Las distracciones pueden invadir cualquier espacio laboral y afectar la atención de los empleados. De hecho, las empresas pierden 31 horas de trabajo por semana debido a actividades que afectan la atención de los empleados, lo que equivale a perder toda la productividad de un empleado. Afortunadamente, existen consejos con respaldo científico para mantener la concentración y mejorar la productividad en el trabajo.

Consejos de productividad para combatir las distracciones

  1. Planifica el día laboral con un proyecto principal en mente
  2. Priorizar el proyecto principal en lugar de otras tareas menos relevantes es crucial para la productividad. Los seres humanos tenemos una predisposición cognitiva a completar el mayor número de tareas posibles por la sensación de satisfacción que nos aporta completar tareas, sin importar realmente su importancia. Por eso, primero solemos ocuparnos de muchas tareas sencillas y cortas, y posponemos el proyecto principal.

    Al ser cortas y rápidas, puedes finalizarlas sin problemas al final del día. Las tareas más importantes tienen plazos de entrega mucho más exigentes y consumen mucho tiempo y esfuerzo. Por lo tanto, ocúpate primero de ellas para evitar tener que hacerlas apurado a último momento.

    Jami Oetting, mánager del equipo de estrategia de contenido de HubSpot, planifica su semana para poder ocuparse siempre de lo más importante: “Comienzo la semana redactando una lista con las tareas más importantes antes de la reunión breve que tengo con mi equipo todos los lunes. Considero todos los proyectos en los que trabaja mi equipo, qué se debe entregar al final de la semana y de qué manera puedo ser más eficaz”, dice. “Creo una lista con la tareas que requerirán mayor concentración o tiempo para finalizarlas. Después de ordenar las tareas por importancia, reservo tiempo para ocuparme de los proyectos principales cada mañana”.

    El período de mayor rendimiento cerebral comienza dos horas después de despertarse y dura hasta el almuerzo. No tiene sentido desperdiciar estas horas de máxima productividad con tareas que podrías realizar con un mínimo de esfuerzo. El final de la jornada laboral es el peor momento para hacer el trabajo más significativo.

  3. Bloquea las distracciones obvias para aumentar la concentración
  4. Es la misma razón por la que tardamos 23 minutos en volver a concentrarnos en la tarea original después de una interrupción. Las distracciones solo conllevan más distracciones. Así que cuando llegues a la oficina, guarda el teléfono en un cajón del escritorio y déjalo ahí el resto del día.

    Y descarga un bloqueador de sitios web, como Block Site o StayFocusd, para restringir el acceso a todos los sitios que afectan tu productividad. Incluso el correo electrónico, que está diseñado para optimizar tu día laboral, puede distraerte. De hecho, pasamos 20.5 horas de nuestra semana laboral leyendo y respondiendo correos electrónicos, lo que representa la mitad de nuestra semana de trabajo.

    Te recomendamos asignar horarios específicos para las comunicaciones internas. De esta manera, podrás dedicar toda tu atención al proyecto principal y eliminar el tiempo que desperdicias pasando de una tarea a otra.

    Sophia Bernazzani, redactora del blog de marketing de HubSpot, reduce el tiempo que dedica a los correos electrónicos y a Slack para mantener la concentración durante todo el día. “Me resulta imposible concentrarme si recibo notificaciones constantemente, así que me aseguro de responder correos electrónicos únicamente al principio y al final del jornada laboral”, dice. “También aparezco como fuera de línea en Slack y silencio las notificaciones para reducir las distracciones mientras trabajo, y las reviso cuando me tomo un descanso entre tareas”.

  5. Haz pausas breves
  6. Según investigadores de la Universidad de Illinois, trabajar en forma ininterrumpida, con el tiempo, afecta la concentración. Hacer pausas breves a lo largo del día es lo que te ayuda a conservar la atención.

    “El cerebro registra los estímulos constantes como eventos sin importancia; incluso hace que, con el tiempo, no los percibamos”, explica Alejandro Lieras, director del experimento. “Y si sostener la atención en una sensación hace que dejemos de percibirla, sostener la atención en un pensamiento podría hacer que dejemos de pensar en este”.

    Tomar descansos mentales le permite el cerebro distanciarse del trabajo. Al retomar el trabajo, percibirás la tarea con otros ojos y lo abordarás con mayor entusiasmo.

