En casi todas las carreras es obligatorio entregar un texto de investigación extenso al final de tu proceso para poder optar a tu grado o título universitario. Numerosos estudiantes universitarios y aquellos que cursan niveles avanzados de educación, como posgrados, maestrías o doctorados, se encuentran enfrentado a las últimas etapas de su estudio.

En la mayoría de los casos, la elaboración, el análisis y defensa de una tesis es el gran desafío a superar. Como te dijimos, la tesis surge como producto de un proceso de investigación. Por eso, antes de pensar en escribirla debes tener total claridad sobre el tema y el problema que quieres abordar, y al menos algún esbozo de referentes teóricos, las acciones que realizarás (siempre siguiendo un método) y, ante todo, el objetivo que persigues con esta investigación.

¿Qué Implica Escribir una Tesis?

Una tesis representa un trabajo esencial solicitado para la obtención de una titulación en niveles superiores, en un entorno universitario o en instancias educativas especializadas como posgrados, maestrías o doctorados. Aunque las características varían según niveles e institución, existen puntos generales que orientan la elaboración de estos trabajos y que luego se adaptan a los requisitos particulares de cada contexto.

En otras palabras, las tesis representan el máximo nivel de exigencia para obtener un título. Es fundamental destacar que la tesis no constituye la única tarea investigativa solicitada a los estudiantes de niveles superiores. También están presentes las tesinas y las memorias. Estos trabajos, aunque de gran profundidad y análisis, poseen una extensión y alcance inferiores en comparación con las características de una tesis.

Características Generales de una Tesis

La tesis, en su esencia, es un documento escrito con un doble propósito. En primer lugar, busca que el estudiante demuestre su aprendizaje y dominio de los conocimientos inherentes a su área de estudio. Por otro lado, aspira a que el estudiante contribuya con nuevos conocimientos al campo, a través de una investigación meticulosa, respaldado por una metodología y un formato específicos que garanticen la calidad de los aportes y un enfoque original.

Investigación y Metodología

El estudiante comprometido en la elaboración de una tesis asume el papel de investigador y pretende responder una pregunta o hipótesis que explorará a lo largo de su trabajo. Para esto hará uso de metodologías tanto teóricas como prácticas. En este proceso, la pregunta o hipótesis se desarrollará con el fin de confirmarse o descartarse, según la dirección que tome la investigación.

Esta labor integral se fundamenta en la utilización de fuentes primarias y secundarias. Las fuentes primarias involucran la recopilación y análisis de información mediante estrategias empíricas de recolección de datos. Mientras que las secundarias se derivan de la compilación de ideas o información proveniente de fuentes primarias como: Libros, Artículos académicos y Reseñas literarias, entre otras.

En cuanto a la extensión, en términos generales, las tesis de maestría pueden abarcar entre 80 y 150 páginas o más. Por su parte, las tesis de doctorado suelen ser más extensas, oscilando entre 150 y 300 páginas, e incluso más.

Como se evidencia, llevar a cabo una tesis implica un trabajo minucioso en el cual el investigador debe exponer diversas perspectivas relacionadas con el problema o fenómeno propuesto. Esto se logra mediante un enfoque metodológico y un razonamiento argumentativo que guía la presentación de las ideas.

¿Cómo Empezar una Tesis?

Comenzar a redactar una tesis constituye una labor minuciosa y compleja que puede demandar años de esfuerzo e investigación. A continuación, se detallamos algunos pasos fundamentales para iniciar la confección de tu proyecto:

  1. Investigar los requisitos institucionales
  2. Elegir un tema
  3. Elegir un tutor
  4. Plantear preguntas preliminares
  5. Formular una pregunta o hipótesis
  6. Seleccionar modalidad de investigación y tipo de tesis
  7. Realizar un diseño estructural del trabajo
  8. Iniciar la investigación
  9. Dar inicio a la primera redacción
  10. Revisión y ajustes
  11. Lectura final
  12. Entrega
  13. Defensa

