Según la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (AAIDD), a la cual adscribe Fundación Coanil, la discapacidad intelectual se caracteriza por la presencia de desafíos en procesos cognitivos y de aprendizaje, además de dificultades en la conducta adaptativa, entendidas como la capacidad para responder de manera efectiva a las demandas del medio. Se entiende además que es una condición del neurodesarrollo por tanto, se hace manifiesta antes de los 22 años.
En esta publicación se abordarán algunos conceptos básicos que pueden ayudar a los/as trabajadores/as y equipos de trabajo a comprender y facilitar la interacción con personas con discapacidad dentro y fuera del ambiente laboral.
Conceptos clave sobre la discapacidad intelectual
- La discapacidad intelectual no es una enfermedad, sino una condición donde hay trayectorias de desarrollo que son diferentes a lo comúnmente observado.
- Las personas con discapacidad intelectual son sujetos de pleno derecho y es deber del Estado y la sociedad trabajar para disminuir las barreras y elevar su participación en igualdad de oportunidades.
- Cada persona requiere un patrón de apoyos que le es específico y dimensional, además de ser dinámico pues cambia con el tiempo.
- Las personas con discapacidad intelectual sí pueden aprender. Su ritmo de aprendizaje es diferente y dependerá de múltiples factores como las necesidades de apoyo y los contextos donde se desarrollen.
- Las personas con discapacidad intelectual pueden aprender, desarrollar habilidades y trabajar. La pronta detección de la discapacidad intelectual y un despliegue de apoyos adecuados, permite que las barreras disminuyan significativamente y que estas personas alcancen autonomía e independencia.
- No, las personas con discapacidad intelectual necesitan planes de acompañamiento que permitan garantizar su derecho y participación.
- Los apoyos son individuales y dinámicos en el tiempo. Una buena parte de los apoyos que se ofrecen apoyan el desarrollo de la autonomía progresiva en niñas, niños y adolescentes, mientras que otros van pavimentando el camino para una expresión libre de autonomía, auto representatividad y libertad en la edad adulta.
Recomendaciones para interactuar con personas con discapacidad intelectual
Antes de todo, hay que tener claro que el trato hacia las personas con discapacidad es el mismo que el de cualquier otra persona. Ellos/as tienen fortalezas y debilidades al igual que todos los demás, entendiendo que su déficit es solo una característica más y no requiere centrar toda la atención en ella, evitando la compasión o paternalismos, e interactuando con naturalidad y respeto a su dignidad.
- Primero, enfatizar que no existe exclusivamente una forma correcta para referirse a las personas con discapacidad. El contexto puede influir en la opción lingüística que se use.
- En ocasiones, una persona con discapacidad puede tener una preferencia personal de un término por sobre otro.
- Si bien, anteponer la palabra “persona» puede parecer engorroso y hasta innecesario, opciones como “discapacitado” tienen la connotación de que la discapacidad es algo intrínseco que define a la persona. “Los Down”, “los autistas”. expresiones como “cieguito”, “enfermito”.
- Habla normalmente. Es común que algunas personas se predispongan a hablar más alto y despacio cuando se dirigen a personas con discapacidad.
- Evita presuponer. Pregunta antes de ayudar.
- Es importante entender que las personas con discapacidad suelen tener distintos ritmos y formas de resolver ciertas cosas. Por esto, cuando creas que es necesario intervenir, pregúntale directamente si quiere ayuda.
- Identifica y respeta su espacio personal.
- Dispositivos como sillas de ruedas, muletas, bastones, andadores y otros, pueden ser considerados elementos que están dentro de su espacio personal.
- Participa en instancias de capacitación.
- Considera y propón ajustes razonables.
Participación Social
Uno de los objetivos de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad del año 2006 es asegurar la “participación e inclusión plenas y efectivas en la sociedad” de las personas con discapacidad intelectual. Todas las personas intervenimos en la sociedad de distintas maneras: como estudiantes, trabajadores, familiares, amigos/as, vecinos/as, pacientes, entre otros. En esto consiste la participación social para las personas con discapacidad intelectual: en poder relacionarse con las demás personas en distintos roles, y ser capaz de usar todos los espacios que están a disposición de cualquier persona, sin ser discriminados/as.
