Un individuo respetable y respetado; el formador, el modelador, el encausador; el artesano que ayudaría a moldear la arcilla para transformarla en una pieza única; el que ayudaría al niño o al joven a transformarse en una persona íntegra, en lo técnico, pero también en los valores.
En una emotiva ceremonia organizada por la Dirección y Subdirección de Gestión y Desarrollo de las Personas del Instituto Traumatológico, se homenajeó a siete funcionarios que dedicaron gran parte de su vida laboral a este establecimiento.
El Dr. Ricardo Tolosa destacó la trayectoria de cada uno de los homenajeados y su contribución al desarrollo del hospital.
“Hoy finalizan su vida laboral en este Instituto siete queridas personas con las que hemos interactuado todos los presentes durante distintos períodos. Si nuestro querido Instituto tiene una posición destacada en la salud pública de Chile, es en parte por el gran trabajo desarrollado por ustedes en todos estos años.
La Dra.DaniellaGreibe, directora del SSMOc, también quiso reconocer el trabajo y compromiso con el que se desempeñaron estos funcionarios durante su dilatada trayectoria en el hospital.
Mi admiración para cada uno de ustedes, por su compromiso, no solo hay una decisión profesional de trabajar en el Instituto, sino también una decisión emocional de entregarse a nuestros pacientes y usuarios. Hoy les quiero agradecer desde la Red Occidente su trabajo.
Finalmente, Carlos Araya, Subdirector de Gestión y Desarrollo de las Personas (S), quiso dedicar algunas palabras y destacar la realización de este tipo de actividades.
Lo importante que son y serán para nuestra instituciónEn esta oportunidad estamos conmemorando a funcionarios que hoy nos dejan, y se acogen al proceso especial de incentivo al retiro. Buscamos transformar espacios laborales en espacios de desarrollo personal, preocupándonos especialmente de la formación, atención y cuidados de salud de nuestros funcionarios.
Aunque a muchos jóvenes hoy la idea podría parecerles extraña, hubo un tiempo en que ser profesor era visto como un rol importante en la sociedad.
Sus amigos agregan: "artesano coleccionista y tallador de madera. Cultivador de copihues y amante del jardín y de su familia. Gran conversador en las tertulias. Mesurado en el discurso y sólido en su ejemplo de hombre de bien. Enemigo de las confrontaciones y hábil en componer acuerdos. Consejero de sus amigos y de sus alumnos.
Discurso de Agradecimiento por Años de Servicio
“Quiero comenzar por agradecer la oportunidad que se me ha dado de dirigirles unas palabras. Lo hago no solo por el honor que ello representa, sino también porque me ha proporcionado la ocasión de reflexionar sobre lo que ha significado trabajar en esta querida institución durante 40 años.
Al menos, estoy seguro de hacerlo al partir agradeciendo de un modo muy especial la presencia de nuestros familiares. Un sentimiento que surge muy espontáneamente en esta circunstancia en que celebramos el Día del Académico, es el de gratitud hacia Dios, por el tremendo privilegio que implica dedicar nuestra actividad profesional al cultivo y a la transmisión del conocimiento.
Otra causa de gratificación lo constituye el incentivo que representa para nosotros como profesores la interacción cotidiana con los alumnos. Por un lado, está la constatación de la influencia que ejercemos en su formación personal y profesional, lo que de por sí es un estímulo para actuar en forma responsable y consecuente.
Reconocemos también el tener la oportunidad de desarrollar nuestra vocación académica en esta particular Universidad, la mejor del país, y que destaca además entre las Universidades Católicas de todo el mundo por el nivel y la diversidad de sus disciplinas.
Hacemos investigación en las ciencias naturales, en las ciencias sociales y en las humanidades, y hacemos también creación artística, porque queremos entender la lógica de la naturaleza y también porque queremos comprender mejor el misterio del hombre.
