Afrontar situaciones cotidianas es algo necesario, y las personas debemos afrontar situaciones cotidianas, temores o problemas y, en ocasiones, saber tolerar la frustración. Ahora bien, se dice que un ser humano posee una baja tolerancia a la frustración cuando no es capaz de esperar las recompensas, los frutos del trabajo o carece de paciencia “a largo plazo”.

La Frustración como Sentimiento

Ventura-León et. al. (2018) destacan que la frustración se considera un estado negativo, que suele despertar un bloqueo o la no satisfacción de una meta. De esa manera, mientras mayor haya sido la motivación o el deseo por alcanzar un objetivo, mayor será el sentimiento de incomodidad, de fracaso o de insatisfacción que tendrá el sujeto.

Se cree que la tolerancia de la frustración indica la capacidad de resistencia que posee un ser humano frente a eventos difíciles, adversos o estresantes, mientras se demora una respuesta, un impulso o una recompensa. La tolerancia a la frustración es la que permite seguir actuando, pese a todas las contrariedades. La falta de tolerancia constituye un factor que predispone a una gran cantidad de problemas emocionales.

Moreno Ángel et. al destacan que la tolerancia a la frustración es entendida como la capacidad que posee un individuo de mantener una respuesta tranquila o serena frente a la ausencia de refuerzos, mientras aparece una solución frente a la situación.

Sánchez y Yashin (2020) señalan que el término baja tolerancia a la frustración (BTF) es acuñado por Albert Ellis y tiene su razón de ser en la teoría racional emotiva conductual.

Baja Tolerancia a la Frustración (BTF)

La BTF constituye la imposibilidad que posee una persona para postergar el placer, una necesidad o para realizar una actividad con calma. Por ello, se cree que los sujetos con una baja tolerancia a la frustración presentan una carencia que dificulta la culminación de actividades planeadas; aunque esto, a su vez, hace que se incremente la frustración y se refuerce la BTF.

La Paradoja de la Frustración

Sánchez y Yashin (2020) señalan que las personas con baja tolerancia se comportan de tal forma que puedan conseguir su objetivo el cual se plantean de forma inmediata, pero esto a su vez causa que en un futuro siga manteniendo estas creencias irracionales. Por ende, se puede entender que de una forma irónica el mantener este tipo de exigencias y evitaciones, lo que estamos logrando es acreditar esta cognición.

Por lo anterior, las personas con problemas de frustración poseen un gran deseo por tranquilizarse, sin embargo, ese deseo derivará en una falta de control ante la situación. Es decir, el sujeto con baja tolerancia a la frustración experimenta un cumulo de emociones contradictorias, puesto que desean hacer algo (evitar frustrarse), pero en realidad no logran lo que esperaban (no frustrarse), especialmente al autoexigirse aún más.

Síntomas de la Baja Tolerancia a la Frustración

Las personas que tienen una baja tolerancia a la frustración se caracterizan, según Sánchez y Yashin (2020), por tener actitudes como:

  • Explotar fácilmente cuando las cosas no le resultan tal como esperaba.
  • Hacer muchas preguntas, pero sin estar atento a las respuestas.
  • Comer compulsivamente, a pesar de estar a dieta.
  • Cuando deben esperar: se pasean de un lado a otro, gruñen, se irritan o se molestan.
  • Pensar activamente para desquitarse de los demás.

Mientras que el Cepsim Madrid (sf) destaca que las personas con baja tolerancia a la frustración pueden tener otra sintomatología mayor, la cual dificultaría un correcto desempeño en labores cotidianas. Entre esos síntomas están:

  1. La negación de la realidad o la posibilidad de caer en un autoengaño, puesto que les resulta difícil darse cuenta de que no posee una recompensa inmediata o al no completar un objetivo.
  2. Percibir la realidad de forma distorsionada, tendiendo a ver solo lo negativo de las cosas que le suceden.
  3. No alcanzar a diferenciar los deseos de las necesidades.
  4. Tendencia a controlar absolutamente todos los aspectos de la vida.
  5. Sentir una fuerte ansiedad, tristeza o síntomas depresivos en situaciones cotidianas, tras no conseguir lo que desea.
  6. Presentar un nerviosismo constante en algunas situaciones.
  7. Poseer una baja tolerancia ante la incertidumbre.
  8. Demostrar poca paciencia.
  9. En casos más graves pueden originarse adicciones.

Tratamiento de la BTF

Según el Cepsim Madrid (sf) para tratar la baja tolerancia a la frustración se emplean determinadas técnicas:

  • Aprender a aceptar las situaciones tal como son, entendiendo que hay cosas que no se pueden controlar en la vida.
  • Diferenciar las situaciones que producen ansiedad o frustración.
  • Expresar los sentimientos, las emociones y los pensamientos de forma adecuada.
  • Ejecutar técnicas de relajación a fin de mejorar el control de la ansiedad.
  • Evitar la búsqueda de perfección.

De igual forma, se recomienda tratar de entender el por qué se ha generado la intolerancia a la frustración, por lo que abordar en psicoterapia la historia de vida del paciente, así como los eventos traumáticos que este ha vivido favorece la recuperación de la persona.

Estrategias Prácticas para la Autogestión de la Irritabilidad

Para manejar mejor la irritabilidad, es clave tener estrategias prácticas. Algunas técnicas útiles son:

Técnicas de Relajación y Respiración

Respirar profundamente y relajarse son formas efectivas de calmar la irritabilidad. La respiración diafragmática, la meditación y el yoga ayudan a reducir el estrés. Nos permiten encontrar un momento de tranquilidad y equilibrar nuestras emociones.

La Importancia de la Actividad Física

Hacer ejercicio regularmente es esencial para sentirnos emocionalmente equilibrados y menos irritables. Caminar, correr, nadar o jugar deportes generan endorfinas, haciéndonos sentir felices. Además, estos ejercicios liberan el estrés y nos ayudan a calmar la irritabilidad.

Hábitos Alimentarios y su Influencia en el Estado de Ánimo

Comer bien es crucial para controlar la irritabilidad. Una dieta balanceada, rica en nutrientes, nos mantiene emocionalmente estables. Incluir alimentos con triptófano y omega-3, como el pollo y el salmón, es beneficioso. Es importante evitar mucha cafeína, alcohol y comidas procesadas para mantener la calma.

La directora Núcleo Milenio para Mejorar la Salud Mental de Adolescentes y Jóvenes (Imhay) Vania Martínez, asegura que la tolerancia a la frustración es “algo que se va desarrollando a lo largo de la vida", por lo cual "lo más importante es el modelo que se recibe de parte de las personas adultas que están a su cuidado".

¿Te frustras más de una vez al día?

La tolerancia a la frustración es algo que debemos trabajar para poder enfrentar los diferentes desafíos de la vida y para eso muchas veces será necesario acudir a un profesional que nos entregue herramientas y nos permita entender el por qué de dicha conducta. No dudes más, aprende a pedir ayuda. No siempre podremos solos.

Encontrar el apoyo adecuado puede ser transformador. Para encontrar psicólogos en Chile, puedes explorar recursos como , donde encontrarás un directorio de profesionales calificados.

TAG: #Trabajar #Trabaja

Lea también: