El despido por reestructuración de la empresa es una realidad a la que muchas personas pueden enfrentarse en algún momento de su vida laboral. Explora las garantías legales para trabajadores en Chile bajo el artículo 161, ante un despido por reestructuración o despido por necesidades de la empresa. Entiende la importancia de la acreditación de la necesidad por parte de las empresas.
Despido por Reestructuración de la Empresa
El despido por reestructuración se da cuando una empresa, en función de sus necesidades operativas, expresa en la carta de despido, que despide por tal motivo, fundándose en la decisión de reorganizar o reestructurar su estructura interna. En ocasiones, estas reorganizaciones pueden implicar la eliminación de ciertos puestos de trabajo o la modificación de algunos departamentos, lo que puede llevar al despido de trabajadores.
Este tipo de despido como no está directamente permitido como tal por la legislación se enmarcará dentro de la causal de Necesidades de la empresa o despido por necesidades de la empresa, causal que permite el despido justificado por razones técnicas, económicas o productivas. Sin embargo, es esencial para ejecutar este despido, el empleador no siempre tiene el camino muy sencillo, pues la legislación protege al trabajador y busca que cuando el despido por esta razón ocurre, se fundamente en razones que sean reales y fundamentadas, no simples excusas o deseos unilaterales del empleador de reestructurar o despedir. De lo contrario, el despido podría ser considerado injustificado o improcedente.
Por tanto, para proceder este despido no basta el mero deseo unilateral del empleador de reorganizar o reestructurar, deben haber antecedentes de carácter técnico o económico, que siendo objetivos sean ajenos a la mera voluntad empresarial. De tal forma que si la carta de despido se fundamenta en un deseo de reestructurar y tales antecedentes no existen, el despido pueda ser declarado injusto, procediendo la respectiva indemnización contra el trabajador.
¿Cuándo es Legítimo un Despido por Necesidades de la Empresa?
Para que un despido por necesidades de la empresa sea legítimo, debe estar respaldado por antecedentes objetivos, como problemas económicos, cambios en el mercado o procesos internos que demandan ajustes en la estructura de la empresa. La normativa establece que este despido se debe fundamentar de forma concreta en hechos que demuestren la necesidad de la reestructuración.
En algunos casos, los empleadores podrían alegar «reestructuración» como justificación para un despido, sin que realmente exista una razón técnica o económica de fondo. Por eso, es importante que los trabajadores sepan identificar cuándo este despido es legítimo. Si no se presenta una causa real y fundamentada, existe la posibilidad de que el trabajador pueda demandar por despido injustificado. Recordar que no basta la mera voluntad empresarial de reestructurar o despedir.
Dado ello, para aplicar esta causal:
- Debe tratarse de aspectos técnicos o económicos de la empresa.
- Deben ser situaciones objetivas y ajenas a la mera voluntad del empleador. No basta en consecuencia el mero deseo de despedir, restructurar, racionalizar, etc, pues no está presente en el deseo el elemento de la Necesidad.
- Debe ser necesario despedir a uno o más trabajadores. Dado esto, debe probar el empleador las razones que lo forzaron a adoptar los procesos de modernización o racionalización en el funcionamiento de la empresa, o de eventos económicos como son las bajas en la productividad o cambio en las condiciones de mercado.
Sobre este mismo punto la causal debe responder a hechos graves y objetivos, según la definición antes entregada, que forzosamente obliguen al empleador a despedir, siempre que se trate de circunstancias externas al establecimiento y que hacen inevitable la expiración del vínculo laboral, como una forma de hacer frente a la racionalización o modernización de las faenas o servicios, a las bajas de productividad o a los cambios en las condiciones del mercado o de la economía”.
Debe recordarse que el empleador tendrá la carga de probar la casual si el trabajador demanda, lo que le traslada toda la dificultad probatoria a aquel.
Reestructuración vs. Voluntad Empresarial: El Uso Injustificado de la Causal
Un error común es asumir que cualquier decisión empresarial puede justificar un despido por reestructuración. Sin embargo, esto no es así. La reestructuración debe estar basada en hechos objetivos y no en la mera voluntad del empleador de cambiar la organización de la empresa.
