Las puertas del trabajo no están abiertas para todos en Chile, así lo evidencian las últimas cifras. En el último año, el número de personas desempleadas aumentó 37.479 más, y casi todos -el 95,8%, es decir, 35.894- forman parte de un grupo atrapado en la cesantía prolongada.
El desempleo escaló hasta el 8,8% en febrero-abril de 2025 -el primer incremento tras 14 meses sin alzas-, mientras que la creación de nuevos puestos de trabajo fue de 20.011, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Juan Bravo, director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, asegura que “esta combinación inevitablemente lleva al fenómeno del desempleo de larga duración”. En total, hay 147.768 personas en esta situación en el país sudamericano.
La tasa de desocupación de larga duración creció un 69,1% en el trimestre de febrero a abril respecto al mismo periodo del año anterior, el mayor salto desde octubre de 2021. El incremento no es repentino, sino un síntoma de la debilidad persistente del mercado laboral chileno.
El aumento del desempleo de larga duración ha sido calificado como una “crisis silenciosa” por varios analistas. Según un informe del OCEC-UDP, el 95,8% del aumento anual de desempleados corresponde a personas que llevan más de un año buscando trabajo. Una investigación del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP) publicada por El Mercurio reveló que el desempleo de larga duración está creciendo más rápido que la creación de empleo en Chile. “El 95,8% del aumento anual de desempleados está en situación de desempleo de larga duración”, detalló Juan Bravo, director del OCEC.
Consecuencias del Desempleo Prolongado
Es un grupo minoritario si se compara con el total de desempleados: 907.718. Sin embargo, es especialmente vulnerable debido a las consecuencias de estar sin trabajo durante un tiempo tan largo. “Los efectos son múltiples. Es un fenómeno que repercute en una depreciación del capital humano, porque las personas que están tiempos demasiado extensos sin empleo empiezan a perder destrezas.
Por otro lado, está el riesgo de caer en pobreza debido a que los afectados gastan sus ahorros y medios de financiamiento. Finalmente, eleva la prevalencia de enfermedades como ansiedad y depresión, y también la probabilidad de enfermedades físicas. Es algo que no solo afecta a nivel individual, sino a todos porque, en algunos casos, lleva a la posibilidad de realizar conductas socialmente indeseables como caer en drogadicción o cometer delitos”, explica Bravo.
El efecto más directo e inmediato se relaciona con caídas en los ingresos laborales. Al descomponer los 35.894 desocupados de larga duración que se agregan durante este último año, 24.800 son personas con educación superior completa. Para Bravo hay dos posibles causas: “En ciertas áreas de estudio hay un exceso de profesionales, que no son demandados por el mercado laboral. Es decir, existe un descalce entre la oferta formativa y las demandas del mundo productivo.
Asimismo, cuando este grupo educativo trabaja accede a mayores niveles de ingreso y tiene mayor capacidad de ahorro. Eso significa que, en comparación con otros grupos, tiene más tiempo para dedicar a la búsqueda de un empleo adecuado”.
Jorge Gaju, director ejecutivo de Fundación Emplea, que capacita a personas sin trabajo, indica que la desocupación duradera afecta a los grupos más vulnerables, en particular a las mujeres, que independiente de su edad, muchas veces deben postergar su desarrollo profesional por el cuidado de otros. “El problema también se agrava entre las personas migrantes, que demoran años en regularizar su situación y solo acceden a empleos informales precarios, y en las personas con discapacidad”, señala.
Experiencias Personales con el Desempleo
El desempleo, el que dura mucho tiempo, es una realidad que se vive en silencio. Ver que las oportunidades no llegan es desesperante. Como jefa de hogar siempre estoy con la frustración en la garganta, porque no puedo ofrecerles la estabilidad que merecen.
Unos meses antes de que se declarara la pandemia en el mundo, en 2020, el publicista y periodista Matías Hozven quedó sin empleo y desde ese momento no ha podido entrar encontrar uno formal. Hoy, a sus 44 años, dice que estar desempleado durante tanto tiempo ha impactado su mundo personal: “Entré en un periodo de estrés muy grande. Eso afectó mis relaciones interpersonales y la confianza sobre mí mismo”.
