Cada año en Chile, se discuten los aumentos que deberían aplicarse al salario mínimo (SM). Las principales motivaciones para aumentarlo radican en la alta y creciente desigualdad de ingresos en Chile y acerca de cuál debiera ser un ingreso ético para las familias.
A fines del primer semestre del 2012 se ha debatido acerca de cuál debiera ser el aumento para el período 2012-2013. El salario mínimo fijado en Chile para el período 2011-2012 fue de 182 mil pesos mensuales. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) realizó un llamado para aumentar el salario mínimo a $250 mil pesos mensuales, mientras que algunos sectores políticos se han inclinado por un valor de $200 mil. Finalmente prevaleció la postura del Gobierno, que aumentaba el salario mínimo a $193 mil, lo que equivale a un aumento nominal de 6% (3.3% real). Por lo general las discusiones relacionadas con el salario mínimo no analizan académicamente sus potenciales efectos sobre el mercado laboral.
El presente documento aborda este tema y se divide en dos partes. En la siguiente sección se realiza un breve análisis de la literatura académica, internacional y nacional, acerca de los efectos sobre el nivel de empleo de los cambios en el salario mínimo. La sección III del documento analiza estadísticas del mercado laboral chileno, en particular de su estructura de salarios y su relación con el salario mínimo.
El Informe de Política Monetaria (IPoM) que publicó ayer el Banco Central (BC) destacó que sobre la inflación de los últimos meses han influido la depreciación del peso, el aumento de las tarifas eléctricas y los mayores costos laborales.
Preocupación por la Inflación y los Costos Laborales
Es que fue precisamente la inflación uno de los ítems que preocupó tras el documento que ayer presentó la entidad presidida por Rosanna Costa. Esto no solo porque cerrará el año en 4,8%, sino que también porque en el primer semestre de 2025 llegaría a alrededor de 5%, aunque tras ello comenzaría su proceso para converger a 3% en los primeros meses de 2026. Y mientras las miradas apuntaban a la electricidad -como ha sido común el último tiempo- algunos se inclinaron para observar los costos laborales.
En concreto, el IPoM de diciembre sostuvo sobre el costo laboral que "medido en términos reales, el aumento anual del Índice de Costos Laborales (INE) ha superado sus promedios históricos en los últimos meses". "A su vez -añadió- indicadores obtenidos a partir de registros administrativos (AFC) dan cuenta de que la variación real anual de los salarios se ha mantenido elevada durante el último año. Esto ha tenido efectos directos en algunos ítems del IPC, al mismo tiempo que se suma a las presiones de costos ya mencionadas para las empresas".
El ítem preocupa entre los expertos, sobre todo considerando la brusca alza en el salario mínimo a $500 mil que se llevó a cabo este año. ¿Cómo afecta esto en la inflación?
Impacto del Aumento del Salario Mínimo en la Inflación
"Está detrás de las dificultades para bajar la inflación" Carmen Cifuentes, investigadora CLAPES UC, explica que el aumento del salario mínimo puede impactar la inflación principalmente a través de dos canales.
"El primero -dice- es el aumento del ingreso disponible entre los trabajadores que reciben el salario mínimo, lo que impulsa la demanda de bienes y servicios. Este incremento en la demanda puede generar presiones inflacionarias, especialmente si la oferta no logra ajustarse con rapidez". Sobre esto, señala en todo caso que " el efecto global tiende a ser moderado debido a la baja participación del salario mínimo en el total de la masa salarial. Según la Encuesta Suplementaria de Ingresos 2023, cerca del 19% de los trabajadores dependientes con contrato percibe el salario mínimo. Además, el efecto de este incremento se ve acotado por la reciente debilidad del mercado laboral y el impacto negativo del salario mínimo sobre el empleo formal en el sector privado".
"El segundo canal -continúa- está relacionado con el incremento de los costos laborales en sectores intensivos en mano de obra, donde una alta proporción de trabajadores percibe el salario mínimo". "Este aumento en los costos tiende a trasladarse a los precios de bienes y servicios", dice. Y agrega: "Aunque este factor ha contribuido a una mayor trayectoria inflacionaria en el corto plazo, no es el único determinante de la inflación reciente. En consecuencia, el impacto del alza del salario mínimo sobre la inflación es limitado, pero no despreciable". El impacto del alza del salario mínimo sobre la inflación es limitado, pero no despreciable"Carmen Cifuentes, investigadora CLAPES UC
Para David Bravo, director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la Universidad Católica, "hay que considerar que en un escenario de inflación decreciente la reajustabilidad negociada de las remuneraciones en función del IPC pasado actúa como un elemento inercial de aumento en las remuneraciones reales". "En ese marco -dice- un fuerte reajuste en el salario mínimo evidentemente acentúa esa tendencia por el impacto que tiene en las remuneraciones afectadas directamente y en las que están inmediatamente por sobre el mínimo".
