El currículum es una forma de organizar un programa educacional, que puede ir desde un curso acotado hasta una carrera profesional completa. Gestionar de forma correcta el currículum es uno de los componentes medulares de la acción educativa de cada institución, para esto es necesario contextualizarlo impregnando el sello educativo de cada establecimiento, considerar la realidad del entorno local y regional, así como las características y necesidades de sus estudiantes.
La Gestión Curricular
La gestión curricular se refiere a “Las políticas, procedimientos y prácticas que lleva a cabo el director, el equipo técnico‐pedagógico y los docentes del establecimiento para coordinar, planificar, monitorear y evaluar el proceso de enseñanza‐aprendizaje.
Priorización Curricular
La Priorización se presenta como una herramienta de gestión curricular que tienen como propósito apoyar a las comunidades educativas en los procesos formativos de los y las estudiantes en el contexto de emergencia sociosanitaria aún vigente, y los efectos de la suspensión de clases presenciales.
El Ministerio de Educación decidió mantener un currículum priorizado, buscando dar estabilidad a las definiciones curriculares presentes en el sistema durante los últimos tres años. Esto favorece que los equipos pedagógicos y directivos puedan focalizar su atención a responder progresivamente a los desafíos del contexto actual.
Asimismo, se realizaron ajustes para abordar las necesidades detectadas en el diagnóstico, fortalecer la flexibilidad, la autonomía y la contextualización, atender a las trayectorias de aprendizaje al interior de las asignaturas y entre ciclos, y promover una gestión del currículum basada en la integración de aprendizajes.
En síntesis, se optó por proponer al sistema educativo una actualización de la Priorización Curricular para la Reactivación Integral de Aprendizajes. Esta actualización de la Priorización Curricular se sostiene sobre la base de cuatros principios: Bienestar, Convivencia y Salud Mental; Contextualización; Profesionalidad Docente; Integración de Aprendizajes.
El Currículum vigente se mantiene por decreto y es mandatorio, por lo que la actualización de la Priorización Curricular no debe ser entendida como un nuevo currículum.
Se entregarán orientaciones de diverso tipo. Primero, se hará hincapié en orientaciones para la gestión curricular que contribuya a fortalecer los procesos de apropiación del currículum nacional y los principios que sostienen la actualización de la Priorización Curricular.
Por otro lado, se pondrán a disposición de las comunidades educativas orientaciones didácticas para todas las asignaturas (priorizadas y no priorizadas) a fin de apoyar los procesos de toma de decisiones en torno al diseño de la enseñanza, la integración de aprendizajes el desarrollo de aprendizajes socioemocionales.
A través de la página web de la Unidad de Currículum y Evaluación se encuentra disponible la presentación, los documentos curriculares, priorización por asignatura, las secuencias de aprendizajes, y documentos de apoyo para la Apropiación Curricular de esta actualización. Además, se cargarán diversos apoyos pedagógicos para acompañar el proceso.
Asignaturas, ciclos y diferenciaciones que no se priorizan:
- Plan diferenciado de 3° y 4° medio: Humanístico-Científica, Técnico Profesional, Artística.
- Desde 1° básico hasta 2° medio. Solo la asignatura de orientación no prioriza objetivos de aprendizaje dado su carácter estratégico para el abordaje de aprendizajes socioemocionales.
- Cabe destacar que la asignatura de Lengua y Cultura de Pueblos Originarios Ancestrales prioriza desde 1° a 6° básico y, el subsector de Lengua Indígena prioriza desde 7° a 8° básico.
- Para 3° y 4° medio, plan común de formación general y del plan común de formación general electiva. Solo la asignatura de Filosofía no prioriza, en tanto posee una trayectoria acotada a 2 años.
- Educación de Personas Jóvenes y Adultas (EPJA): Subsector de Educación Matemática, Lengua Castellana y Comunicación, Ciencias Naturales, Estudios Sociales e idioma Extranjero Inglés.
Tendencias Actuales en el Desarrollo Curricular
El desarrollo curricular sigue varios pasos para alcanzar el resultado deseable: un currículo ajustado al contexto educacional en el que está inserto, que logre el aprendizaje efectivo de los estudiantes a través de su participación activa, permitiendo la aplicación de las competencias adquiridas a problemas de la vida real.
Para esto, en las últimas décadas han surgido múltiples tendencias que buscan fortalecer el currículo, ofreciendo herramientas a los estudiantes para que tomen un rol protagónico en su propio desarrollo profesional. Algunas de estas tendencias se han convertido en estándares esperados, como la educación basada en competencias, mientras que otras han sido incorporadas en mayor o menor grado según el contexto educacional.
Educación Basada en Competencias
La educación basada en competencias es más que una tendencia, hoy en día se considera un estándar. Lo que propone es la descripción de objetivos de aprendizaje como competencias observables y medibles, que requieren de la integración de conocimientos, habilidades y actitudes. Lo que se busca es poner el foco en el producto, más que en el proceso.
