Nuestra adolescencia fue la etapa en la que estuvimos más abiertos a la influencia de nuestros pares en nuestras creencias y comportamientos.

La Influencia de los Pares en la Adolescencia

¿En qué medida habrán influido nuestras amistades y compañeros adolescentes en nuestra propia vida? El profesor Ming-Te Wang, del Centro de Investigación y Desarrollo del Aprendizaje de la Universidad de Pittsburgh, junto con un equipo de investigadores de Estados Unidos y Finlandia, compiló evidencia que ayuda a comprender cómo funciona el proceso en el que los adolescentes van organizando su propia convivencia en la escuela, se van influenciando y asimilando con sus pares.

Por un lado, los pares se influyen y contagian entre sí sus actitudes y comportamientos a lo largo del tiempo. En este proceso también se van contagiando sus comportamientos académicos, como su nivel de asistencia a clases, su comportamiento en general, su rendimiento académico y su nivel de compromiso con la escuela.

Por otro lado, también existe un proceso de selección de pares. Esto ocurre cuando los adolescentes eligen unirse a grupos que comparten gustos, valores y comportamientos similares, incluidos los comportamientos académicos. Por ejemplo, estudios han demostrado que los estudiantes con un alto rendimiento tienen más probabilidades de seleccionar como amigos a compañeros de alto rendimiento, mientras que los estudiantes con un bajo rendimiento tienen más probabilidades de hacer amigos con compañeros de bajo rendimiento.

Estudio en Finlandia

Este mismo equipo de investigadores realizó un estudio en Finlandia en el que participaron 1479 adolescentes de 16 años, de 9 escuelas, durante 1 año. Los estudiantes asistían a una escuela nueva y los grupos de curso estaban recién conformados. Los adolescentes se encontraban en un entorno educativo nuevo con compañeros diferentes, y en algunos casos, con compañeros que también habían asistido a su escuela anterior.

Este estudio incluyó métodos sociométricos, sondeó temas de convivencia escolar, creencias de los estudiantes, y se pidió a los participantes que nominaran hasta tres compañeros de curso con quienes «les gusta pasar tiempo». En este estudio, también se analizaron las creencias de los estudiantes, incluyendo sus creencias académicas, como la importancia de la escuela, el disfrute en el aprendizaje y el esfuerzo.

El estudio concluyó que los estudiantes no seleccionan a sus amigos en función de sus creencias. Los estudiantes no seleccionan a compañeros con creencias similares para hacerse amigos. Los investigadores explican que las creencias se contagian dentro de los grupos de amigos, porque los adolescentes son en parte conscientes de las consecuencias que tiene apartarse de las normas de sus pares. Por eso los estudiantes se alinean con las creencias más frecuentes del grupo.

Si bien los estudiantes en general no eligen a sus amigos en función de sus creencias (porque son invisibles), sí hacen amigos con aquellos compañeros que tienen comportamientos visiblemente similares.

En el estudio, los estudiantes que tenían poco compromiso académico (es decir, que tenían poco entusiasmo por el estudio, bajas expectativas académicas y menos ganas de esforzarse) eran más populares entre sus compañeros, es decir, recibían más menciones de compañeros indicando que «les gustaba pasar tiempo con ellos».

Implicaciones del Estudio

En primer lugar, demuestra una vez más que los compañeros ejercen una gran influencia a través del contagio de creencias y comportamientos académicos. Esta socialización o contagio puede ser positiva o negativa, y sucede siempre. Las relaciones entre compañeros de clase pueden influir significativamente en la convivencia escolar y en el desempeño escolar.

Por otro lado, este estudio es importante porque, si los profesores, encargados de convivencia escolar y directivos prestamos atención al fenómeno, e intentamos gestionarlo, podemos aprovechar un nuevo recurso o poder que está dentro de cada aula, dentro de cada grupo curso. Así podemos comenzar a preguntarnos y empezar a respondernos ¿Cómo podemos sacar provecho al proceso de contagio de creencias entre los estudiantes? ¿De qué forma podemos visibilizar las creencias positivas de los estudiantes? ¿Cómo podemos ayudarlos a alimentar sus grupos con nuevos integrantes? ¿Para mejorar la asistencia? ¿Mejorando la convivencia escolar?

Esta reflexión está basada en el estudio revisado por Fabiana González y Paola Silva en su seminario de titulación para la carrera de Sociología UC:Wang, M., Kiuru, N., Degol, J., Salmela-Aro, K. (2018). Friends, academic achievement, and school engagement during adolescence: A social network approach to peer influence and selection effects.

La Amistad en la Adolescencia

La amistad para los adolescentes es percibida como una relación afectiva bidireccional y estable, cuyos aspectos fundamentales son la confianza, la intimidad, la comunicación, el afecto y el conocimiento mutuo. Durante la adolescencia, la amistad adquiere mayor trascendencia, se suele compartir con los amigos más tiempo, actividades, sentimientos e inquietudes, convirtiéndose así en una gran fuente de apoyo.

