El MDF (Medium Density Fiberboard) es un material ampliamente utilizado en la industria de la construcción y la mueblería debido a su versatilidad y facilidad de trabajo. Este artículo te guiará a través de las técnicas esenciales para trabajar con MDF, desde el lacado y barnizado hasta el ensamblaje y acabado.

¿Qué es el MDF?

Los tableros de madera industrializada surgen como alternativas interesantes para las industrias de la construcción y la mueblería. El uso de fibra maderera de media densidad, el de adhesivo sintético y el de tecnología de prensado continuo, hoy permiten beneficiarnos del MDF, o Medium Density Fiberboard.

Comúnmente se le llama madera MDF o madera prensada sin embargo esto no es exacto, ya que no estamos hablando estrictamente de madera tal y cómo se le obtiene de la naturaleza, sino de un producto derivado de ella.

Las siglas MDF, se corresponden con las palabras en inglés Medium Density Fibreboard, es decir, son tableros de fibras de densidad media. Esto significa que han sido fabricados a partir de fibras de maderas (aproximadamente un 85%) y resinas sintéticas comprimidas, lo que le aporta una mayor densidad de la que presentan aglomerados tradicionales o la madera contrachapada.

Y es que los atributos de este producto, mayormente utilizado con fines decorativos, dan inicio a la creatividad, a la imaginación y al buen gusto de quien lo utilice, gracias a su facilidad de fresado y pintura.

Masisa, dedicada a la producción de este y otro tipo de tableros para interiores y muebles en Chile y el extranjero, recomienda su uso en revestimientos de cielos, de tabiques, muros y pisos.

Nilton Rivas, subgerente de Tecnología de Procesos I+D en Masisa, explicó que para su fabricación se pueden incorporar al proceso maderas recicladas y subproductos de la industria aserradera, como el propio aserrín, lampazos y agrofibras.

“Debido a que las fibras están orientadas aleatoriamente, esto permite que la máquina las pueda cortar en cualquier dirección, entregando una superficie lisa al tacto. Las propiedades de este producto permiten un uso en el recubrimiento con chapas de madera natural, láminas decorativas de alta presión, folios y papeles melamínicos.

Desde un punto de vista estricto la densidad nos dirá qué es MDF y que no. Una de las características fundamentales del mdf es la densidad, está nos diría el peso por metro cuadrado.

A su vez, reitera su uso en el revestimiento de muros, tabiques, cielos y pisos, como también en la producción de muebles de líneas rectas, o en puertas y piezas laterales y traseras, entre otros. Nilton Rivas de Masisa, y tal como ocurre con los MDF, recomienda la aplicación de los MDP en interiores, tanto en construcciones residenciales como comerciales e institucionales.

El subgerente de Tecnología de Procesos I+D declara que este tipo de tableros logra diferenciarse de otros al poder ser fresados y moldurados, no limitando su uso en piezas muebleras, en revestir espacios u otras intenciones similares.

Diferencia entre MDF y MDP

Ahora, seguro también has visto por ahí la sigla MDP. La principal diferencia entre MDP y MDF es que en el MDP se utilizan partículas de madera en camadas, quedando las más finas en las superficies y las más gruesas en el núcleo.

El MDP y MDF son producidos a través de los mismos procesos de fabricación y tecnología, la excepción está como mencionamos más arriba en el momento de la producción de las partículas para el MDP y las fibras para el MDF.

Técnicas de Acabado: Lacado y Barnizado

Este artículo presentado por Masisa® nos explica paso a paso cómo barnizar o lacar un tablero MDF con el objetivo de darles un mejor acabado para su uso en diseño de interiores y fabricación de mobiliario. El lacado es un acabado que entrega un sinnúmero de ventajas al material, entre las cuales se cuentan dureza, brillo e impermeabilidad como las más importantes.

Materiales Necesarios

  • Lija Grano 220 como mínimo
  • Diluyente
  • Sellador de Madera
  • Laca

Herramientas a Utilizar

  • Brocha
  • Pistola, Muñequilla
  • Paño

Una vez provisto de materiales e instrumentos, podrás hacer el trabajo del lacado en 4 pasos.

1. Preparación del Tablero

Para lograr un buen acabado es necesario que la humedad relativa de la madera esté en un rango de 12 a 14%, habitual en los tableros Masisa®. Las piezas deben estar bien lijadas, calibradas y libres de polvo.

