El problema de las bajas pensiones es un tema que lleva años en discusión y que ha ido adquiriendo una mayor preponderancia ante la presión y clamor social, con motivo del importante aumento de la población de personas jubiladas. El sistema existente es ciertamente inadecuado, por cuanto las pensiones actuales son bajas y solo representan una pequeña fracción de los salarios que las personas recibían durante sus últimos años laborales al momento de jubilarse. Esto ha implicado un descenso considerable en el nivel de vida de los pensionados, que en muchos casos han quedado por debajo de la línea de la pobreza.

Asegurar una jubilación que permita mantener una buena calidad de vida es una prioridad fundamental, y la buena noticia es que existen múltiples estrategias proactivas que puedes implementar. Aumentar el ahorro para la jubilación es un maratón, no un sprint. La planificación, la constancia y la toma de decisiones informadas a lo largo de tu vida laboral son cruciales.

Evidentemente, una forma posible para aumentar el monto de las pensiones es aumentar las cotizaciones para así incrementar el total de los ahorros acumulados. Este aspecto, que será fundamental para conseguir una mejora sustancial de las pensiones, está siendo analizado por las autoridades y posiblemente pronto se anunciarán cambios en este sentido.

Sin embargo, hay otro aspecto que, como veremos, también tiene gran incidencia en el valor de las pensiones, que son los algoritmos que emplean tanto las AFP como las compañías de seguros para determinar dichos montos. Existe una variedad de opciones, que tanto las AFP como las compañías de seguros ofrecen a sus asociados al momento de jubilarse. Sin embargo, si se comparan las diferencias entre estas opciones, para los efectos de maximizar los montos de la pensión, se observa que no son muy significativas.

Opciones para Aumentar tu Pensión

Existen diversos sistemas de ahorro voluntario para incrementar la futura pensión, como la Cuenta Dos de la AFP; el Depósito Convenido, y los APV (Ahorro Previsional Voluntario).

1. Cuenta Dos de la AFP (Cuenta de Ahorro Voluntario)

  • Es independiente de la cuenta de capitalización individual.
  • El monto acumulado es de libre disponibilidad.
  • El dinero puede retirarse en cualquier momento (hasta 24 giros en un año).
  • El trabajador decide cuánto depositar en esta cuenta y con qué regularidad.

2. Depósitos Convenidos

  • El trabajador acuerda con su empleador el depósito de una suma de dinero en su cuenta individual obligatoria en la AFP.
  • Puede ser un monto pagado por una vez, o uno fijo mensual.
  • No es posible retirar los ahorros antes de pensionarse.
  • Tiene beneficios tributarios al no ser renta.

3. Ahorro Previsional Voluntario (APV)

  • Este plan de APV lo ofrecen diversas entidades, entre ellas, las administradoras de fondos mutuos.
  • Este instrumento es de renta variable.
  • Los Recursos se invierten en instrumentos nacionales y extranjeros, y puede ser en pesos, dólares o euros.
  • El plazo de rescate en general no supera los 10 días hábiles.

En APV son los bancos los que ofrecen este plan. Existen dos tipos.

Régimen A:

El Estado otorga una bonificación fiscal anual del 15% de lo ahorrado en APV, con un tope.

Régimen B:

Los aportes de APV se descuentan de tu base imponible (Impuesto Único o Global Complementario), pagando menos impuestos hoy y difiriendo la tributación al retiro.

4. Trabajadores Independientes

Cotizar constantemente es crucial. Esfuérzate por la constancia.

5. Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS)

  • Seguro cuya prima se paga con tu cotización obligatoria.
  • Ofrece protección económica en caso de invalidez o fallecimiento.

Algoritmo Matemático Propuesto para el Cálculo de Pensiones

Se propone un algoritmo matemático para determinar los montos de las pensiones. En este sistema los fondos acumulados en las AFP, al momento de jubilar, son administrados por una entidad sin fines de lucro, de forma que se inviertan en el mercado de capitales generando intereses y, simultáneamente, se entregue una pensión mensual reajustable según la inflación promediada.

