El panorama laboral actual en España enfrenta un desafío silencioso pero impactante, conocido como el Síndrome del Teléfono Apagado. Según un reporte de Ethic.es, este síndrome se caracteriza por la ansiedad, estrés, síntomas depresivos, aislamiento social, y la disminución en la autoestima y confianza que sufren muchos profesionales sénior desempleados. Ethic.es destaca que la falta de empleo no solo representa una pérdida económica, sino también un impacto significativo en la identidad personal, llevando a menudo a un bloqueo emocional.

La Dimensión del Problema

Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), citados por Ethic.es, el 30% del desempleo total en España corresponde a personas mayores de 50 años. Más alarmante aún, cuatro de cada diez desempleados de larga duración (más de un año sin empleo) pertenecen a este grupo.

Un estudio del Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la Universidad Católica (Clapes UC) revela que los mayores de 50 años son uno de los rangos etarios que más se han demorado en recuperar los niveles de empleo prepandemia. Hoy las tasas de desempleo en este segmento de la población son 1,6 veces que antes de la covid19 y, según los cálculos, faltan más de 297 mil empleos para recuperar la tasa de ocupación que tenían antes de marzo de 2020, cuando se inició la emergencia sanitaria.

En paralelo, ha aumentado el tiempo en el que se demoran en volver a encontrar un trabajo: 7,1 meses para aquellos entre 50 y 59 años y más de 11 meses para los mayores de 60 años. Pero cerca del 24,3% de los desempleados sobre 50 años enfrenta etapas de desempleo de larga duración (12 meses o más), superando a otros grupos etarios.

La realidad que viven cada vez más personas en esta situación preocupa a los expertos: un 65% de los desocupados mayores de 55 años son proveedores del hogar, “lo que puede exacerbar tensiones financieras, traduciéndose finalmente en un aumento de la pobreza”, como alerta un estudio de mediados de 2023 del centro de pensamiento Libertad y Desarrollo (LyD). Otro elemento a considerar es el envejecimiento de la población. “Entre 2010 y 2023, la proporción de los mayores de 55 años en la fuerza de trabajo pasó de 15% a 20%”, señala el mismo estudio.

Factores Contribuyentes al Desempleo Sénior

La encuesta ¿Cómo funcionan los talentos hoy?, realizada por el portal de empleos Laborum entre marzo y junio de 2023 a diferentes especialistas en contratación, reveló que el 52% de las empresas no contrataron personas mayores a 55 años en el período de un año.

Edadismo y Prejuicios

Carlos Román, director ejecutivo de SeniorLab UC, observa con preocupación que mientras las tendencias hablan de una mayor longevidad, no existe una preocupación real por hacerse cargo del fenómeno. Entre los factores que observa al interior de los empleadores para no contratar personas mayores, Román dice que el principal es el edadismo, es decir, la discriminación por la edad. “Hay un tema de edadismo bien fuerte, sesgos y prejuicios. Esa es la principal razón que hemos detectado entre las dificultades para que los mayores de 55 puedan insertarse mejor al mercado laboral”, explica.

“Hay altos prejuicios asociados a ser mayor, que eres más lento, que te cuestan más las cosas, te demoras más. Son sesgos. Vemos muchos desafíos intergeneracionales en las empresas y es un tema asociado a la poca adaptabilidad de todos en general”, agrega.

Expectativas Salariales y Debilidad Económica

Para Carmen Cifuentes, investigadora de Clapes UC, las altas expectativas de quienes buscan empleo y la debilidad de la economía juegan un rol central en este fenómeno que empieza a crecer en Chile. “La recuperación del mercado laboral se ha dado con un rezago respecto de la actividad económica y en medio del debilitamiento de la economía (según las cifras preliminares Chile decreció 0,2% en 2023)”, dice. En ese contexto, agrega: “Lo que sucede es que en general las ofertas de trabajo no cumplen las expectativas de una persona de esa edad en términos de cargos a los que pueden optar y en términos de remuneración, esto hace que se demoren más en encontrar un trabajo que se ajuste a sus necesidades”.

Impacto en la Salud Mental

Las consecuencias del fenómeno de la falta de empleo para los mayores de 50 no solo golpean a la economía, amenazando con aumentar las tasas de pobreza, sino que tienen una correlación directa con el estado de la salud mental de la población.

Según el informe de Clapes, existe evidencia de que las personas desempleadas durante períodos prolongados tienen al menos el doble de riesgo de enfermedad mental, especialmente depresión y trastornos de ansiedad, en comparación con aquellas personas empleadas.

