El mundo de la producción musical es enorme y evoluciona cada día. Con lo accesible que es hoy la tecnología musical, los desarrolladores trabajan diariamente para mejorar sus plataformas y sus equipos, interfaces de audio, controladores, monitores, software, plugins, etc.

Esto implica que hay que actualizarse constantemente y estar al día con cada nueva versión, actualización y upgrade, por lo tanto, ya estás invitado de antemano a seguir adelante en futuras clases y tutorías que iremos desarrollando para no perderle el paso a los grandes de la Industria Musical.

Cada nuevo curso será una adición y actualización del anterior pero no una limitación. Por lo que podrás tomarlos de manera discontinua o recursar de acuerdo a tus necesidades y metas establecidas.

Es probable que muchos conceptos no queden del todo claro en un solo curso, y que además te confundas si encuentras información YouTubiana por ahí, extraña y enredada. No te desanimes.

Equipamiento y Preparación para el Aprendizaje

Es súmamente importante que durante los dos días de clases intensivas, cuentes con un espacio tranquilo y sin distracciones. Idealmente un computador de escritorio con pantalla de 24 pulgadas o más para que puedas apreciar los detalles de cada aplicación durante la clase. Si tienes notebook, está bien, solo apoýate con cuaderno y lápiz para que puedas tomar apuntes de datos numéricos, por ejemplo, para que puedas recordarlos fácilmente.

Si tienes Internet por cable de red, mucho mejor, si sólo cuentas con Wifi, no hay problema, solo asegúrate de que sea una conexión estable. Es necesario que cuentes con cámara web y micrófono para cuando quieras realizar alguna pregunta. La clase es a través de Google Meet. La clase se realizará con el programa de producción musical Presonus Studio One Si no lo tienes, no hay problema, podrás adaptar lo aprendido a cualquier plataforma que uses.

Necesitarás un pequeño controlador MIDI de teclas, pero NO ES imprescindible, ya que podrás escribir notas y arreglos igualmente con el mouse y el teclado.

Ejemplos de Productores Musicales Destacados

Guido Nisenson

Su nombre, quizás, no sea tan mediático como el de alguno de sus otros colegas argentinos que tuvieron parada en Chile durante los 90 en el apogeo de la industria musical nacional, como Mario Breuer (colaboradores y amigos, por lo demás). Sin embargo, por su imaginería y sus consolas han pasado decenas de musicos locales desde hace ya dos décadas.

El trabajo silencioso pero mancomunado de Guido Nisenson en Chile -con Fiskales Ad-Hok, Joe Vasconcellos o Los Ex- es solo una parte de un curriculum vasto que no solo acumula nombres de gigantes como el Flaco Spinetta o Charly García, sino que ha sacado visa a numerosos destinos del orbe. «Yo trabajo para el mapa del mundo», cuenta. Su gorra con la estrella del Vietcong original del sudeste asiático lo confirma.

Guido Nisenson se ríe solo luego de contar la anécdota cuando su hijo le recomendó escuchar los trabajos realizados por el ingeniero Serban Ghenea. Luego de oír una selección de sus trabajos en Spotify -que incluía a Imagine Dragons, Brunos Mars, Ariana Grande, Janelle Monáe, etc.- tuvo que ir por algo de The Beatles. «Suenan increíbles, con un sonido de esta época y que no tiene parangón, pero como a los veintitantos minutos necesité poner ‘Dear prudence’ y bajar de todo ese nivel de información, de volumen, de máquinas que tiene esta música actual que es bestial, no hay espacio ni para respirar», explica. «No digo que eso es malo, para nada, me parece genial, representa cabalmente nuestros tiempos, pero mi cuerpo y mis oídos ya no aguantan. Estoy viejo», terminó confesando, cigarrillo en mano e instalado en su sala de estudio lleno de equipos vintage de grabación, donde estaba trabajando.

- A ver, todo empezó cuando un amigo me llevó a trabajar con él a la India hace varios años, donde pudimos levantar un estudio de grabación en 2001. Luego, integramos el equipo de Playing For Change -proyecto musical multimedia que graba y filma a músicos de diferentes culturas una misma canción- que fue increíble.

Luego de eso, me fui a trabajar con unos tibetanos exiliados en India. De hecho, nacieron en el exilio, son jóvenes rockeros tibetanos. En contacto con ellos y en conjunto con Playing For Change, hace tres años armé un estudio para ellos ahí donde viven en el norte de la India, muy cerca de los monjes y el Delai Lama. En ese trabajo conocí a un chino, que vivía en Beijing, y empezamos a planear proyectos en conjuntos porque en China está todo pasando. Hay una explosión gigante.

