Para medir el empleo en Chile, se utilizan diversos indicadores que proporcionan una visión integral del mercado laboral. A continuación, se describen algunos de los principales:

Encuesta Nacional de Empleo (ENE)

La Encuesta Nacional de Empleo (ENE), vigente desde el trimestre enero-marzo de 2010, es una encuesta a hogares que se aplica en viviendas particulares ocupadas, con representatividad a nivel nacional y regional.

Hacia fines de abril del año 2010, el Instituto Nacional de Estadísticas daba a conocer el primer resultado oficial de la entonces llamada “Nueva Encuesta Nacional de Empleo” (la NENE).

Con la actualización, nuestras estadísticas de empleo y desempleo pasan a tener los mismos criterios y metodologías utilizadas por los demás miembros de la OCDE y que emanan de las más recientes recomendaciones de Naciones Unidas.

Criterio de Ocupación

El criterio de la ocupación: ¿quién se considera un ocupado?, una persona es considerada ocupada si tiene 15 años o más, trabaja a lo menos 1 hora a la semana y recibe una retribución a cambio.

Indicadores Complementarios

La tercera novedad fue la incorporación de una batería de preguntas para caracterizar la calidad del empleo y cuya información permitiría construir indicadores complementarios de desempleo (tal como sucede en Estados Unidos, en Canadá y en otros países).

Han pasado más de 7 años de aquél momento y aún los Gobiernos de turno no cumplen con la tarea de informar sobre los indicadores más “exigentes” y que necesariamente deben complementar a la tasa de desempleo tradicional que calcula el INE.

Esto es muy importante ya que permite estimar con mayor precisión cuál es la magnitud de personas que tienen problemas de inserción laboral y con ello tomar acciones al respecto.

Esta información permite dimensionar la extensión de lo que antiguamente se llegó a denominar como población “sobrante” (Cademartori, Correa y Cademartori, 2014).

Estadísticas de Informalidad Laboral

Las estadísticas de informalidad laboral profundizan la información actualmente entregada por la encuesta, permitiendo caracterizar de manera más detallada la calidad de las ocupaciones que se generan en el mercado laboral.

Los principales indicadores son la Tasa de Ocupación Informal (TOI) y la Tasa de Ocupación en el Sector Informal (TOSI), ambos disponibles desde el trimestre julio-septiembre 2017.

Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT)

La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) tiene como objetivo principal obtener información sobre cómo las personas de 12 años o más emplean su tiempo, con énfasis en el trabajo no remunerado, el trabajo en la ocupación y las actividades personales.

La calidad de vida y el bienestar de las personas están intrínsecamente ligados a la forma en que utilizan su tiempo, dependiendo de las actividades que priorizan y cómo las organizan.

El tiempo, un recurso lineal y finito, se ve influenciado por diversas condicionantes, entre las que destacan factores socioeconómicos, de género, el ciclo de vida y la cultura.

Encuesta de Microemprendimiento (EME)

La Encuesta de Microemprendimiento (EME) tiene como objetivo principal realizar una caracterización profunda de los microemprendimientos que se desarrollan a nivel nacional, permitiendo conocer las limitantes y los elementos facilitadores que tienen las unidades económicas de menor tamaño para llevar a cabo sus actividades.

La EME está dirigida a hogares en donde reside un dueño de un microemprendimiento, tiene carácter bienal y es realizada desde el año 2013 por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en conjunto con el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo.

Tasa de Desempleo Integral

La Fundación SOL, usando la base de datos pública de la NENE, construye todos los meses la llamada tasa de desempleo integral.

El segundo grupo - los desalentados - son personas que, al no buscar trabajo y no trabajar, se encuentran clasificados como población “inactiva” (y no como desempleados).

Sin embargo, ellos tienen una particularidad.

Los desalentados, como su nombre lo sugiere, no buscan trabajo porque se cansaron de hacerlo.

Es decir, declaran en las razones de no búsqueda, razones de desaliento.

La literatura que investiga su caso, los ha llamado trabajadores desalentados o desesperanzados (BLS).

Otra condición que ellos tienen es la disponibilidad para comenzar a trabajar en caso de que les ofrecieran un trabajo.

Las personas que comparten estas características son identificables por la encuesta desde el año 2010 y con ello pueden ser reclasificados: de inactivos a desempleados.

Junto a los desalentados, también se deben incluir las horas de desempleo que tienen algunas personas que, estando ocupadas, trabajan involuntariamente a tiempo parcial.

Quien trabaja a tiempo parcial de forma involuntaria se denomina subempleado por insuficiencia horaria y son identificables por la encuesta desde el año 2010.

Un ejemplo extremo de este fenómeno ayudará a entender.

Supongamos el caso de una persona que necesita urgentemente trabajar y sólo le ofrecen un trabajo de 1 hora a la semana con muy bajos ingresos.