    Alicia Collins, estratega de contenido multimedia de HubSpot, considera que el descanso mental es un factor esencial del proceso creativo. “Tomar recesos breves a lo largo del día es una excelente manera de ordenar las prioridades y aumentar la concentración. Cuando me siento sobrepasada o no puedo avanzar con algo, me tomo algo de tiempo para almorzar lejos del escritorio o dar una vuelta a la manzana”, dice. “Estas actividades simples me ayudan a despejarme y me permiten abordar los problemas con un enfoque nuevo y creativo”.

    Hay muchas técnicas de productividad que se basan en los recesos mentales breves, como la técnica Pomodoro, en la que trabajas durante 25 minutos y luego descansas 5. Puedes probar cada método y utilizar el que mejor te ayude a mejorar la concentración y la productividad.

  7. No te llenes durante el almuerzo
  8. Comer alimentos pesados satisface el hambre, pero reduce la agudeza mental. El sistema digestivo gasta tanta energía para digerir las grasas y los carbohidratos que la circulación de oxígeno al cerebro disminuye. Esto destruye la capacidad de concentración.

    Una manera de resistir la indulgencia diaria es comer tentempiés ligeros y saludables durante la mañana. Esto estabilizará tu glucemia y te ayudará a combatir el hambre. Comerás menos y elegirás opciones más saludables para almorzar, lo que te permitirá mantenerte concentrado el resto del día.

    Karla Cook, editora del blog de marketing de HubSpot, suele almorzar una ensalada con granos integrales y proteínas veganas, y evita los alimentos procesados. Su motivación es clara: para tener un rendimiento productivo por la tarde, necesita sentirse bien. “Cuando comes mal, te sientes mal. Es una consecuencia inmediata”, dice. “Almorzar una comida sustanciosa y saludable es una manera muy simple de prepararte para el resto de la tarde”.

  9. Limita las distracciones auditivas
  10. El ruido de fondo de la oficina, como las conversaciones entre colegas o el sonido de los teclados, puede arruinar la concentración. Según diversos estudios, el ruido ambiental genera estrés, lo que activa la liberación de cortisol en el organismo.

    Estos ruidos sutiles, pero potentes, interrumpen la concentración, así que invierte en unos auriculares aislantes de ruido o busca un lugar tranquilo para trabajar.

    Aja Frost, escritora del blog de ventas de HubSpot, suele explorar todos los rincones de la oficina de HubSpot para encontrar lugares tranquilos. “Busco lugares que estén un poco apartados, como una cabina o una mesita. Estos sitios suelen ser muy tranquilos y están alejados de cualquier distracción”, dice. “Cuando estoy lista para estar en un lugar más social, regreso a mi escritorio o a una zona de la oficina por donde pasen más empleados”.

Estrategias para destacar en el trabajo

Para un estudiante, finalizar la educación superior, es un logro significativo, pero el mayor desafío comienza cuando nos incorporamos al mundo laboral. Por lo tanto, si te encuentras trabajando y buscas un ascenso, deberás desarrollar estrategias que te ayuden a destacar.

  • Mantente actualizado: El crecimiento profesional requiere de aprendizaje continuo y es vital en cualquier industria. Realiza cursos de especialización, asiste a webinars para mantenerte actualizado en tendencias de la industria, estudia un diplomado y desarrolla competencias técnicas y blandas que te diferencien dentro de la organización.
  • Demuestra proactividad y liderazgo: En general los jefes no sólo valoran a quienes cumplen con su trabajo, sino que a los que buscan soluciones, proponen mejoras y asumen iniciativas.
  • Mejora y amplia tu red de contactos: El networking es indispensable, ayuda a mantenerte actualizado en tu rubro y puede ser una puerta para encontrar nuevas oportunidades laborales.
  • Expresa tu interés de crecer: No puedes asumir que tú jefe conoce tus aspiraciones de crecimiento en la empresa. Primero, debes tener claro que quieres y que esperas de tú futuro profesional, por que teniendo esto claro, podrás comunicar tus propósitos y objetivos.

No olvides, que tener un crecimiento laboral no es cuestión de suerte, sino que se requiere de esfuerzo, constancia, proactividad, preparación y una estrategia bien definida.

