La Compañía Siderúrgica Huachipato anunció el cierre de su usina para el próximo 15 de septiembre, lo que conllevará a despidos masivos, iniciando en esa misma fecha. En estado de alerta se encuentras los cientos de trabajadores que aún laboran en la siderúrgica, a la espera de que se tomen determinaciones para evitar el cierre indefinido del complejo.
Una oleada de protestas han repercutido en Concepción desde el anuncio de la suspensión indefinida de la Siderúrgica Huachipato. El lunes a las 7:00 hrs fue la primera manifestación, ayer hubo cacerolazos y hoy está organizada una marcha desde la plaza España hasta la Catedral Concepción a la tarde.
Pese a las protestas y el agitado escenario político que ha generado el eventual cierre de Huachipato, esta mañana ocurrieron los primeros 100 despidos de la siderúrgica de una empresa contratista, y se espera que vayan en aumento.
“Es catastrófico, eso no debía ser porque todavía estamos en un proceso”, señala el presidente del Sindicato Nº 1 de Trabajadores de Huachipato, Héctor Medina. “Espero que no continúen. Pero en caso de seguir, me da la impresión que serán primero mis compañeros contratistas”, afirma.
Razones del Cierre y Reacciones Políticas
La empresa comunicó su decisión debido a la imposibilidad de traspasar a precios las sobretasas al acero chino, el dumping chino y su compleja situación financiera. La decisión de cerrar la planta se fundamentó en las distorsiones de precios de los productos de acero importados desde la República Popular China, que pese a los esfuerzos de la Comisión Antidistorsiones y de las autoridades involucradas, estos no fueron suficientes.
Los trabajadores buscan acuerdos de salida y el senador Gastón Saavedra criticó a la empresa, instándola a desvincular a los trabajadores con responsabilidad. Parlamentarios, como la diputada Francesca Muñoz, solicitan una reunión con el presidente Gabriel Boric, mientras que Joanna Pérez está dispuesta a legislar para mejorar el empleo en la región.
El gobernador de la región del Bío Bío, Rodrigo Díaz, resaltó la importancia de un plan estratégico ante el aumento de desempleo en la zona y pidió al Ejecutivo no impulsar proyectos perjudiciales. Además, se plantea la opción de exenciones tributarias para atraer empresas a la región.
Búsqueda de Soluciones y Reuniones con el Gobierno
En este contexto, el ministro de Economía, Nicolás Grau, llevó a cabo una reunión ayer con varias mineras, Codelco, Antofagasta Minerals, Teck, Anglo American y BHP, para dar con una solución a la situación de Huachipato. “Es lo que siempre se tiene que hacer pero ahora como se agudizó el tema, el lobby es mucho más fuerte”, opina el presidente del Sindicato N°1, sobre las reuniones de Grau.
La discusión de cómo salvar la empresa, dice Medina, “inclusive, es técnica, pero ya es un problema y una situación política”. Agrega que “no hemos escuchado a nadie del Gobierno decir que hasta aquí llegamos y no se hace nada más.
Efectivamente, los trabajadores de Huachipato se reunirán con el directorio de CAP S.A. En tanto, Iván Montes, dirigente del Sindicato de Trabajadores de Enap Petrox y vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria detalló algunas solicitudes. “Le pedimos a la delegada que aquí se tienen que involucrar más ministerios, debe haber una opinión del Ministerio de Defensa, del de Obras Públicas y de Hacienda, porque aquí, lo que hay, es una lesión a la línea de flotación de la Región. No podemos hoy día percibir el impacto.
La Situación Financiera de CAP Acero
Más que compleja se presenta la situación para CAP. Si bien el negocio de la minería del hierro sigue mostrando un buen desempeño, la siderúrgica de Huachipato está lejos de los números azules. En una publicación interna de CAP Acero (Revista Metalito) correspondiente a abril pasado, el gerente general de Huachipato, Iván Flores, señaló que la siderúrgica “nunca había estado en una situación tan delicada como la que hoy enfrentamos. Claramente el momento que atraviesa la compañía es delicado y los inversionistas de CAP parecen haber tomado nota.
En 2013 la acción ha perdido un 16,3%, y los papeles pasaron desde los ?$ 26.110 que registraron durante el peak alcanzado en 2011 a $ 13.188 del cierre de ayer. En este escenario, las AFP decidieron empezar a salir de la propiedad. Si al cuarto mes de 2011 tenían el 9,88%, al mismo mes de 2013 bajaron al 8,06%.
En el análisis razonado de los Estados Financieros a marzo de este año, CAP señala que “CAP Acero exhibe los efectos de la difícil situación que enfrenta la actividad siderúrgica mundial, no obstante lo cual durante el trimestre se iniciaron los trabajos del revestimiento del Alto Horno Nro.
Reacciones de los Trabajadores y Propuestas
Es que tras los primeros indicios de la reciente crisis, desde hace un año a la fecha, fueron justamente las agrupaciones de trabajadores quienes lideraron las acciones de carácter público: marchas y reuniones con autoridades políticas. “Lucharon, fueron a La Moneda, hicieron todas manifestaciones, tanto a nivel regional como en Santiago (…) hoy día, les dan la espalda a estos trabajadores y trabajadoras.
Sobre las reubicaciones de los trabajadores y el plan que prepara el Gobierno a través del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo en conjunto con la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria, David Acuña manifestó que “hoy está cerrando Huachipato, pero el grupo CAP S.A.
En cuanto al plan que preparan para la Región, el mandamás nacional de la CUT apuntó a que “el plan propuesto por el Gobierno se está trabajando directamente con la Mesa. Hoy día falta afinar algunos detalles y eso prontamente, me imagino, se va a estar anunciando.
