La naturaleza humana nos lleva a preferir las recompensas inmediatas sobre las futuras, incluso si estas últimas son mayores. Chile cuenta con un sistema de ahorro previsional obligatorio que requiere acciones presentes para asegurar mejoras futuras.
¿Qué son las AFP?
Una AFP, o Administradora de Fondos de Pensiones, es una institución financiera dedicada exclusivamente a administrar los ahorros para la pensión, proveer el pago de pensiones y otras prestaciones previsionales, como el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia.
El objetivo principal de una AFP es administrar tus ahorros para entregarte una pensión al momento de dejar de trabajar, ya sea por vejez o invalidez. Además, protege a tu familia otorgando una pensión en caso de fallecimiento.
Características del sistema de AFP
- Universal: Todos los trabajadores tienen derecho a ahorrar para recibir una pensión, sin importar su condición.
- Uniforme: Los requisitos para recibir una pensión y los beneficios de tu AFP son conocidos de antemano.
El ahorro obligatorio se mantiene proporcional a tu ingreso, incluso si cambias de rubro económico o estás próximo al retiro laboral. Además, puedes ahorrar de manera voluntaria, con reglas claras que facilitan la decisión.
¿Cómo funciona el sistema de AFP?
Cuando comenzamos a trabajar formalmente, generalmente sin darnos cuenta debido a que la afiliación al Sistema de Pensiones es un trámite realizado por el empleador, empezamos a ahorrar para nuestra pensión.
El dinero que ahorras en la AFP se llama cotización previsional y se deposita en una Cuenta de Capitalización Individual. Tus ahorros previsionales pueden ser obligatorios y/o voluntarios.
Actualmente, todos los trabajadores dependientes (e independientes a partir de 2018, cuando se hizo obligatorio) deben cotizar un 10% de su remuneración imponible. Estos aportes se acumulan mientras eres trabajador activo, junto con la rentabilidad obtenida del fondo elegido, hasta que cumples la edad legal para solicitar una pensión: 65 años para hombres y 60 años para mujeres, o antes si cumples ciertos requisitos.
También puedes cotizar de manera voluntaria, por ejemplo, en un APV o Cuenta 2.
La AFP invierte tu dinero en instrumentos financieros para generar rentabilidad. AFP Cuprum solo puede invertir tu patrimonio de la forma que establece la Ley para los Fondos A-B-C-D-E, lo que reduce el riesgo en comparación con otras opciones de inversión.
Multifondos
Como todas las personas son distintas, el diseño del Sistema de Pensiones reconoce la necesidad de contar con varias opciones para invertir los ahorros previsionales de los trabajadores y trabajadoras. Es por eso que existen cinco opciones de inversión, llamadas multifondos que se diferencian en rentabilidad y volatilidad esperada (cuánto se espera que fluctúen en el tiempo).
Según el riesgo que desees asumir y el tiempo que falte para que dejes de trabajar, puedes elegir uno o dos de los 5 fondos. De esta forma tú decides, en base a información conocida de antemano, el tipo de inversión que harás.
Los afiliados pueden escoger libremente entre los cinco multifondos, teniendo en cuenta las recomendaciones por edad realizadas por expertos en la materia y el riesgo que se quiera correr.
- Fondo A: Es el que tiene mayor rentabilidad y volatilidad esperada.
¿Qué es la rentabilidad y el valor cuota?
La rentabilidad que reciben tus ahorros es la expresión del interés ganado (positivo o negativo) en cada uno de los Multifondos, en un período de tiempo específico. Otro concepto clave para entender el desempeño de tus ahorros es el de cuota.
Todos los aportes que realizas se traducen a número de cuotas compradas. El valor cuota varía diariamente y se determina dividiendo el patrimonio neto en CL$ que la AFP administra en un determinado fondo, por la cantidad de cuotas emitidas en el mismo.
Regulación de las AFP
Las AFP están fuertemente reguladas por Ley. Todo lo que hacemos y la forma que operamos está definido de forma estricta. El Estado se preocupa del sistema de pensiones mediante instituciones que aseguran un buen desempeño.
Los cuerpos legales más importantes en que se basan las AFP (ambos del Ministerio del Trabajo y Previsión social) son:
- DL 3.500 de 1980: Da origen al sistema AFP.
- Ley 20.255 de 2008: Reforma el sistema de AFP.
Para seguridad de los afiliados y transparencia del sistema, las AFP están reguladas por la Superintendencia de Pensiones, instrumento que revisa que se cumplan al pie de la letra todas las disposiciones legales del Decreto Ley N°3.500.
La Superintendencia de Pensiones es un organismo autónomo encargado de supervisar y regular el sistema de pensiones en términos jurídicos, administrativos y financieros.
Productos previsionales ofrecidos por las AFP
Los productos que puedes contratar en AFP Cuprum se pueden clasificar en 3 tipos: Obligatorios, Voluntarios y Retiro.
- Cuenta Obligatoria: Es el destino del 10%, que todos los meses se descuenta sobre tu renta imponible (si eres trabajador dependiente) o sobre tus ingresos declarados (si eres trabajador con iniciación de actividades).
- Cuentas Voluntarias: Son de 2 tipos: Ahorro Previsional Voluntario (APV) para fines previsionales y Cuenta de Ahorro Voluntario (Cuenta 2) de libre uso. En todos los casos, se trata de herramientas de inversión convenientes por su rentabilidad y bajos costos.