Como mencionas en tu experiencia, hay ocasiones en las que el despido por reestructuración no obedece a una necesidad real de la empresa, sino a una simple argumentación del empleador. En estos casos, la reestructuración se utiliza como una excusa para desvincular trabajadores, sin que haya detrás un fundamento técnico o económico que lo respalde. Por lo tanto, los trabajadores deben estar atentos y evaluar el despido de esta causal cuando reciban la notificación de despido.
Derechos del Trabajador Frente al Despido por Reestructuración
Los trabajadores tienen derechos que deben ser respetados al momento de un despido, incluso cuando este se justifique por una reestructuración. Uno de los principales derechos es recibir una carta de despido que explique claramente las razones del término del contrato. Esta carta debe detallar las razones técnicas, económicas o productivas que motivan la decisión.
En caso de que el trabajador considere que el despido no está justificado, tiene derecho a analizar la situación con un abogado laboral antes de firmar cualquier documento. La asesoría legal es crucial para evaluar si se puede tomar alguna acción legal contra el empleador y reclamar las indemnizaciones correspondientes.
¿Cómo Actuar Ante un Despido por Reestructuración? Pasos a Seguir
Cuando se recibe una carta de despido por reestructuración, es importante mantener la calma y no tomar decisiones precipitadas. A continuación, algunos pasos que se deben seguir:
- Revisar la carta de despido: Verificar que la empresa haya detallado de manera clara y específica las razones de la reestructuración. La falta de información concreta podría ser señal de que el despido no está bien fundamentado.
- Asesorarse legalmente: Antes de firmar cualquier documento, es recomendable acudir a un abogado laboral para evaluar la situación. Un profesional del derecho podrá orientarte sobre si el despido fue justificado o no.
- No firmar el finiquito sin reserva de derechos: Como mencionas, es fundamental evaluar si se firma el finiquito con una reserva de derechos. Esto permitirá recibir el dinero correspondiente, pero también mantener la posibilidad de demandar por despido injustificado.
- Tomar decisiones informadas: Basado en el análisis de un abogado, el trabajador puede decidir si aceptar el finiquito o iniciar acciones legales.
Importancia de la Asesoría Legal en un Despido por Reestructuración
La asesoría legal es vital en estos casos, ya que puede marcar la diferencia entre aceptar un despido injustificado o reclamar los derechos que corresponden al trabajador. Tal como señalaste en tu experiencia, es fundamental que el trabajador evalúe la opción de firmar el finiquito con reserva de derechos, especialmente cuando hay dudas sobre la legitimidad de la reestructuración.
Finiquito y Reserva de Derechos: ¿Firmar o no?
El finiquito es el documento que pone fin a la relación laboral y, en teoría, implica el pago de las indemnizaciones correspondientes. Sin embargo, firmar el finiquito sin reserva de derechos puede limitar las opciones del trabajador para reclamar posteriormente.
Cuando hay dudas sobre la validez del despido por reestructuración, se recomienda firmar el finiquito con una reserva de derechos. Esto significa que el trabajador acepta el dinero ofrecido, pero se reserva el derecho a demandar por un despido injustificado. Este paso es crucial para no renunciar a la posibilidad de buscar una indemnización adicional.
Acreditación de la Necesidad en el Despido por Reestructuración
El proceso de reestructuración en una empresa es una transformación profunda que puede tener una variedad de razones: cambios en el mercado, la necesidad de adaptarse a nuevas tecnologías, una reorientación de los objetivos comerciales, o dificultades económicas. Cualquiera que sea la causa, si se traduce en despidos basados en «necesidades de la empresa», la legislación laboral chilena exige que se cumpla un requisito fundamental: la acreditación clara de la necesidad del despido.
La mera mención de que se está llevando a cabo una reestructuración no es suficiente para justificar un despido. La ley exige que la empresa demuestre, con evidencia concreta y tangible, y lo más importante: las razones que la llevan a tomar la decisión de reestructurar. No basta para invocar la causal de necesidades de la empresa que aquella indique que se va a reestructurar, o que se desea reestructurar, deben haber razones técnicas o económicas que muestren que es necesaria la reestructuración y que en virtud de aquella se hace necesario el despido.
Demostración de razones económicas, tecnológicas o estructurales
La empresa debe ser capaz de mostrar documentos, estudios, informes financieros, análisis de mercado u otros registros relevantes que evidencien la situación actual y cómo esta motiva la decisión de hacer cambios estructurales: Reestructurar.
Vínculo directo entre la reestructuración y el puesto de trabajo
No basta con argumentar que hay una necesidad de cambiar. La empresa debe explicar y acreditar cómo esta situación afecta directamente a ciertos puestos de trabajo y, en particular, al puesto del trabajador despedido. Esto podría traducirse en la obsolescencia de ciertas funciones, la automatización de tareas, la fusión de departamentos, entre otros.
Justificación
Es crucial que la empresa pueda demostrar que los despidos son una consecuencia necesaria de estos cambios y no una medida arbitraria. Debe quedar claro que las decisiones tomadas son las últimas opciones viables y no meros caprichos administrativos.
¿Qué sucede si me despiden por una reestructuración pero la empresa no puede acreditar la causal de necesidades de la empresa?
Si la empresa no logra acreditar de manera sólida y convincente la necesidad del despido, el trabajador tiene bases para considerar que su despido ha sido injustificado. En ese caso, puede presentar una demanda por despido injustificado y buscar una compensación adecuada.
La acreditación de la necesidad en un despido por reestructuración no es un mero trámite formal. Es una garantía que busca proteger los derechos del trabajador y asegurarse de que las decisiones de la empresa, por drásticas que sean, están fundamentadas en razones reales y concretas. Como trabajador, es esencial estar informado y saber que, frente a un despido, existen herramientas legales que protegen tu posición y dignidad laboral.
¿Cuándo el despido por una reestructuración será injustificado?
Si la empresa no puede probar que existen razones económicas o técnicas, que justifiquen la reestructuración y los despidos consecuentes, el despido podría ser considerado injustificado. Ejemplos de ello incluyen:
- Despidos que parecen estar más relacionados con represalias personales.
- Cambios que no tienen un impacto económico o productivo claro.
- Reestructuraciones que no afectan realmente la naturaleza o estructura del negocio.
- Despidos basados en la mera voluntad de reestructurar y no en razones técnicas o económicas.
Indemnizaciones por Despido Injustificado: ¿Qué puedes reclamar?
Si se determina que el despido por reestructuración no estaba justificado, el trabajador puede presentar una demanda por despido injustificado. Las indemnizaciones que se pueden reclamar incluyen:
- Indemnización por años de servicio: Equivalente a una cierta cantidad de días de salario por cada año trabajado.
- Recargo legal: En algunos casos, si se determina que el despido fue arbitrario o discriminatorio, el trabajador puede reclamar un recargo adicional sobre la indemnización. En el caso de aplicar mal la causal de necesidades de la empresa el trabajador generalmente podrá demandar un 30% de recargo a su indemnización por años de servicio, además podrá demandar para que le devuelvan lo descontado por aporte del empleador al seguro de cesantía.
- Pago de beneficios pendientes: Incluyendo sueldos impagos, vacaciones no tomadas, bonos, etc.
Cada caso es único, y la cantidad y tipo de indemnización dependerá de la situación específica del trabajador y de las circunstancias del despido.
Consejos Finales para Afrontar un Despido por Reestructuración
El despido por reestructuración puede ser una experiencia difícil, pero es fundamental actuar con calma y conocimiento. Aquí algunos consejos:
- Infórmate sobre tus derechos: Conocer la ley y tus derechos laborales es el primer paso para protegerte.
- Asesórate: Siempre es recomendable contar con la opinión de un abogado especializado en derecho laboral antes de firmar cualquier documento.
- No te precipites: Analiza tu situación, revisa la carta de despido y toma decisiones informadas.