Ximena Orias trabajó como asistente de aula en una escuela en Concepción, ubicada aproximadamente a 450 kilómetros al sur de Santiago, hasta diciembre de 2022. Cree que lo más complejo de estos tres años sin un empleo formal ha sido lidiar con la ansiedad: “La angustia se apodera de alguna forma de ti y empiezas a deprimir, porque no tienes plata y debes pagar cosas. Ya no piensas a largo plazo, sino el día a día, en qué y cómo haré, de dónde sacaré dinero”.
Cuando Diego Castillo quedó desempleado, en marzo de 2021, se apoyó económicamente con un seguro de cesantía y las ayudas gubernamentales otorgadas durante la pandemia. Pero uno de los mayores choques lo vivió cuando no era contratado: “Siempre había una excusa. De cada 10 currículos enviados, en nueve casos me decían que estaba sobre calificado, que no cumplía con el perfil. Y yo sabía que todo era por la edad, porque en mi profesión después de los 35 años no eres contratado y yo ahora tengo 39. Sé que no soy tan viejo, pero tampoco tan joven. Socialmente, está visto que si estás cerca de los 40 años y no estás estable monetariamente o sin trabajo, empiezas a quedar atrás”.
El Desempleo y el Consumo Agregado
El artículo estudia empíricamente el efecto del desempleo sobre el consumo agregado de bienes habituales en Chile entre 1990 y 2002. Utilizando un modelo de corrección de errores se encuentra que el desempleo rezagado tiene un efecto negativo y estadísticamente significativo sobre el crecimiento del consumo en el corto plazo. Junto con lo anterior se analizan tres hipótesis que podrían explicar la relación entre estas dos variables. Los resultados de este análisis señalan que el desempleo no es un buen predictor del ingreso disponible y, por tanto, no señala cambios en el ingreso permanente de los hogares.
Además, existe evidencia que permite descartar la hipótesis del ingreso permanente en su versión con equivalencia cierta para el caso Chileno. Por otra parte, la evidencia indica que el desempleo sí afecta la volatilidad del ingreso. Por lo tanto, el efecto de esta variable sobre el consumo se explicaría por el motivo precautorio para ahorrar. No obstante, para que este motivo sea coherente con el hecho de que el desempleo tiene un impacto negativo sobre el crecimiento del consumo, se requiere que el efecto de la incertidumbre sobre el consumo sea persistente.
Impacto Empresarial del Desempleo
En los últimos trimestres, la palabra “desempleo” ha vuelto con fuerza al debate público en Chile. Más allá de las cifras, la realidad detrás de este fenómeno tiene efectos concretos sobre las empresas, sus trabajadores, y el ecosistema económico en su conjunto. Desde Pluxee Chile, creemos que el empleo de calidad es un pilar del bienestar sostenible y que entender el contexto laboral es clave para tomar mejores decisiones empresariales.
Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación nacional alcanzó un 8,9 % en el trimestre marzo-mayo de 2025, lo que representa un aumento de 0,6 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior. Aunque a simple vista pueda parecer que más desempleo significa “más oferta de trabajadores”, lo cierto es que el efecto real del desempleo prolongado y estructural puede ser altamente perjudicial para tu empresa.
- Cuando las personas no tienen ingresos o viven en la informalidad, su capacidad de consumo se reduce. Esto afecta directamente a empresas de todos los rubros, especialmente en retail, alimentos, servicios y entretenimiento.
- Las personas que llevan muchos meses (o años) fuera del mercado laboral pierden habilidades, experiencia y motivación. Esto significa que, aunque haya más postulantes, muchos de ellos no cuentan con las competencias que hoy requieren los cargos.
- Cuando los equipos ven que hay más despidos o escuchan que “afuera está difícil”, el temor y la ansiedad aumentan. Esto genera menor productividad, peor ambiente interno y un círculo vicioso donde el bienestar emocional se ve afectado.
- En un mercado laboral deprimido, la rotación se vuelve involuntaria y defensiva. Las personas cambian de trabajo por necesidad y no por proyectos motivadores.
