información sobre la salud personal sea verdadera y confidencial.
Debe también asegurar que se proporcionen los recursos adecuados y ponerlos a disposición de los trabajadores de manera oportuna y efectiva, asegurar la consulta y fomentar la participación de los trabajadores y de los representantes de los trabajadores en la toma de decisiones que afecten a la salud, la seguridad y el bienestar relacionados con el trabajo. Debe proporcionar el apoyo adecuado a los trabajadores que no pueden trabajar debido a restricciones operativas, o que deben aislarse o ponerse en cuarentena, incluida la provisión de una licencia adecuada del trabajo y de un pago por enfermedad, si es posible (para que los trabajadores no asistan al lugar de trabajo cuando no deberían hacerlo debido a preocupaciones sobre el pago).
Es importante comunicar cómo los trabajadores y otras partes interesadas relevantes deberían informar incidentes o plantear inquietudes, y cómo se abordarán y se comunicarán las respuestas. Se debe proteger a los trabajadores de represalias cuando denuncien posibles enfermedades o incidentes, o si los trabajadores se retiran de situaciones laborales que consideran insalubres o inseguras. También es clave asegurar la coordinación de todas las partes de la organización al implementar medidas para gestionar los riesgos relacionados con la COVID-19 y buscar asesoramiento competente e información sobre la gestión de riesgos relacionados con la COVID-19, si es necesario entre otras obligaciones.
Planificación y Priorización de Riesgos
En la planificación se posibilita a la organización de identificar peligros y priorizar los riesgos derivados de la pandemia que pueden afectar la salud, la seguridad y el bienestar relacionados con el trabajo. Para muchas organizaciones, la mejor manera de gestionar los riesgos laborales vinculados con la COVID-19 es apoyar y permitir que los trabajadores trabajen desde el hogar, trabajo a distancia o teletrabajo. Esa misma política la vamos llevando en nuestro país, incluso en organizaciones que han implementado completamente controles para proteger contra la transmisión de la enfermedad como en nuestro centro.
La organización debería minimizar el número de trabajadores en un lugar de trabajo físico, cuando esto sea posible, para proporcionar una mayor protección reduciendo el contacto con otras personas. La organización tiene la misma responsabilidad por la salud y la seguridad de los trabajadores que trabajan desde sus hogares que para aquellos que trabajan en un lugar de trabajo físico fijo. La organización debería tomar todas las medidas prácticas para eliminar las barreras para trabajar desde los hogares, por lo tanto, deberá consultar con el trabajador para evaluar sistemáticamente los riesgos relacionados con el trabajo desde el hogar y las acciones necesarias para abordar los riesgos, en la medida de lo posible.
Los trabajadores no deben desempeñar actividades laborales en los hogares de otras personas si alguien en ese hogar tiene síntomas de la COVID-19 (o está aislado o en cuarentena) o si se considera que tiene un mayor riesgo de contraer la COVID-19 o de sufrir graves enfermedad por la COVID-19. En caso de que los trabajadores con roles que no puedan desempeñarse en el hogar o en un lugar de trabajo físico fijo (conductores, asistentes sociales, limpiadores, trabajadores postales, repartidores, oficiales de tránsito, trabajadores de reparación y mantenimiento), la organización deberá garantizar que se recibe apoyo, orientación y recursos adecuados para trabajar con seguridad y evitar la transmisión de la enfermedad durante los traslados y la interacción con otras personas o partes interesadas.
La organización deberá ofrecer, a los trabajadores que se considere que cuyos roles tienen un mayor riesgo de contraer la COVID-19 o contraer una enfermedad grave por la COVID-19, y que no pueden trabajar desde el hogar, la opción de los roles disponibles más seguros en el lugar de trabajo físico. Dichos roles deberían permitir a los trabajadores mantener orientaciones de distanciamiento físico en todo momento. Si los trabajadores que se considera que están en mayor riesgo de contraer la COVID-19 o de contraer una enfermedad grave por la COVID-19 no pueden cumplir con las orientaciones de distanciamiento físico, la organización deberá consultar con el trabajador y los representantes de los trabajadores, para evaluar si se alcanza un nivel aceptable de riesgo, si se implementan medidas y controles de seguridad adicionales o se buscan opciones adicionales que no perjudiquen al trabajador.
La organización deberá tener en cuenta las necesidades de los usuarios del servicio y clientes, así como de los trabajadores, al determinar el número de trabajadores en un lugar de trabajo físico. Entonces ¿cómo quedarían los lugares de trabajo físicos en la organización? La organización deberá asegurar que los lugares de trabajo (incluidos todos los locales, sitios y otros lugares donde se realiza el trabajo, incluso fuera de un edificio) y las instalaciones dentro de esos lugares de trabajo estén limpios y sean seguros para el uso de los trabajadores y otras partes interesadas.