En el imaginario de mi generación, China era algo muy lejano; y ahora es al revés, es el lugar al que todos quieren ir. Y haciendo una especie de futurología, y tomándola de quien viene, un tipo que no es político ni economista, solo un trabajador de la industria de la música: en un tiempo no muy lejano, los chinos dominaran el mundo, es una cuestión de tiempo nada más.

Álvaro Villagra

Estudié música desde muy chico, siempre escuché música y siempre me gustó grabar. Siempre cacharreaba en mi casa, hacia cosas con los grabadores en casetes. De hecho, en mi casa cuando era chico había un grabador a cinta reel de mi viejo, y le metía mano, hasta que un día descubrí cómo funcionaban los cabezales del casete, que podía tapar uno y hacer como un overdub tapándolo con scotch, en fin, siempre se me ocurrían cosas.

Pero me gustaba tocar, lo usaba para grabar mis propias canciones o las que hacía con los amigos. Cuando aparecieron las portaestudio de casetes que usaban cuatro canales, mi hermano me regalo una, y para mí ese fue un salto cualitativo, así que ya tenía un estudio de grabación. Aunque, como músico seguía yendo a los estudios, ya que era la única forma que se grababa en esa época.

Hasta que un día un amigo, Walter Chacón, que es ingeniero de Los Fabulosos Cadillacs y Vicentico, me dice que había un estudio que necesita a alguien que grabara por las mañanas. En esa época tocaba con Las Pelotas y le dije “bueno, por qué no, qué sé yo; pero no sé grabar con cintas ni controlar consolas”.

Él me dijo que no me preocupara. Esa mañana, llegué al estudio y estaba su dueño, Álvaro Villagra, quien es un ingeniero muy conocido en Argentina, que es del palo más rockero, ha hecho varios discos de Pappo y de Attaque 77, un gran ingeniero. Y Álvaro me dice “esto es así: esta es la consola, este es el input, esta es la ganancia, lo grabás en esta cinta, ponés canal 1, canal 2, luego los micrófonos, cuando te toque hacer el stereo lo ponés aquí en el patch, lo pasás a esa otra grabadora, y luego si lo tienes que cortar es así, fu-fu-fu, y listo”.

El primer trabajo serio que hice fue una maqueta de Los Caballeros de la Quema llamada “Primavera Negra” (1991).

Experiencia en Chile

El primer disco que grabé y mezclé fue “La Espada y la Pared” de Los Tres en 1995, junto a Mario Breuer,. Él fue el productor y yo el ingeniero del disco. Venía trabajando con Los Pericos y había hecho “Big Yuyo” (1992), que fue un mega hit, habíamos hecho mil shows y nos encontrábamos acá en Chile de gira y ahí me encontré con los Fiskales Ad-Hok por medio del Víbora, el guitarrista, muy amigo mío. Y me dijo “nos encantaría que nos hagas el próximo disco”, y yo dije “genial”.

Estaba saturado. Hicimos dos discos muy buenos que los volvió a poner en el mapa, especialmente “Big Yuyo” que es una factoría de hits hasta el día de hoy, el núcleo duro de sus shows es ese disco, como te diría que “Toque” (1995) es el de Joe Vasconcellos, que también lo produje yo.

"Traga" de Fiskales Ad-Hok

“Traga” me parece es un muy buen disco más allá de mi trabajo, el material es genial. Primero es un disco punky, lo que son los Fiskales, no los tamicé para que fueran otra cosa. Sí creo que nos inclinamos a un lado más experimental del punk, así todo, un universo que ellos tienen que es muy jugoso musical y conceptualmente. Y además tuvimos el dinero de la BMG, para que tuviéramos qué comer al medio día, tuviéramos las cosas que necesitábamos para trabajar: cervezas, bidones de agua, marihuana, los instrumentos buenos, cuerdas, baquetas, parches, y guita en el bolsillo para ir y volver… para eso usamos la producción.

Ensayábamos en la casa de Roli, al fondo de un cité, y nos cocinaba charquicán la mamá. No fuimos fashion ni ensayamos en un estudio caro y lo llenamos de rubias. Además no es mi estilo. Me siento del lado de la banda a trabajar, donde lo hacen ellos. Me cuelgo la guitarra para trabajar horas y horas en el lugar de ensayo, que fue en el estudio Sonus, de Hernán Rojas, que quedaba ahí en Bellavista. Es generacional.

Joe Vasconcellos y el álbum "Toque"

En “Traga” hay una canción que se llama ‘Río abajo’, que habla de los mapuches -mucho antes que pusiera de moda, con respeto a quienes defienden la causa hoy-, y queríamos grabar trutrucas y kultrunes, entonces llamaron a Joe que era quien sabía de eso en la escena, y ahí me lo presentaron. Después que terminamos de grabar el tema, apagamos las luces del estudio y nos metimos a grabar como 40 minutos de jam, todos metidos en la sala: los Fiskales, Joe y yo.