Consejos adicionales para trabajar de forma más inteligente

Publicado originalmente por ArchSmarter, este artículo te ofrece consejos sobre cómo puedes maximizar tu productividad y reducir al mínimo el trabajo innecesario. Como arquitectos, tenemos que trabajar de forma más inteligente, no más. ¿Cómo podemos maximizar nuestra efectividad y la eficiencia? ¿Cómo podemos manejar el creciente flujo de información?

  1. Entiende la diferencia entre "eficacia" y "eficiencia": Eficacia es hacer las cosas apropiadas. Eficiencia es hacer las cosas de manera apropiada. Ambas son importantes, pero necesitas hacer las cosas apropiadas primero, antes de poder hacerlas de la manera correcta.
  2. Recuerda la regla del 80-20: El ochenta por ciento de sus resultados provienen de sólo el veinte por ciento de su esfuerzo. Céntrate en los resultados, no en el trabajo.
  3. Crea esquemas de tu proceso: Esquematizar el proceso te ayuda a ver que pasos se pueden eliminar o hacer el proceso más eficiente.
  4. Utiliza checklists: Una vez que has trazado tu proceso, puedes crear checklists para cada etapa del proyecto.
  5. El tiempo es el único recurso que no puede ser creado o almacenado: Guarda tu tiempo y utilizarlo de manera eficaz - no puedes crear más.
  6. Prioriza tu tiempo con las tareas más importantes:
  7. Trata de trabajar menos horas, no más: Esto obliga a concentrarte en las tareas más importantes. Además, investigaciones muestran que trabajar más de cuarenta horas es francamente improductivo.
  8. Mantén un registro de tiempo: Registra cómo pasas su tiempo en el transcurso de una semana típica.
  9. Completa las cosas que realmente no quieres hacer a primera hora de la mañana, cuando estás fresco:
  10. Agrupa tareas relacionadas: Si está trabajando en varios proyectos, tratar de trabajar en tareas similares en vez de saltar de un proyecto a otro.
  11. Cultiva el estado de tu flujo:
  12. Reduce las reuniones: Antes de programar una reunión, pregúntate: "¿Por qué estamos teniendo esta reunión? ¿Es necesario? ¿Cuál es el objetivo? ". Utiliza una agenda para establecer el propósito y el resultado deseado de las reuniones.
  13. Filtra tu correo electrónico: He creado un filtro que escanea los mensajes entrantes para la palabra "subscribirse". Si un correo electrónico contiene esta palabra, es probable que sea un anuncio o una cadena. Thunderbird mueve estos mensajes a una carpeta "Read Later".
  14. Minimiza las herramientas que utilizas: Haz un inventario de las herramientas que utilizas (tanto físicas como digitales) a diario. Compara cada herramienta con el trabajo que se necesitas hacer.
  15. Toma una capacitación de algún software: El problema es que nos quedamos atrapados en las viejas formas de trabajo, sobre todo si no utilizamos los programas sobre una base diaria.
  16. Utiliza los atajos de teclado: La mayoría de los programas tienen atajos de teclado para los comandos.
  17. Reutiliza todo: ¿Envías correos electrónicos similares con frecuencia? Guardar una copia del correo electrónico como una plantilla. ¿Utilizas documentos similares de un proyecto a el siguiente? Guarda una copia como una plantilla. Lo mismo sucede con CAD y BIM. Crear un archivo BIM que contenga todas tus layouts y detalles estándar.
  18. Personaliza tus herramientas para trabajar de la forma que trabajas: Puedes personalizar el software utilizando el API o la interfaz de programación de aplicaciones.
  19. Utiliza macros para automatizar tareas repetitivas: ¿Por qué hacer el trabajo sucio cuando tu computador puede hacerlo por ti? Sí, se necesita un poco de programación, pero puedes ahorrarte mucho tiempo a la larga.
  20. Recuerda divertirte: Mantener un sentido del "juego" en nuestro trabajo es esencial para alcanzar nuestro máximo potencial.

Primer día de trabajo: Consejos para el éxito

Empezar un nuevo trabajo siempre viene cargado de emoción, nervios, expectativas... y un montón de preguntas. ¿Y si no caigo bien? ¿Qué pasa si me equivoco? Tranquilo, tener éxito en tu primer día de trabajo no es cuestión de suerte, sino de preparación.