En resumen, el despido por reestructuración debe estar basado en razones objetivas y reales. Cuando hay dudas sobre su validez, la asesoría legal y la reserva de derechos en el finiquito se vuelven elementos clave para proteger los intereses del trabajador.
Tabla Resumen: Indemnizaciones por Despido Justificado vs. Injustificado
| Concepto de Pago | Si el Despido es ACEPTADO por un Juez | Si el Despido es DECLARADO INJUSTIFICADO por un Juez |
|---|---|---|
| Indemnización por Años de Servicio | Sí, el monto normal. | Sí, el monto normal + un AUMENTO DEL 30%. |
| Indemnización por Falta de Aviso Previo | Sí (si corresponde). | Sí (si corresponde). |
| Pago de Vacaciones Pendientes | Sí. | Sí. |
| Descuento del Aporte del Empleador al Seguro de Cesantía (AFC) | Sí, se lo descuentan. | No, se lo tienen que DEVOLVER. |
La legislación chilena, contempla el despido por “necesidades de la empresa” como una de las causales de término de contrato, regulada específicamente en el Código del Trabajo. Esta causal permite a los empleadores desvincular a un trabajador cuando existen motivos serios y objetivos, derivados de cambios en la situación de la empresa, que hagan necesario reducir o modificar su plantilla.
¿Qué significa el despido por necesidades de la empresa?
El despido por necesidades de la empresa está regulado en el artículo 161 del Código del Trabajo chileno y establece que un empleador puede poner término al contrato de un trabajador debido a circunstancias externas o necesidades de la empresa, establecimiento o servicio que obliguen a realizar modificaciones en la dotación de personal.
La ley especifica una serie de escenarios en los cuales puede aplicarse esta causal, aunque siempre requerirá un análisis detallado para determinar si el contexto particular justifica el despido. Uno de los casos en los que suele aplicarse esta causal es cuando la empresa atraviesa problemas económicos graves.
La falta de liquidez, el endeudamiento significativo o las pérdidas sostenidas que pongan en riesgo la continuidad del negocio pueden ser razones válidas. La necesidad de reducir o reorganizar el personal debido a una reestructuración organizativa es otra situación válida.
Esto puede ocurrir cuando la empresa decide fusionar departamentos, automatizar procesos o implementar cambios en la estructura organizacional para aumentar la eficiencia. El cierre de ciertas áreas o la discontinuación de ciertas actividades también puede ser una causal de despido por necesidades de la empresa.
Esto ocurre cuando la empresa deja de operar en un área específica o decide no continuar con ciertos servicios debido a cambios en su estrategia de negocio. La incorporación de nuevas tecnologías puede transformar la necesidad de algunos puestos de trabajo, por ejemplo, si la automatización de un proceso reduce la necesidad de contar con personal operativo.
Factores como crisis económicas nacionales, cambios en el precio de materias primas, fluctuaciones en el valor de la moneda, o nuevas regulaciones gubernamentales pueden también justificar el despido.
Para aplicar correctamente esta causal, el empleador debe cumplir con ciertos requisitos legales. De lo contrario, el despido puede ser considerado injustificado, y el trabajador podría reclamar ante la justicia. Los requisitos incluyen:
- Comunicación escrita. La ley exige que el empleador notifique el despido por escrito al trabajador, explicando claramente las causas que motivan la desvinculación. Esta carta debe contener una descripción detallada de las razones específicas que justifican el despido, de modo que el trabajador pueda entender el contexto y los motivos de la decisión.
- Notificación anticipada. El empleador debe notificar el despido con un mínimo de 30 días de anticipación. Si no se cumple este plazo, la empresa debe pagar la indemnización sustitutiva de aviso previo, que equivale a un mes de sueldo, además de las otras indemnizaciones legales.
- Pago de indemnización por años de servicio. El trabajador tiene derecho a una indemnización por años de servicio, la cual equivale a 30 días de remuneración por cada año trabajado, con un tope de 11 años. Este pago es obligatorio, salvo que exista alguna excepción legal específica o que el trabajador renuncie voluntariamente a ella.
