En los últimos tiempos, la Universidad Tecnológica de Chile INACAP ha estado en el centro de diversas controversias, desde denuncias por el trato a sus trabajadores hasta cuestionamientos sobre su calidad educativa y acreditación.

Denuncia de Ex Alumno por Encierro y Bullying

Un ex alumno de INACAP relató un incidente en el que, tras la desaparición de un desatornillador durante una clase, fue encerrado en una sala. Felipe, el ex alumno, congeló su carrera debido a este hecho. Él relata que después de 20 minutos comenzó a grabar con su celular lo que le ocurría.

Según su testimonio, un compañero le informó que el profesor se había retirado del lugar en su auto. El encargado de la Biblioteca fue quien finalmente lo liberó. "Yo sufro de claustrofobia, por tanto no puedo estar encerrado. Ese es el hecho más grave. Luego de ser rescatado, llegué a mi casa mal. Este profesor me hizo eso sin saber lo que yo sufría”, comentó el ex alumno.

Además, Felipe denunció que, tras este incidente, fue víctima de bullying por parte de sus compañeros. Intentó hablar con el jefe de carrera, Sergio Ibáñez, pero sintió que el tema no recibió la importancia debida. Ibáñez, por su parte, señaló que tras conocer el video del incidente, se inició una investigación interna para determinar responsabilidades, contradiciendo la versión del ex alumno sobre la inmediatez de la denuncia.

Negociación Colectiva y Condiciones Laborales

Otro foco de tensión en INACAP se centra en las condiciones laborales de sus trabajadores. Las trabajadoras y trabajadores de Inacap solicitaron un incremento remuneracional del 5%, que se ajuste al aumento del costo de la vida. El sindicato espera mejoras sustanciales en la propuesta de Inacap, sobre todo en consideración de los resultados financieros positivos de las instituciones Inacap.

INACAP no es sólo infraestructura y equipamiento para cumplir su misión de entregar formación y conocimiento técnico-profesional, el funcionamiento de la institución, así como los conocimientos que se entregan es realizado por los trabajadores administrativos y docentes.

La gestión pendiente incide en un proceso laboral seguido ante el Juzgado de Letras del Trabajo de Curicó, actualmente radicado en Corte de Apelaciones de Talca, por recurso de nulidad, en el que la requirente, la Universidad Tecnológica de Chile INACAP, presentó una reclamación judicial en contra de la Jefa de la Inspección Provincial del Trabajo de Curicó.

La Universidad requirente estima que el precepto impugnado infringiría el derecho a desarrollar cualquier actividad económica, toda vez que INACAP se ha visto en la necesidad de teletrabajar. Es decir, no ha decidido incorporar en forma permanente el teletrabajo en su modelo organizacional, que es el supuesto esencial a toda la regulación del teletrabajo.

En la práctica, no existe un acuerdo de teletrabajo, sino que esta modalidad tiene su origen en un caso fortuito (la pandemia) y un acto de fuerza mayor (la instrucción de la Subsecretaría de Educación Superior de que las instituciones educacionales continúen operando por “medios alternativos”).

Cuestionamientos a la Acreditación y Gestión Académica

INACAP ha enfrentado dificultades en su proceso de acreditación, obteniendo el mínimo de dos años otorgados por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) por segunda vez consecutiva. Tras este resultado, su rector Gonzalo Vargas Otte presentó su renuncia.

Las razones de este fracaso se atribuyen a problemáticas generadas por el vínculo con el Centro de Formación Técnica y el Instituto Profesional INACAP, como la dificultad para distinguir los objetivos de la universidad, la falta de espacios destinados a esta institución, o la escasa dotación de académicos con dedicación exclusiva.

Se plantea que el fracaso en la acreditación de la Universidad Tecnológica de Chile INACAP, es producto de la propia racionalidad bajo la cual opera esta institución, y que se traduce en lógicas, prácticas y situaciones perversas que perjudican sensible, notoria y profundamente su calidad académica y la propia vida laboral, personal y familiar de sus trabajadores docentes.

