Entender cómo piensan y cómo perciben el mundo es crucial para favorecer una comunicación efectiva y ayudarles a comprender mejor las instrucciones y los conceptos. En este artículo, exploraremos cómo mejorar la comunicación con los niños/as y proporcionaremos ejemplos de estrategias y tipos de lenguaje que puedes utilizar.

El Pensamiento de los Niños Pequeños

Los niños/as pequeños tienden a tener un pensamiento concreto y literal. Esto significa que entienden mejor las ideas y conceptos que pueden ver, tocar y experimentar directamente. Abstracciones y conceptos complejos, como el tiempo y las emociones, pueden ser difíciles de entender para ellos.

Estrategias para Favorecer la Comunicación

Para impulsar el desarrollo del lenguaje desde los primeros años de vida, es esencial que las familias y otras personas que interactúan con los niños, hagan todo lo posible por fomentar el lenguaje oral a diario y desde la primera etapa de vida.

A los tres años, dice la educadora, un niño con habilidades lingüísticas que se han desarrollado a un ritmo normal, debería sentirse cómodo respondiendo verbalmente preguntas comunes y no debería comunicarse sólo con gestos. Dado que los niños aprenden el lenguaje oral siguiendo el modelo de los adultos que escuchan hablando a su alrededor, es fundamental reforzar los buenos hábitos de habla, dando un ejemplo con el uso de la expresión, el vocabulario y la gramática correcta.

¿Cómo hacerlo?

  1. Hablar con los niños: Cada vez que sea posible, los adultos deben abrir conversaciones. Se sugiere desarrollar “puntos de conversación”, que básicamente son puntos de partida para iniciar el diálogo.
  2. Acercarse y escuchar: Al hablar con los niños, es importante acercarse. De esta forma, ellos son capaces de ver los labios y las expresiones faciales, además de escuchar claramente. Acercarse es una forma de asegurar que los niños mantengan el interés en lo que les estás diciendo.
  3. Responder y profundizar: Cuando un niño te diga algo, responde cada vez que sea posible. Después de esto, intenta alargar la conversación. Dale más contexto a la respuesta del niño, incluso cuando su comentario parece simple. Por ejemplo, si dice algo como: “me gustan las manzanas”, puedes decir: “a mi también me gustan.
  4. Hablar de las acciones: Actividades como limpiar, organizar los juguetes o comer, son oportunidades excelentes para desarrollar el lenguaje. Habla con los niños sobre lo que están haciendo y cómo lo están haciendo.
  5. Contar historias: Cuenta historias del pasado o cosas que van a pasar. Los profesores pueden hablar de lo que harán en clase y los padres pueden hablar de futuros planes. Al contar historias, se pueden hacer preguntas que motiven a los niños a participar de la construcción de nuevos relatos.
  6. Niveles apropiados de vocabulario: Hay que tener el equilibrio adecuado. Demasiadas palabras no es bueno y muy pocas tampoco.
  7. Objetos para promover el lenguaje: Títeres, teléfonos antiguos, micrófonos, disfraces; incluye estos y otros elementos que fomenten el desarrollo del lenguaje en los espacios en los que se encuentran los niños. Particularmente disfrazarse, los motiva a imitar el vocabulario, las expresiones faciales y el lenguaje corporal.

Además de lo anterior, considera las siguientes estrategias:

  1. Lenguaje Simple y Claro: Utiliza palabras y frases sencillas que los niños puedan entender fácilmente.
  2. Preguntas Específicas: En lugar de hacer preguntas generales, haz preguntas específicas que requieran respuestas concretas. Ejemplo: En lugar de preguntar "¿Qué aprendiste hoy?", podrías preguntar "¿Qué libro leíste hoy en clase?" o "¿Hiciste algún dibujo en el colegio?".
  3. Uso de Indicadores Temporales Claros: Para ayudar a los niños a comprender los conceptos de temporalidad, utiliza indicadores temporales claros y concretos. Los términos como "ayer", "hoy", "mañana", "antes" y "después" pueden ser difíciles de entender. Usa ejemplos específicos que ellos puedan relacionar. Ejemplo: En lugar de decir "Más tarde", podrías decir "Después del almuerzo". En lugar de decir "La semana pasada", podrías decir "El día que fuimos al parque".
  4. Repetición y Refuerzo: Repite las instrucciones o preguntas varias veces y refuérzalas con gestos o señales visuales. Esto ayuda a los niños a procesar y entender mejor lo que se les está diciendo.
  5. Modelado y Ejemplos: Modela el comportamiento o la respuesta que esperas de ellos. Usa ejemplos concretos que los niños puedan seguir. Ejemplo: Si quieres que el niño te cuente sobre su día, empieza tú contando algo sobre tu día. "Hoy en el trabajo, hablé con mi amigo Juan y comimos juntos. ¿Tú con quién comiste hoy?".
  6. Tiempo para Responder: Dale al niño tiempo suficiente para procesar la pregunta y responder. Los niños pequeños pueden necesitar más tiempo para pensar y formular una respuesta.
  7. Refuerzo Positivo: Elogia y refuerza positivamente las respuestas y los esfuerzos de comunicación del niño. Esto les anima a seguir comunicándose y expresando sus ideas.

Ejemplo de Comunicación Efectiva

Para comprender mejor algunos ejemplos, puedes revisar dos de nuestros últimos post en Instagram que hablan sobre “Tips para ayudar a comprender mejor el tiempo” y “Preguntas que favorecen la comunicación después del colegio.”

Comprender los Conceptos de Temporalidad

¡Aquí te dejamos algunas estrategias de las mencionadas en nuestro post de Instagram para apoyar la comprensión del tiempo en los y las más pequeñas!

  1. Usar Rutinas Diarias: Relaciona los conceptos de tiempo con actividades diarias que el niño entienda. Ejemplo: "Primero desayunamos, luego nos vestimos, y después vamos al colegio."
  2. Calendarios Visuales: Usa un calendario visual donde el niño pueda ver y marcar los días. Esto les ayuda a entender la secuencia de los días y los eventos futuros.
  3. Relatos con Secuencia Temporal: Cuéntale historias o relatos donde los eventos sucedan en una secuencia temporal clara. Ejemplo: "Ayer fuimos al parque, hoy estamos en casa, y mañana iremos a visitar a los abuelos."

Las habilidades de escucha se pueden mejorar con el tiempo y en ese proceso el adulto es clave. Con respecto al vocabulario, cuantas más palabras tenga un niño, más podrá comprender lo que lee o escucha. Los niños comienzan a oír y entender las palabras mucho antes de poder verbalizar. Con respecto a la conciencia fonológica, la profesora explica en MindShift, que puede desarrollarse leyendo libros, enseñando rimas, poemas y canciones.

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