El sistema de pensiones en Chile fue creado en 1981, a partir de un decreto emitido por el entonces ministro del Trabajo, José Piñera, en 1980.

El Contexto Inicial de la Reforma Previsional

El estreno fue con "bombos y platillos". Desde el día 2 de mayo, cuando comenzó a operar la Reforma Previsional, la publicidad desplegó sus alas en los medios de comunicación. El "consumidor" a conquistar para las nuevas Asociaciones de Fondos de Pensiones (AFP) son los tres y medio millones de trabajadores que hay en el país.

Una de ellas, de un importante grupo económico, destinó más de cinco millones de dólares para la etapa de "lanzamiento". Otra, más "modesta", sólo gastará 300 mil dólares. En una tercera, en cambio, se manifestaron contrarios a la publicidad. Patricio Merino, gerente general de la AFP Hábitat, dice que la promoción "como todo costo, es pagado por el cliente, es decir, por el afiliado". A su juicio la publicidad "no es un factor decisivo".

Primeros Pasos y Reacciones

Todas las AFP, sin embargo -hay once funcionando y otras cuatro por constituirse- invirtieron recursos en la imagen. Locales de atención a lo largo del país, promotores que visitan a empresas y personas, una atención personalizada -"tratando que fuera más eficiente que la de las Cajas", dijo un ejecutivo de una AFP- y el atractivo del aumento de la remuneración líquida para quienes se trasladan son los "anzuelos" para los imponentes.

El día del estreno, en algunas AFP aún no terminaban los preparativos. En varias, las oficinas estaban por terminar, faltaban los carteles de publicidad -había prohibición oficial para efectuarlas antes de la fecha- o no completaban su planilla de personal. "Para saber cuántas personas tengo contratadas ahora" -dijo un director de una AFP- "debo pedir la lista de los últimos diez minutos".

Para el ex ministro del Trabajo José Piñera -actual titular de Minas-, uno de los autores de la Reforma Previsional, resultó imposible resistir la tentación. El 2 de mayo visitó las oficinas de AFP que funcionaban. Comentó: -Este es el día más importante de las últimas décadas para todos los trabajadores chilenos... Las perspectivas que entrega la nueva previsión a los trabajadores y sus familias van a incrementar sustancialmente no sólo la posibilidad de bienestar futuro, sino también la cultura económica de los trabajadores, que producirá un cambio en libertad.

Al terminar la primera semana, en algunas AFP los ejecutivos con visibles muestras de satisfacción daban algunas cifras. En las que HOY visitó se habló de varios miles de afiliados. Y, en una, se aseguró que en los primeros dos días se agotaron los 30 mil formularios de inscripción que se habían confeccionado.

Para Juan Raúl Ventura, abogado, director de AFP San Cristóbal, y una de las personas que participaron en la discusión de esta "modernización" (fue subsecretario del Trabajo), en estos momentos hay una situación especial: -La aparición de estas AFP es un ejemplo de laboratorio de la libre competencia. Es un caso único. Once empresas, con secreto previo, entraron a funcionar en un solo día con capitales poderosos. Y hay una guerra de eficacia, de precios para conquistar el mercado.

La Elección de los Consumidores y Figuras Clave

Mientras tanto, los "consumidores" comenzaron a elegir. En esta primera semana, la mayoría miró con más atención el monto en que suben las remuneraciones. Los más interiorizados, en cambio, comenzaron a estudiar las comisiones que las AFP cobran por administrar las imposiciones de los trabajadores. Otros se fijan en quién o quiénes aparecen como ejecutivos.

Con pocas excepciones, las recaudadoras contaban con algún rostro conocido, generalmente un ex ministro o prominente "Chicago boy". No todos, sin embargo, confiaban en un masivo traslado en pocos días. Fernando Léniz, ex ministro de Economía y actual presidente de Summa, considera que el número de estas entidades oscilará entre quince o 20 "porque la cantidad de trabajadores que estimo se afiliará en un plazo de cinco a ocho años será de tres a cuatro millones de personas. Si llegara a haber quince AFP serían 200 mil trabajadores por cada una, lo que es una cifra económica".

A pesar del boom, los "quedaos" existen. Para algunos dirigentes sindicales es una posición de "principios". Para otros, como los oficiales de la Marina Mercante, hay un acuerdo de base. Según dijo Abdahl Rumie, presidente del sindicato de oficiales mercantes, acordaron rechazar la nueva previsión "con orden absoluta a los socios de no ingresar a las AFP, por no ofrecer garantías o beneficios superiores a los que otorgan las Cajas de Previsión".

Los argumentos de quienes se oponen a la Reforma siguen vigentes aunque sus voceros, por el momento, se encuentran a la expectativa. Han señalado que los resultados -en última instancia lo que importa al momento de jubilar- sólo se verán en varias décadas más. Además, afirman, se pierde el principio solidario que animaba a la "antigua" previsión. Por el momento, esperan.

Algunos todavía insisten en la idea que haya varias recaudadoras de los trabajadores, y no de grupos económicos o empresariales solamente. Otros sostienen que hay cinco años de plazo para decidir y ya en algunos sindicatos votan su decisión por mayoríaDe largo alcance De todas las "modernizaciones" que ha implantado el gobierno, la Previsional es la que tiene efectos de más largo alcance.

Impacto Económico y Social a Largo Plazo

Según los expertos, al menos en el primer año de vida no habrá efectos visibles. Para Sergio Baeza, director de AFP Santa María, las repercusiones se producirán en el sector de la construcción. El sostiene que el mercado de letras hipotecarias se verá beneficiado con los recursos previsionales, ya que el reglamento establece que las AFP no podrán tener "menos de un 30 por ciento de la cartera invertida" en letras de crédito emitidas por instituciones financieras, donde están las letras hipotecarias.

Y para el futuro, cuando el sistema sea estable, el ejecutivo cree que deberán producirse modificaciones en el mercado accionario: -La Bolsa en estos momentos transa alrededor de un millón de dólares al día, y se calcula que en tres años más las AFP van a tener en cartera tres mil millones de dólares. La Bolsa aún no está preparada para recibir tal magnitud de inversiones. Pero vienen modificaciones sobre la legislación de seguros y la Bolsa, y más adelante se puede esperar que las AFP adquieran acciones.

En otras AFP, se encuentran a la espera de la "modernización" de la salud, para que el 4 por ciento que va a las prestaciones de salud pueda administrarse por el sector privado. Por ahora, mientras no sea publicado el reglamento, esa suma la recibirán los organismos estatales que atienden la salud.

Para Virgilio Perreta, presidente de Cuprum -y de los supervisores del cobre- la Reforma puede también tener efectos en la minería nacional. Según él "la captación de fondos permitirá al sector privado disponer de dinero a un costo más bajo para proyectos rentables". Esto, junto al código minero en estudio, posibilitaría la creación de empresas que inicien la explotación en la minería del cobre. Precisa: "Nuestro interés se volcará hacia esa área de inversión. Se estima que este año 'las AFP canalizarán 200 millones de dólares, 500 millones de dólares el año 1983, y a partir del 85, 750 millones de dólares".

Análisis y Críticas al Sistema

Fernando Léniz coloca los efectos más importantes en el plano social. Sostiene que entre las personas afiliadas al nuevo sistema se producirá un proceso pedagógico. -Una de las "gracias" que le encuentro al sistema es que asocia a todos los trabajadores al resultado general de la economía, más allá del que ellos ven a través de su salario o de su trabajo, Es un compromiso con el desarrollo... La gente ha ido aprendiendo en los últimos años, para el momento que tengamos elecciones de carácter político, cómo está entrelazado todo el sistema. Advierto que esto es válido no sólo para los trabajadores, los políticos, sino también para los empresarios.