“La pérdida de la rutina laboral, el estigma asociado al desempleo, la incertidumbre sobre el futuro laboral y la disminución de ingresos generan estrés, ansiedad y reducción de autoestima, contribuyendo al potencial desarrollo de una depresión”, señala el estudio.

El País de España recientemente publicó la Encuesta Europea de Salud en España. Con datos de este año, el estudio arrojó que un 2,5% de los trabajadores sufre depresión, pero que en el caso de los desempleados la cifra sube al 8,5%, más de tres veces. Por otro lado, 4,6% de los ocupados sufre de ansiedad crónica, frente al 9,2% entre las personas que no tienen trabajo y lo están buscando.

Pero también, advierte Carmen Cifuentes, hay efectos negativos sobre el capital humano. “La transformación digital se aceleró mucho durante la pandemia y las personas que poseen menos habilidades digitales están menos demandados para estos trabajos”, explica.

Estrategias y Soluciones

Para combatir este síndrome, Ethic.es sugiere que los profesionales sénior establezcan metas realistas, cuiden su bienestar emocional y busquen apoyo social.

SAVIA enfatiza la importancia de reconocer el valor y la experiencia de los profesionales sénior, ofreciendo herramientas para mejorar sus técnicas de búsqueda de empleo y promoviendo un cambio cultural para valorar su aportación a las empresas y la sociedad.

Políticas Públicas y Subsidios

Frente a esto, la investigadora plantea que las políticas públicas para este segmento deben ampliarse. Actualmente el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo, gubernamental, otorga el subsidio Experiencia Mayor, un programa con el cual las empresas que contraten personas mayores de 55 años que se encuentren desocupadas, reciben una bonificación de hasta el 60% del Ingreso Mínimo Mensual (que equivale a unos 284 dólares) durante los primeros seis meses de contrato, y un 20% por los siguientes seis meses. El beneficio otorga además un bono de capacitación de alrededor de 400 dólares por cada persona contratada. Sin embargo, los cupos anuales para acceder al programa son solo 500.

“Este tipo de subsidios deberían seguir apareciendo cada vez con más fuerza. Hay que hacer frente al desafío del cambio demográfico con la velocidad que requiere, pero hay que hacerlo lo antes posible para que las consecuencias no lleguen de golpe y también para que no genere roces ni rencillas generacionales”, explica Carlos Román.

Reinserción y Reconversión Profesional

Ethic.es comparte historias de éxito, como la de Julio Estalella, quien superó este síndrome y fundó un negocio exitoso, demostrando que con el apoyo adecuado, determinación y creatividad, es posible encontrar soluciones y oportunidades.

En Sercotec, corporación del Estado que apoya a microempresarios y emprendedores, existen los programas Capital Semilla, para emprendedores en general, y Capital Abeja, focalizado en mujeres. En 2023, un 27% de los beneficiados del Capital Semilla fueron personas de 40 años hacia arriba, mientras que un 38% de las beneficiadas del Capital Abeja fueron mujeres de 40 años hacia arriba.

Cecilia Schröder, gerenta general de Sercotec, cuenta que han notado una tendencia al alza en estos segmentos: “Especialmente en el Capital Abeja, orientado sólo a emprendedoras, observamos una tendencia a aumentar leve, pero sostenidamente, el rango de edad de las beneficiarias, sobre los 40 años, aportando su experiencia de vida al desarrollo del negocio”.

La Importancia de la Ética Laboral y la Austeridad

Dentro de las características que Gerdtzen considera fueron importantes para diferenciarse está la ética de trabajo de su generación.

Según los datos que maneja Carla Fuenzalida, de Lukkap, quien analiza casos y posiciona a profesionales que ganan desde 900 mil pesos hacia arriba, la mayor demora para encontrar empleo se produce antes de los 50, a los 44 años, ya que es el peak de las personas en cuanto a desarrollo laboral e ingresos. “En realidad hay bastante de mito de que sobre los 45 años te cuesta encontrar trabajo. El tema de los profesionales es que a los 44 la gente llega a su peak. Y si yo me regodeo más, a los 44 es distinto que si a los 55 siento que es mi única alternativa y tomo lo primero. Las expectativas de la gente sobre los 50 bajan y por eso demoran menos en encontrar que alguien en ese peak de los 44″.