El monto de la pensión se calcula de acuerdo con el algoritmo propuesto y de forma que el capital aportado se termine transcurrida la edad promedio de sobrevida. En el caso de un varón sin beneficiarios, se obtiene una pensión un 15% superior a la del sistema actual. Se propone, además, un sistema colectivo de pensión que garantice una renta vitalicia.

Tomaremos como opción las rentas vitalicias inmediatas que ofrecen las compañías de seguro afiliadas al sistema. En esta elección, el pensionado deberá renunciar al total de sus ahorros en favor de la aseguradora y esta, a su vez, se comprometerá a entregar de por vida una pensión mensual. El monto de esta estará en relación lineal con el capital transferido. La aseguradora empleará un algoritmo con el que determina el monto de dicha pensión. El resultado de esto, en términos prácticos y en una buena aproximación, es que la pensión mensual que se entrega corresponderá al 5% anual del capital total aportado, repartido en 12 mensualidades. Esto significa, por tanto, que por cada 20 millones de aporte de capital, la contribución a la pensión mensual será de 100.000 pesos.

Si suponemos, a modo de ejemplo, que el capital inicial que recibió la aseguradora para financiar su pensión es invertido en una cartera de inversiones balanceada, digamos, con un 40% en acciones y 60% en renta fija, se generaría durante un periodo de varios años una utilidad promediada anual de aproximadamente 6%, cifra que reportan como retorno histórico gran parte de las empresas internacionales que se dedican al rubro de administrar fondos de inversiones.

Según esto, observamos que el monto de la pensión que recibe un asegurado podría eventualmente provenir solo del interés que genera su capital, quedando incluso un saldo del 1% anual del capital a favor de la aseguradora que esta podría emplear para amortizar los efectos inflacionarios sobre la pensión o equivalentemente mantener su valor en UF en el tiempo. En este caso, y suponiendo que no haya otros retiros, el capital original permanecerá intacto y al momento de fallecer el pensionado, independientemente del número de años que viva, será parte de las utilidades que obtiene la aseguradora. Sin dudas, un negocio muy rentable para esa empresa. (Evidentemente, la rentabilidad anual de la cartera de inversiones tendrá fluctuaciones anuales, pero estadísticamente y en el largo plazo estas promediarán al 6% indicado).

En este trabajo vamos a desarrollar un algoritmo matemático distinto al empleado por las compañías de seguros, en que, como veremos, el asegurado recuperara íntegramente su capital inicial. Supondremos que la persona, al momento de jubilar, tiene en su AFP un monto de N0 pesos. Vamos a suponer en una primera instancia que, en este esquema, va a recibir una pensión mensual fija durante un lapso de T años y sin tomar en consideración efectos inflacionarios. La idea es que la persona vaya recuperando gradualmente su capital aumentado por los intereses que se van generando durante el transcurso de tiempo T. Vamos a designar n0 a esta pensión mensual. Llamaremos N(t) al capital variable en el instante de tiempo t. Claramente N(0) = N0 , donde t = 0 corresponde al momento de jubilar. Vamos a requerir, de acuerdo con nuestra hipótesis de recuperación del capital, que para t = T se cumpla que N(T) = 0.

Veremos más adelante que es conveniente elegir el tiempo T como el periodo promedio de sobrevida de las personas que ya alcanzaron la edad de jubilación (65 años, varones) y que corresponde, según las estadísticas en el caso de los varones, aproximadamente a 20 años o 240 meses. Llamaremos a al interés mensual que deviene el capital N(t), expresado en pesos/mes. En caso de suponer una tasa de interés anual del 6%, lo que correspondería al promedio histórico de una cartera balanceada, correspondería a a = 0,5% mensual.