Es necesario tener especial cuidado en los cantos, puesto que se produce una mayor absorción de tinta o laca por lo que la superficie debe quedar más cerrada. Las lacas y barnices no tienen capacidad de relleno, por lo que cualquier raya en la superficie del tablero será visible aun después del proceso de lacado, más aun si se utiliza una terminación incolora o lacado de alto brillo.

Para el lijado es recomendable considerar que el grano del papel lija sea lo suficientemente pequeño para que no se note el rayado (lija grano 220 como mínimo).

2. Teñido

Los tintes que se emplean para estos efectos son generalmente pigmentos en base a solventes. Existen también pigmentos de agua, pero levantan más la fibra superficial y tienen un mayor tiempo de secado.

Debido a que se puede producir una absorción excesiva de tinta en los cantos y con ello un oscurecimiento no deseado, se recomienda realizar un chequeo previo. La aplicación de un sellador de secado rápido, permite un mejor control del tono deseado en los cantos. Luego será necesario aplicar el tinte con una brocha en forma rápida y homogénea y en una cara a la vez, para evitar una terminación manchada.

Se puede utilizar también un paño o una técnica de inmersión en un estanque. Con la técnica de tu elección puedes aplicar una o más manos, dependiendo de la intensidad deseada. Luego de esperar unos minutos, habrá que remover el exceso de tinta con un paño limpio y suave, frotando en una dirección a lo largo de la superficie elegida. Finalmente, déjalo secar varias horas a temperatura ambiente.

3. Sellado

El paso siguiente es sellar los poros de la superficie con un sellador de madera de base nitrocelulósica (piroxina) o de poliuretano. Se puede aplicar con pistola, muñequilla o cortina, diluido previamente con diluyente, para adaptar la viscosidad según instrucciones del fabricante.

La aplicación del sellador debe efectuarse de manera controlada, aplicando 2 a 3 manos según el nivel de sellado deseado. Las lacas selladoras en general se pueden lijar después de 45 minutos aproximadamente. Es recomendable efectuar este proceso con apeo lija 320 como mínimo para lograr una buena terminación.

La madera sellada tiene menor capacidad de absorción, por lo que se obtendrán buenos resultados en cuanto a brillo cuando se apliquen lacas o barnices de terminación brillante.

4. Lacado

4.1. Lacado Incoloro

Una vez teñida y sellada la pieza, es necesario aplicar una mano de laca. La diferencia entre barniz y laca es que esta última es de secado ultra rápido, con el consiguiente aumento de productividad. Las lacas pueden ser de tipo nitro-sintético (lacas duco) y de tipo poliuretano (también llamada de dos componentes o PU). Este sistema se diferencia en que el poliuretano aporta a la superficie mayor dureza y resistencia a los agentes externos. Los barnices se diferencian entre sí por el tipo de resina que poseen, ya sean vinílicas, acrílicas o alquídicas, siendo esta última de mayor uso en la actualidad.

Antes de la utilización de la laca es necesario asegurarse de que la viscosidad se ajuste a las normas indicadas por el fabricante y adaptadas a la forma de aplicación, que en general se recomienda que sea pistola, por su aplicación más uniforme y porque permite agregar mayor cantidad de capas de espesor más delgado para una superficie mejor terminada.

Se recomienda iniciar el barnizado por la parte menos importante del mueble (laterales, traseras, partes internas, etc.), para luego pasar a las caras externas (caras vistas). Así se asegura la obtención del tono deseado con anticipación.

Luego de la primera mano de barniz es necesario suavizar levemente con papel lija grano 280 - 320, con el fin de eliminar posibles fibras del tablero que se hayan levantado. Luego se aplica una segunda mano de barniz.

Si el secado es al aire, la temperatura ambiente deberá estar comprendida entre los 18° y los 24ºC y la humedad relativa de aire fluctuar entre los 40 y 80% (sobre este valor existe un riesgo de pérdida de brillo y adherencia, producto de la condensación de humedad sobre la superficie).

Finalmente, si se desea otorgar más brillo a la superficie se puede aplicar también una laca de terminación brillante siguiendo prácticamente los mismos pasos, con las precauciones indicadas a continuación.

4.2. Lacado Extra-Brillo Acabados Coloreados

En general se puede dar un acabado coloreado aplicando cualquier producto sobre la superficie de MDF, ya sea esmalte, laca u óleo. Se recomienda un producto formulado especialmente para mueblería, así se asegura una óptima calidad y un tiempo de secado mínimo. Para la preparación del tablero y sellado se pueden seguir las mismas indicaciones de barnizado o lacado incoloro.

