La reducción de salario es una situación que puede generar incertidumbre y preocupación en los trabajadores. A continuación, se exploran las causas y consecuencias de esta medida, así como su impacto en el bienestar de los empleados y la economía en general.
Causas de la Bajada de Sueldo
Una parte considerable del sector privado contribuye en gran medida al crecimiento económico y al logro de niveles más altos de productividad, impulsados por una competencia sana en mercados regidos por un entorno regulatorio claro y estable. Sin embargo, muchas empresas, a pesar de respetar la ley, contribuyen al crecimiento y la productividad a costa de alcanzar los ODS. Pueden hacerlo, por ejemplo, privando a los gobiernos de ingresos fiscales haciendo uso de las lagunas fiscales y los esquemas de evasión, generando grandes cantidades de emisiones de gases de efecto invernadero que están inadecuadamente reguladas, y reubicando operaciones a regiones con normas reguladoras y supervisión inferiores de una manera que es incompatible con el desarrollo sostenible.
El crecimiento económico, si no se gestiona de forma sostenible, puede tener un impacto negativo en los Objetivos con una fuerte dimensión ambiental. Puede conducir a un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero (ODS 13) y puede contaminar los ecosistemas terrestres y oceánicos (ODS 14 y 15), que pueden amenazar la prosperidad futura porque las siguientes generaciones heredarán un planeta más contaminado y menos rico en recursos naturales.
Consecuencias de la Bajada de Sueldo
La reducción de la jornada laboral representa una reforma que puede tener diversos efectos. Sin duda el debate político debe considerar su potencial impacto en términos de productividad, crecimiento económico, costos laborales y desempleo, así como sus consecuencias colaterales sobre las condiciones laborales de grupos más vulnerables, como aquellos que participan del sector informal de la economía.
En promedio, trabajamos más de 5 semanas adicionales al año que estos países. Además, según los últimos datos del INE, un 21% de los trabajadores y trabajadoras chilenas declaran trabajar por sobre el límite ordinario establecido de 45 horas semanales [ver estudio]. Como consecuencia, los trabajadores y trabajadoras chilenas cuentan con escaso tiempo libre para destinar a la recreación o al cuidado de otros.
Impacto en la Salud Mental
Desde el año 2015 los problemas de salud mental se han transformado en el principal motivo de permiso laboral. Según un reciente informe del Ministerio de Salud, las licencias médicas por enfermedades mentales aumentaron un 53% entre 2013 y 2018. El desgaste emocional y el agotamiento físico asociados a la carga laboral (burnout), así como el estrés, la ansiedad y la depresión son algunos de los problemas más frecuentes asociados a este aumento de licencias.
En su módulo Salud y Bienestar, ELSOC investiga la relación entre la salud mental y las dimensiones del cambio social en el Chile actual, con el propósito de comprender cómo las transformaciones sociales y económicas influyen en el bienestar de la población a lo largo de una década. A partir de ELSOC realizamos un análisis de la prevalencia de síntomas depresivos en trabajadores y trabajadoras chilenas según su jornada laboral semanal promedio (35-40, 40-45 y 45-50 horas a la semana).
En segundo lugar, los resultados muestran diferencias asociadas al género. Mientras un 2,3% de los hombres que trabajan entre 35 y 40 horas tiene síntomas de depresión moderada-severa y severa, un 6,2% de los que trabajan entre 45 y 50 se encuentran en esta categoría. Algunos estudios sugieren que hombres y mujeres perciben y responden de manera diferente a las demandas del trabajo [ver estudio]. En primer lugar, las mujeres suelen tener más responsabilidades familiares y domésticas que los hombres, lo que se traduce en más horas de trabajo fuera de la jornada remunerada. Por lo tanto, las mujeres tienden a tener menos tiempo para descansar.
Por cierto, cuando hablamos de síntomas depresivos nos referimos a experiencias como el poco interés para realizar actividades cotidianas, sensación de decaimiento, dificultades para conciliar el sueño o desajustes en el apetito, sensación de falta de energía y dificultades para concentrarse, o experimentar un sentimiento constante de fracaso.
Impacto en el Sector Informal
Decíamos que es importante considerar los potenciales efectos de la reducción de la jornada laboral sobre el sector informal de la economía. La experiencia de incertidumbre y desprotección que implica el trabajo informal ha demostrado ser un factor de riesgo importantes para la salud mental [ver estudio], puesto que los trabajadores carecen de seguridad social, además de tener menor control sobre sus salarios y condiciones de trabajo.
Considerando estos antecedentes, realizamos un análisis de la distribución de síntomas depresivos según tipo de relación laboral. Los resultados muestran que un 17,6% de las personas que han firmado un contrato laboral presentan sintomatología depresiva moderada a severa, mientras que entre los trabajadores y trabajadoras sin contrato (trabajo informal) esta cifra se eleva a 22,2%.
La informalidad laboral no sólo está asociada a una falta de seguridad social (por ejemplo, menor acceso a la atención en salud), sino también a mayor vulnerabilidad económica, escaso poder de negociación y bajos ingresos.
Impacto en la Productividad
Uno de los principales argumentos para oponerse a la reducción de la jornada laboral está asociado a sus potenciales impactos sobre la productividad. Es importante considerar que jornadas laborales prolongadas pueden tener el efecto paradojal de reducir la productividad e impactar en la economía al afectar la salud mental.
Hoy la depresión representa un elevado costo económico para las sociedades, principalmente asociado a las pérdidas en términos de productividad [ver estudio]. Por otro lado, jornadas laborales más cortas pueden promover el descanso y permitir el goce de otras actividades personales, lo que no sólo debiera traducirse en menores niveles de estrés y burnout, sino también en empleados más eficientes y en mejores condiciones para producir.
En Chile, el 54% de los trabajadores y trabajadoras ganas menos de 350 mil pesos líquidos al mes [ver informe de la Fundación SOL]. Si 6 de cada 10 chilenos que trabajan jornada completa no pueden sacar a una familia promedio de la pobreza, difícilmente podrían contar con las condiciones mínimas para el buen vivir.
Derechos Laborales y Protección
Las empresas tienen la responsabilidad de respetar los Derechos Humanos en todas sus operaciones y relaciones comerciales. Las empresas pueden liderar el apoyo a condiciones de trabajo decentes mediante la adopción de medidas ambiciosas en el contexto de sus operaciones integrales que inspiren a otros a tomar medidas a gran escala. Por ejemplo, al implementar los Principios Rectores de las Naciones Unidas, las compañías pueden introducir nuevas formas exhaustivas de mapear sus cadenas de suministro, e identificar las áreas con mayor riesgo de violaciones de los derechos laborales y/o de generar impactos negativos para la comunidad, y así tomar las medidas correctivas apropiadas.
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