Sacar la vuelta en la pega, estar aburrido, estresado y desmotivado a tal punto, que una mañana cualquiera se toma la decisión de no ir a trabajar, y llamar por teléfono fingiendo una dificultad, no es habitual, pero ocurre y más de lo que se cree. ¿Por qué se llega a la mentira y no se enfrenta la realidad?

Para Paulina Peña Calvo, psicoterapeuta transpersonal y EFT Trainer, las excusas expresan una resistencia interna a algo no resuelto, a una incomodidad y una idea del trabajo como esfuerzo que a veces se hace imposible de cumplir. “En nuestra sociedad, el trabajo es una manera de identificarnos, de generar aceptación y sentirnos validados. Pero también hemos aprendido que el trabajo resta libertad, que es un esfuerzo y que dejo de ser yo por muchas horas diarias, para generar los recursos que puedan facilitarme ser feliz”, explica.

Sin embargo, enfatiza que son ideas o creencias que se crean en la mente y que luego se transforman en realidades difíciles de zafarse. Como por ejemplo, dice, si se piensa que expresar las emociones frente a los demás será criticado, lo será. “Y si pienso que para que se valide el no trabajar debo inventar excusas si es que no tengo una razón de ‘peso’, puede ser que me enferme de verdad, tenga un accidente o aparezcan impedimentos de fuerza mayor”, advierte. O sea, frente a un pensamiento hay una consecuencia instantánea.

De todos modos, el inventar una excusa también demostraría que las políticas laborales no están de acuerdo con la realidad de las personas, según plantea la psicóloga Loreto Carvacho Köstner. “Faltar al trabajo muchas veces se debe a que no es posible conciliar la vida privada, puede ser maternidad, paternidad, cuidado de familiares, problemas personales entre otros, con trabajo y los estándares que se nos exigen socialmente, suma de las largas jornadas, trayectos extensos donde lo privado y familiar tiene poca cabida”, añade.

Es que desde esa perspectiva, la falta de tiempo es la motivación principal para excusarse, inventar excusas y poder hacer lo que realmente se quiere o necesita hacer.

El Desgano

También puede ocurrir que no tenemos ganas de levantarnos ni menos de salir a la calle, enfrentar el mundo. ¿Depresión, desgano o simplemente aburrido de la pega?

“Independiente de la causa, lo principal para lograr sentirnos bien y plenos con nosotros mismos, es conocernos. Suena obvio, pero no solemos parar ni escuchar a nuestro cuerpo, que siempre nos habla a través de sus manifestaciones, sean estas enfermedades, aflicciones, molestias, dolencias”, propone la terapeuta Paulina Peña.

Esto porque sentir el cuerpo pesado, tener una intoxicación alimentaría o “crear” la mentira del siglo, agrega, estaría hablando de ciertos rasgos personales que no tenemos resueltos. “Puede ser falta de tolerancia a la autoridad, agobio de la rutina, dificultad con ser flexibles, necesidad de control, miedo, necesidad de aceptación, no sentirse suficiente querida, pena, rabia, angustia, desolación... la lista puede ser eterna”, advierte.

Para salir de este desgano, la terapeuta propone resolver lo pendiente y dejar de acudir a las excusas para no enfrentar la realidad. “Aunque no lo creamos, disminuirán las idas al dentista, los dolores de útero, las intoxicaciones alimenticias, los catástrofes naturales. Pues todo eso lo generamos en nosotros y se manifiesta como una creación inconsciente”, detalla la psicoterapeuta transpersonal.

Por eso, la invitación es a crear nuevas creencias, ideas. “Pues en lo que creo, lo creo”, alienta la especialista en la técnica de Tapping. Entonces, bienvenidos los cambios.

Las Mentiras, Perdón Excusas

Sin ánimo de dar ideas, la BBC publicó una lista con las mejores excusas para faltar al trabajo. Sin embargo, dada nuestra idiosincrasia, las “mentiras” se han visto incrementadas. Lo interesante es revisarlas y si has usado alguna, tal vez sea tiempo de hacer una transformación, tal como lo proponen las terapeutas.

  1. Intoxicación alimentaria y sus consecuencias: Como no dura más de 24 horas y no necesitas ir al doctor es perfecta para darse el día libre.
  2. Fiebre y gripe repentina: Los virus están a la orden del día; no es raro que se amanezca con todos los síntomas y sin poder ir al doctor. Al otro día, puedes decir que fue un virus feroz de 24 horas.
  3. Dolor de ovarios o útero: Funciona perfecto para los jefes hombres, con sólo mencionar esas partes del cuerpo, te dicen que te cuides y cerrado, eres libre.
  4. Un examen, la colonoscopia es la mejor: Como es un examen tan íntimo y que requiere además tomar algún medicamento. Nadie cuestionará la falta.
  5. Catástrofes naturales: Sobre todo en nuestro país que la madre naturaleza se empeña en demostrar su fuerza. Si la casa se nos estropea, se rompe una llave o queda un desplome, será la excusa perfecta para no tener que levantarte y pasar el susto en casa.
  6. Deshonrar a los no-muertos: Si bien está es buena puede ser tremendo si se enteran que no es cierto. Matar a un familiar que goza buena salud puede ser una crónica de una muerte anunciada y, es fácil que te pillen. Mejor, inventa otra.
  7. ¿Ser honesto?: Hay quienes que dicen que es mejor política para gestionar cualquier objetivo. Por eso, decir que te vas a tomar el día por motivos personales y punto, también es buena opción y sobre todo, si es que llamas sobre la marcha, diciendo, “no puedo hablar ahora, estaré de regreso mañana sin falta”.

