Tu currículum ha impresionado en tu futura empresa, tienes una entrevista y tienes que bordarla para conseguir el trabajo. Asistir a una entrevista de trabajo, es una de las instancias más desafiantes en la vida. Las entrevistas pueden ser bastante intimidantes pero, al final, el éxito depende de estar bien preparado, ser agradable y sentirse confiado. ¡Buena suerte! Nada que temer, porque hay muchas formas de sacar a relucir nuestras power skills y dar todo en ese momento.

Preparación para la entrevista

Para lograr una entrevista exitosa, es fundamental actuar con naturalidad. Prepárate, ya que serás quien esté hablando la mayor parte del tiempo. El/la entrevistador/a querrá ver si sabes expresarte eficazmente y cuan informado/a estás sobre la organización. Da una buena primera impresión.

Investigación y Conocimiento

Has iniciado el proceso de investigación con una solicitud personalizada, ahora es el momento de subir la apuesta: averigua la misión, hitos y logros de la empresa. Los canales de redes sociales son mucho más que una lectura obligada para conocer los perfiles de la industria, la competencia y la persona con la que te vas a entrevistar. Cuanto más sepas, con más autoridad y seguridad te sentirás.

Es común que en las entrevistas nos pregunten si sabemos bien a qué se dedica la empresa y por qué nos interesa trabajar ahí. Recuerda que basta con que visites el sitio web de la empresa para conocer qué hacen, cómo lo hacen, cuáles son sus valores, su cultura y los éxitos recientes. Otra cosa que puedes hacer es investigar el nombre de la empresa en algún buscador para conocer las noticias más recientes. Si postulas a un cargo operativo, averigua qué proyectos tiene la empresa y qué tipo de trabajo realizan. Si postulas a un cargo de liderazgo, conoce la misión, visión y valores de la empresa, su posición en el mercado y sus desafíos actuales.

Practica tu discurso de presentación

Te recomendamos preparar un discurso de no más de dos minutos sobre ti que incluya tus mayores logros y éxitos y objetivos. Prepara tu discurso de presentación: Con esto no nos referimos a un guión aprendido, ya que la entrevista debe ser fluida y espontánea. Sin embargo puedes recordar tu experiencia laboral, fechas, estudios importantes y respuestas a preguntas tipo. Practica las respuestas de la entrevista con tus amistades o parientes, pero no intentes memorizarlas. Introduce la pregunta con un poco de información personal y mata dos pájaros de un tiro elegantemente: «Enseño programación a niños en un campamento de verano. ¿Me permitiría mi puesto participar en proyectos que hagan algo por la comunidad?».

La importancia de la imagen personal

Vestimenta apropiada

La ropa para la entrevista debe parecer profesional, ser cómoda y hacer que te sientas con confianza. Un buen aspecto y presentación personal sin duda nos ayudará a ganar puntos, pues, una “pinta” impecable puede traducirse en la prolijidad de una persona en otros aspectos de su vida, como el trabajo. Averigua cómo es la cultura de la empresa y cómo se viste la gente antes de decidir lo que vas a llevar puesto (piensa en un traje si es un banco, en algo profesional informal si es una agencia de publicidad, etc.). Y recuerda que si nunca llevas traje y quieres llevar uno a la entrevista, practica antes llevando uno (de lo contrario, podrías acabar pareciendo y sintiéndote incómodo). No olvides hacer que tus zapatos estén relucientes y asegúrate de que no te hacen ampollas antes de salir por la puerta. Debes llegar un par de minutos antes, revisar tu apariencia y ser agradable en la recepción.

Vestuario acorde con la entrevista: Recuerda que la primera impresión es vital, por lo que cuida tu presentación personal. Para un cargo operativo o técnico: No es necesario ir de traje, pero sí con ropa limpia y adecuada para la ocasión. Para un cargo de liderazgo o administrativo: Viste de acuerdo con el código de vestimenta de la empresa.

Manejo de las preguntas

Preguntas iniciales

Puedes apostar dinero a que tendrás que contarle al entrevistador cosas sobre ti, por qué deberían contratarte y cuáles son tus metas profesionales. Practica las respuestas, pero que no suenen como un disco rayado. No te limites a memorizar tu currículum y simplemente leerlo cuando te pidan que hables de ti. Es útil usarlo como punto de referencia, ya que es probable que el entrevistador lo tenga delante, y mencionar hechos o puntos clave cuando sea apropiado, solo tienes que asegurarte de que tus respuestas añaden algo interesante a lo que tu currículum ya cuenta.

