¿Alguna vez has sentido la necesidad de generar un cambio en tu carrera profesional? De acuerdo a la última edición del Workmonitor, estudio de tendencias de la consultora de RR.HH. Randstad, a los chilenos les está costando menos tomar este tipo de determinaciones, ya que la rotación en el país alcanzó 26,7% durante el primer trimestre de 2019, un alza de 5,2 puntos porcentuales (pp.) respecto al periodo inmediatamente anterior (21,5%) y de 4,2 pp.
Razones para Cambiar de Trabajo
Detrás de estas cifras, hay personas que «desean un ascenso que no les da su empleador, quieren trabajar en una empresa más grande, trabajan en un mal clima laboral o tienen malas relaciones con su jefatura», advierte Alejandra Chaparro, talent hunting manager de la empresa de recursos humanos SOS Group.
Además, llegar a un lugar nuevo ayuda a mantenerse activo, atento y, en gran medida, participativo. En un mundo laboral dinámico, cambiante y exigente, las empresas dan importancia a la multiplicidad de habilidades y a la capacidad de adaptación, lo cual queda de manifiesto en personas que han participado en diversos proyectos y realizado diferentes labores, pero estas características también se pueden desarrollar trabajando en una misma compañía.
Factores que Influyen en la Decisión
EI 8,5% de los ocupados con educación universitaria y el 9,4% de los ocupados entre 15 y 24 años buscaron empleo en el trimestre febrero abril pasado, un porcentaje sobre el promedio nacional de 6,8%, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas.
Consideraciones al Buscar un Nuevo Trabajo
Al buscar un nuevo trabajo, hay que tener claro lo que se pretende, qué tipo de cargo, rubro y empresa, y no aceptar cualquier oferta laboral que se presente, pues eso podría generar una nueva insatisfacción.
Metas Claras
Es importante definir qué tipo de funciones, sueldo, tamaño de empresa, rubro, estilo de trabajo y de relaciones en la compañía se desean, y analizar si la oferta laboral se ajusta con estas expectativas. El postulante debería preguntar al seleccionador de qué se trata el trabajo y en qué tipo de empresa es.
Evitar Descalificaciones
Durante la entrevista con el reclutador, ante la incómoda pregunta «por qué deseas cambiar de trabajo», sugiere informar las verdaderas razones, pero evitar emociones violentas o criticar el actual empleo, pues esto es una señal de que el postulante podría repetir esta actitud a futuro. Más que criticar el empleo actual, durante la entrevista laboral es mejor enfocar el mensaje en el empleo que se busca.
Referencias Laborales
Probablemente el postulante no podrá informar como referencia laboral a su actual jefe, porque busca trabajo con desconocimiento de su empleador por temor a ser despedido. En este caso, aconseja Chaparro, puede mencionar como referencias laborales a los dos empleadores anteriores a su actual trabajo.
Plazos de Incorporación
Frente a la pregunta «cuándo puedes integrarte a tu nuevo trabajo», el postulante debería pedir un plazo de al menos dos semanas. Mientras más alto el cargo que se abandonará, el plazo debería ser mayor. El postulante debe concluir tareas pendientes, traspasar de manera ordenada información y dar tiempo a su empleador actual para buscar un reemplazante. Esta actitud será bien vista por el reclutador, pues mostrará que el postulante es responsable y tiene compromiso laboral.
Finalmente, dice que los reclutadores habitualmente son comprensivos con quienes buscan cambiar de trabajo, por lo que se puede solicitar que la entrevista de empleo sea fuera de la jornada laboral.
Negociación Salarial
A la hora de definir su valor en el mercado laboral, a muchos candidatos les cuesta decidirse, y es comprensible: no hay nada más difícil que determinar nuestro propio valor como profesionales, sobre todo si no estamos familiarizados con los estándares de remuneración actuales. Para hacerte una idea, puedes utilizar un simulador de salarios online. Este tipo de herramientas te permite determinar, en función del puesto o del lugar de trabajo, no solo un salario promedio, sino también los salarios más altos y más bajos para ese puesto, lo cual te ayudará a averiguar tu verdadero valor de mercado.
No debes olvidar que el aumento de sueldo que deseas reclamar no depende únicamente de tu perfil o de la voluntad de la empresa, sino también del puesto que solicites. Si el aumento salarial es un aspecto esencial para ti, deberás solicitar puestos con un nivel de cualificación y responsabilidad que se ajuste a tus expectativas. En otras palabras, evita los puestos que requieran un nivel de cualificación inferior al que tienes actualmente, o de lo contrario te resultará difícil negociar un aumento de sueldo.