Pasos Detallados

  1. Investigar los requisitos institucionales: Es esencial informarse acerca de los requisitos que la institución académica exige, comprendiendo las condiciones, características, formato y extensión del trabajo.
  2. Elegir un tema: Selecciona un tema vinculado a tu área de estudio que despierte tu interés y sea adecuado para su investigación.
  3. Elegir un tutor: Dependiendo de las normativas institucionales, elige un docente que te guíe durante el proceso de producción de la tesis. Algunas universidades proporcionan una lista de profesores sugeridos, mientras que en otras, la elección recae en el estudiante.
  4. Plantear preguntas preliminares: Desarrolla el tema elegido planteando preguntas específicas que permitan abordarlo de manera efectiva.
  5. Formular una pregunta o hipótesis: A partir de la aproximación preliminar, elige una pregunta o hipótesis clara que oriente tu investigación.
  6. Seleccionar modalidad de investigación y tipo de tesis: La pregunta formulada te guiará hacia el modelo metodológico más apropiado para responderla en tu investigación.
  7. Realizar un diseño estructural del trabajo: Registra ideas y conceptos preliminares, creando simultáneamente un esquema formal de la estructura de la tesis que incluya apartados, capítulos y otras secciones.
  8. Iniciar la investigación: Tanto en aspectos prácticos como teóricos, comienza la investigación recopilando y analizando información de manera adecuada, ya sea cualitativa o cuantitativa.
  9. Dar inicio a la primera redacción: Comienza a escribir la tesis, abordando secciones como introducción, revisión de la literatura, metodología, resultados, discusión y conclusiones.
  10. Revisión y ajustes: Realiza revisiones exhaustivas, corrigiendo aspectos de redacción, gramática, ortografía y ajustando información según sea necesario. Asegúrate de seguir las reglas de citado y verificar las pautas de formato y presentación.
  11. Lectura final: Con todas las revisiones realizadas, lee la tesis para asegurar su coherencia y corregir cualquier error restante antes de la entrega.
  12. Entrega: Presenta tu trabajo a las autoridades correspondientes y espera noticias al respecto.
  13. Defensa: Una vez aprobado, prepárate para la defensa oral frente a un tribunal de expertos, exponiendo tu labor y respondiendo preguntas. En la defensa de la tesis podrás poner a prueba todos tus conocimientos y aquellos nuevos que pretendes integrar.

¿Cómo Redactar una Tesis?

La redacción de una tesis es un viaje intelectual significativo que requiere una combinación de habilidades prácticas y reflexiones. Comienza con la elección de un tema que despierte tu pasión y curiosidad, ya que esta conexión personal puede infundir energía y dedicación a lo largo del arduo proceso.

Reflexiona sobre la importancia de tu investigación dentro del contexto académico, identificando las lagunas existentes en la literatura y planteando preguntas que puedan contribuir al conocimiento existente. En la fase de revisión de antecedentes, la reflexión se vuelve crucial. Analiza críticamente las investigaciones previas, destacando las metodologías exitosas y reconociendo las limitaciones. Esta reflexión profunda puede influir en tu propia metodología, permitiéndote abordar los desafíos conocidos de manera más efectiva.

A medida que delimitas tu tema y estableces objetivos específicos, la reflexión sobre el alcance y propósito de tu investigación se vuelve esencial: ¿Cómo tu trabajo enriquecerá el campo académico? ¿Qué contribución única puedes hacer? Estas preguntas guiarán el diseño de tu tesis.

En la etapa de redacción, la reflexión continúa en la elección del estilo y tono adecuados. Piensa en tu audiencia y cómo comunicar de manera efectiva tus ideas. Considera la importancia de una estructura lógica para guiar al lector a través de tu argumento de manera coherente.

Al revisar tu trabajo, reflexiona sobre la coherencia de tu narrativa y la solidez de tu argumento. ¿Tus ideas se conectan de manera fluida? ¿La evidencia respalda de manera convincente tus afirmaciones? Este proceso de autoevaluación contribuye a pulir y refinar tu tesis.

