Has sido seleccionado en un proceso de selección, pero estás a la espera de otra respuesta para un puesto que te interesa más. ¿Cuánto tiempo tienes para aceptar la primera oferta? ¿Deberías ser honesto y explicar tu situación?
Escenarios al Recibir una Oferta
Puede que sientas la tentación de quedarte con lo que ya tienes asegurado por miedo a perderlo todo. Antes de aceptar precipitadamente, piensa si ese puesto es realmente lo que quieres.
Elena Carvalho, especialista en Recursos Humanos, aconseja analizar por qué necesitas ese trabajo. Puede que aceptes un trabajo que te guste menos, pero donde los valores y filosofía de la empresa te encajen más.
“Si un proyecto no nos ilusiona tanto, la implicación inicial no estará a la altura de lo esperado y eso generará un efecto negativo tanto en la empresa como en el empleado”, opina Elena Carvalho. A veces vale la pena esperar un poco más y encontrar la oportunidad que realmente te encaja mejor, explica.
La Importancia de la Comunicación
Según la experiencia de Elena, no hay que tardar en comunicar si aceptas o no el puesto. La falta de respuesta puede malinterpretarse y descartar tu candidatura. Como buen profesional, siempre hay que contestar.
Soy partidaria de conversar con el interlocutor y, si es necesario, pedirle un tiempo para pensarlo. Hacer un seguimiento de tu candidatura, por teléfono o por correo electrónico, seguramente te permitirá también mostrar tu nivel de motivación por el proyecto.
Considera esa proactividad del candidato algo muy positivo: “Se agradece muchísimo un candidato que pregunta, que muestra interés, que tiene ganas de ser el elegido”.
“No hay nada malo en estar en varios procesos de selección y que las empresas lo sepan”, opina Elena. De esta forma, explica, las empresas también son conscientes de la posibilidad de perder a ese candidato.
La toma de contacto en una primera entrevista marcará el inicio de cómo va a desarrollarse esa relación profesional. Es por eso que Elena considera que la comunicación entre empresa y empleado se construye desde ese momento, y remarca la importancia de conversar de forma natural.
No obstante, la especialista en Recursos Humanos también puntualiza que no es necesario hacer un planteamiento detallado a las dos empresas: “Es importante saber filtrar la información que se comunica, porque si no, la empresa se lo puede tomar mal en caso de no ser la elegida. O incluso puede sentirse como un segundo plato, a la espera de que el candidato decida aceptar una opción que le parece más atractiva”.
Pese a que en el fondo esa sea la realidad, Elena explica que el candidato debería intentar reservarse esa información: “Que la empresa sea consciente de que estás en varios procesos, pero que no sienta que estás usando una oferta para conseguir la otra.
Rechazar una primera propuesta que no te convence no es considerado como un error según Carvalho: “El riesgo de quedarse sin trabajo existe, pero lo más importante a la hora de rechazar una oferta es que estés convencido de que este trabajo no está hecho para ti”.
No es una equivocación cuando se llega al convencimiento de que realmente no quieres trabajar para esa compañía y tienes claro que quieres involucrarte en otro tipo de proyectos, explica.
“Considero que los escenarios 4 y 5 son los mejores. Estando en varios procesos de selección es totalmente normal preguntar por el avance del proceso, incluso refleja una alta motivación por parte del candidato respecto al proyecto. Por otra parte, participar en varios procesos de selección se traduce en una oportunidad de multiplicar las posibilidades de encontrar trabajo, y ponerlo en conocimiento de las empresas es un acto de transparencia que genera confianza.
¿Cómo Rechazar una Oferta? ¿Qué Dimensiones Sopesar?
Si bien el sueldo es un factor clave, no es el único. Hay varias dimensiones que hay que sopesar:
- Salario.
- Funciones.
- A quien reporta.
- Modalidad de trabajo.
- Bonos o premios.
- Beneficios adicionales.
- Oportunidades de crecimiento.
- Programas de capacitación.
- Cultura y ambiente laboral.
- Reputación corporativa.
Como puedes ver, es completamente válido cambiar tus expectativas salariales a medida que avanzas en un proceso de selección. Ya sea porque has aprendido más sobre la empresa o porque tu situación personal ha cambiado, siempre tienes el derecho de negociar.
El Desafío de las Expectativas vs. la Realidad
Una realidad cada vez más evidente en el mercado laboral es que gran parte de los trabajadores no desempeñan la profesión con la que soñaban en su infancia o adolescencia. Esta desconexión entre los sueños de juventud y la realidad profesional afecta no solo la satisfacción personal, sino también la productividad y el bienestar en el trabajo.
Esta realidad lleva a muchas personas a cuestionarse si deben seguir en un trabajo que no les apasiona, o si es posible reorientar su carrera hacia aquello que realmente les motiva.
Existen diversas razones por las que muchos trabajadores terminan en empleos que no necesariamente les apasionan o que no están alineados con lo que estudiaron. El principal problema de estos casos es el desajuste existente entre la oferta educativa y la demanda laboral.
Muchos trabajadores entran al mercado con expectativas idealizadas sobre lo que será su trabajo, para descubrir luego que la realidad es diferente. Pero también hay otros casos más comunes, como por ejemplo la falta de posibilidades que puede llegar a tener una persona para rechazar una oferta de trabajo que no les apasiona, considerando necesidades económicas o la dificultad para encontrar trabajo en su área de especialización.
Por ejemplo, es clave que cada trabajador evalúe sus intereses y habilidades actuales, reflexionando sobre lo que realmente le apasiona y cuáles son sus habilidades más fuertes. Otro punto está relacionado a establecer metas a largo plazo, forjando un plan que permita al trabajador girar hacia un área que le apasione.
"cada persona debe ver cuánto le afecta en su psicología el hecho de trabajar en lo que no le gusta y, dependiendo de eso, evaluar si cambiarse o seguir. De hecho, siempre es posible aguantar un periodo de trabajo no deseado, mientras se encuentra otro mejor.
El Valor de un Buen Desempeño
Afortunadamente, nunca he tenido que salir a la calle a buscar trabajo. Durante el tiempo que trabajé contratado, siempre fui llamado de una empresa a otra y no es que provenga de un círculo social de mucha influencia, es simplemente el resultado de hacer un buen trabajo.
Cuando te encuentras en esa situación, estás atento o atenta a todas las oportunidades que se asoman por el horizonte y cualquier oferta de trabajo que se publique trae un poquito de luz y esperanza a tu vida.
Según mi parecer, hay casos en los que está bien que no se diga cuál es el sueldo ofrecido y que, en cambio, se pregunte al postulante cuáles son sus pretensiones de renta.
Si a un postulante a este puesto se le pregunta por pretensiones de renta y responde con una cifra muy baja, quiere decir que se trata de un profesional que no valora mucho su trabajo y que no tiene mucha confianza en sí mismo, lo cual es un indicador inmediato de que no es la persona ideal para el puesto.
Antes de postular a un empleo, tienes la obligación de investigar el tipo de empresa que es y prepararte para la situación a la que te enfrentarás.
Cómo Renunciar Correctamente
Tienes asegurado un nuevo trabajo, sin embargo no puedes irte sin hacer los procesos correspondientes de la mejor manera posible. Es por esto que hay que tener muy claro el momento y la forma en que se notificará la renuncia a los altos cargos.
Pasos para una Renuncia Profesional
- Prepara lo que dirás.
- Programa el día de tu renuncia.
- Tu jefe debe ser el primero en saber.
- Diseña bien tu renuncia.
- Trabaja bien hasta el último día.
“Anunciar tu partida tres o cuatro semanas antes da tiempo para que la empresa busque a otro empleado y, además, hay tiempo suficiente en caso de que tengas que capacitarlo”, afirma Villarino.
“Inicia explicando que recibiste una oferta de trabajo de otra empresa que no puedes rechazar, pero deja en claro tus agradecimientos a la empresa por las oportunidades que te brindó.
El jefe directo debe ser la primera persona con la que uno debe hablar. “El peor error que comenten algunos trabajadores es hablar sobre el nuevo empleo con sus compañeros, ya que a pesar de que se puedan considerar como buenos amigos, suele ocurrir que la noticia se esparce y llega a los oídos de tu jefe, perjudicando tu reunión de renuncia”, señala Villarino.
Villarino recomienda que dentro de este documento, se debe explicar los motivos de la renuncia de manera específica. Se debe además incluir el período que uno lleva en la empresa y los días de trabajo antes del cambio.
“Ofrécete para capacitar al que quedará en tu puesto. Explicale tus funciones específicas, inícialo en los proyectos que estabas llevando o entrégale algunos tips para que el trabajo sea mejor”, desarrolla Villarino.
“No bajes tu rendimiento durante los últimos días.
Cómo Rechazar una Oferta Laboral de Manera Profesional
Rechazar una oferta laboral de manera profesional es fundamental para mantener una buena relación con la empresa y dejar la puerta abierta a futuras oportunidades. Para hacerlo adecuadamente, es importante comunicar tu decisión de forma clara y respetuosa, utilizando un tono amable y agradecido.
Consejos Clave
- Comunica tu decisión rápidamente.
- Utiliza el medio adecuado: una llamada telefónica es preferible.
- Agradece la oportunidad.
- Mantén la puerta abierta para futuras oportunidades.
Quiero agradecerte sinceramente por la oferta de trabajo para el puesto de [Nombre del puesto] en [Nombre de la empresa]. He tomado esta decisión por [razón breve, como "haber encontrado una oportunidad que se alinea mejor con mis objetivos profesionales"]. Espero que podamos mantenernos en contacto y que quizás podamos colaborar en el futuro.
Recuerda que la clave está en ser claro y respetuoso en tu comunicación. Cada situación es única, así que adapta tu mensaje a tus circunstancias específicas y la relación que hayas construido con la empresa.
Pasos para un Rechazo Profesional
- Sé directo y claro en tu comunicación.
- Expresa tu gratitud por la oportunidad.