Aparejo

Para dar un acabado final coloreado a un mueble, es necesario aplicar primeramente una mano de aparejo o masilla para homogenizar la superficie en color y textura. La aplicación del aparejo se puede realizar con pistola en 2 a 3 manos utilizando diluyente, para ajustar la viscosidad, en las cantidades recomendadas por el fabricante.

Se debe dejar orear al menos una hora para después aplicar una lija fina de grano 360 - 400, y posteriormente aplicar laca de terminación.

Lacado

Se aplica la laca del color deseado con pistola y debidamente diluida según recomendación del fabricante.

Técnicas de Ensamblaje

Existen diversas técnicas de ensamblaje para trabajar con MDF, cada una con sus propias ventajas y desventajas. A continuación, se describen algunas de las más comunes:

  • Uniones con Tarugos: Los tarugos de colocan en el centro de la pieza, los cuales serán insertados en los orificios de la otra pieza. Los tarugos pueden ser de diferentes texturas, dependiendo de la adherencia buscada. Al usarlos, no se ve en el objeto señales de uniones, como se verían los clavos o tornillos.
  • Ensamble a Media Madera en Forma de T: Se realiza haciendo dos cortes en diagonal en direcciones opuestas cada uno, como formando una X o V si es que lo vemos de lado. se utiliza el serrucho, formones y lija.
  • Ensamble de Cola de Milano: El ensamble de cola de milano, consiste en la unión de dos piezas de madera (pueden ser tableros o listones) mediante el encaje uno o más "dientes" con forma trapezoidal.
  • Ensamblaje de Caja y Espiga: El ensamblaje de Caja y Espiga es una técnica que se ha utilizado desde hace milenios en todo el mundo para ensamblar piezas de madera entre sí, en general cuando las piezas de madera hacen un ángulo de aproximadamente 90 °. La idea básica es que el extremo de una de las piezas de madera encaje con un agujero (caja) realizado en la otra pieza sobresaliente. El extremo de la primera pieza se llama espiga, y a menudo se corta de un tamaño un poco más pequeño que la cavidad donde se va a introducir.

Herramientas Esenciales

Para trabajar con MDF, es fundamental contar con las herramientas adecuadas. Algunas de las herramientas esenciales incluyen:

  • Punta de trazar: Para marcar cortes y medidas.
  • Falsa escuadra: Se usa para trazar ángulos. Dos reglas unidas por un extremo con tornillo fijo.
  • Calibre: Para hacer medidas de precisión.
  • Barreno: Tiene la forma de un tornillo que termina en punta, la cual sirve como guía, tiene una zona de corte, el cual va marcando el diámetro de la perforación.
  • Broca: Es una varilla de acero con punta y hojas de corte. Existen muchos tipos de broca, estas dependerán de como se van a trabajar las fibras de la madera.
  • Sierra: Manual o electrica.
  • Sierrra circular: Maquina para aserrar longitudinal o transversalmente la madera, metal, etc.
  • Sierra caladora: Herramientas que sirve para realizar cortes curvos y rectos en madera, metales, plastico, etc.
  • Sierra sable: Permite efectuar cortes mediante un movimiento de vaivén de la hoja de sierra, indicada para materiales blandos.
  • Cepillo: Prisma de madera de 20 a 30 cm, con una abertura transversal inclinada que lleva una cuchilla sujeta por una caña.
  • Garlopa: Cepillo largo de 50 a 80 cm de ancho, provisto de mango y doble cuchilla.
  • Garlopín: Se utiliza para desbastar.
  • Cepillos metálicos: Suelen ser ligeros y frágiles, hacen las mismas funciones de los de madera.
  • Formón: Es un hierro acerado con mango, tiene la hoja plana achaflanada o rectangular.
  • Gubia: Tiene la cuchilla de sección curva. Se fabrican de 2 tipos.
  • Martillo: Es una herramienta utilizada para golpear, clavar, desclavar, empujar, calzar partes, romper o deformar objetos.
  • Azuela: Se trata de un tipo de hacha de mango corto y con la hoja dispuesta perpendicular a dicho mango.
  • Cortafríos: Útil para establecer un mejor trato hacia los metales, permitiendo estilizar el acabado de este material gracias a esta herramienta.

Consideraciones Finales

Con las técnicas y herramientas adecuadas, el MDF puede ser transformado en una amplia variedad de proyectos de carpintería. Recuerda siempre seguir las recomendaciones de seguridad y utilizar los materiales adecuados para obtener los mejores resultados.

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