Explica, asimismo, que "si se considera la situación a septiembre de 2024, el salario mínimo presenta un nivel 19% superior en términos reales a lo exhibido en 2021. Se trata de un incremento desmesurado e imprudente en el contexto de un mercado laboral débil y con déficit de empleos respecto de la situación pre-pandemia". Y sostiene: "Esta caída está concentrada en el grupo de cotizantes con ingresos inferiores a 1,2 salarios mínimos (...) es coherente con un efecto negativo en el empleo formal del mayor salario mínimo".
Por su parte, Nicolás Román, académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de los Andes, apunta a un efecto directo del salario mínimo "en la inflación, en productos y servicios intensivos en contratación de mano de obra con baja calificación". "Ejemplos de esto -dice- son guardias de seguridad, conserjeria, y servicios de aseo. Esto afecta directamente los gastos comunes. También a muchas pymes proveedoras de productos y servicios los que, dependiendo del peso relativo de esas remuneraciones en lo que ofrecen, tendrá un impacto en costos que será traspasado a precio".
En tanto, la economista Cecilia Cifuentes asevera que el alza del salario mínimo "es un elemento que está detrás de las dificultades para bajar la inflación". La aprobación de un nuevo salario mínimo representa un aumento proporcional muy significativo respecto del monto actual. Hasta antes de esta modificación estaba en $350.000, por lo tanto, al llegar a los $380.000 está subiendo 30 mil pesos, lo que aproximadamente es un 9% más.
Ahora estos números que a simple vista suenan bastante bien, hay que analizarlos también desde el punto de vista económico. Si uno revisa de forma realista, este monto pareciera ser solo una corrección económica respecto de la inflación, más que hacer una diferencia sustancial en la vida de una persona que gana el sueldo mínimo.
En el caso de las empresas el efecto variará según su tamaño. Por supuesto que a las pequeñas y medianas les va a afectar en mayor medida, porque significa un costo mayor en cuanto a las remuneraciones, sobre todo en aquellas pymes que pagan el sueldo mínimo a sus trabajadores. Sin duda, el aumento del sueldo mínimo es una buena noticia.
En lo que tiene que ver con asuntos judiciales, también el sueldo mínimo tiene una significancia. Respecto a esto último, si supera los 15 ingresos mínimos irá a un procedimiento con dos audiencias (ordinario) que pueden estar separadas por dos o tres meses, pero si está bajo ese valor, podría ir a un procedimiento (monitorio) más corto de una sola audiencia y resolver antes.
A modo de análisis general, subir el salario mínimo es bueno, pero no se pueden hacer aumentos de golpe, por eso, la forma paulatina en que se propuso este reajuste fue bien valorada por los parlamentarios. Entendemos que la meta que se propuso este gobierno es de $500.000, pero para poder llegar a eso debe hacerse con responsabilidad.
Con una inflación del 4,5% en 2024, algunas empresas deciden aumentar el salario de sus colaboradores para paliar el alza del costo de vida. Varias empresas aumentan los salarios en función del Índice de Precios al Consumidor (IPC), a medida que también aumenta la inflación. ¿Por qué las organizaciones deciden hacer esto?
Cuando sube el costo de la vida, es decir, la inflación, el dinero “pierde” valor. Por ejemplo, Chile tuvo un aumento promedio del 4,5% en la inflación durante el 2024. Muchas organizaciones intentan paliar la inflación realizando alzas en los sueldos de los colaboradores. Aun así, existen otras que no toman medidas al respecto, ya que no existe ninguna obligación legal de hacerlo.