Por regla general, los entrevistadores suelen tratar el tema del sueldo con los posibles candidatos durante la entrevista. Si te ofrecen un salario por debajo de tus expectativas, no dudes en decírselo y explica las razones legítimas por las que crees que mereces uno más alto. Algunos candidatos pueden sentir la tentación de inflar su salario actual para negociar uno más alto, pero cuidado, no olvides que el entrevistador es un experto en su campo. Comenzar las negociaciones con una mentira no resulta una estrategia muy recomendable. Un mejor enfoque sería presentar tu situación actual de la manera más atractiva posible.
Si el tema del salario no se menciona durante la primera entrevista, no desesperes, es algo que suele tratarse con más frecuencia a partir de la segunda entrevista. No obstante, si para ti es una prioridad, no dudes en sacar el tema tú mismo al final de la entrevista.
Justificar tus Expectativas Salariales
Si esperas obtener un aumento salarial considerable, tendrás que justificarlo, y la mejor manera de hacerlo será destacando tu experiencia y tus habilidades. Como es lógico, esto implica adaptarse a las necesidades de la empresa, por lo que las habilidades que propongas deberán estar en consonancia con el puesto que solicites. Utiliza la descripción del puesto para analizar las habilidades específicas que el entrevistador está buscando, y así poder destacar tu experiencia y tus habilidades más relevantes. Para evitar parecer arrogante o poco sincero, deberás ser capaz de demostrar tus experiencias y ofrecer ejemplos que las respalden.
Está demostrado que las personas más convincentes y seguras de sí mismas no son necesariamente las más competentes. Cuando negocies con el entrevistador, no te centres únicamente en el salario y asegúrate de tener en cuenta las demás ventajas que pueda ofrecerte la empresa. Los bonos de bienvenida también han ganado mucha popularidad entre las empresas. Antaño reservados a altos ejecutivos o a perfiles con habilidades muy solicitadas, en la actualidad estos incentivos se ofrecen a una amplia variedad de sectores y niveles de experiencia.
Priorizar el Entorno y el Crecimiento Profesional
La perspectiva de un salario más alto se nos puede subir rápidamente a la cabeza y hacernos olvidar otros aspectos que también son importantes. Cuando te plantees la posibilidad de cambiar de trabajo, pregúntate si te compensaría trabajar por un poco menos en un entorno estimulante y agradable que te permita crecer como profesional. Aunque, evidentemente, esta no es una opción que todo el mundo pueda permitirse, si buscas cambiar de empleo para mejorar tu salario, quizás merezca la pena esperar para encontrar la oportunidad laboral que mejor se adapte a tus necesidades. Es mejor rechazar una oferta poco atractiva, aunque eso suponga retrasar unos meses un nuevo comienzo.
Otras Fuentes de Insatisfacción Laboral
- Descripción del Trabajo vs. Realidad: Cuando las personas son recién contratadas, se les entrega una descripción concreta de su trabajo, lo que les deja en claro exactamente lo que se espera de ellos. En teoría, esto debiera significar que no hay sorpresas cuando vas a trabajar. Pero algunas veces el gerente espera cosas diferentes, incluso cosas contradictorias.
- Falta de Comunicación: Esto también puede manifestarse cuando tus superiores no te comunican efectivamente las metas y expectativas que tienen de ti. Si tu jefe es distante o poco comunicativo, puedes encontrarte sintiéndote perdido o confundido con respecto a lo que tienes que hacer.
- Disponibilidad Constante: Algunos trabajos no pueden evitar que sus trabajadores tengan que desempeñarse en base “al llamado” tales como paramédicos, bomberos o policías. Estas personas deben responder en un momento de crisis y las personas que trabajan en eso, entienden que eso es lo que se espera de ellos. Sin embargo, en otros trabajos, donde no es una necesidad, aún así mantienen a sus empleados a la merced de las necesidades del negocio.
- Pago Injusto: Lo que un “pago justo” significa difiere con cada persona a la que le consultas. Pero mientras la mayoría de las personas considera justa una cantidad x, la realidad es que el rango de pago está bien por debajo de eso.