Me refiero al hecho que ella convoca a alumnos y a profesores de entre los más destacados, los que en conjunto potencian la calidad del trabajo académico otorgando prestigio a nuestra institución.
Ricardo Krebs, Rolando Chuaqui, Mario Góngora, Ernesto Livacic, Rafael Hernández, Alejandro Silva, Hernán Godoy, Gabriel Gyarmati, Carlos Rivera, Joaquín Luco, Héctor Croxatto, Luis Vargas y Patricio Sánchez.
Una ocasión como ésta, en la que celebramos a profesores que cumplen aniversarios de labor académica, induce a mirar en retrospectiva, para tratar de hacer un recuento de la trayectoria recorrida.
Por lo tanto, lo que quisiera más bien hacer ahora es resaltar con hechos objetivos cuan diferente es la universidad actual de aquella de los años 70, en la que me inicié como profesor.
De San Joaquín no puedo enumerar las construcciones o el hermoseamiento de sus jardines, porque ello me tomaría el resto de la mañana.
A la vez, esta madurez en investigación, sumado al extendido entrenamiento de postgrado de nuestra planta académica, ha posibilitado el desarrollo de programas doctorales en todas las disciplinas.
En esta breve mención de manifiestos cambios y progresos, deseo destacar la presencia de lo que podríamos llamar la gran familia UC en la sociedad chilena.
Algunas tendencias que se observan universalmente en la universidad contemporánea son la masificación de la enseñanza, nuevas metodologías de docencia, un énfasis en la investigación dirigida al sector productivo y crecientes costos en la gestión.
Esta universidad ha sido no solo capaz de adaptarse a los siempre cambiantes escenarios, sino que ha sabido innovar en acciones que han resultado muy virtuosas.
Quiero por último referirme a un fenómeno que estimo requiere de atención y que también parece ser universal.
Los profesores conversan menos entre ellos, asisten a pocos seminarios y conferencias, muestran escasa disposición a colaborar en tareas de bien común y, lo que es más grave, le dedican cada vez menos tiempo a los estudiantes, al menos a los de pregrado.
Este es un problema de profundo contenido ético y que no es de fácil solución.
Sin embargo, estoy seguro que seguiremos relacionados a ella, puesto que la vocación por el mundo del conocimiento y por la enseñanza no es algo a lo que uno renuncia de un día para otro.
Homenaje a la Fidelidad y Trayectoria Universitaria
Es emocionante representar a la Universidad de Chile en esta solemne ceremonia en la cual rendimos homenaje a académicos, académicas, funcionarios y funcionarias que sirvieron a la institución con especial fidelidad a lo largo de muchos años.
Distintos historiadores han abordado esa pregunta y han confirmado el vínculo indisoluble entre universidad y nación. Consistentemente nuestra generación -como otras anteriores- ha vivido con fuerza desde la Universidad la historia de Chile, hemos visto sufrir a Chile desde la Universidad, y hemos visto sufrir a la Universidad por Chile.
Vivimos la intervención militar, perdimos compañeros y compañeras a causa de la represión o por exonerados, o por exiliados, o por asesinados, pero logramos recuperar el respeto a los Derechos Humanos, la autonomía, la libertad académica y la democracia, trabajando y luchando juntos y juntas.
Nuestra organización de 60 mil personas es intensa, demandante y está expuesta a un fuerte escrutinio, pero no olvida que su misión histórica es servir a Chile, lo que constituye un orgullo y una responsabilidad.
No es la política la que debe dictar el rumbo a la Universidad, sino es ella misma quien debe llegar a la interpretación de las posibilidades más profundas de un pueblo y dar conciencia a la política.
En sus trayectorias hay realización personal y colectiva, pues en la Universidad de Chile nos constituimos como sujetos individuales siempre en una relación interdependiente con otros y otras.
Lo explica diciendo que “el objeto labrado es esquema de los sentidos, del cuerpo y el alma del obrero”. Es decir, en nuestro hacer está nuestro ser. Y si lo aplicamos en este homenaje, podemos decir que vuestra encomiable labor en la Universidad de Chile muestra quiénes son y quiénes han sido.
