Saber cuándo es el momento correcto para dejar tu trabajo puede ser un desafío. Después de todo, no es como si hubiera un letrero de neón gigante que aparece en lo alto cuando es hora de seguir adelante. Es esencial reconocer cuándo es el momento de irte porque la insatisfacción laboral puede tener varias consecuencias negativas, incluida la disminución de la productividad y el aumento del ausentismo. También puede afectar tu salud física y mental. No vale la pena sacrificar tu bienestar por ningún trabajo.
Señales de que Podría Ser Hora de Renunciar
Existen varias señales que pueden indicar que es momento de considerar un cambio de empleo:
- Falta de respeto y aprecio: Si no te sientes respetado o apreciado por tu jefe o compañeros. Si constantemente te pasan por alto para promociones u oportunidades, o si sientes que tus ideas y aportes nunca se valoran, podría ser el momento de comenzar a buscar un puesto en otro lugar.
- Microgestión: Si te sientes infeliz en el trabajo, una de las razones podría ser que estás siendo microgestionado. Cuando te observan y monitorean constantemente, puede ser un desafío sentir que puedes hacer tu trabajo de manera efectiva. Si estás experimentando microgestión, podría ser el momento de discutirlo con tu jefe.
- Estrés e infelicidad constantes: Otra señal de que podría ser hora de dejar tu trabajo es si estás constantemente estresado e infeliz. Por supuesto, siempre habrá días (o incluso semanas) en los que el trabajo sea más estresante de lo habitual. Sin embargo, si generalmente te sientes miserable con tu trabajo y temes ir a trabajar todos los días, podría ser el momento de comenzar a buscar algo nuevo.
- Falta de crecimiento profesional: Podría ser el momento de seguir adelante si sientes que has topado con un techo de cristal en tu trabajo actual, o si no ves ningún espacio para crecer o mejorar. Es importante sentir que hay oportunidades para que crezcas profesionalmente.
- Remuneración inadecuada: Una de las señales de que podría ser el momento de dejar tu trabajo es si no te pagan lo que vales. Si solicitaste un aumento de sueldo o un ascenso y te lo negaron o sientes que podrías ganar más en otro lugar, comenzar el proceso de búsqueda de empleo puede ayudar a garantizar que te paguen lo que te mereces.
- Dificultad para concentrarse y desconectar: Cuando amas tu trabajo, es fácil sumergirte en tus actividades y perder la noción del tiempo. Pero si tienes dificultades para concentrarte o desconectarte de tus proyectos, podría ser una señal de que algo anda mal. Por supuesto, se espera que sientas agotamiento de vez en cuando.
- Falta de apoyo y recursos: Estás sobrecargado de trabajo, mal pagado y no se te brindan las herramientas o el apoyo que necesitas para hacer tu trabajo de manera efectiva. La falta de apoyo y recursos está causando frustración y estrés, lo que te dificulta hacer tu mejor trabajo.
La "Renuncia Silenciosa" (Quiet Quitting)
La “renuncia silenciosa” (quiet quitting, en inglés), se trata más bien de priorizar la vida personal sobre la vida laboral. No es evitar trabajar, sino evitar vivir para trabajar: hacer lo que se espera de tu posición laboral. La generación Z y los millennials suelen estar más conscientes de la precariedad y las dificultades laborales que enfrentan sus generaciones. Y con mucho menos seguridad económica que la que tuvieron sus padres, muchos de estos jóvenes han decidido priorizar la salud mental.
“Mi generación creció escuchando cómo los papás te decían que tenías que tener buenas notas, ser el mejor en el colegio, en la universidad, en el trabajo, porque el éxito profesional y académico te iba a llevar al éxito personal. Pero nos hemos dado cuenta que no es así”, dice Verónica. “Buscamos priorizar la salud mental y el cuidado personal, no queremos vivir con todo el estrés de nuestros papás, queremos estar mucho más tranquilos”, agrega.
Según la académica de Ciencias Sociales de la Universidad de Bristol, Nilufar Ahmed, históricamente las empresas han normalizado al trabajo extra no remunerado que aportan los trabajadores, por lo que podría producirse un choque cultural entre los empleados más jóvenes y los directivos. “Las empresas se preocuparán de que sus empleados decidan trabajar menos, pero en realidad, la gente que renuncia silenciosamente está trabajando según lo que solicita su contrato”.
Según la encuesta Deloitte Global 2022 Gen Z and millennial, alrededor del 40% de la generación Z y el 24% de los millennials quieren dejar su trabajo en dos años. Casi un tercio lo dejaría sin tener otro empleo, según el sondeo que entrevistó a 14.000 miembros de estas generaciones de 46 países. Entre quienes dejaron su trabajo en los dos últimos años citaron como primera razón de su salida el sueldo, seguida por la sensación de que el lugar de trabajo era perjudicial para la salud mental. En ese sentido, el 46% de los jóvenes de la Generación Z y el 45% de los millennials declararon sentirse “quemados” por su entorno laboral.
Entre las principales prioridades a la hora de elegir un nuevo empleador, la encuesta reveló el equilibrio entre la vida laboral y personal y las oportunidades de aprendizaje y desarrollo. Tres cuartas partes preferirían una situación de trabajo híbrido o a distancia.
Para Yeves, la tendencia de la “renuncia silenciosa” está ligada con el poder de recompensa. “Si el trabajador percibe que su esfuerzo es igual a la recompensa, eso motiva. Pero si el esfuerzo es mayor a mi percepción de recompensa, además de desmotivar, esto va a generar estrés laboral. Si se mantiene en el tiempo, se lleva a este síndrome de estar quemado. En general los que están más comprometidos con su trabajo son los que más sufren con esto”, explica.
“Los jóvenes están viendo lo inalcanzable que resultan cosas como los empleos estables y la compra de viviendas”, explica Ahmed. “Han visto cómo sus padres y los millennials siguen trabajando duro, pero son incapaces de alcanzar el éxito que desean. Que el trabajo duro no les sea recompensado les provoca ansiedad. Por esos muchos jóvenes se niegan a seguir esos hábitos y optan por una mejor salud mental”, detalla.
El Finiquito por Renuncia Voluntaria
El finiquito por renuncia voluntaria es un acto fundamental en este tipo de situaciones. En el documento de finiquito se deja constancia que el contrato laboral llegó a su fin, por lo que las funciones y compromisos han cesado dentro de la empresa, excepto si quedan pendientes de pagos.
En el finiquito se deben contemplar los siguientes aspectos:
- Remuneraciones adeudadas a la fecha: Se deberá cancelar al empleado lo que se le debe con motivo de remuneración hasta el momento de su renuncia.
- Feriado anual adeudado y/o promocional: Se considera como derecho del empleado el disfrute de vacaciones durante el año (feriado anual adeudado) y se cuenta en la renuncia voluntaria como pendiente de pago.
Debido a que la firma del finiquito es un acto formal para la culminación de la relación laboral, se requieren determinados documentos que aseguren a las partes las correspondientes obligaciones.
Cómo Renunciar Sin Quemar Puentes
Al dejar un trabajo, es fundamental tener cuidado de no quemar puentes. Si bien es posible que estés listo para irte, no querrás quedar en malos términos y dañar las relaciones con tus antiguos compañeros de trabajo o jefe. En tu entrevista de salida, agradece a tu jefe y compañeros de trabajo la oportunidad que te brindaron. Hazles saber que apreciaste la experiencia y que esperas seguir en contacto. Si decides dar una retroalimentación honesta sobre por qué renuncias o qué no te gustó del trabajo, sé diplomático. Evita decir cualquier cosa que pueda volver a morderte más adelante. Al tener cuidado de no quemar puentes, puedes asegurarte de que tu salida de un trabajo sea lo más suave posible.
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