- Descontento con la Tarea: Algunas veces, la infelicidad en el lugar de trabajo florece en la persona simplemente porque no disfruta lo que hace. Los beneficios pueden ser buenos, el sueldo grandioso, y el ambiente laboral puede ser excelente, sin embargo, si a la persona genuinamente no le gusta lo que está haciendo, nunca será feliz en su trabajo.
La Negociación Salarial y las Mujeres
En su precursor libro “Women Don´t Ask”, Linda Babcock y Sara Laschever investigan las causas y el impacto de la infrecuente negociación femenina en el trabajo. Más de 10 años después de su primera edición, gran parte de sus observaciones siguen dialogando con las dificultades que enfrentan muchas mujeres al momento de pedir más, ya sea mejores sueldos, mejores cargos o mejores condiciones laborales.
En su primer experimento, Babcock intentó explicar por qué los hombres recién graduados de Carnegie Melon ganaban 7.6% más que sus compañeras, a pesar de tener exactamente las mismas credenciales y formación profesional. Se dio cuenta de que mientras 57% de los hombres habían negociado su primer sueldo, solo 7% de las mujeres habían considerado pedir más después de la primera oferta del empleador.
Las autoras se dieron cuenta de que los recién graduados que sí habían negociado su primer sueldo, independiente a si eran hombres o mujeres, habían logrado aumentar su valor de entrada en un 7%, la misma diferencia que habían medido originalmente. Otra serie de experimentos llevó a identificar que los hombres negocian de forma más frecuente y flexible, mientras que las mujeres tienden a reconocer actos de negociación sólo excepcionalmente en escenarios estructurados (como en la compra de un auto) o constantemente con sus familias (sobre todo con sus hijos).
Los por qué de esta diferencia de género en la disposición a negociar son múltiples, desde el hecho que las mujeres se preocupan más sobre el impacto que tienen sus acciones en las relaciones interpersonales de la oficina, a los estereotipos negativos asociados a una personalidad femenina demandante. Muchas de las mujeres entrevistadas por Babcock y Lascher, incluso aquellas con destacado rendimiento académico, admiten haberse sentido tan agradecidas por su primera oferta laboral, que el sueldo pasó a un segundo plano.
Las consecuencias de esta actitud de excesivo agradecimiento son muchas, pero la más evidente y fácil de medir es el efecto cumulativo en la brecha salarial entre hombres y mujeres. Considerando que los aumentos de sueldo se calculan sobre el historial individual de cada empleado, partir un mismo trabajo ganando menos que un par masculino que negoció su sueldo es equivalente a partir la carrera salarial varios metros más atrás.
Además, todos sabemos que hay muy pocos trabajos dispuestos a pagar más de lo estrictamente necesario. Desde la perspectiva del empleador, generalmente existe un margen para pagarle un poco más a un talento que realmente quieren reclutar. Asumiendo que los postulantes van a negociar de forma rutinaria, muchos trabajos incluso ofrecen menos de lo que lo que puede realmente pagar para un cargo determinado.
Señales Simbólicas de Autovaloración
Más allá de los efectos económicos que puede tener el desarrollo laboral de una persona, pedir más en una entrevista de trabajo también emite señales simbólicas de la calidad y autovaloración que cada candidato tiene de sí mismo. Aceptar menos que otros nuevos empleados manda un mensaje indirecto de que vales menos comparativamente. En muchos casos, los empleadores respetan más a los candidatos que insisten en obtener un mejor trato.
Al no preguntar o pedir más, no solo se sacrifica dinero, también se generan percepciones intangibles como la estima y la consideración dentro de la organización.
Entrenamiento en Negociación
Ya hemos establecido que hay menos propensión a negociar entre mujeres. Babcock y Laschever señalan que las mujeres en el trabajo piden con menos frecuencia, y cuando piden, lo hacen por menos. Generalmente obtienen menos de las negociaciones en las que deciden participan.
Pero afortunadamente la negociación no se trata de una cualidad innata en el ADN de los hombros, si no de técnicas concretas que se pueden entrenar. Es más, la teoría de la negociación establece que el paso más importante en el proceso de negociar es elegir negociar y reconocer la oportunidad para hacerlo.
Reconocer más oportunidades de negociación en distintas circunstancias es una habilidad que se puede aprender - a veces de forma bastante sencilla mediante lecturas y talleres. La práctica es clave, y en la medida que nos volvemos más familiares con las oportunidades de negociación, las personas pueden ir encontrando el tono y las estrategias que más le acomodan.