¿Por qué es tan importante tu primer día?

Tu primer día de trabajo es mucho más que solo presentarte y conocer tu espacio físico. Es el punto de partida para un proceso fundamental llamado onboarding, que es la manera en que la empresa te integra, te presenta su cultura, sus herramientas y las expectativas que tienen sobre ti.

Consejos para tu primer día de trabajo

  1. Investiga la empresa: Repasa la página web, redes sociales y noticias recientes de la empresa.
  2. Planifica tu ruta y llega temprano: Revisa cómo llegar con anticipación, considera el tráfico, y planea estar ahí al menos 10 minutos antes.
  3. Elige tu ropa con estrategia: Adapta tu vestimenta al estilo de la empresa.
  4. Entiende la estructura del equipo y los roles clave: Aprovecha tu primer día para preguntar quiénes son tus referentes directos, compañeros de área y otras figuras clave.
  5. Escucha más de lo que hablas: Tu mejor estrategia es observar y aprender.
  6. Haz preguntas, pero con criterio: Intenta resolver dudas básicas por tu cuenta antes de interrumpir.
  7. Toma nota de todo: Cada empresa tiene sus reglas, costumbres y formas de hacer las cosas.
  8. Familiarízate con las herramientas y plataformas internas: Intenta identificar qué software o sistemas se usan en la empresa.

Errores comunes que debes evitar

  • Hablar demasiado de tu experiencia anterior.
  • Interrumpir o querer lucirte.
  • No participar por miedo a equivocarte.

El éxito en tu primer día de trabajo no depende de hacerlo todo perfecto, sino de cómo te adaptas, aprendes y te conectas con tu nuevo entorno.

Cómo lidiar con un mal jefe

Lynn Taylor, autora del libro "Cómo domar a un jefe terrible", reveló en un estudio que las personas pasan en promedio 19.2 horas a la semana preocupadas por lo que ‘dice o hace el jefe’. Eso representa, en términos de horas de trabajo, casi 2 días.

Identifica a un mal jefe

El equipo de OfficeTeam, sitio experto en temas laborales, identificó a los ‘malos jefes’ más comunes:

  • El cambiante: El que espera que entiendas que sus decisiones, sus evaluaciones y su humor son como el viento.
  • El abusivo: Lleva el acoso a un nivel tóxico, suele humillar a sus empleados, no respetar sus espacios personales y tratarlos sin educación.
  • El "micromanager": Incapaz de delegar, busca tener el control de cada actividad a realizar.
  • El mal comunicador: No establece un diálogo útil con sus subordinados, no expresa lo que espera de cada uno, no brinda dirección necesaria, lo que dificulta que las tareas se realicen de manera oportuna.
  • El saboteador: No le interesa reconocer el trabajo de su equipo, menosprecia los esfuerzos de los demás, pero toma el crédito cuando las cosas salen bien. Si hay un problema encontrará de inmediato a algún miembro de su equipo para culpar.
  • El voluble: Con este tipo de jefe las cosas nunca son claras, tiene cambios bruscos de humor que dejan a sus empleados confundidos y disminuyen su productividad.

Consejos para manejar a un mal jefe

  1. No te mientas a ti mismo: Analiza tu propio desempeño: Asegúrate de que tu desempeño cubra las expectativas de tu puesto.
  2. Ten siempre claro qué es lo que debes hacer: Siempre ten claro y registrado qué es lo que están pidiendo frente a cada proyecto y cuál ha sido la evaluación que han dado de tus tareas anteriores.
  3. Cuesta, sí, pero no lo tomes personal: Muchos de los comportamientos negativos que tiene tu superior inmediato están directamente relacionados a la dinámica que tiene con la persona que le sigue en rango.
  4. Protege tu trabajo: Es importante tener un control y registro de las actividades y proyectos en los cuales han participado.
  5. Cuando nada funciona, ponle un alto: Si tu jefe tiene actitudes negativas que te incomodan, el primer paso siempre debe ser el diálogo.
  6. Exige con diplomacia: Puedes hacer mucho más que sólo quejarte. Acércate con propuestas y muéstrale que comprendes las necesidades del negocio.
  7. Considera una renuncia: Buscar un nuevo empleo siempre es una opción inteligente cuando la situación no tiene posibilidades de mejorar.

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