Para algunos expertos los efectos económicos no son tan claros, Según sostiene el abogado Juan Sebastián Gumucio -que trabajó durante 16 años en la Superintendencia de Seguridad Social- "no todo el dinero que llegará a las AFP es nuevo". Él se pregunta cómo se podrán financiar las jubilaciones de quienes están en las Cajas, puesto que en el "antiguo" sistema son los activos quienes pagan las pensiones de los pasivos. Como es el fisco -de acuerdo a la Reforma- quien debe cubrir esa brecha.

Gumucio cree que se producirá una situación de traspaso de fondos. Primero, afirma, el dinero irá del trabajador a la AFP. Y luego, como éstas son obligadas por ley a adquirir títulos del Estado, el dinero irá de "la AFP al fisco, y del fisco al que jubila. Es decir, lo mismo que si el empleado hubiera financiado la pensión al que jubila".

El Costo de las Comisiones

Según Gumucio, habrá una fuerte "succión" de recursos del afiliado por la vía de las comisiones. Estas tienen una importancia tal que según el Superintendente de AFP, Juan Ariztía, los trabajadores deben elegir la que, en el momento de la opción, esté cobrando menos. -Esta es la única consideración que debe tenerse en cuenta, ya que toda oferta de buenos resultados a largo plazo es poco menos que ilusoria. Si se toma en cuenta que las Administradoras están facultadas para modificar sus montos de comisión. Si así lo estiman conveniente, lo que haría cambiar totalmente el cuadro de los resultados a mediano y largo plazo.

Gumucio realizó un estudio sobre cuál sería el impacto de estas comisiones en el largo plazo y llegó a resultados sorprendentes: por ejemplo, el trabajador que gana seis mil pesos, en 45 años capitaliza sólo un 53 por ciento de lo que reuniría si no le cobraran las actuales comisiones. En cambio, un trabajador con un sueldo imponible de 50 mil pesos, a los 45 años, si se mantiene la estructura promedio de comisiones, tendrá capitalizado un 63 por ciento. Gumucio concluye: “Por efecto de las comisiones, los trabajadores de menores recursos resultan más perjudicados que los de ingresos mayores y, en-conjunto, el sistema de capitalización individual tendría un costo que bordea el 40 por ciento de los recursos impositivos”.

Fusiones y Competencia en el Mercado de AFP

Por ello, buena parte de la "estrategia" de captación de afiliados de las AFP se sustentan en las comisiones. Hasta la semana pasada, tres de ellas habían anunciado públicamente que bajarían sus montos. Según algunos especialistas de acuerdo con los mecanismos de la competencia -tal como lo postula la teoría liberal- los menos eficientes deberán tender a desaparecer. Sin embargo, entre las cúpulas de las AFP no existe ese temor.

Manuel Valdés, presidente de Planvital, explicó: "En esta sana competencia es probable que puedan producirse fusiones o crearse otras nuevas". Para Fernando Léniz no existe el riesgo de que si una AFP quiebra, se produzca una falta de confianza en el sistema entero, como sucede con el mercado financiero tras la quiebra de una institución: "El fondo de pensiones de los trabajadores" -dice- "es completamente diferente de la suerte que tengan las AFP como sociedad. La inversión que se va a hacer está, y de ninguna manera puede correr los riesgos que tomarán las AFP como sociedad".

Es al parecer ese temor a cierta "inestabilidad" Io que motiva a algunas AFP a anunciar públicamente que no cambiarán las comisiones. En San Cristóbal Juan Raúl Ventura explica que ellos fijaron inicialmente una comisión de acuerdo a preceptos técnicos -"porque no conocíamos el mercado"- y luego, tras saber cómo operaba la competencia, otra comisión, para "adecuarnos al mercado". Patricio Merino, de Habitat, explica que ellos no modificarán la comisión "porque no vamos a jugar con ella, por el puro deseo de captar. La experiencia del sistema financiero demuestra que esas actitudes llevan a perjudicar a 105 propios afiliados".

La semana del debut terminó con dos AFP sancionadas. Aunque la Superintendencia se negó a identificarlas, se trataba de San Cristóbal y Alameda, por incurrir en faltas en sus campañas publicitarias. La entidad fiscalizadora explicó que las AFP, cuando calculan la rentabilidad que podrían tener los fondos acumulados en el largo plazo, deberían indicar que las comisiones pueden variar, con aviso previo de 60 días. Y, además, que entre los supuestos debe estar que el trabajador no se cambia de una AFP a otra. Las multas -en todo caso- fueron leves. En cambio, el impacto que la Reforma Previsional está produciendo en los chilenos, será significativo.

El Rol de José Piñera y el Contexto Político

En diciembre de 1974 regresa a Chile [luego de terminar su PhD en Harvard] para luchar por una revolución liberal en lo económico, social y político”, señala el perfil profesional de José Piñera publicado en su sitio web. Y luego continúa: “En diciembre de 1978 asume como ministro del Trabajo”.

Reclutado por Manuel Cruzat, José Piñera tuvo como misión principal ejecutar el plan El Ladrillo ideado por su nuevo jefe, siendo una de las piezas clave las AFP.

La respuesta está en el hecho de que Piñera asiste a esa selecta convocatoria en su calidad de ejecutivo de confianza de Manuel Cruzat. Luego de regresar desde Boston, Piñera fue reclutado por Cruzat para liderar el departamento de estudios de su conglomerado.

Para Cruzat la creación de las AFP era un paso fundamental en la expansión de su imperio centrado en la industria financiera. Administrando los ahorros previsionales, sus compañías de seguro podrían vender rentas vitalicias y seguros de sobrevivencia a los afiliados al nuevo sistema; sus bancos podrían vender instrumentos de deuda (bonos y depósitos a plazo) a las AFP para así financiarse a una tasa de interés baja (3-5%), para luego prestar ese mismo dinero a sus propietarios originales (los afiliados al sistema de AFP) vía créditos de consumo a tasas de interés cinco, ocho veces más alta (20-40%); y finalmente sus empresas recibirían liquidez proveniente de los fondos de pensiones.

Cruzat usó toda la artillería que tenía a su disposición para fustigar el sistema de reparto y promover el modelo bosquejado en El Ladrillo. Piñera era su hombre de confianza mandatado para cumplir tal misión. El primer medio utilizado para hacer viral la narrativa de la supuesta quiebra del sistema de reparto fue el Informe Económico de la Colocadora Nacional de Valores, el banco de inversión del grupo Cruzat-Larraín. Editado por Piñera, el boletín que la Colocadora hacía circular entre sus clientes contenía notas cargadas de excesos y cifras sacadas de la chistera (muchas veces no es posible corroborar los estudios citados).

Hasta 1978 (año en que asumió como ministro del Trabajo), Piñera sería columnista regular de Ercilla. También en 1976 Cruzat-Larraín tomaría el control de Radio Minería, y con ella otra vía para viralizar la narrativa.

Profundización del Modelo Neoliberal

Durante la velada en la casa de Jaime Guzmán, sin embargo, el grupo de seis prohombres allí reunidos se juramentó “redoblar esfuerzos por profundizar el modelo económico”. Para los neoliberales radicales significaba privatizar prácticamente cada una de las actividades económicas de la población. Este objetivo se realizaría mediante transformaciones institucionales llamadas las “modernizaciones”. La modernización clave fue la creación del sistema de AFP.

Este grupo de neoliberales ya tenían a ex ejecutivos a cargo de los ministerios más poderosos del gabinete, y su principal líder -Manuel Cruzat- tenía acceso exclusivo y excluyente a la toma de decisiones, lo que les permitió sacar ventaja en el incipiente nuevo mercado financiero.