Para esto, se han desarrollado múltiples marcos teóricos, como AGCME o CanMEDS que permiten guiar la implementación de este modelo que va más allá de la formulación de objetivos: busca un alineamiento en cómo éstos se enseñan y se evalúan, utilizando estrategias específicas para lograr el nivel esperado.
Individualización del Aprendizaje
El modelo anterior, a su vez, permite identificar precozmente a quienes requieren mayor apoyo para alcanzar las metas o benchmarks que se proponen en el camino. Así, es posible adecuar el apoyo docente a las necesidades del estudiante. La individualización del aprendizaje reconoce que todos aprendemos de forma diferente y a velocidades variables, lo que significa que una misma estrategia puede no ser suficiente para todos.
Al tener claras las metas secuenciales y realizar una evaluación de éstas, es posible ofrecer mayor o menor apoyo (también descrito como andamiaje) a los estudiantes.
Aprendizaje Autodirigido
En acuerdo con la andragogía, la educación para profesionales de la salud debe buscar el desarrollo de habilidades que permitan al estudiante convertirse en un aprendiz a lo largo de la vida. Para esto, el curriculum debe promover la identificación de necesidades por parte del estudiante, incentivando un rol activo del estudiante en su propia formación.
Esta educación centrada en el estudiante pone a los futuros profesionales en el foco y al docente como un facilitador del aprendizaje. Para esto se pueden utilizar estrategias de enseñanza en pequeños grupos, como la educación basada en casos (CBL), en equipos (TBL) o en problemas (PBL).
Educación Basada en Problemas
Esta tendencia ha sido ampliamente aplicada en la formación de profesionales de la salud, buscando estrategias de enseñanza y evaluación del aprendizaje basadas en problemas de la vida real. Para esto, el uso de viñetas de casos clínicos reales, resolución de problemas en grupo, docencia clínica junto a la cama del paciente, entre otras, buscan generar un aprendizaje más duradero que pueda ser aplicado a la práctica profesional posterior.
Integración Curricular
En línea con lo anterior, una tendencia que cada vez se usa más, en especial en el pregrado, es la integración. Lo que se busca es ofrecer un aprendizaje significativo al integrar diversas dimensiones de éste. La integración horizontal busca integrar diferentes disciplinas dentro de un mismo curso, por ejemplo, organizando el currículo en bloques por sistema (ej. Cardiovascular, respiratorio) en el cual se entrelazan la anatomía, fisiopatología, semiología, etc.. Esto permite hacer el nexo entre ciencias básicas y clínicas.
La integración vertical busca mantener dominios a lo largo de la carrera, alrededor de los cuales se construye el aprendizaje. Por ejemplo, habilidades comunicacionales, ciencias básicas y clínicas, desarrollo profesional, etc.
El modelo de curriculum en espiral, que busca complementar ambas formas de integración, fue descrito por Harden en la Universidad de Dundee, en donde se van reforzando conceptos año a año, complejizando los conocimientos y disminuyendo el apoyo ofrecido al estudiante, logrando alcanzar altos niveles cognitivos y de autonomía previo al egreso de la carrera.
Esto se puede lograr promoviendo la elaboración del conocimiento a través de su aplicación en diferentes circunstancias (ej. CBL); ofreciendo oportunidades de aprendizaje en contextos similares a los que se serán aplicados en la vida real (ej. PBL) y repitiendo la información en distintos contextos educativos (ej.
Educación Interprofesional
Esta tendencia busca el aprendizaje conjunto de diferentes disciplinas del área de la salud, pero más allá de que aprendan en el mismo lugar físico, lo que busca es que puedan aprender juntos, de y sobre el otro. El principal objetivo es mejorar la colaboración entre profesiones con el fin de mejorar la calidad de atención de los pacientes.
Si bien es un desafío del punto de vista de coordinación y gestión educacional, lograr instancias que promuevan el aprendizaje interprofesional va en directa relación con la práctica profesional diaria, en donde colaboramos constantemente entre disciplinas por el bien del paciente.
Para esto se deben identificar necesidades propias del contexto en el que trabajan los profesionales, identificar las competencias requeridas en común y enfocar las estrategias de enseñanza y evaluación del aprendizaje en la colaboración en torno a temas centrales como el trabajo en equipo, la comunicación, los roles y responsabilidades, el paciente y dilemas éticos.
Implementación del Currículum Docente
Estas son solo algunas de las tendencias que se pueden aplicar al desarrollo curricular de las profesiones de la salud. Antes de intentar aplicarlas todas, debemos reconocer que cada una conlleva desafíos a la hora de implementarlas.
Para decidir cuál y cómo se incorporarán en su programa, se debe primero entender el contexto y ambiente educacional, reconocer las necesidades de los estudiantes y las competencias de los docentes. Luego se debe definir, según el producto final que se busca formar, qué tendencia aportará más al desarrollo de los profesionales.
El desarrollo curricular en 6 pasos, propuesto por Kern es una herramienta útil para enfrentar el desafío de desarrollar un nuevo programa. Para ir mejorando un curso en cada versión, es necesaria la evaluación de los programas (paso 6), renovando distintos aspectos con el fin de optimizar la forma en que enseñamos.
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