Finalmente, la fase de defensa presenta una oportunidad para pensar sobre tu crecimiento académico y las lecciones aprendidas durante la investigación. La autorreflexión sobre los desafíos superados y las habilidades desarrolladas añade una capa adicional de significado a la culminación de tu esfuerzo.

El trabajo de tesis permite que cada estudiante pueda experimentar previamente lo que puede llegar a ser su mundo laboral.

La Introducción de una Tesis

A medida que avances en tu investigación, tu trabajo se irá plasmando en un texto con varias secciones que cumplen funciones específicas. La introducción tiene el propósito de atraer a tus lectores. Por lo general, indica cuál fue el tema que abordaste, qué tipo de estudio desarrollaste y sobre todo por qué lo que hiciste es interesante.

La introducción es una sección de tu trabajo de tesis que tiene por objetivo presentar a los lectores y lectoras el tema que has tratado, la forma en que se ha investigado y las razones de porqué es interesante haber hecho dicho trabajo. ¿Has escrito algún documento como ensayo, informe u otro en el cual mencionas un tema de tu interés, donde presentas antecedentes, o construyes un estado del arte, para luego indicar qué es lo que vas a realizar? En la introducción presentas lo que quieres investigar bajo un contexto determinado. Acá explicas qué es lo que investigas, los elementos que lo componen, el campo de estudio en el cual se sitúa el tema -lo que llamaremos el territorio a explorar- y cómo lo estudiarás.

Para esto, en la introducción comentas la situación en la que se encuentra tu temática respondiendo dos preguntas: ¿Cuál es el área que no ha sido identificada hasta ahora en tu tema de estudio? Debes incluir las herramientas pertinentes para realizar el estudio exhaustivo de esa área identificada. Un buen método que permite guiar el proceso de escritura de la introducción es el modelo CARS, desarrollado por John M. Swales y Christine B. Luego, debes avanzas al segundo paso, explicitando la brecha que identificas en el tema que investigas. Finalmente, en la ocupación del nicho indicas el propósito de tu investigación y describes qué harás para lograr lo que deseas, expresando el fin último de tu trabajo. Aquí, el texto presentará frases como “este trabajo trata sobre…”, o también, “El propósito de esta tesis es presentar resultados según el modelo…”.

Al analizar estos ejemplos bajo la estructura del modelo CARS, y como puedes observar, en la introducción los autores comienzan presentando el territorio en el que se ubicarán: “relación entre el Estado y los ciudadanos” (Gómez & Ugalde, 2017, pág. 5), o “comunicación publicitaria” (Arenas, 2018, pág. Luego, los autores presentan un hecho, razón o circunstancia que permite identificar un área donde es pertinente generar nuevos conocimientos, ya sea un interés particular en un sector específico de un tema, o bien, la consideración de la necesidad de abordar una brecha desde una nueva perspectiva. Así identifican que el trabajo se encausa desde el territorio ya descrito, pero hacia un nicho particular.

Los autores y autoras indican una necesidad, o identifican un interés en un punto específico del tema: “el estudio de la participación ciudadana es un tema de interés […]para comprender todo un nuevo ámbito de la gestión pública local en el país” (Gómez & Ugalde, 2017, pág. 5) o “es necesario cuestionarse respecto a cómo la labor profesional de los publicistas los invita constantemente a reflexionar sobre la vida de las personas” (Arenas, 2018, pág. 6) , así como “la ética biocultural ofrece una base teórica y una metodología práctica “ (Estay, 2020, pág.

Finalmente, con el nicho identificado, los autores informan qué abordarán, cómo lo harán, y los más importante, las razones por las que es importante hacerlo. Acá verás frases claves como: “aportar en el análisis de la implementación de esta ley” (Gómez & Ugalde, 2017, pág. 5), “resulta viable acceder a las representaciones […]Para ello, la investigación se centrará en el caso específico de una importante agencia de publicidad” (Arenas, 2018, pág. 8). Así también, la propuesta de generación de un nuevo concepto en biocultura (Estay, 2020), como un análisis del factor tiempo de transporte en encuestas (Morales, 2021), presentan en específico que se logrará en el trabajo escrito.