Precariedad Laboral de los Docentes

Se denuncia que los contratos de los profesores, aunque indefinidos, se complementan con un "anexo de contrato" que se renueva semestralmente y define el salario según la carga horaria. Esta carga horaria puede ser reducida significativamente, generando incertidumbre salarial y, en la práctica, despidos encubiertos sin indemnización.

Concretamente, esto significa que, si el sueldo de un profesor depende directamente de su carga horaria, y según la normativa interna esta podría ser reducida semestralmente, cada profesor en el transcurso de un semestre no sabe cuál va a ser su sueldo en el semestre siguiente, el cual, bajo este modelo, perfectamente podría reducirse.

La renovación de la carga horaria se asigna a partir de factores como: la demanda de profesores que presente determinada carrera, la evaluación docente, la propia disponibilidad que ofrezca el profesor, y la valoración profesional que el Jefe de Carrera o Director de Área respectivo tenga del docente en cuestión.

En términos simples: si hay estudiantes, puede que haya horas disponibles y por lo tanto sueldo; mientras menos estudiantes, menos posibilidades de lo anterior, lo cual, por una parte, implica la situación perversa y abusiva de que el riesgo de la actividad de la institución está totalmente puesta sobre los sueldos de los profesores.

Evaluación Docente y Acompañamiento

La evaluación docente, basada en encuestas a estudiantes y el "acompañamiento" de un par, es otro punto crítico. Se cuestiona la injerencia de los estudiantes en la construcción del instrumento de evaluación y la aplicación de criterios subjetivos por parte de los evaluadores.

Si bien existe un instrumento de evaluación reconocido anticipadamente, es este evaluador quien aplica sus criterios para definir el desempeño de los profesores en sala a partir de las tres visitas a tres clases que realiza a lo largo del semestre, al cabo de lo cual hace firmar un “compromiso” al profesor evaluado consistente en mejorar en determinados aspectos y asistir a cursos de formación pedagógica en horarios alternos al desarrollo de las clases, principalmente los días sábados o en el mes de enero.

Trabajo No Remunerado

Se critica que INACAP solo remunera las horas de clases dentro del aula, sin considerar la preparación de material, la atención a alumnos, la elaboración de evaluaciones y la corrección de pruebas. Esto implica que una parte significativa del trabajo docente no es remunerada.

Si un docente de INACAP toma una prueba escrita, toda la revisión de esas respuestas corre por su cuenta. Si un profesor de INACAP debió firmar el compromiso de asistir a un curso de formación pedagógica porque el “Coordinador de Especialidad” así lo considera, todas esas horas dedicadas un día sábado por la mañana no serán pagadas.

En este punto es particularmente relevante la situación de la elaboración de las tesis, las cuales se desarrollan con modalidad de seminario, es decir, a través de un curso regular a lo largo de un semestre y compuesto por un número estándar de estudiantes -entre 20 y 35 alumnos, o en algunos casos más.

Este sistema de contratación, asignación de cargas horarias y estipulación de remuneraciones llevado a cabo por INACAP se constituye en un modelo perverso que despoja a los profesores de la libre determinación de su tiempo externo a su horario laboral.

En términos simples y concretos, cualquier profesor de INACAP debe decidir el fin de semana si elaborar y/o revisar las pruebas o estar con sus hijos, si preparar las clases o estar con su familia. Si optan por lo primero, se les despoja de su tiempo libre y su vida privada. Si optan por lo segundo, perjudican la calidad de la enseñanza que están entregando y dañan a sus estudiantes como futuros profesionales.

Es decir, trabajar en INACAP significa vivir con la permanente, cotidiana, no explícitamente declarada, pero formalmente operativa amenaza institucional de la reducción horaria y salarial ante cualquier incumplimiento o reclamo. Es verdad que esto ocurre en muchas instituciones educativas en donde los académicos no jerarquizados se ven sometidos a situaciones similares, sin embargo, en INACAP es la norma que aplica para todos sus docentes.

Se cuestiona el destino de los recursos de INACAP, considerando su gran número de estudiantes y sedes, y se critica la falta de inversión en investigación, jornadas completas para los docentes, infraestructura para prácticas profesionales y becas de alimentación y jardín infantil para los estudiantes.

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