Como esta persona no encuentra otra alternativa, decide aceptar y con ello pasa de ser un desempleado a un ocupado (debido a que cumple el criterio de la ocupación al trabajar al menos una hora con remuneración).

Pero por sus características de empleo, se trata de un “subempleado”.

Es muy importante reconocer este fenómeno pues de lo contrario, bastaría con crear miles de empleos de 1 o pocas horas a la semana y el desempleo podría eliminarse completamente, pero de forma totalmente artificial.

Una forma de incorporar este fenómeno en el indicador de desempleo es generar una equivalencia entre las horas que esa persona no trabaja y un puesto de trabajo desocupado.

Así por ejemplo, si se tiene el caso de dos subempleados que trabajan 22,5 horas por semana cada uno pero que quisieran trabajar a tiempo completo (45 horas), una presunción sería que sus respectivos medios tiempos de desempleo equivalen a un tiempo completo de desempleo, es decir a una persona desocupada.

Declaraciones de Ministros del Trabajo (2010-2016)

Entre 2010 y 2016 han pasado 6 ministros del trabajo y las siguientes han sido algunas de sus declaraciones titulares al momento de comentar las cifras de desempleo (éstas, cabe agregar, han sido el foco de las comunicaciones públicas en torno a los resultados coyunturales de la encuesta de empleo).

  • En diciembre de 2010, la entonces ministra del trabajo Camila Merino, declaraba: “Estamos muy contentos con la cifra de empleo. Se crearon 70 mil empleos en el último trimestre, y con esto estamos llegando, en los primeros ocho meses, a 385 mil empleos creados. Casi estamos duplicando la meta que teníamos de 200 mil empleos para 2010” (El Mostrador, 2010). Mientras el desempleo tradicional por el cual la ex ministra celebraba era de 7,1%, el desempleo integral era de 12,5%.
  • En septiembre de 2012, la entonces ministra del trabajo, Evelyn Matthei, señalaba que le sorprendía el bajo nivel de desempleo agregando que no sabe “lo que va a pasar con el desempleo pero hasta ahora no hay ningún indicio de que el empleo se vaya a afectar por la crisis, lo que es extraordinario y positivo para el país” (EMOL, 2012).
  • En octubre de 2013, el entonces ministro del trabajo, Juan Carlos Jobet, comentaba: “Estamos muy contentos con las cifras que entregó hoy el INE, las cuales confirman algo que se viene configurando en los últimos meses, y es que este es el gobierno del empleo” (La Tercera, 2013).
  • Hacia fines de 2014, la entonces ministra del trabajo Javiera Blanco destacaba las cifras de desempleo (6,1%) y sus constantes caídas (Pulso, 2014).
  • En agosto de 2015, con un 6,5% de desempleo oficial, la entonces ministra del trabajo Ximena Rincón sostenía “El país está enfrentando bien el proceso de desaceleración, pues su impacto en el empleo ha sido menor” (Gobierno de Chile, 2015).
  • En agosto de 2016 la misma ministra, se vio envuelta en una polémica tras sus declaraciones. Frente a una subida en el desempleo - a 7,1% -, Ximena Rincón sostuvo “Hoy tenemos que mirar no sólo los datos de la encuesta del INE en este caso, sino que mirar los datos reales y los datos reales nos muestran que se sigue creando empleo en nuestro país y si uno lo compara con los datos del INE, la diferencia en la creación de empleo es alta. Estamos hablando de 5 veces más que los que nos muestra la encuesta y uno puede apreciarlo en los gráficos que tenemos” (EMOL, 2016).
  • En diciembre de 2016, la actual ministra del trabajo Alejandra Krauss, comentaba respecto a las cifras de desempleo: “La tasa de desempleo se ha mantenido relativamente baja en relación a sus parámetros históricos, lo que ciertamente es una noticia positiva para cerrar este 2016” (EMOL, 2016).

Análisis Comparativo

En general se observa que mientras la tasa tradicional de desempleo presenta niveles relativamente acotados, la tasa de desempleo integral en el total nacional nunca ha bajado de los dos dígitos.

Ahí se identifica un fenómeno estructural de insuficiencia crónica del sistema que trasciende los gobiernos de turno y que ha sido permanentemente opacado.

Por otro lado, desde la óptica regional, usando la medida tradicional, entre 2010 y 2016 se observa que no hay ninguna región del país con tasas de desempleo sobre el 10%.

En cambio, usando el desempleo integral, en 14 de las 15 regiones (casi la totalidad) se detectan episodios - recurrentes en muchas de ellas - de desempleo con tasas sobre el 10%.

Al estudiar el desempleo integral queda a la vista la magnitud de personas que se encuentran con serias dificultades para acceder al mundo del trabajo remunerado.

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