Existe un cambio en la función de los amigos, que lleva consigo también un cambio en las propias dinámicas de las relaciones. Así, las relaciones de amistad en la adolescencia, en comparación con la niñez, son más estables, activas, están menos supervisadas por los padres, se caracterizan por mayor intimidad y empatía.

El hecho de que se compartan más actividades, permite construir un espacio de ocio ajeno al grupo familiar. Al mismo tiempo, se inicia un proceso de autonomía e individuación respecto de los progenitores, lo que implica que los amigos puedan influir más que los padres, ya que hay una búsqueda de “encajar” en el grupo de pares.

La amistad entrega a los jóvenes una idea de estar integrados socialmente, de estar integrados en un grupo específico, es decir, cierto sentido de pertenencia, y poder construir una identidad con independencia de la familia.

Durante la adolescencia, las relaciones contribuyen al aprendizaje de actitudes y valores, desarrollar la empatía, formar identidad y autoconcepto a partir del feedback y comparación social. También implica adquisición de habilidades sociales más complejas, control y regulación de impulsos y disponibilidad de fuentes de apoyo en situaciones de estrés.

Aunque en ocasiones, pueden fomentar comportamientos considerados negativos, tales como consumo excesivo de drogas y comportamientos sexuales de riesgo (en los grupos que aprueban este tipo de conductas).

Habitualmente, los amigos se generan en función de la semejanza en lo que respecta estilo de vida y establecen relaciones de solidaridad y ayuda. La semejanza puede darse por edad, gustos musicales, sexo, origen étnico, actividades recreativas, entre otros aspectos. Se suele preferir como amigo a quien tomaría decisiones similares ante las mismas circunstancias. Esta homogeneidad facilita que las relaciones sean más fluidas y haya menos conflictos.

En las relaciones entre iguales, los adolescentes buscan activamente la aceptación, aprenden ciertas habilidades sociales, aunque en otras ocasiones, pueden verse algo estancados en el ámbito social.

La amistad se presenta cuando dos o más individuos se relacionan entre sí de acuerdo a situaciones, elementos o características que tienen en común, por ejemplo, intereses personales, placeres, gustos o cualidades. Para hacer amigos se necesita respeto, comprensión y estima.

El término tiene su génesis en el latín «amicus», que significa amigo y que, a su vez, proviene de la palabra amar, que significa confidente o favorito de un monarca. También se dice que el término viene del latín «amicitas», cuyo significado se relaciona con las buenas vibras, relaciones y afecto desinteresado.

La amistad es un regalo, pero no sólo hay que esperarlo, también hay que salir en su búsqueda. Es un sentimiento capaz de saltar por encima de cualquier diferencia, de defectos, de limitaciones. Al amigo le queremos por cómo es, con desinterés. Se acepta su forma de ser, sus límites, valoramos a la persona en sí, no por lo que me aporta, por lo que me divierto con ella, no por lo superficial, la verdadera amistad llega más al fondo, llega al ser de la persona, a su esencia.

Es importante cultivar el valor de la amistad, independiente de las circunstancias que atravesemos, por lo que las clases virtuales representan una oportunidad para promover que los estudiantes cultiven la amistad entre ellos y ellas.

Actividades para Fomentar la Amistad en Clases Virtuales

Organiza con tus alumnos estas actividades, algunas las puedes comenzar a implementar ¡desde ya! y otras aprovecharlas durante todo el año.

  1. Cartas semanales

    Pide a tus alumnos que hagan un intercambio de cartas. Pueden enviar una carta cada semana y mandarlas a quien ellos elijan, así se potenciará el valor de la amistad y el de la autoestima.

  2. Hacer dibujos de los amigos

    Los dibujos pueden comunicar mucho además que son un excelente conducto para saber cómo se percibe a los demás.

    Organiza parejas entre tus alumnos. En una videollamada con cámaras prendidas podrán dibujarse el uno al otro. Cuando todos hayan terminado con la actividad, podrán compartir con toda la clase sus dibujos y lo que piensan y valoran del otro.

  3. Objetos valiosos

    Aprovechando la oportunidad de estar en casa, la consigna es tener preparado un objeto valioso para cada uno y contar por qué tiene esa importancia (aclarando el punto que lo valioso no es lo mismo que costoso)

    Por ejemplo, un osito de peluche, la camiseta de su equipo de fútbol favorita, un libro, etc. Cada uno de tus alumnos podrá mostrar a la clase lo que eligió y contar su historia.

  4. Ver un cortometraje

    Hay muchísimos cortometrajes que hablan de la amistad y que son idóneos para reproducir en una clase.

    • Monsterbox: Sus creadores narran la importancia de cultivar la amistad para que ésta perdure en el tiempo.
    • Trabajo en equipo: Una de las características que debe ser primordial en toda relación de amistad es el compañerismo.
  5. Escribir sobre la amistad

    Pídeles escribir un texto para incentivar la amistad, puede ser un cuento corto, una canción o un poema. Una dinámica excelente para hacer en equipos o parejas. Pueden grabar un video y enviarlo a los demás o leerlo en clase.

Pedagogía (2021) Actividades para fomentar la amistad en clases virtuales. Campus virtual. México.

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