Reconocimiento a la Labor Docente y Compromiso Social
“Sé, que su corazón está con los sentimientos encontrados, alegría de haber dado tanto de usted, de haber tenido la oportunidad de convivir con estos lindos niños, tantas historias… Tú mostraste todo esto y muchas cosas más, es por eso por lo que hoy queremos brindar por tu jubilación”.
Se destacó siempre por su puntualidad, por recibir afectuosamente cada día a los estudiantes. Hoy nos despedimos con un abrazo y un reconocimiento a la tan abnegada labor docente.
En sus 45 años de trayectoria, inicia una nueva etapa acompañada de su familia y de su amado hijo.
Siento mucha nostalgia, ahora que no la veré más en los recreos, poder conversar con ella, abrazarla o pedirle algún consejo.
Docentes que han sido testigos de los avances tecnológicos y virtuales, pues tuvieron que sobreponerse y adaptarse rápidamente a estos cambios aprendiendo nuevas formas de enseñanza, empatizando con esta nueva generación de niños, generando una nueva visión de vida.
Homenaje a Funcionarios que se Acogen a Retiro Voluntario
Una función especial de la Orquesta Sinfónica en el Teatro de la Universidad de Chile, el viernes 23 de noviembre, fue el presente con que la comunidad homenajeó a quienes se acogieron a retiro voluntario y cesaron merecidamente sus funciones en nuestra Casa de Estudios, tras décadas de trabajo.
Con emoción el Rector expresó a los 184 funcionarios y académicos que se acogieron a retiro voluntario que este homenaje, es una manera de de expresar el profundo agradecimiento por su destacada labor.
La Universidad de Chile, a través de su gente quiere que este país sea más inclusivo, cohesionado, diverso, pluralista, respetuoso, libre intelectualmente y más justo.
Este es el tercer año que la Dirección de Recursos Humanos de la Vicerrectoría de Asuntos Económicos y Gestión Institucional, organiza este homenaje.
35 años en la U. Los mejores recuerdos de Juana Valenzuela fueron los primeros. Entre los años 1973 y 1976, y gracias a la iniciativa de académicos de esta Universidad, pudo aprender más sobre su área de estudio.
Me voy contenta porque tuve muy buenos jefes, trabajamos en grandes proyectos y con grandes personas. Dejar mi trabajo fue un cambio muy brusco, pero uno se adapta", dijo.
Siempre hay que tratar de ser el mejor en la Universidad, en su vida personal y en su casa.
Académica de la Facultad de Ciencias Agronómicas, especialista en Agroindustrias y Tecnología de Alimentos. 41 años en la U. "Yo doy todo por la Chile. Mi corazón es la Chile.
Hacerle clases a los jóvenes de la Chile siempre fue espectacular", comentó respecto a su labor docente.
39 años en la U. "Hace solo un mes que cesé mis funciones en la Universidad y ha sido muy difícil. Son 39 años de trabajo, de actividades y de vida en esta Institución", comentó Jorge Recabarren.
Llegó a trabajar a la Universidad de Chile siendo estudiante universitario, gracias a "dos grandes amigos", como los define él: el Dr. Emilio Morales y el Dr. Fernando Mönckeberg.
Fue una experiencia muy linda, sobre todo porque aprendí muchas cosas.
Secretaria del Laboratorio Central del Hospital Clínico. 41 años en la U. "Nunca me quise ir de mi laboratorio, realmente amaba mi labor", recalcó Inés Guzmán, exfuncionaria del Hospital Clínico de la U. de Chile.
La Universidad de Chile fue el único lugar donde Inés Guzmán trabajó, donde conoció grandes personas, el lugar adonde sus hijos la acompañaron muchas veces y desde donde se llevó los mejores recuerdos: "A la Universidad yo la llevo en mi corazón.
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