El APV te permite incrementar tu fondo de pensión obligatorio. Es una forma de complementar las cotizaciones realizadas en la AFP.
¿Quiénes pueden cotizar en una AFP?
Todas las personas pueden cotizar de forma obligatoria o voluntaria en una AFP:
- Trabajadores dependientes
- Trabajadores independientes
- Afiliados voluntarios (quienes no realizan actividades remuneradas, pero desean recibir los beneficios del sistema, como dueñas de casa).
¿Cuánto se debe cotizar obligatoriamente en la AFP?
El ahorro previsional obligatorio es proporcional a tus ingresos. Se calcula un 10% sobre tu remuneración imponible y se realiza mediante el pago de una cotización. Si eres trabajador dependiente, tu empleador lo paga por planilla todos los meses. Si eres independiente debes hacer el pago al menos 1 vez al año (en la declaración de renta), o bien todos los meses.
No existe un mínimo de años cotizando en el sistema ni un saldo mínimo acumulado para tener el derecho a una pensión. Sólo se deben cumplir las condiciones establecidas para solicitarla.
Junto con la cotización obligatoria también se paga el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) y la comisión que corresponde a la AFP.
¿Qué puedo esperar de la AFP?
En AFP Cuprum queremos darte la pensión que mereces, y te asesoramos para lograrlo. Para esto es importante tener claro dos puntos (esta es la perspectiva que tenemos sobre tus ahorros hasta que puedas concretar el retiro laboral):
- Son inversiones con un horizonte de largo plazo: Entre más largo sea el plazo de tu ahorro, ganas más interés y por tanto una mejor pensión.
- Son aportes regulares y proporcionales al ingreso: Las cotizaciones deben ser constantes en el tiempo (sin lagunas) y reflejar tu ingreso real.
Por eso es importante que cuanto antes comiences a cotizar, idealmente un 20% o más de tu ingreso real entre ahorro obligatorio y voluntario, para que de esta forma alcances una pensión acorde a tus expectativas.
Ejemplo: Si tu ahorro ha sido constante, consistente y suficiente, debería reflejar al menos un 70% de tu último sueldo.
Es importante saber que el ahorro obligatorio en una AFP corresponde al 10% de tu renta imponible mensual, con un tope de 78,3 UF. Para garantizar una jubilación adecuada, se recomienda complementar el ahorro obligatorio con el APV.
Es fundamental entender que el dinero que ahorras en una AFP te será devuelto mensualmente en forma de pensión una vez que te jubiles. Antes de eso, las AFP se encargan de invertir tus ahorros en diversos instrumentos financieros tanto en Chile como en el extranjero, buscando obtener la mejor rentabilidad posible.
La elección del fondo adecuado dependerá del tiempo durante el cual tendrás tus ahorros invertidos y de tu tolerancia al riesgo. Por ejemplo, si eliges el fondo A, debes estar preparado para enfrentar periodos de rentabilidad negativa, sabiendo que con el tiempo se recuperará.
Independiente de eso, en AFP Cuprum procuramos mejorar constantemente para darte la mejor rentabilidad, comisiones convenientes y calidad de servicio.
Como todo servicio, existe un costo de administración. Para el caso de tu ahorro obligatorio es 1,48% de tu sueldo imponible mensual. Para los ahorros voluntarios el costo es un porcentaje sobre el saldo administrado que tengas.
Uno de los objetivos de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que tienen giro único, es administrar los ahorros para la pensión de los trabajadores y trabajadoras de Chile. Este mecanismo protege el ahorro previsional obligatorio al no poder destinarse para otros fines, incentivando a las AFP a competir sobre variables previsionales, tales como rentabilidad, comisiones y calidad de servicio.
Una de las decisiones que pueden tomar libremente los afiliados después de un año de cotizar es qué AFP quieren que administre sus ahorros.
En finanzas se denominan “fondos” a los instrumentos de ahorro que funcionan como una piscina reuniendo dinero de inversionistas (personas o instituciones). El total del dinero que recauda el fondo se invierte en activos financieros, es decir, se compran acciones, bonos u otros, esperando que valgan más en el futuro.
Para recaudar el dinero de los inversionistas e invertirlo en instrumentos que tengan ganancias a largo plazo, es necesario contar con un administrador que se haga cargo de hacer crecer las inversiones. Existen distintos tipos de fondos: de inversión, mutuos o de pensiones.
Imaginemos que se juntan 10 amigos (10 inversionistas) y cada uno invierte $1.000. Si los amigos invierten toda esta torta en instrumentos financieros (acciones o bonos, por ejemplo) que tienen un valor de $100 cada uno, entonces el fondo estará compuesto por 100 instrumentos valorados. Si al final del mes, el valor de estos instrumentos sube a $120, entonces el valor total de la torta llegará a $12.000. Como cada amigo era dueño de un décimo de la torta, entonces cada uno obtendría $1.200 en lugar de los $1.000 que invirtió, es decir, tendría una rentabilidad de 20%.
En el caso de los fondos de pensiones, los amigos que invierten son todos los trabajadores que cotizan (o han cotizado alguna vez) para su futura pensión. La ganancia solo se hace efectiva si es que el inversionista “vende” las cuotas del fondo. De no ser así, su ahorro sigue siendo invertido y cambia su valoración día a día. En el caso de los fondos de pensiones, la liquidación de las inversiones se realiza solo en el momento de jubilar. Por eso es tan importante recalcar que la rentabilidad se debe evaluar a largo plazo, ya que comenzamos a ahorrar cuando empezamos a trabajar.
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