Como recursos y estrategias que promueven los intereses y el bienestar de las personas y que tienen como resultado una mayor independencia y productividad personal, mayor participación en una sociedad interdependiente, mayor integración comunitaria y una mejor calidad de vida (Thompson, Hughes et al., 2002, p. 1.
Nuestro familiar debe poder ir de compras de la misma manera: eligiendo la tienda a la que desea entrar, sin ser discriminado/a, y pudiendo realizar sus compras de manera fácil y segura.
Ámbitos de participación social
- Vida personal y familiar: La instancia más importante en la que una persona con discapacidad intelectual puede comenzar a participar socialmente es en el hogar.
- Grupos y clubes: Otra forma de compartir en sociedad es salir del hogar para entablar relaciones con personas externas a la familia. Por ejemplo, al inscribirse en actividades recreativas, deportivas, de interés cultural o de ocio. Un consejo: Elige una actividad que sea de tu interés y tu agrado.
- Comunidad: Una forma de insertarse en la comunidad puede ser a través de las actividades del barrio, de la municipalidad o de cualquier otra institución u organismo local. Una idea sobre cómo empezar a involucrarse en la vida comunitaria es revisando periódicamente los canales de información de tu localidad, por ejemplo, de tu junta de vecinos o de tu municipio.
Derechos de las personas con discapacidad intelectual
- El derecho de igualdad y seguridad, es decir, el derecho de las personas con discapacidad intelectual a no ser juzgadas o discriminadas por su condición.
- El derecho de libertad o poder decidir libremente.
- El derecho de privacidad o el respeto de su información personal, además de todo lo relativo a la confidencialidad de su estado de salud.
- El derecho de inclusión y ajustes razonables, es decir, el acceso a cualquier espacio físico, a los medios de transporte y a los servicios e instalaciones de uso público. También, el derecho de poder participar en política y en cultura, o en otros ámbitos sociales de los que han sido históricamente apartados.
- El derecho a vivir de manera independiente, de ser libre de elegir dónde, cómo y con quién vivir, y de ser incluido en la comunidad.
Reflexiones de familiares
A continuación, queremos exponer algunas reflexiones de familiares de personas con discapacidad intelectual sobre cómo fomentar las relaciones sociales y la defensa de sus derechos.
- «La participación depende del carácter y de la personalidad de cada una de las personas».
- «No hay que ponerle tanto título a los derechos ya que las personas con discapacidad tienen los mismos derechos que todas las demás personas. Es más importante promover la participación».
- «Hay que conocer a nuestros hijos e hijas y darles una mano en todo lo que necesiten».
- «Hay pocas oportunidades para las personas con discapacidad, pero como familia no hay que dejar pasar todas oportunidades que se presentan».
Al apoyar a tu familiar con discapacidad intelectual buscando espacios donde pueda contribuir, al generar eventos de socialización, al preguntarle y conocer sus intereses, al promover que se traslade independientemente, entre otras cosas, estás fomentando su participación social.
Incluyeme.com
Somos una empresa social que trabaja desde 2013 para apoyar y guiar a las organizaciones en el desarrollo de programas integrales de diversidad. Promovemos la inclusión sociolaboral de las personas con discapacidad. Buscamos ser parte de una sociedad más equitativa e inclusiva.
La población con discapacidad se encuentra altamente invisibilizada y cuenta con muy pocos datos actualizados a nivel regional. En Incluyeme.com queremos seguir generando acciones que visibilicen e impacten positivamente en la sociedad. Así creamos la primera Encuesta Latinoamericana sobre Discapacidad (ELADis) con el objetivo de conocer más.
Experiencia de empleadores
Este artículo pretende rescatar -a través de una metodología mixta de investigación- la experiencia de empleadores que brindan oportunidades de trabajo en sus empresas a personas en situación de discapacidad intelectual egresadas, desde el año 2007, del Programa Diploma en Habilidades Laborales de la Universidad Andrés Bello. El objetivo es identificar las habilidades y competencias que les han permitido insertarse en el medio laboral y la incidencia que ha tenido, desde su perspectiva, la formación socio laboral recibida. Junto con esto, el artículo recoge sus valoraciones respecto a la inclusión laboral de jóvenes con discapacidad en sus empresas, identificando los aportes y dificultades que este proceso ha representado para ellos. En general, se pudo observar una valoración positiva de los empleadores hacia la inclusión laboral de personas en situación de discapacidad intelectual en sus empresas.
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