En este sentido, la creación de las financieras en mayo de 1974 ilustra muy bien lo señalado, constituyendo además un prolegómeno exacto de lo que siete años más tarde -en 1980- sería la creación de las AFP. La medida se enmarcaba en los intentos por crear un mercado de capitales más robusto e impulsar el crédito interno. Antes que se hiciera público el anuncio, los ejecutivos de los grupos Cruzat-Larraín y Vial ya trabajaban en ello.

Exactamente igual como lo sería la creación de las AFP, la ley de 1974 significó una tremenda inyección de capital financiero para los grupos económicos radicales.

El Triunfo del Lobby Financiero

1979 comenzó con buenos augurios para la industria financiera. Uno de sus hombres, José Piñera, asumía la cartera de Trabajo con el mandato de sacar adelante la reforma. Bajo la atenta supervisión del ministerio de Hacienda Sergio de Castro, Piñera condujo la reforma con un estricto hermetismo. Sólo funcionarios de extrema confianza tuvieron acceso a los informes preparados por el Comité Técnico encargado del diseño de la reforma.

Pese al secretismo, hubo un grupo -en el papel, externo a la cúpula del régimen; en los hechos, en una relación carnal con la estructura institucional de la dictadura- que siempre se mantuvo muy bien informado. Este grupo correspondía a los conglomerados financieros que estuvieron al tanto de cada avance en la tramitación, como lo demuestran sucesivos artículos de la revista Hoy publicados entre octubre y noviembre de 1980.

Un mes antes de que se promulgase el Decreto Ley (DL) 3.500 que crea el sistema de AFP, comenzaron a publicarse en el Diario Oficial una serie de registros de marcas con nombres peculiares: Trust de Previsión Privada, Caja de Empleados de la Educación o Corporación Previsional de Profesionales. La carrera por gestionar los ahorros de los trabajadores había comenzado.

Creación y Debut de las AFP

Promulgado el DL 3.500, los grandes grupos económicos de la época procedieron a crear las AFPs concretas. Los grupos financieros crearon no una, sino que dos AFP cada uno. Cruzat fundó Provida y Alameda; Vial inscribió Santa María y San Cristóbal. El grupo Edwards, en tanto, fundó una con un nombre significativo: El Libertador.

Las AFP debutaron oficialmente el 1 de mayo de 1981. Con una campaña publicitaria agresiva y efectiva con don Francisco -Mario Kreutzberger- como rostro, Provida rápidamente se transformó en la más grande del incipiente mercado previsional: en su primer mes de vida logró captar a un 38% de los conversos al nuevo sistema. Tras apenas siete meses de operación, a fines de diciembre de 1981, la AFP de Manuel Cruzat -para la gente, la de don Francisco- ya administraba una cartera de inversiones que ascendía a 103 millones de dólares.

Los grupos financieros lograban así el premio mayor: fondos frescos provenientes de los ahorros previsionales -es decir, pasivos de larguísimo plazo- que podían ser transformados en sustanciosos activos para financiar su propia expansión empresarial.

Las más emblemáticas de estas empresas eran -a su vez- los accionistas controladores de AFP Provida, coronando así pulcramente la arquitectura financiera circular ideada por Cruzat, De Castro y Miguel Kast. A diciembre de 1981, la Superintendencia de AFP informaba que Copec (con un 20% de las acciones de Provida), CCU (20%), Cooperativa Vitalicia (20%), Consorcio (20% en total), Banco de Santiago (10%), y la Colocadora (10%), eran los accionistas de Provida.

El Traje a la Medida para los Grupos Económicos

Al igual como ocurrió en 1974 con la creación de las financieras, las AFP fueron un traje a medida para los grupos Cruzat-Larraín, Vial y Edwards. Estos dos últimos conglomerados replicarían -aunque a menor escala- el andamiaje financiero del grupo Cruzat-Larraín.

Crisis y Reformas Posteriores

Ningún gobierno de la Concertación se animó a corregir los cálculos de Piñera y menos de dos décadas después el sistema hacía crisis: el mercado laboral es sustancialmente informal, los incentivos no están en el ahorro y la población no conoce el sistema ni tiene foco en ahorrar para su vejez. El 2008, Bachelet encabezó la primera gran reforma al sistema con foco en mejorar las pensiones. La reforma de Bachelet no fue suficiente y el mismo 2008 el sistema financiero estadounidense estalló con la crisis subprime. Los fondos en Chile cayeron en casi US$ 40.000 millones, destruyendo cerca de un tercio de los fondos acumulados.

Las críticas al sistema de pensiones y a las AFP en particular no se desataron por las bajas pensiones. Ocurrió en mayo de 2015, cuando se destaparon las operaciones de fusión de dos AFP de las más relevantes del sector, con sociedades ad hoc creadas por sus dueños, dos grupos aseguradores estadounidenses, para eludir impuestos. Usaron fórmulas legales, aprovecharon la última ventana que les dejó la “cocina” de la Reforma Tributaria e, inducidos por la entonces superintendenta de Pensiones, Tamara Agnic, crearon unas AFP de “papel” que luego fusionaron con las reales y, con ello, concretaron la obtención de un goodwill -o beneficio tributario- que les permitió postergar por décadas el pago de impuestos por casi US$ 400 millones.

Casi un millón de personas caminó por las calles de la capital en julio y septiembre de 2016, respaldando la crítica al sistema de pensiones y exigiendo el fin de las administradoras privadas. El llamado tuvo efecto y en pocos meses el fondo se acercaba a su máximo nivel histórico de participación en la industria. De paso, preocupó a las AFP, que advirtieron del impacto en rentabilidad que podría tener esta movilización de fondos de un lado a otro. Esto, pues al traspasar fondos a instrumentos conservadores, los afiliados están forzando a sus administradores a poner los dineros en inversiones de menor retorno promedio.

Un segundo factor, igual o más letal que las bajas pensiones, fue la revelación de la millonaria jubilación que recibía la esposa de un diputado de Gobierno por ser parte de los funcionarios que están cubiertos por el sistema de pensiones de las Fuerzas Armadas, que funciona al margen de las AFP y que asegura montos muy superiores y financiados por el Estado, en el marco de la Ley Reservada del Cobre impuesta por la Dictadura. El escándalo estalló a comienzos de julio de 2016, apenas un par de semanas antes de que se realizara la primera marcha de No+AFP. Algunos aún recuerdan los carteles de los manifestantes declarando “Andrade, cásate conmigo”.

En el intertanto, otro pelo entró a la sopa. El 9 de agosto de 2016, la Presidenta Bachelet anunció, por cadena nacional, los lineamientos principales de la propuesta que el Gobierno prepararía para presentar antes que concluyera su periodo en marzo de 2018. Bachelet habló de crear un Fondo de Ahorro Colectivo Solidario, donde parte del dinero fuera a mejorar las pensiones de un grupo importante de afiliados y, otra parte, a la acumulación de dineros en una cuenta fuera de las AFP y que reúna recursos destinados. La propuesta de Bachelet terminó de convencer a las AFP de que su negocio estaba en riesgo de verdad.

El clima anti-AFP ha llegado a tal nivel, que las tensiones pasaron del ámbito público al interno de las administradoras de fondos de pensiones y el empresariado. La casta que controla el poder económico en Chile sabe del cuidado que requieren los fondos de pensiones, que financian casi un cuarto de la inversión de las empresas y bancos a nivel local.

Provida, de hecho, pasa por momentos difíciles.

Tabla Resumen de Accionistas de AFP Provida en Diciembre de 1981

Accionista Porcentaje de Acciones
Copec 20%
CCU 20%
Cooperativa Vitalicia 20%
Consorcio 20%
Banco de Santiago 10%
La Colocadora 10%

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