Preguntas difíciles y pruebas de ingenio

¿Por qué no me habla sobre sus debilidades? Así es como puedes sumar puntos con preguntas complicadas como esta: escoge una debilidad y conviértela elegantemente en una fortaleza relacionada con el trabajo. «Soy un poco impaciente, pero es simplemente porque a mí me gusta terminar los proyectos a tiempo y no interrumpir el flujo de trabajo de todo el equipo». La clave es ser honesto y no responder nunca: «No tengo debilidades». Si fueras un utensilio de cocina, ¿cuál serías y por qué? Estas preguntas no surgen siempre, pero si lo hacen, trata de estar relajado y confiado cuando respondas. Son para probar tu capacidad de pensamiento crítico y cómo reaccionas sobre la marcha. Asegúrate de resaltar tu personalidad con tu respuesta y haz que tus respuestas sean tan interesantes y divertidas como sea posible (sin que sean inadecuadas, por supuesto).

Consejos adicionales para responder

  • Siempre es mejor responder de manera clara y sin rodeos las preguntas que nos harán.
  • Contesta lo que se pregunta.
  • Evita respuestas demasiado largas o con información innecesaria.
  • Si necesitas tomarte el tiempo para pensar una respuesta, hazlo.

Consejos sobre la actitud y el comportamiento

Confianza y honestidad

Transmite confianza: El lenguaje no verbal, también transmite. Con esto nos referimos a una postura descruzada, erguida, que representa una personalidad abierta y segura. Confía en tus conocimientos y capacidades. Los espacios o desviaciones en tu currículum no son motivo para ponerte nervioso. Después de todo, tienes una entrevista, así que claramente les gustó tu perfil y quieren conocerte mejor. Sé honesto y explica qué es lo que has aprendido durante ese tiempo ausente (cualquiera que sea la razón) y la forma en que te beneficiará para el puesto que estás solicitando; incluso un período de desempleo se puede convertir en una ventaja si se utiliza ese tiempo para desarrollarse de alguna manera y se busca trabajo de una forma activa. Adopta una postura erguida (no encorvada, ya que refleja flojera, indecisión y falta de profesionalismo). Evita todo tipo de movimientos nerviosos con tus manos o pies. Sonríe. Los/as empleadores/as siempre prefieren un/una candidato/a entusiasta que a una persona aparentemente hostil o estresada.

Qué evitar durante la entrevista

No te retrases, seas grosero ni hables mal de tus antiguos jefes o compañeros de trabajo. Mentir, contar demasiado, hacer bromas inapropiadas o dominar la conversación son también buenas maneras de causar una mala impresión. Comer un bocadillo con cebolla o un pan con semillas antes de la entrevista también podría tener el mismo efecto. Si llegas a tiempo, tienes un aspecto impecable y das la impresión de ser agradable y sociable, tendrás garantizado un buen comienzo.

  • Nunca, en ninguna circunstancia, se debe hablar mal de los antiguos jefes ni de los compañeros.
  • Uno de los errores más comunes en una entrevista es interrumpir al reclutador.

Preguntas del candidato y cierre de la entrevista

Preguntas inteligentes

Siempre (siempre) ten una pregunta preparada. Las preguntas son fáciles de preparar así que no dejes pasar la oportunidad de mostrar tus aptitudes de pensamiento crítico con joyas como «¿Qué está en contra de mi contratación?». Si hay alguna duda o vacilación, esta es tu oportunidad para aclarar algo sobre el trabajo que se ofrece y proporcionar más información acerca de ti. Si el reclutador te da la oportunidad de hacer preguntas, aprovéchala. Pregunta sobre el equipo de trabajo, los desafíos del puesto o los próximos pasos del proceso de selección. Lo mejor es elegir preguntas que demuestren el interés que tienes en el trabajo y la empresa.

Despedida y seguimiento

Antes de relajarte, debes tener una despedida triunfal. El secreto para terminar una entrevista con buena impresión es ser cortés. Y si tienes algo importante que decir, ¡dilo! Incluso si esto es dar mención de que realmente te gustaría mucho formar parte de la empresa. Más que verse «desesperado», muestra un gran compromiso. De igual forma, no dudes en preguntar si puedes ayudar en algo para agilizar el proceso de selección, o si requieren algo más de tu parte para demostrar tus habilidades y experiencia. Y por último, no olvides agradecer el tiempo del reclutador y la oportunidad. También enfatiza que te pueden encontrar por medio de correo electrónico o llamada telefónica.

Seguimiento profesional

Por último, pero no menos importante, haz siempre un seguimiento con un correo electrónico o incluso una tarjeta manuscrita agradeciendo la oportunidad al entrevistador. Es una buena oportunidad para mencionar rápidamente, una vez más, por qué serías adecuado para el puesto y lo mucho que te gustó conocerlos a todos. Que sea breve, agradable y amable, y recuerda enviarlo dentro de las veinticuatro horas siguientes a la entrevista. Si te entrevistaste con más de una persona, envía notas personales a cada una. Tal vez pueda parecer mucho esfuerzo o insistencia de tu parte, pero ten por seguro que una buena acción siempre es tomada de buena forma, sobre todo cuando es sincera.

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