- Hoy más que nunca, la sociedad observa el rol que las empresas juegan en el desarrollo económico y social. Las organizaciones que no promueven empleos de calidad, diversidad o bienestar pierden legitimidad.
Las cifras del desempleo en Chile no solo son un llamado de alerta para el país: son también una oportunidad para que las empresas se involucren en la construcción de un mejor futuro laboral.
Desempleo y la Pandemia
La pandemia de COVID-19 no solo ha traído consecuencias en el ámbito sanitario, también está dejando su huella en la economía mundial. Chile no es la excepción, y mientras la curva de contagios sigue creciendo, las medidas de aislamiento, que son las soluciones más inmediatas para evitar el aumento de casos, no ayudan a esta actividad.
“El diagnóstico que nos entrega la Encuesta de Ocupación y Desocupación del Gran Santiago -que realizó el Centro de Microdatos- es que el mercado laboral está muy golpeado. Una tasa de desempleo del 15,6%, que subió drásticamente debido a la pandemia; un crecimiento negativo del empleo de 15,5%, que asusta; la pérdida de ocupados.
América Latina fue la región en desarrollo más afectada por la pandemia a nivel global, considerando mortalidad, caídas en la producción y destrucción de empleos. Si bien en Chile no existió un incremento en las tasas de pobreza durante 2014-2019, ha habido una fuerte desaceleración en el crecimiento de la producción estableciendo un panorama laboral complejo y frágil frente a la irrupción de la pandemia.
La tasa de desocupación a nivel nacional tuvo un leve incremento, pasando de 6,2% en 2013 a 7,3% en 2019. Esto implica que el sistema económico no solo ha sido incapaz de crear los puestos de trabajo necesarios para la población dispuesta a trabajar, sino que adicionalmente no ha sido capaz de crear las horas de trabajo requeridas por los trabajadores ya empleados.
Los tipos de empleos más afectados fueron aquellos asociados a peores condiciones laborales y menores ingresos. Según datos del INE, un 28% de los ocupados declaró una reducción de sus ingresos laborales durante 2020 (casi dos millones de trabajadores). La pérdida masiva de empleos y de ingresos laborales durante la crisis implicó un aumento en los niveles y tasas de pobreza sin precedentes en las últimas décadas en Chile.
La caída en los ingresos laborales y los consecuentes incrementos en los niveles de pobreza y desigualdad durante 2020 han tenido repercusiones en la composición del gasto total de la economía alterando tanto la composición de la demanda agregada [el gasto total efectuado por todos los agentes de la economía en la adquisición de bienes y servicios nacionales en un período de tiempo] como de la producción total de la economía.
Situación Actual del Desempleo en Chile
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) en su última Encuesta Nacional de Empleo (ENE), el desempleo en el país se ubicó en 8,5% en el trimestre octubre-diciembre de 2023, y mantiene la tendencia al alza que viene desde hace más de un año. Según el informe, esta cifra representa un incremento de unos 0,6 puntos porcentuales (pp.) en doce meses.
Carmen Cifuentes, investigadora de CLAPES UC, explica que “la tasa de desempleo persiste en niveles elevados, cerrando 2023 en un 8,5%. Esta cifra es 0,6 puntos porcentuales más alta que la registrada el mismo trimestre de 2022”. La experta menciona que esto se debe “a que la creación de empleos no ha sido suficiente para cubrir el incremento de las personas que se incorporan al mercado laboral.
El director del Instituto de Economía de la Universidad Católica, Tomás Rau, está preocupado por el estado actual del mercado laboral. Subraya que no debemos naturalizar una tasa de desempleo superior al 8%, y que la falta de crecimiento económico está obstaculizando la creación de empleos de calidad.
Tabla Resumen: Indicadores del Mercado Laboral en Chile
| Indicador | Dato | Variación Anual |
|---|---|---|
| Tasa de Desempleo (Oct-Dic 2023) | 8,5% | +0,6 pp |
| Tasa de Desocupación Nacional (Mar-May 2025) | 8,9% | +0,6 pp |
| Aumento Anual de Desempleados de Larga Duración | 95,8% | - |