Confusión de Nombres

Una mujer consiguió faltar a un encuentro del departamento de su empresa que empezaba a las 8 de la mañana de un sábado. "Evidentemente, no quería ir, pero era obligatorio. Cuando llegó el sábado por la mañana me apetecía todavía menos, porque la noche anterior me había ido a dormir muy tarde después de estar de fiesta", escribió.

"Luego pensé: la excusa mágica. Hay dos hoteles con nombres parecidos en el centro de San Francisco: el Sir Francis Drake y el St Francis. Y mi jefe, que no pone mucha atención en los detalles, se los había confundido un par de veces al hablar del evento".

La mujer ejecutó el plan. "Volví a la cama, y el lunes dije muy seriamente que había ido al St Francis y allí nadie sabía nada de una sala reservada para mi empresa. ¡Se lo creyeron totalmente!".

Excusa Honesta

Algunos lectores creen que la sinceridad es la mejor política. Una de ellas recomendó "evitar las excusas". Dijo: "Si sientes la necesidad de mentir, no lo hagas. Di, simplemente, que necesitas un día libre o que te lo tomas por razones personales". (Aunque sea para una entrevista o por tu salud mental).

"Di que ha surgido algo personal, que lo sientes, que no puedes hablar sobre ello y que mañana estarás de vuelta", sugirió.

Tipos de Faltas en Perú

Antes de profundizar lo relacionado con las justificaciones, debemos tener presente que en el mundo laboral peruano existen dos tipos de faltas:

  1. Falta grave: Está definida en el artículo 25 de la Ley de Productividad y Competitividad Laboral, como “aquella infracción los deberes esenciales que emanan del contrato, de tal índole, que haga irrazonable la subsistencia de la relación”. En el mismo artículo establece varias infracciones en 8 literales, entre las cuales destaca el abandono de trabajo que se configura cuando el trabajador presenta:
    • Tres inasistencias consecutivas.
    • Ausencias injustificadas por más de cinco días en un período de treinta días.
    • Quince ausencias en un período de ciento ochenta días calendario.
    Cabe señalar que, de acuerdo con la Corte Suprema, para que la falta grave se configure, esta debe haberse producido por acto doloso o culposo del trabajador. Y deben tenerse en cuenta tres criterios:
    1. Antigüedad del empleado.
    2. Sanciones anteriores.
    3. Los factores que caracterizan el incumplimiento indilgado al trabajador.
  2. Falta leve: Podemos decir que es toda infracción que no encaja dentro de la categoría de falta grave y cuyas consecuencias no son tan dañinas para el empleador, por lo que pueden ser sancionadas con una simple amonestación. Piensa en cosas como una llegada tarde o la pérdida de una herramienta de trabajo.

¿Cómo Justificar una Falta en el Trabajo?

La Ley de Productividad y Competitividad Laboral establece el “Derecho de Descargo” mediante el cual los trabajadores pueden defenderse o justificar una falta grave. El trabajador debe presentar los descargos por escrito dentro de un plazo no menor a seis días naturales, y tiene que especificar claramente las acusaciones que se le formulan y su posición frente a los mismos. Igual, la empresa siempre debe tener pruebas fehacientes de la acusación (artículo 37).

Por ejemplo, si al trabajador se le indilga la pérdida de un taladro que usó durante su jornada laboral, pero lo entregó al almacenista y firmó la respectiva planilla, debe dejarlo claro en el escrito de descargos y adjuntar la respectiva prueba. Cabe señalar que el “Descargo” no está claramente regulado en la ley para las faltas leves, pero la mayoría de las empresas lo han incorporado en sus reglamentos internos y funciona de modo similar al de las faltas graves, garantizándoles a los trabajadores el derecho constitucional a la defensa.

¿Cómo Justificar Inasistencias al Trabajo?

De acuerdo con el artículo 37 del Decreto Supremo N° 001-96-TR, para que no se configure la falta grave de abandono de trabajo, las asistencias deben ser puestas en conocimiento del empleador y debidamente justificadas en un máximo de tres días laborables. La justificación se presenta por escrito, explicando claramente las razones de la inasistencia junto a los documentos que prueban los hechos. Por ejemplo, en el caso de enfermedad, debe adjuntarse el certificado de descanso médico expedido por el profesional de salud que lo autorizó.

La Licencia Médica

La licencia médica es el documento legal que existe para justificar ausencias al trabajo cuando éstas obedecen a alguna contingencia de salud.

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