Aunque sea la primera parte de tu trabajo final, no es obligatorio escribir la versión definitiva al empezar tu trabajo. Los elementos que conforman la introducción no necesariamente estarán claros desde un principio, así que muchas de tus ideas y planes podrán cambiar en el camino. Por ello, puedes escribirla y editarla las veces que sea necesario, especialmente cuando ya tienes tu trabajo avanzado.

Estructura de una Tesis

A medida que avances en tu investigación, tu trabajo se irá plasmando en un texto con varias secciones que cumplen funciones específicas:

  • Introducción: Establecer el territorio, establecer un nicho y ocupar el nicho.
  • Antecedentes: En esta sección se desarrollan de manera más extensa los antecedentes clave del tema de investigación. En ocasiones se divide en «marco teórico» y «revisión de literatura» pero otras veces aparece como una sola sección integrada. Presentación de conceptos y/o teorías clave y presentación de investigaciones.
  • Objetivos e Hipótesis: En este apartado se presentan los objetivos generales y específicos del estudio. Los verbos típicos de objetivos generales son «analizar», «evaluar», «proponer» y en estudios más exploratorios se usa también «describir» o «conocer». En cambio, los objetivos específicos suelen representar acciones cognitivas más sencillas o acotadas como «identificar», «describir», «comparar», entre otros. Las hipótesis son más frecuentes en tesis del campo de las ciencias experimentales y son afirmaciones que deben ser probadas o refutadas.
  • Metodología: En esta sección se detalla cómo, es decir, a través de qué procedimientos, métodos de análisis o secuencia de acciones fue realizada la investigación. Ahora bien, la metodología suele variar mucho de una disciplina en otra.
  • Resultados: En esta sección se presentan los resultados que obtuviste tras la aplicación de tu método. Esto no quiere decir que debas reportar absolutamente todo lo que encontraste, más bien, se trata de seleccionar aquellos hallazgos que mejor responden a tu pregunta de investigación, objetivo o hipótesis.
  • Discusión: En esta sección se establecen relaciones entre los resultados obtenidos y las teorías o investigaciones previas. En esta sección se interpretan los resultados o hallazgos, es decir, se plantea qué significan y/o qué implicancias tienen para el conocimiento y la investigación en el área.

Ejemplo de Tesis

Revisemos, con un ejemplo sencillo, qué es una tesis, y cuál podría ser su alcance. Imaginemos que eres estudiante de psicología en una universidad chilena y decides realizar tu tesis sobre el impacto de la terapia cognitivo-conductual en la ansiedad de adultos jóvenes en Chile.

  • Iniciarías tu tesis con una introducción que contextualice la creciente preocupación por la ansiedad en la población chilena (La ansiedad afecta al 15% de la población nacional y es el segundo problema psicológico después de la depresión. Los diagnósticos aparecen entre los 18 y 25 años) y la necesidad de enfoques terapéuticos efectivos.
  • La revisión de la literatura exploraría estudios anteriores que han abordado la ansiedad en el contexto chileno y examinaría la eficacia de la terapia cognitivo-conductual en este grupo demográfico específico.
  • En la sección de metodología, describirías cómo llevaste a cabo tu investigación, considerando las características culturales y sociales de Chile. Podrías destacar la selección de participantes, instrumentos validados culturalmente y el procedimiento específico adaptado a la población chilena.
  • Presentarías los resultados de tu investigación, que podrían incluir datos cuantitativos o cualitativos sobre la efectividad de la terapia cognitivo-conductual en la reducción de la ansiedad en adultos jóvenes en Chile.
  • En la sección de discusión, interpretarías estos resultados en el contexto chileno, comparándolos con la literatura existente y explorando posibles implicaciones para la práctica clínica en Chile.
  • Finalmente, en las conclusiones, resumirías los hallazgos clave y destacarías cómo tu investigación contribuye al entendimiento de la ansiedad y su tratamiento en la población chilena.

Este ejemplo adaptado refleja cómo una tesis aborda problemáticas específicas del país, considerando la diversidad cultural y social, y busca proporcionar contribuciones significativas a la disciplina correspondiente.

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