De esta forma, el poder adquisitivo de una persona se agrava cuando se mantiene su sueldo pese al alza de la inflación. La inflación de 2024 fue moderada en comparación con años anteriores, pero aún así impactó el costo de vida de muchas familias chilenas. Los alimentos y la energía, que se traduce, por ejemplo, en transporte, fueron de los elementos con mayor aumento durante el año pasado. La industria manufacturera, el comercio y las actividades financieras y de seguros tuvieron las mayores repercusiones anuales.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) explica que el Índice Nominal de Remuneraciones Real (IR real) es aquel que mide la evolución de las remuneraciones ajustadas por la variación mensual del IPC. Los Índices Nominales de Remuneraciones (IR) mostraron, en octubre de 2024, alzas interanuales de 8,2%. Sin embargo, la inflación está bloqueando el reflejo de esas alzas, es decir, es más alta de lo que están subiendo los salarios. El Índice Real de Remuneraciones (IR real) mostró una recuperación gradual, alcanzando 98,40 puntos en marzo de 2024.
Además, el Instituto Nacional de Estadísticas publicó que en octubre de 2024, la remuneración media por hora fue de $7.586, lo que se refleja en un alza interanual de 8,5%. La inflación supera el crecimiento de los salarios, siendo el mayor aumento hecho en 23 años en Chile. Desde este mes, los trabajadores con ingresos mínimos recibirán 400.000 pesos (US$ 450).
Este mes comenzó a regir el alza del salario mínimo en Chile. Los trabajadores con ingresos mínimos recibirán 4000.000 pesos (US$ 450), lo que el Gobierno ha dicho es el mayor aumento hecho en 23 años en el país. Pero el ajuste salarial está enfrentando una dura batalla contra la más alta inflación desde 1994 en el país.
Ese mismo mes, el índice nominal de remuneraciones (IR) y el costo de la mano de obra (ICMO), cuyos datos fueron entregado este viernes por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), registraron aumentos interanuales de un 10% y un 9,9%, respectivamente. Pero descontando la inflación, las remuneraciones reales muestran una variación de -1,6% en lo que va de 2022 y una caída anual de un 2,2%.
Se trata de un inédito retroceso en las últimas dos décadas, superando “ampliamente otros episodios de tensión” de los últimos años, indica Felipe Ruiz, economista senior de BCI. Esto se complementa con la disminución del ritmo de generación de empleo y una participación laboral que permanece contenida en el país.
Desde octubre de 2021 existe una caída constante en términos anuales de los salarios reales, asegura Marco Correa, economista jefe de BICE Inversiones. “Esta tendencia se mantendría pues la inflación continuaría subiendo a un mayor ritmo, hasta fines de año al menos”, proyecta Correa.
Es un hecho que la inflación está superando el crecimiento nominal de los salarios, lo que se constata al ver la evolución de los ingresos reales en Chile. Hay grupos más vulnerables ante la pérdida del poder adquisitivo. Se trata de personas que cuentan con menor conocimiento para escoger instrumentos que le brinden protección como depósitos en UF (Unidad de Fomento), pesos u otras alternativas más complejas; pero sobre todo porque la mayoría de sus ingresos se utilizan en consumo.
Refiere, además, que las personas más afectadas suelen poseer trabajos de baja calificación y remuneración, que solo en ocasiones hacen reajustes nominales importantes. El economista dice que no es de extrañar que la correlación entre el salario real de las personas y la confianza del consumidor sea tan cercana, lo que es debido en gran parte al ajuste hecho en los últimos años.
Mientras suben los costos de los bienes y servicios, los salarios nominales mayormente se reajustan una vez al año. La depreciación del peso chileno se suma al complejo escenario. La moneda local ha perdido un 7,5% de su valor frente al dólar en lo que va de año, según datos de Bloomberg. Chile es una economía altamente indexada a la variación al índice de precios al consumidor (IPC), comentó el académico unos días atrás.
“No obstante, no todos los sectores que hacen reajustes salariales consideran esta variable. Según puntualiza, “al 80 por ciento de las y los trabajadores en Chile no se le reajusta el sueldo por IPC, ya que no tienen contratos colectivos que obliguen a las empresas a hacerlo.
“Los principales afectados por este índice en particular son las familias de menores recursos que destinan la mayor parte de sus ingresos a los bienes que componen esta división. “Con la variación del Índice de Precios al Consumidor se calculan también los reajustes de algunos servicios básicos, de los arriendos, de la UF y la UTM.
“Este no es un fenómeno sólo chileno, sino que mundial, que nos llama la atención respecto de algo que no funciona bien y que debemos mirar con detención si no queremos aumentar la pobreza”, dice Andrea Marchant.
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