Higiene y Seguridad en los Lugares de Trabajo Físicos
Debe garantizar la limpieza profunda y desinfección de lugares de trabajo y equipos; la desinfectar grifos, duchas y otras fuentes de agua con productos que cumplan con los requisitos oficiales para su uso contra la COVID-19 y enjuagarlos antes de usarlos; maximizar la cantidad de aire exterior y renovaciones de aire de la habitación a través de sistemas de ventilación (con filtración y duración de operación adecuadas), apagar los sistemas de recirculación de aire y mantener las puertas y ventanas abiertas en la medida de lo posible, así como asegurar que las instalaciones sanitarias se gestionen adecuadamente para facilitar un uso seguro.
Preparación y Respuesta ante Emergencias
Ante situaciones de emergencia la organización, que debe contar de antemano con información documentada para la preparación y respuesta ante emergencia, deberá prepararse para emergencias previsibles y evaluar y revisar los procesos existentes según sea necesario. Ante cambios en las restricciones, la organización deberá determinar las acciones que deberán tomarse y que permitan una respuesta rápida y efectiva a cambios en las restricciones de forma de continuar las operaciones en la medida de lo posible. La planificación debería considerar diferentes situaciones potenciales, incluidas restricciones mayores o diferentes, o el levantamiento de restricciones.
Gestión de Casos Sospechosos y Confirmados de COVID-19
Para gestionar casos sospechosos y confirmados de la COVID-19, la organización debería establecer y comunicar procesos de gestión y de información. La alta dirección y los gerentes de todos los niveles deberían apoyar a los trabajadores a tomar acciones inmediatas para aislarse a sí mismos si desarrollan síntomas de la COVID-19, o ponerse en cuarentena si es necesario, y comprender los procesos establecidos y lo que se espera de ellos en relación con el reporte, autoaislamiento o cuarentena y retorno al trabajo. En el manejo de casos sospechosos en el lugar del trabajo físico y para minimizar la transmisión de la COVID-19, proteger a las primeras personas que los atienden, incluyendo los primeros auxilios, y a la persona a la que están tratando, cualquier persona que se sienta mal en el lugar de trabajo debería ser tratada como un posible caso de la COVID-19.
¿Cómo será el manejo de la enfermedad de los trabajadores en el hogar o en entornos móviles? La organización debería establecer un proceso para manejar a los trabajadores que desarrollan síntomas de la COVID-19 mientras trabajan en el hogar o en un rol móvil.
Pruebas, Rastreo y Cuarentena
Para garantizar una efectiva gestión de la COVID-19 en el marco de la SST, en la organización se deben tomar acciones para asegurar que conoce plenamente la legislación actual o la orientación de los organismos reguladores y autoridades sanitarias pertinentes sobre pruebas, rastreo de contactos y cuarentena de sus trabajadores y otras partes interesadas.
Salud Psicológica y Bienestar
La organización debería establecer procesos para gestionar el impacto de la pandemia en la salud psicológica y el bienestar de los trabajadores. La salud psicológica y el bienestar pueden verse afectados por peligros psicosociales.
Inclusividad y Recursos
Respecto de la inclusividad, la organización debería asegurar que las acciones tomadas para gestionar los riesgos derivados de la COVID-19 para la salud, la seguridad y el bienestar relacionados con el trabajo tengan en cuenta los impactos en los diferentes grupos de trabajadores y otras partes interesadas relevantes. Respecto de los recursos, la organización debería determinar qué recursos se necesitan para gestionar eficazmente los riesgos relacionados con la COVID-19 y asegurar que se asignen recursos suficientes, dentro de lo posible. Los trabajadores con la responsabilidad de gestionar los recursos para mitigar los riesgos relacionados con la COVID-19 deben estar claramente identificados, y esto debería comunicarse a todos los trabajadores y otras partes interesadas relevantes.
La organización debería asegurar que la ausencia temporal, prolongada o permanente de los trabajadores (por enfermedad, autoaislamiento o cuarentena, pérdida de puestos de trabajo) no ponga en riesgo la salud o la seguridad de los trabajadores disponibles. La organización debería tomar medidas para minimizar la carga de trabajo adicional y asegurar que cualquier carga de trabajo adicional sea solo a corto plazo.
Comunicación y Compromiso
La organización deberá comunicar su compromiso de gestionar los riesgos relacionados con la COVID-19 e informar a los trabajadores y otras partes interesadas pertinentes. Deberá asegurarse de que exista una comunicación regular desde la alta dirección a los trabajadores en todos los niveles, para demostrar el compromiso con las políticas y las formas acordadas de trabajar durante la pandemia.
La organización debería utilizar una combinación de métodos de comunicación formales e informales (intranet, sitio web, correos electrónicos, cartelería, imágenes, símbolos, llamadas telefónicas, anuncios de audio, videos) para que los mensajes sean accesibles y puedan ser entendidos por todas las partes interesadas relevantes, incluidas personas con discapacidades, hablantes no nativos y personas con diferentes niveles de alfabetización. La organización debería asegurar que se utilicen símbolos normalizados, siempre que sea posible, para evitar malas interpretaciones.
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