El Sistema de Pensiones en Chile otorga una pensión al afiliado en caso de vejez e invalidez, y a su familia, pensiones de sobrevivencia.

La administración de los ahorros es realizada por instituciones llamadas AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), que tienen como rol gestionar los aportes para otorgar las prestaciones previsionales.

¿En qué consiste el Sistema de Pensiones Chileno?

El actual Sistema de Pensiones se basa en la capitalización individual. Esto significa que cada trabajador afiliado efectúa mensualmente un aporte previsional del 10% de su sueldo que es acumulado en una Cuenta de Capitalización Individual, que aumenta de acuerdo a los aportes que realiza el trabajador y a la rentabilidad obtenida con la inversión de sus fondos.

Estas instituciones cobran una comisión a sus afiliados por administrar sus ahorros, que es un porcentaje del sueldo imponible y varía de acuerdo a cada AFP.

La afiliación a una AFP es obligatoria para los trabajadores dependientes.

Por ley, la persona será parte de la AFP que gana la licitación que dura 24 meses y luego puede elegir si quedarse o cambiarse a otra; considerando la rentabilidad, monto de la comisión y servicios que te ofrece.

Cuando el trabajador es parte del sistema antiguo de pensiones en regímenes administrados por el IPS, el cambio se hace de igual forma que los trabajadores nuevos.

Pillares del Sistema de Pensiones

El Sistema de Pensiones en Chile está integrado por tres pilares que funcionan en forma coordinada e interrelacionada: el Contributivo u Obligatorio, el Voluntario y el Solidario.

  • Pilar de Ahorro Contributivo u Obligatorio: En el Sistema de Capitalización Individual es administrado por las AFP y los trabajadores aportan mensualmente el 10% de su remuneración imponible, más una comisión por administración, la que va de manera íntegra a una cuenta a su nombre en el Fondo de Pensiones.
  • Pilar Voluntario: Es aquel que permite al trabajador hacer un aporte adicional al obligatorio con el fin de aumentar su ahorro previsional, con beneficios del Estado.
  • Pilar Solidario: Está pensado para evitar la pobreza en la vejez a través de financiamiento estatal, ayuda a quienes se encuentran en el 60% más vulnerable de la población, entregando pensiones y/o aportes a aquellas personas que tienen nula o escasa participación en el sistema y por lo tanto no pueden autofinanciar una pensión o esta es insuficiente. Este pilar se financia con los impuestos generales de la nación y los beneficios rigen a partir de los 65 años.

¿Qué beneficios otorga el Sistema de Pensiones?

El Sistema de Pensiones protege al afiliado ante la vejez y los riesgos de invalidez y muerte.

La protección se efectúa mediante el otorgamiento de pensiones, que son pagadas directamente al afiliado por las AFP o una compañía de seguros, o bien, a los componentes del grupo familiar si éste fallece.

El afiliado tiene derecho a recibir una Pensión de Vejez cuando cumple la edad legal, estos es, 60 años en el caso de las mujeres y 65 años para los hombres.

Una vez que el afiliado decide pensionarse debe acudir a su AFP y llenar la Solicitud de Pensión y la Declaración de Beneficiarios.

La AFP pone a disposición del afiliado el certificado de saldos y lo envía en forma electrónica al Sistema de Consultas de Ofertas de Montos de Pensión (SCOMP), un sistema electrónico de interconexión entre las AFP y las compañías de seguros de vida.

El afiliado recibe un certificado de ofertas y montos de pensión para que pueda elegir la modalidad que más le acomode.

Para estos trámites se puede contratar a un asesor previsional, que cobra una comisión por este servicio.

El monto de la Pensión de Vejez se determina como una proporción de los fondos acumulados.

La invalidez puede ser total o parcial, teniendo en consideración la pérdida de la capacidad de trabajar que se haya sufrido.

El monto de la Pensión de Invalidez total es equivalente a 70% del promedio de las rentas percibidas por el afiliado durante los últimos 10 años, debidamente actualizadas, de acuerdo con la inflación.

La Pensión de Sobrevivencia se confieren a la viuda o al viudo, a la madre o padre de hijos de filiación no matrimonial, a los hijos, y a falta de los anteriores, a los padres.

Estas se financian del mismo modo que la Pensión de Invalidez.

Opciones de Pensión

  • Renta temporal con renta vitalicia diferida: el afiliado opta por transferir parte de los fondos de su cuenta individual a una compañía de seguros de vida, a cambio de una renta mensual a contar de una fecha futura determinada en el contrato.
  • Retiros programados: el afiliado opta por mantener los fondos de su cuenta individual en la AFP, o bien, transferidos a la Administradora de Fondos de Pensiones de su elección y efectuar retiros mensuales con cargo a ésta.
  • Retiros programados con renta vitalicia inmediata: el afiliado opta por mantener un porcentaje de su fondo en su cuenta en una AFP y con ello obtener el pago de una pensión por retiro programado.

Las inversiones se rigen por normas legales de diversificación contempladas en el D.L. 3.500, que reducen el riesgo de los fondos.