Si aplicamos el algoritmo aquí desarrollado para calcular n0, se obtiene que si el interés anual es del 6%, el valor de a será 0,5 % mensual y la expresión obtenida de la ecuación (4) dará una pensión de n0 = 429.000 pesos. Esto representa 109.000 pesos mensuales adicionales, o sea un 34% superior en comparación a lo que entrega inicialmente la compañía de seguro. Sin embargo, esta comparación es incompleta por cuanto la pensión que entrega la aseguradora se reajusta mensualmente de acuerdo con su monto equivalente en UF y, por lo tanto, esta diferencia irá disminuyendo en el transcurso de los años.

Consideración de la Inflación

A continuación, vamos a desarrollar una fórmula similar a la anterior, pero que incorpore los efectos inflacionarios. La idea aquí es que el monto de la pensión vaya aumentando gradualmente en el tiempo de forma que este aumento compense los resultados de la inflación. Supondremos para ello una inflación anual proyectada a futuro que llamaremos b y que se mantendrá constante en el tiempo. Tomaremos como valor referencial el promedio anual histórico de, digamos, las últimas dos décadas (b = 2,5%). Con estas premisas tendremos entonces que la pensión mensual deberá incrementarse linealmente en el tiempo de manera que anualmente su aumento porcentual sea b y que coincida con el promedio anual histórico.

Al igual que en el caso anterior, llamaremos N(t) al capital variable. La evolución temporal de N(t) estará determinada por una ecuación diferencial similar a la anterior, pero ahora se incorpora una pensión creciente en el tiempo n(t) = n(0)( 1 + (b/12)t ), donde t se mide en meses. Evidentemente, al cabo de doce meses el incremento será bn(0). Aquí estamos suponiendo, por cierto, que este incremento será siempre el mismo en el transcurso del tiempo y, por lo tanto, no experimentará correcciones inflacionarias.

Para t = 0, la expresión cumple con la condición inicial N(0) = N0 . Tal como en el caso anterior, vamos a exigir que, al cabo de 20 años, T = 240 meses, el capital N(T) = 0 se termine. Evidentemente, la pensión a un tiempo t˃ 0 se obtendrá agregando a n0 el incremento mensual n0(b/12) acumulado durante el número de meses que represente t.

Es importante señalar aquí que en esta modalidad habrá una redistribución del capital total aportado, lo que implica una reducción de la pensión inicial respecto del caso anterior de pensión fija, pero esta irá aumentando linealmente en el tiempo hasta alcanzar, al cabo de 10 años, su valor promedio. En los años siguientes seguirá creciendo hasta llegar a su máximo valor de n0 (1+ 20b).

A modo de ilustración, podemos obtener los valores de las pensiones suponiendo una tasa de interés anual del 6% y una inflación anual de 2,5 %. Esto implica que a = 0,005 y b/12 = 0,025, que al reemplazarlos en la expresión (8), con T = 240, nos da n0 = N0 / 162. Es decir, para un capital de N0 = 60 millones, se obtiene una pensión inicial n0 = $370.000. Esta cantidad irá aumentando gradualmente en el tiempo, como se indicó anteriormente. Por ejemplo, transcurridos diez años la pensión reajustada aumentará a n0 (1 + 0,25) = $462.500.

Comparación con el Sistema Actual de Renta Vitalicia

Si se quiere establecer una comparación con los montos que entregan las compañías de seguro en el sistema actual de renta vitalicia, hay que especificar, primeramente, que se trate de personas sin beneficiarios, por cuanto la pensión resultante en caso contrario sería significativamente menor. Como mencionamos anteriormente, la pensión de renta vitalicia inmediata para un varón sin beneficiarios y que aporte un capital inicial de $60 millones será de $320.000 aproximadamente y luego se reajustará en el tiempo según su valor en U.F. La pensión inicial en el esquema aquí propuesto será de $370.000, la que se reajustará en el tiempo de acuerdo con la inflación proyectada y corresponderá al promedio temporal del reajuste por U F. Observamos entonces que en este esquema hay un incremento del 15,6% de la pensión.