Gerdtzen, a sus 52 años, es representativo de esta baja de expectativas económicas. De una suerte de adecuación forzada. Aún con trabajo, cuenta que ha debido cortar sus gastos a la mitad. Sí, alcanza para vivir, pero ya no para grandes lujos o vacaciones. Por eso dice que su proceso ha sido como un viaje al pasado.

Las expectativas de vida de la población han aumentado considerablemente en las últimas décadas. Bajo esta mirada resulta afín que un país se encuentre en la cuarta posición, entre 43 países, con la mayor tasa de ocupación de seniors.

Maribel Pérez, directora de Randstad Staffing, señala que las diferencias se deben a que algunos países han puesto en práctica fuertes incentivos de retiro para personas mayores de 50 años, como, por ejemplo, planes de prestaciones por jubilación anticipada, discapacidad y desempleo. Estas políticas erróneas, según coinciden Randstad y algunos expertos, hicieron que la participación descendiese notablemente en las décadas de los 70 y 80.

Expertos laborales, economistas y especialistas en pensiones reafirman que el bajo desempleo para el segmento etario sobre 65 años se debe a que las pensiones no son suficiente. Asimismo, la edad actual para pensionarse no se condice con las expectativas de vida de las personas: los seniors se mantienen activos física y mentalmente.

Tanto en materia de cultura de las empresas como de políticas públicas, faltan mejoras importantes, coinciden los expertos.

El número de empresas que están reclutando personas mayores ha aumentado paulatinamente en el país en el último tiempo. En este sentido, según datos de Trabajando.com, los principales cargos a los que postulan los seniors son de jefes de área, administrativos, asistentes, ingenieros, supervisores y vendedores. Los rubros de las empresas a las que postulan se concentran en educación, retail , minería y consultorías.

Integración Generacional: El Caso de L’Oréal Groupe

España vive una paradoja demográfica y laboral que desafía los esquemas tradicionales de contratación: la población activa mayor de 55 años representa ya el 21 % del total, es decir, más de cinco millones de personas, mientras la tasa de desempleo juvenil se mantiene en torno al 26-27 %. En ese contexto, el edadismo -la discriminación por edad en el empleo- se consolida como una barrera que limita el desarrollo económico y la cohesión social del país.

El caso de L’Oréal Groupe es paradigmático. La compañía ha implementado una estrategia de recursos humanos orientada a incluir activamente a personas de distintas generaciones. Desde su sede en España, se promueven iniciativas que buscan romper con los sesgos que suelen marginar a quienes superan los 50 años. Lejos de limitarse a discursos institucionales, L’Oréal ha estructurado su estrategia en torno a dos programas principales: “L’Oréal for All Generations” y “L’Oréal for Youth”.

Uno de los puntos críticos del edadismo en el ámbito laboral es la dificultad de acceder a nuevas oportunidades, incluso cuando se cuenta con amplia experiencia. Esta lógica se refleja también en el intercambio intergeneracional. El mentoring inverso es una de las prácticas implementadas para facilitar la transferencia de conocimientos entre empleados jóvenes y seniors.

Por otra parte, la brecha generacional no solo afecta a quienes superan cierta edad. La alta tasa de desempleo juvenil en España -una de las más altas de Europa- exige soluciones estructurales. En ese frente, L’Oréal ha mantenido un compromiso sostenido con las primeras oportunidades laborales: el 60 % de los becarios junior continúa su carrera profesional dentro de la compañía.

La resistencia al cambio generacional en muchas organizaciones tiene raíces profundas en estereotipos y prejuicios. Se asume, erróneamente, que las personas mayores no son adaptables, que su rendimiento es inferior o que tienen menos capacidad tecnológica.

En un país donde la esperanza de vida supera los 83 años y la edad de jubilación se ha ido retrasando progresivamente, seguir pensando en carreras laborales que se extinguen a los 50 es una estrategia insostenible. El caso de L’Oréal demuestra que, con políticas claras, resultados medibles y una cultura de inclusión real, es posible combatir el edadismo.

Mientras España continúa lidiando con desequilibrios en su mercado laboral, la integración generacional aparece como una palanca clave para la competitividad.

Tasas de Desempleo por Grupo Etario (Datos de Referencia)
Grupo Etario Tasa de Desempleo Duración Promedio del Desempleo
15-24 años [Insertar Dato] 3,4 meses
50-59 años [Insertar Dato] 7,1 meses
60+ años [Insertar Dato] Más de 11 meses

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