Al poco tiempo, un amigo me lleva a La Batuta y me dice “quiero que veas a un grupo que te va a encantar”, y era Joe con su banda. Y me acuerdo perfecto que cuando llegué estaba tocando ‘Blusa transparente’. Cuando terminó, fui nos saludamos, y además justo fue la fiesta de la EMI, la presentación del proyecto de Rock Nacional, conversamos de nuevo y le dije “me parece que yo podría ser un buen productor para tu disco”.

Fuimos probando en el camino y siempre funcionó. O sea, es que se nota. Entre “Verdecerca” y “Toque” hay un salto cualitativo, más allá de mi trabajo, el salto de ellos, y volvemos otra vez a aplicar la misma fórmula con Fiskales: primero nos metimos a ensayar en sala, luego nos prestaron La Batuta para ensayar ahí, con el bar cerrado toda la semana, y grabábamos todos los ensayos en casetes, pero separado en canales, y después escuchábamos y retocábamos sobre eso. Entonces llegamos al estudio con la tarea muy hecha.

“Toque” está grabado en vivo: batería, percusión, bajo, guitarra y teclados están tocados todos juntos. Lo único que se grabó separado fueron los solos, bronces y voces. Hicimos conectar hasta el último cable y el último micrófono que tenía en ese momento el Estudio Master. El pobre asistente de todo esa vez fue Joaquín García, que después grabó un montón de discos e hizo mastering mucho tiempo. Pero aplicamos el mismo concepto, llegamos al estudio con todo hecho, lo único que hicimos fue mejorar la perfomance de lo que ya sabemos que tenemos que tocar.

Los Ex

Ese disco lo iba hacer la EMI, ellos iban a poner la plata. A cargo estaba Fernando Briceño, pero él quería hacer el disco de Los Barracos, donde el cantante era Pablo Ugarte, ex lider de Upa! y marido de Colombina Parra, que tocaba los teclados y hacía coros; el guitarrista era Hernán Edwards y el baterista Tavo Bascuñán. La cosa es que Briceño me llevó a ver un ensayo de ellos a Huechuraba, donde está la parcela de Nicanor y ahora tiene estudio Pancho Straub. Al final del ensayo, Colombina como que cantó con el teclado, y me gustó esa canción, y le pregunté si tenía más canciones y me dijo que “un montón”.

Más que lo que dijeron ellos, lo que yo les dije es que había power ahí, que eso me interesaba. Hicimos el disco de ella y la banda se llamó Los Ex, con los mismos integrantes pero con las canciones de Colombina y ella cantando.

Experiencia Internacional

En Chile estuve hasta el 96-97, y de ahí pasé por Buenos Aires y luego me fui a España hasta el 99. Luego volví a Argentina en el 2000 y estuve casi dos años, hasta que llegó el corralito y regresé a España.

Me puse a trabajar con Spinetta en Buenos Aires, pero así bien fuerte con Calamaro justo después que salió “Alta Suciedad” (1997). Hice toda la gira de ese disco, me fui a España a trabajar con él. En ese tiempo iba y venía, entre Argentina y España.

Trabajos con Luis Alberto Spinetta

El disco doble de Los Socios del Desierto (1997), después “Silver Sorgo” (2001) que es un disco en vivo en Obras, y “Para los Árboles” (2003), de ahí me fui a España, en la mitad de ese disco.

Lo que pasa es que la producción con Charly no existe. ¿Quién es el productor de Charly? ¿Dios? Él sabe, y todos lo que estamos a su alrededor. Lo que pasa es que siempre con los artistas estos con los que me ponía a trabajar, también hacía los shows en vivo. Con Spinetta lo mismo, en poco tiempo ya estaba haciendo de todo.

Y después me puse a trabajar con Calamaro “Honestidad Brutal” (1998), que fue un disco que nos tomó como un año hacer. Después de eso Spinetta, y después España, y ya ahí es otra historia. Grabé a Jarabe de Palo, grupos de los 90, a Chambao, y con ellos derivé hacia el mundo del flamenco. Luego, por esos años Calamaro se recuperó como el 2005 y entonces volví a trabajar con él como ocho años seguidos, haciendo vivo y después produjimos el disco “On the Rock” (2010).

Una cosa importante es que produje el disco “El Mar de mi Ventana” (2012) del Niño Josele donde toca Tomatito, Paco de Lucía, Carles Benavent, en fin, todos los músicos top del flamenco en aquella época. De hecho, Niño Josele era el guitarrista de Paco.

Y mira, entre medio trabajé con Totó La Momposina, que es una cantante colombiana muy tradicional, una señora como Celia Cruz, también hice cosas para otra artista colombiana, Victoria Sur, un grupo punk de Medellín, Tres de Corazón… en fin.

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