- Comparte brevemente las razones de tu rechazo de manera constructiva.
- Menciona tu interés en mantener el contacto.
- Prefiere el contacto por teléfono o videollamada.
Quiero agradecer sinceramente la oferta para unirme a [Nombre de la empresa] como [Nombre del puesto]. Aprecio mucho el tiempo y esfuerzo que invirtieron en mi proceso de selección y la oportunidad de conocer al equipo.
Estos consejos son esenciales para que puedas rechazar una oferta laboral de manera profesional y, a su vez, dejar la puerta abierta para futuras oportunidades. Incluye un agradecimiento sincero en tu mensaje.
¿Qué haría usted si, ya teniendo un trabajo, recibe una oferta laboral de otra empresa? Quizás esta pregunta se la han hecho muchos chilenos. Y es que una situación como la antes mencionada puede ser una noticia estimulante y gratificante para la persona que la recibe, en especial si ella no está conforme con su empleo actual. A la vez, también puede significar un motivo de estrés y ansiedad, dada la trascendental decisión que ello conlleva.
Benjamín Toselli, presidente ejecutivo de IT Hunter, líder en la búsqueda y selección de talentos tecnológicos, manifiesta al respecto que son variados los factores que el trabajador activo debe poner en la balanza al momento de aceptar o rechazar una nueva propuesta laboral.
“Cuando un profesional o ejecutivo ya tiene un trabajo, en donde se siente feliz y motivado, y es contactado porque hay otra organización que está interesada en tenerlo en sus filas, puede resultar un hecho que lo sorprenda y/o aumente su ego. Por el contrario, si él no está contento con su empleo actual, ese ofrecimiento puede representar una gran oportunidad para hacer un cambio y desarrollar su carrera laboral”, explica el experto.
No obstante, Toselli indica que son varios los elementos que se deben sopesar al momento de responder sí o no a una oferta laboral:
- Contexto económico actual. “Si vemos que los niveles de desempleo son mínimos, dado que la economía está en expansión y las empresas están contratando a gente, la recomendación es considerar esa oferta laboral”, comenta Toselli. Por el contrario, si la cesantía ha aumentado dado que hay un menor crecimiento de la economía producto de la actual pandemia, el llamado es a mantenerse y cuidar el actual trabajo hasta que la situación se normalice y mejore.
- Desarrollo profesional. Otro factor a considerar es el impacto que la nueva oferta de trabajo tendrá en el desarrollo profesional de la persona, ya sea para ganar experiencia o para potenciar el crecimiento de la organización. Asimismo, si el individuo está trabajando en el área Financiera y recibe una oferta del sector Salud, por ejemplo, tiene que evaluar el beneficio que tendrá su decisión de cambiarse de área en su desarrollo profesional.
- Características del cargo. Es ideal que la oferta laboral comprenda un proyecto de largo plazo, que permita a la persona identificarse con él y proyectarse en el tiempo, entregando lo mejor de sí para lograr los objetivos definidos. En la medida que un profesional se identifique más con su puesto, mayor será el empeño y el esfuerzo que hará por mantenerse en dicha posición.
- Renta. El nivel del sueldo ofrecido debe ser lo suficientemente mayor al que se percibe en el trabajo actual. No obstante, además de esto es fundamental que la nueva oferta laboral considere una escala de incentivos y premios por desempeño. Por ejemplo, si la oferta laboral corresponde a un cargo técnico lo más probable es que, además, del sueldo incluya bonos por desempeño. Si por el contrario es Comercial, hay que fijarse bien en el sueldo fijo y el sueldo variable, y en especial en la forma en que se calcula este último. En el caso de los puestos ejecutivos, hay que considerar la cantidad de sueldos adicionales por el cumplimiento de objetivos.
- Beneficios. Asimismo, es relevante que la persona pueda acceder a instancias de perfeccionamiento y capacitación o que reciba de la empresa bonos por diferentes conceptos: estudios de los hijos, fiestas patrias, fin de año, etc. No obstante, es importante tener en cuenta que estos son sólo una parte del todo, es decir, un complemento del sueldo mensual.
- Atención con los viajes. Si el puesto exige viajar dentro o fuera de Chile de manera frecuente puede resultar, en un principio, muy atractivo para la persona. Sin embargo, a la larga, puede transformarse en un elemento negativo, sobre todo por el impacto familiar que aquello puede tener.
- Ubicación. A veces puede resultar que un empleo sea atractivo en términos monetarios, pero que implique para el empleado recorrer diariamente largas distancias, dada la lejanía con su hogar. En este caso, cada persona debe evaluar los costos y beneficios de aceptar ese puesto.
- Modalidad de trabajo. Hay que analizar si la oferta laboral implica un formato presencial, remoto o híbrido.
- Reputación de la compañía. Esto implica que la organización tenga una buena imagen en el mercado, cuente con credibilidad y prestigio. Para algunas personas este factor puede constituir una razón de peso para aceptar una nueva oferta de trabajo, mientras que para otros algo no tan relevante como la renta o las características del cargo.
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