Desarrollar la conciencia fonológica en los niños es fundamental en el proceso de adquisición de la lectoescritura, ya que cumple un rol fundamental en el proceso de adquisición de la lectoescritura desde el punto de vista de la decodificación.

Jugando con los sonidos es una serie de cuadernos cuya finalidad es estimular la conciencia fonológica, habilidad precursora de la lectoescritura, que contribuye a la formación del eje de aprendizaje de iniciación a la lectura, además de desarrollar habilidades para organizar el lenguaje oral.

Al desarrollar la conciencia fonológica, el niño descubre que las palabras orales están formadas por sílabas y que estas a su vez se conforman por fonemas (sonidos). Es así como aprenden a identificar los sonidos iniciales y finales de las palabras, las secuencias de sonidos que las constituyen y a formar palabras con sonidos diferentes.

Independiente del contenido el docente siempre puede entregar ayudas e ir graduándolas según la necesidad de cada niño a través de lo auditivo. Por ejemplo, si se trata de segmentar palabras, es importante que estas sean verbalizadas con pausas entre las sílabas y más lento.

En el caso del reconocimiento de sílabas: la sílaba que se aborde puede ser producida con mayor volumen y mayor extensión que las que no se están trabajando.

¿Qué es la conciencia fonológica?

En términos sencillos, se puede entender como “conciencia fonológica” a la habilidad para reflexionar y manipular de manera consciente segmentos del lenguaje oral. Existen dos niveles de conciencia fonológica: uno de ellos es la conciencia silábica y el otro es la conciencia fonémica.

Conciencia silábica

Es la habilidad para reflexionar y manipular las sílabas de una palabra. La sílaba está constituida por un núcleo vocálico, una coda y un ataque. En cuanto a su estructura, se postula que la sílaba básica es la que está conformada por ataque + núcleo (PA-SA). El desarrollo de la conciencia silábica surge en forma gradual junto a la adquisición del lenguaje durante la etapa preescolar.

Actividades para trabajar la conciencia silábica

Se proponen estas ideas ya que el empleo de material concreto o experiencias vivenciales resulta un buen medio para que los niños comprendan la base del nuevo contenido, el que posteriormente, a través de las páginas del cuaderno, se sigue reforzando.

En la presente guía, se plantea para cada contenido y/o habilidad, una tabla y una actividad introductoria (indicando materiales y posibles lugares de realización).

En el comienzo de la clase, comunique a los niños que aprenderán a contar las sílabas de una palabra. Puede decirles: “Cada tapa de bebida (u otro objeto) que tienen sobre su mesa simboliza una sílaba, es decir, una parte de la palabra. Pongan en el centro de la mesa la cantidad de sílabas que corresponda a la imagen que les voy a mostrar”.

Ejemplo: “casa”. Una vez que las tapas estén ordenadas, junto con todo el curso digan la sílaba tocando la tapa. Ejemplo: “ca” (dedo índice en la primera tapa) y “sa” (dedo índice en la segunda tapa). Inicialmente debe ser lento y dejando una pequeña pausa entre las dos sílabas para que los niños sean capaces de percibir un espacio entre ambas y poder considerarlas sílabas diferentes.

Primero comience con palabras de 2 sílabas, luego de 3 y 4 sílabas.

  • Cuenta cuántas sílabas tienen las palabras.
  • Encierra el dibujo intruso en cada fila. Llave, flor, botón, carpa, robot, cruz, tren, flan, veterinario, rinoceronte, refrigerador, bicicleta, fantasma, castillo, plancha, koala.
  • ¿A qué grupo pertenecen estos dibujos? Pertenecen a los medios de transporte. Nombra otros medios de transporte terrestres.

Actividades con sílabas iniciales

Se propone que este material quede de apoyo durante todo el tiempo que se trabaje el contenido. Se recomienda incorporar este tipo de estrategias de manera transversal. Un ejemplo de este apoyo se puede dar en el contenido de segmentación.

Modele sacando un objeto de la caja y diciendo solamente la primera sílaba, al mismo tiempo que dé un salto para dar un apoyo concreto al niño en el aprendizaje de esta; por ejemplo, al sacar un lápiz de la caja diga: “yo saqué de la caja un “la” (y además salta)”.

  1. Pinta los dibujos que comienzan con la sílaba CA. Cada vez que encuentres un dibujo, regístralo en el contador marcando una raya.
  2. Pinta los dibujos que comienzan con la sílaba MO.
  3. Une las primeras sílabas de cada dibujo y descubre la palabra escondida.