Administración del Sistema

La administración del sistema se financia a través del cobro de comisiones que determinan libremente las Administradoras sobre la base de criterios objetivos, con carácter uniforme para todos los afiliados, debiendo ser anunciadas públicamente.

En la actualidad se encuentran operando en Chile un total de siete Administradoras de Fondos de Pensiones.

Las Administradoras son instituciones que deben constituirse legalmente como sociedades anónimas, rigiéndose por los cuerpos legales que regulan esta clase de sociedades.

El capital mínimo para la formación de una AFP es el equivalente a 5.000 Unidades de Fomento, el cual aumenta en relación con el número de afiliados incorporados a la Administradora, hasta alcanzar 20.000 Unidades de Fomento.

Sí, el trámite para cambiarse de AFP es muy simple, se puede hacer a través de la página web o en las sucursales.

El Fondo de Pensiones que administra la AFP es un patrimonio separado, distinto y completamente independiente del capital de la Administradora.

Las AFP están obligadas, en forma individual, a obtener cierta rentabilidad mínima para sus fondos.

Los recursos de los Fondos de Pensiones sólo pueden invertirse, para obtener una adecuada rentabilidad y seguridad, en valores expresamente establecidos por la Ley.

Uno de los principales problemas que impacta de manera negativa el ahorro para la vejez de los trabajadores chilenos es el NO pago de las cotizaciones previsionales por parte de sus empleadores. Por otra parte está la subcotización, que se produce cuando el empleador paga las cotizaciones por una parte de sueldo y no por el total.

Los Fondos de Pensiones han contribuido de manera importante al desarrollo del mercado de capitales.

Un estudio de Vittorio Corbo y Klauss Schmidt-Hebbel demuestra que la reforma previsional explica en un tercio el mayor crecimiento económico que el país ha experimentado desde 1980 en adelante.

Lo anterior ha permitido el financiamiento a largo plazo de viviendas, empresas y proyectos de inversión.

A modo de ejemplo, con las emisiones de bonos se ha financiado la ampliación de las redes de comunicaciones; la construcción de plantas de celulosa, cemento, coke, yodo; el financiamiento de contratos de leasing de bienes de capital; la construcción de centros comerciales, etc.

Además, invirtiendo en cuotas de fondos de inversión, se ha posibilitado la apertura, desarrollo y expansión de empresas cerradas y se han financiado obras de infraestructura pública, como carreteras, puertos, aeropuertos, plantas de tratamiento de aguas, etc.

Ahorro Previsional Voluntario (APV)

Esta alternativa de ahorro ofrece una manera adicional de incrementar el patrimonio a largo plazo. En términos simples, el APV es un mecanismo adicional de ahorro voluntario que permite a los individuos complementar sus cotizaciones obligatorias, con foco en mejorar la futura pensión.

Este instrumento tiene la gran ventaja de tener un incentivo adicional al ahorro de entre un 15%, en caso del Régimen A, y hasta un 40%, en caso del Régimen B, a través de beneficios tributarios y fiscales, respectivamente.

El APV es un aporte extra a los fondos de pensiones de las AFP en Chile.

Mientras las leyes sociales se descuentan automáticamente del salario, o de los ingresos en caso de independientes, este recurso permite realizar aportes voluntarios.

Tipos de Depósitos de APV

  • Depósitos de APV: Están disponibles para personas dependientes o independientes que estén cotizando. Permiten aportes periódicos o esporádicos. En el régimen B del APV, estos aportes reducen la base imponible, disminuyendo los impuestos a pagar.
  • Depósitos Convenidos: Son aportes exclusivos para personas dependientes, realizados a través del empleador. No se consideran como renta, por lo tanto cuentan con un gran beneficio tributario.

Este instrumento de inversión presenta beneficios fiscales y tributarios, lo que lo convierte en una opción atractiva para los inversores. Además, es inembargable y puede ser heredado, proporcionando seguridad y continuidad en el tiempo.

Estos regímenes no solamente diferencian sus modalidades de ahorro, sino que también ofrecen ventajas específicas al considerar la contribución al fondo de jubilación y los beneficios fiscales asociados al APV.

Características de los Regímenes APV

  • Los aportes a este Régimen ingresan tributados, es decir, ya pagaron impuestos, por lo que al momento de anticipar o mejorar pensión, no pagan impuestos.
  • Los aportes realizados a este Régimen tributan al momento de retirar o en el pago de pensión.

Otra ventaja significativa es que no requiere un monto mínimo de inversión, lo que lo hace accesible para un amplio espectro de personas. Asimismo, cuenta con una gran variedad de fondos que se adaptan a las necesidades y perfiles de riesgo del usuario, ofreciendo opciones flexibles y adecuadas para diferentes objetivos financieros.

La administración del APV se realiza a través de instituciones financieras autorizadas, asegurando la correcta gestión de los fondos y una adecuada transparencia en las inversiones.

El APV se destaca como una herramienta valiosa para asegurar un futuro financiero sólido durante la jubilación.

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