Un aspecto fundamental que incluiremos en nuestro análisis, tiene relación con las pensiones de las mujeres jubiladas. Las fórmulas aquí propuestas serán las mismas que para los hombres y solo cambiará el número total de años T. En el caso de las mujeres, el tiempo T aumenta a 30 años o 360 meses, lo que refleja el hecho que las mujeres se jubilan a los 60 años y que el número de años de sobrevida, una vez alcanzada la edad de 60, es de 30 años aproximadamente. Los valores numéricos de las pensiones pueden determinarse simplemente haciendo estas modificaciones. Si usamos los mismos valores de a y b utilizados para el caso de los varones, obtenemos que la pensión inicial resultante es n0= N0/212,4. En el caso particular de que el capital aportado sea de 60 millones, la pensión inicial será de $282.500, lo que arroja una diferencia de casi $90.000 respecto de la jubilación que recibe un hombre.

¿Qué Sucede si Falleces Antes o Sobrevives al Tiempo T?

Obviamente, si no alcanza a vivir hasta la edad promedio T, al momento de su muerte habrá en su cuenta un saldo remanente igual a N(tm) en que tm será el tiempo transcurrido desde su jubilación a la fecha del fallecimiento.

Otras Estrategias para Aumentar tu Pensión

  • Dinamismo: El sistema está sujeto a cambios (ej. Al jubilarte, deberás tomar una de las decisiones más importantes: cómo recibir tus fondos).
  • Período Garantizado de Pago: La aseguradora paga la pensión por un número fijo de años, vivas o no.
  • Aumento del Porcentaje en Pensión de Sobrevivencia: Puedes aumentar irrevocablemente el porcentaje de pensión para tu cónyuge u otro beneficiario legal tras tu fallecimiento, por sobre el mínimo legal.

Asesoría Previsional

Navegar el sistema de pensiones, optimizar estrategias y tomar la mejor decisión al jubilar puede ser complejo. Recibirás un informe técnico por escrito, claro y fundamentado, destacando la opción que más te conviene.

  • Expertos en Pensiones Registrados: Asesores Previsionales inscritos en el Registro de Asesores Previsionales de la Superintendencia de Pensiones, altamente capacitados y con trayectoria comprobada.
  • Asesoría 100% Imparcial: Trabajamos exclusivamente para ti, buscando tu máximo beneficio, sin conflictos de interés con AFP ni compañías de seguros.
  • Comunicación Transparente y Sencilla: Olvídate de tecnicismos.
  • Costos Claros: La asesoría al momento de jubilarse tiene un costo regulado por ley, generalmente un porcentaje del saldo destinado a pensión con topes máximos, descontado de tus fondos.

Conclusión

Incrementar tu futura pensión es un objetivo alcanzable. Comienza a ahorrar voluntariamente lo antes posible, sé constante, infórmate, aprovecha beneficios tributarios, gestiona activamente tus fondos y mantente actualizado. No dejes tu futuro al azar. Da el primer paso hacia una jubilación tranquila y segura.

Alternativas para Beneficiarios de APSV

Si eres una persona beneficiaria de APSV y no recibes una pensión vitalicia, solicita la asesoría durante todo el año en una sucursal ChileAtiende. Una vez que el IPS haya comparado tu actual pensión final (pensión base más complemento solidario) y la suma de pensiones recibidas, la Pensión Garantizada Universal (PGU) y el bono compensatorio (este último si te corresponde), te notificará si es más favorable que renuncies al APSV y solicites la PGU. El IPS tiene hasta el último día hábil de octubre de 2025, 2026 y 2027 (dependiendo de la edad que tengas) para notificarte que la PGU es más conveniente para que consideres la opción de renunciar al APSV.

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