El sistema público de pensiones es el programa de mayor gasto que realiza el Estado español. En 1994, ese gasto representó un 8,5% del PIB y muestra una clara tendencia de crecimiento en el futuro, tanto en términos absolutos como en proporción del PIB.
El déficit del sistema de pensiones de reparto crecerá en forma exponencial en los próximos años hasta llegar a 5,5 billones de pesetas (de 1994) en el año 2025, es decir, de un 37% del gasto en pensiones en ese año.
El hecho inamovible que condena a la quiebra al sistema de reparto español, desde una perspectiva económica (incapacidad de cubrir los beneficios prometidos con sus propios recursos), es la tendencia demográfica. La declinación de la tasa de natalidad así como el progresivo envejecimiento de la población, significa que cada vez será menor la relación entre los trabajadores activos y jubilados. Como en un sistema de reparto los primeros financian las pensiones de los segundos, la carga se irá haciendo insostenible.
Si se persiste en aumentar el impuesto a la contratación de trabajadores, que eso significan las elevadas tasas de cotización de la Seguridad Social, se provocará un desempleo aún mayor.
Beneficios de un Sistema de Capitalización Individual
Los beneficios del sistema de capitalización individual han sido destacados por múltiples publicaciones. Estos logros se han constatado en la experiencia chilena, que ya tiene quince años, y donde los resultados son elocuentes.
- Eleva las pensiones.
- Incrementa el empleo.
- Aumenta el ahorro.
- Mejora la productividad del capital.
- Potencia la tasa de crecimiento del PIB.
- Reduce el poder del Estado en la economía.
- Despolitiza el sistema de pensiones.
- Estimula una cultura laboral de ahorro y disciplina la gestión económica nacional.
Un sistema de capitalización se financia con el ahorro obligatorio de los trabajadores, el cual en tanto es percibido como propiedad individual no constituye un impuesto a la contratación de mano de obra.
Como los trabajadores pueden diseñar su vida de retiro como la prefieran (edad de retiro y nivel de jubilación), esto estimula el ahorro y el esfuerzo personal como factores decisivos para lograr las metas personales para la vejez.
Propuesta de Reforma
La reforma propuesta en este estudio -con una transición especialmente gradual y prudente- consiste en darle a todos los trabajadores menores de 45 años que actualmente pertenecen al sistema de pensiones de reparto, la libertad de optar por cambiarse a un sistema de capitalización individual administrado por empresas privadas especializadas. A los trabajadores mayores de 30 años que decidan cambiarse, el Estado les entrega un Bono de Reconocimiento que les compense, total o parcialmente (según la edad), por las contribuciones realizadas en el sistema de reparto.
Se han evaluado distintos escenarios, según diferentes valores de los parámetros. En el escenario “Intermedio”, en que la tasa de crecimiento económico se eleva en un 1% por año como consecuencia del proceso iniciado por esta reforma (desde 2,5 a 3,5% anual), el costo fiscal de la transición a financiar por fuentes exógenas evoluciona de la siguiente manera durante los próximos siete años (como porcentaje del PIB):
| Año | Costo Fiscal (% del PIB) |
|---|---|
| 1997 | 0,12% |
| 1998 | 0,27% |
| 1999 | 0,37% |
| 2000 | 0,41% |
| 2001 | 0,38% |
| 2002 | 0,32% |
| 2003 | 0,09% |
| 2004 | Superávit de 0,12% |
España tiene la oportunidad de ser el país europeo pionero en resolver, de manera definitiva, la crisis del sistema de pensiones.
TAG: #Pension