- Documentación de la situación empresarial. Es fundamental que la empresa documente adecuadamente la situación que motivó el despido. Esto incluye informes financieros, reportes de productividad, estudios de mercado, o cualquier otra información que respalde la existencia de necesidades empresariales.
Ante un despido por necesidades de la empresa, el trabajador tiene derecho a ciertas protecciones y beneficios. Estos derechos buscan asegurar que el despido sea llevado a cabo de manera justa y que el trabajador pueda afrontar la situación de manera digna. Entre los derechos más relevantes están:
- Derecho a indemnización: como se mencionó, el trabajador tiene derecho a la indemnización por años de servicio y a la indemnización sustitutiva de aviso previo en caso de no cumplir el aviso de 30 días. Este derecho es irrenunciable y debe ser respetado por el empleador.
- Acceso a seguro de cesantía: en caso de despido, el trabajador puede acceder al seguro de cesantía, que provee un ingreso temporal mientras busca un nuevo empleo. Este seguro es particularmente importante cuando el despido obedece a causas externas al trabajador, como necesidades de la empresa, ya que permite mitigar el impacto económico de la desvinculación.
- Posibilidad de impugnar el despido: el trabajador tiene el derecho de impugnar el despido si considera que no se ajusta a las razones justificadas por la ley. En este caso, puede presentar una demanda por despido injustificado ante un tribunal laboral, el cual evaluará la legitimidad de la causal invocada y revisará si existieron elementos suficientes para desvincular al trabajador.
- Derecho a conocer las pruebas de la empresa: si el despido es impugnado y llega a juicio, el empleador debe presentar pruebas concretas y detalladas de la situación que motivó el despido.
La interpretación de los tribunales en Chile ha sido clave para definir los límites y alcances de la causal de necesidades de la empresa. La jurisprudencia ha reforzado la importancia de que el despido se fundamente en hechos objetivos y verificables. Algunos criterios que los tribunales han adoptado incluyen:
- Análisis de la proporcionalidad Los jueces tienden a evaluar si el despido fue una medida proporcional en relación con la situación de la empresa. Esto significa que el empleador debe demostrar que la desvinculación era realmente necesaria y que no existían alternativas menos drásticas.
- Exigencia de documentación La jurisprudencia ha sido clara en que el empleador debe aportar pruebas contundentes sobre la situación que justifica el despido. En muchos casos, los tribunales han declarado improcedente el despido cuando la empresa no ha sido capaz de presentar pruebas sólidas, como informes financieros o estudios de mercado.
- Evaluación de alternativas menos gravosas Los jueces también analizan si la empresa exploró alternativas menos perjudiciales antes de recurrir al despido. Si el tribunal determina que el despido fue injustificado, el empleador estará obligado a pagar una indemnización adicional al trabajador. Esta indemnización adicional puede variar dependiendo de la antigüedad del trabajador y de la gravedad de la infracción cometida por el empleador.
Necesidades de la empresa es una frase que muchas personas han tenido que leer en su carta de despido y sus finiquitos. A pesar de lo común que es su uso, no siempre se utiliza de forma correcta. Cuando un trabajador es desvinculado, se le entrega una carta de despido.
El trabajador debe hacer una demanda por despido injustificado ante un Tribunal Laboral, que es donde se declara si esto es efectivo o no. Es muy importante para hacer la demanda que, cuando firmes el finiquito, hagas una reserva de derechos. Se puede obtener un recargo del 30% de la indemnización por años de servicios y, además la devolución del descuento del seguro de cesantía.
El abogado indica que es importante demandar en estos casos, porque es muy probable que los trabajadores ganen: “En las demandas por despido por necesidades de la empresa, en su mayoría, sobre el 85%, son acogidas por los tribunales.
Ante un despido, asegúrate siempre de leer tu finiquito con la asesoría de un abogado. El despido por reestructuración de la empresa puede ser complejo, pero conocer tus derechos es el primer paso para protegerte.
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