Actividades con sílabas finales

La actividad para introducir este contenido consiste en que los niños separen en sílabas diferentes palabras que sus propios compañeros les dirán y que marquen posteriormente la sílaba final. Para esta actividad serán necesarios dos plumones de diferentes colores. Un color será para representar la cantidad de sílabas, con cruces, puntos o palitos, que los niños deberán dibujar en la pizarra y el otro color será para encerrar la sílaba final.

Elija al azar a los niños para pasar a la pizarra: luego de segmentar las palabras encierran en un círculo la última sílaba que dijo su compañero.

Leer las siguientes oraciones cargando la voz en las sílabas finales:Ignacio pinta un palacio.Mariano pinta un enano.Marco pinta un barco.Marcela pinta una vela.Vicente piensa en un parapente.

Se sugiere que cuando se lea las oraciones se utilice un ritmo de habla pausado que favorezca el procesamiento de la información u oración, y se aumente el volumen de la voz en la sílaba final de la palabra estímulo o palabra que se busca destacar. Se promueve que el alumno inicialmente solo escuche y no se espera que repita o diga la sílaba final.

  • Escucha cada frase y únela con el dibujo que tenga la misma sílaba final en su nombre.
  • Guarda en la caja los objetos que terminan con JA, en el canasto los que terminan con TO y en la bolsa los que terminan con SA.

Actividades con sílabas mediales

Al comenzar, exponga el objetivo de la clase: reconocer la sílaba medial de las palabras. Para esto se sugiere que muestre a los niños el archivo Sílaba medial JCS2. Cada imagen muestra una fruta o verdura. Diga el nombre de cada una separándola en sílabas, alargándola y aumentando el volumen de la voz en la sílaba medial.

Se sugiere incorporar en esta actividad, debido a su contenido semántico, el trabajo con otras habilidades como atención, concentración y memoria. Ejemplo: ¿Qué frutas vimos en las láminas? Puede dar pistas semánticas o fonológicas para que los niños recuerden lo trabajado.

Nombra la sílaba medial de los ingredientes y utensilios. ¿Qué pasos debemos seguir para preparar panqueques?

Actividades para formar palabras quitando o agregando sílabas

Al comenzar, comente con los niños que el objetivo de la clase es formar palabras al quitar o agregar sílabas. Para esto, delante de ellos habrán 3 sillas y delante de cada silla un niño. La idea es que cada niño represente una sílaba de la palabra que se les dirá.

Para enseñarles la actividad, utilice la palabra “camisa”. Señale que el primer niño representa la sílaba “ca”, el segundo niño “mi” y el tercer niño “sa”. Luego explique que si se sienta al niño del medio y se omite esa sílaba, se formará otra palabra. De este modo, solo quedan de pie el primer y último niño y se le pregunta al curso qué palabra se forma. Se puede ayudar diciendo el nombre de la sílaba al tocar la cabeza de cada niño.

  • Descubre la palabra que queda si sacamos la sílaba tachada.
  • Descubre cuál es la sílaba que se repite entre los dibujos de cada rectángulo.

Conciencia fonémica

El “sonido” no es lo mismo que el “nombre de la letra”, por lo que cada vez que trabajemos con las siguientes páginas, debemos hacerlo con el sonido de la letra. Ejemplo: si una palabra comienza con M hay que decirle al niño “mmmm” y no nombrarla como “eme”. Por esta razón la H al no tener sonido propio, en algunas actividades no fue considerada.

En un inicio se recomienda trabajar alargando los sonidos de las palabras. Hay letras que tienen el mismo sonido. Por ejemplo en KILO y CASA el primer sonido en ambos casos es igual: K. El desarrollo de este nivel se ve acelerado por el proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura.

Actividades con sonidos vocálicos iniciales

Al comenzar, comente a los niños que el objetivo de la clase es reconocer la vocal con la que comienzan las palabras. Para esto descargue las imágenes Sonido inicial vocálico JCS2 (palabras que comienzan con “a” y palabras que comienzan con “e”).

Haga pasar adelante a 2 voluntarios: un niño que representará un avión y un niño que representará un elefante. Reparta las imágenes del archivo con un scotch atrás (listas para ser pegadas) a diferentes niños de la sala. Indique al niño que representa el avión que recorra la sala haciendo como avión (ambos brazos abiertos como alas) y diciendo: “aaaaa”. Lo mismo para el niño que representa al elefante, imitando a este animal, con la mano adelante como su trompa y diciendo: “eeeee”. Entonces el resto del curso debe ayudarlos a encontrar las láminas que están repartidas entre ellos. El niño que representa la “A” recogerá las láminas que comienzan con “a” y el niño que hace de elefante recogerá las láminas que comienzan con “e”. La idea es que se vayan pegando las láminas en la ropa a medida que las van encontrando.

  1. Encierra los dibujos que comienzan con el sonido I.
  2. Imán, ancla, iglesia, olla, iguana, helado.

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