La memoria es una de las habilidades fundamentales en el proceso de conocimiento. A medida que envejecemos, nuestro cerebro sufre distintos cambios que inciden directamente sobre nuestra memoria. Una forma eficaz de cuidar nuestra memoria es a través de la actividad mental o gimnasia cerebral. Ejercitar la mente, junto a unos hábitos de vida saludable, reduce el riesgo de sufrir deterioro cognitivo. La estimulación cognitiva permite ejercitar funciones cognitivas tales como la memoria, la atención, el lenguaje, las funciones ejecutivas, entre otras, mediante tareas y ejercicios contextualizados a la rutina de la vida diaria. Basándose en los principios de la plasticidad cerebral, la estimulación cognitiva apunta a mantener el cerebro activo y flexible a cambios que sufren algunas funciones cognitivas a causa del envejecimiento.
En este contexto, los ejercicios cognitivos son actividades diseñadas para estimular el cerebro y mantener activas funciones como la memoria, la atención, el lenguaje y la capacidad de razonamiento. Algunos estudios han demostrado que las personas que mantienen su cerebro activo a través de la estimulación cognitiva muestran un avance más lento de los síntomas de la dependencia cognitiva. Mantener el cerebro activo puede no solo retrasar la progresión de la enfermedad, sino también mejorar la calidad de vida del paciente.
Importancia de la Concentración en el Aprendizaje
La concentración es una de las habilidades fundamentales en el proceso de conocimiento. La concentración puede entenderse como la capacidad de mantener la atención en una tarea por más tiempo que en otras, sin distraerse. Mientras más sentidos se utilicen en la actividad que se realiza mayor será la concentración. Corresponde a un procedimiento cognitivo aprendido, de reaccionar pasivamente o de no distraerse ante estímulos irrelevantes. La concentración también significa el estar totalmente aquí y en el ahora, en el presente. Sin concentración es prácticamente imposible aprender algo, por tanto, la concentración es imprescindible para el aprendizaje. En el aprendizaje, la atención te permite seleccionar lo más importante de lo que se quiere aprender. A través de la atención, nos centramos en un estímulo de entre todos los que hay a nuestro alrededor e ignoramos todos los demás.
La concentración es una habilidad cognitiva, que aunque pueda parecer raro, se realiza por medio del razonamiento. Esta actividad cognitiva consiste en centrar nuestra atención de forma voluntaria sobre un aspecto en concreto, y poder mantenerla. Es mucho más útil y beneficioso realizar las tareas de forma concentrada que realizarla con distracciones. Sin embargo, hoy en día tenemos de forma permanente cantidad de estímulos a nuestro alrededor que pueden incitarnos a la distracción. Pues que poco a poco nos vamos acostumbrando a prestar atención a esas distracciones por lo que vamos perdiendo nuestra capacidad de concentración.
Ejercicios Cognitivos para Adultos Mayores
A medida que envejecemos, nuestros cuerpos dependen del ejercicio para mantenerse en forma. Con nuestros cerebros ocurre lo mismo. Las personas mayores deben ejercitar sus mentes para minimizar el deterioro natural que ocurre con el paso de los años. Afortunadamente, hay muchas maneras divertidas y fáciles de lograrlo. Estos ejercicios y actividades quieren ser una ayuda en ese objetivo.
Aquí te proponemos algunos ejercicios cognitivos para adultos mayores, que puedes realizar para trabajar la memoria, la atención, la percepción visual y la fluidez de pensamiento:
- Juegos de Memoria: Actividades como recordar listas de palabras, emparejar imágenes o repetir secuencias de números ayudan a ejercitar la memoria a corto plazo.
- Rompecabezas y Sudokus: Resolver rompecabezas o sudokus son actividades que promueven el razonamiento lógico y la concentración.
- Lectura y Narración: La lectura en voz alta o la creación de narraciones simples ayuda a mantener el cerebro activo en el procesamiento de información verbal. Cuando leemos nuestro cerebro pone en marcha dos procesos: el primero es el que usa para reconocer las palabras y el segundo es para entender el significado del texto.
- Arte y Manualidades: El arte y las manualidades ofrecen un enfoque diferente para mantener la mente activa.
- Orientación Espacial: Los juegos que requieren identificar objetos o ubicaciones en un mapa son ideales para estimular la orientación espacial.
- Ejercicios con Olores: Para empezar a ejercitar la memoria a través del olfato, puedes iniciar reconociendo olores cotidianos como el café, el chocolate, el jabón de manos, alguna especia que encuentres en la cocina; estos ejercicios te ayudarán a desarrollar el sentido del olfato.
- Ejercicios de Escritura: Escribir es otro hábito diario que puedes aplicar en tu vida diaria.
Adaptación de los Ejercicios
Es importante recordar que cada persona es única y puede tener diferentes grados de deterioro cognitivo. En las primeras etapas, los pacientes suelen ser capaces de participar en actividades más complejas, como rompecabezas o juegos de memoria. A medida que la enfermedad avanza y la dependencia cognitiva aumenta, se deben simplificar las actividades para que sigan siendo desafiantes pero accesibles. Un entorno adecuado puede influir positivamente en la efectividad de los ejercicios cognitivos. La socialización también juega un papel importante. Realizar ejercicios cognitivos en grupo o en pareja no solo estimula la mente, sino que también promueve la interacción social, reduciendo el riesgo de aislamiento.
Aunque los familiares pueden implementar muchos de estos ejercicios en casa, es fundamental reconocer cuándo la situación requiere la intervención de profesionales especializados. La dependencia cognitiva es uno de los mayores retos en el cuidado de personas, pero mediante la estimulación cognitiva a través de ejercicios específicos, es posible ralentizar el deterioro y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