“Acá existe una priorización en que CAP S.A. La delegada presidencial adelantó también que “ya nos reunimos con la gerencia de Huachipato.
Estos días se ha conocido que trabajadores de Huachipato están pidiendo al gobierno que intervenga para evitar “las pérdidas” de la empresa y las desvinculaciones, además de denunciar que hay una competencia desigual con empresas chinas que venden más barato los productos (hasta el 40% más barato). Esta “competencia desleal” abriría la posibilidad de que la empresa cierre, ya que acrecentaría en el futuro “la crisis” de CSH y abriría la posibilidad de que 20.000 trabajadores queden sin trabajo.
Análisis y Críticas
Primero que todo, es indignante que una enorme empresa, que acumula y acumula ganancias y que está muy lejos de la quiebra despida a cualquier trabajador “por necesidades de la empresa” o por cualquier otro motivo debido a que no hay ningún fundamento lógico para hacerlo. Los 64 despidos realizados son un ataque directo a las y los trabajadores con dos motivos, ahorrarse esos sueldos mes a mes para así aumentar las ganancias de los pocos dueños del holding CAP, y amedrentar a los que siguen trabajando para que vean que el despido es un riesgo si se organizan o movilizan contra lo que digan los jefes. Clásico del empresariado. ¡Reincorporación inmediata de los 64 trabajadores de la Siderúrgica Huachipato!
En segundo lugar, se pide que el gobierno intervenga a favor de la empresa combatiendo la “competencia desleal”, el llamado “dumping” por parte de productoras chinas, para “proteger la producción nacional”. Y es cierto que a la mayoría de las industrias “chilenas” les cuesta competir con multinacionales que imponen condiciones más favorables para “el mercado”, lo que hace peligrar a las empresas “más pequeñas” (aunque es imposible de catalogar como pequeña a la siderúrgica Huachipato y al holding CAP). Pero esto es interesante porque este fenómeno que sucede cotidianamente es demostración de que el mercado no se regula solo como podría intentar convencernos algún derechista neoliberal promedio, sino que la competencia entre los propios empresarios llega a un punto que necesita la intervención estatal para regular la competencia en base a dar beneficios a una empresa y límites a otra.
Si bien es cierto que aquí están en peligro las condiciones de vida de 64 familias con los despidos, a largo plazo también peligran los 20 mil puestos de trabajos que hoy mantienen a la siderúrgica. Con el modelo neoliberal que tenemos las opciones son siempre para beneficiar a las empresas, dejando en segundo plano las necesidades de las y los trabajadores.
Es por eso que no se puede pedir solamente una intervención del gobierno, o que se proteja la producción nacional en general, porque eso en realidad significa que nuevamente el gobierno y el Estado -en última instancia- interceda para beneficiar a un grupo económico que si uno mira los cálculos, no lo necesita. CSH no ha perdido dinero, solo ha ganado un poco menos que antes. Esto abre la pregunta de entonces ¿qué habría que hacer en este caso?
Como ya lo decía antes, lo primero y más urgente es devolver el trabajo a los 64 trabajadores despedidos, y que los más de 20 mil trabajadores de la siderúrgica no permitan ningún despido más ya que solo es para garantizar las ganancias de sus patrones mientras sus compañeros y familias pueden morirse de hambre. En segundo lugar, se deben abrir los datos de contabilidad para que sea público el estado financiero de la empresa y del holding completo que la sostiene y que saca millones y miles de millones de dólares con sus negocios. De seguro que ahí las y los trabajadores podrán demostrar que el problema no es que hayan muchos trabajadores sino que hay unos pocos que ganan mucho a costa de su trabajo.
¿A dónde van las ganancias que mes a mes sacan los empresarios del acero chileno? ¿Irán para invertir a la región del Bío Bío o para mejorar las plantas industriales, o para aumentar los sueldos y la contratación de personal, o se van para las cuentas bancarias fuera de Chile de los dueños de las empresas? Podríamos asegurar que la mayor cantidad de dinero va a cuentas personales de los dueños de CAP.
Propuestas de Nacionalización y Control Obrero
En tercer lugar, si la empresa está en riesgo, o sus trabajadores sienten temor de las decisiones que pueda tomar la gerencia en el futuro, es posible y necesario plantear la nacionalización de las industrias estratégicas del país, como lo son las productoras de materias primas como el cobre, el acero, la madera, la fruta, los puertos, entre otros. La nacionalización del holding CAP bajo el control de sus propios trabajadores y no de gerentes designados por los accionistas es la única forma de evitar el futuro peligro de cierra de la empresa y la desaparición de esos 20.000 puestos de trabajo que son fundamentales para la región y para el país. El Estado no debe intervenir para que ellos sigan ganando miles de millones, sino que debería actuar para proteger los intereses de las y los trabajadores.
Claramente estamos lejos de que el Estado chileno, sus empresarios y lo partidos del congreso y del gobierno pongan esto como prioridad, ya que su sentido de existencia es asegurar el mejor negociado para los poderosos, como lo demostró Boric con la aprobación del odiado TPP-11.
Es por esto, que en cuarto lugar me gustaría señalar que ante estos casos, queda demostrada la necesidad de una organización política de los trabajadores y que defienda los intereses de las y los trabajadores. Ante una ultraderecha ofensiva, un empresariado confiado y un gobierno incoherente y conciliador con los dueños del país, la clase trabajadora y la juventud necesita rebelarse y organizarse para por ejemplo luchar contra los despidos; pelear por el aumento del sueldo mínimo base a $750.000 y que suba acorde con la inflación; por la nacionalización de los recursos naturales, las industrias estratégicas y el control de los trabajadores de la producción, para así terminar con el saqueo de nuestro país de empresarios chilenos, chinos, gringos o de cualquier otro país.
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