Es evidente que la inteligencia espacial es de gran importancia para los arquitectos. Por suerte, no es algo con lo que se nace, sino que puede ser entrenado y mejorado a través de la práctica. Más práctica significa más avance, así que ¿por qué no hacerlo agradable y fácil, incluso durante tu vida cotidiana?
Ejercicios y Actividades para Potenciar la Inteligencia Espacial
A continuación, se presentan diversas actividades que pueden ayudarte a mejorar tu inteligencia espacial:
1. Lenguaje Descriptivo Específico
En lugar de usar "aquí" o "allá" en tu lenguaje cotidiano, intenta ser más específico en las descripciones espaciales, como "en el estante superior del armario a la derecha" o "el tercero a la izquierda detrás de la caja".
2. Ajedrez Mental
Para hacer esto, debes visualizar la composición cambiante de la tabla, paso a paso, sin mover una sola pieza de ajedrez. Generar y retener múltiples combinaciones espaciales en tu mente a la vez requiere de mucha práctica, pero es una gran habilidad cuando se necesita comparar varias opciones.
3. Jugar con LEGO
Pensar en "exploración espacial" probablemente también te haga pensar en "LEGO". Ninguna actividad divertida es más espacialmente educativa que tener elementos modulares en tus manos y crear formas creativas al juntarlos.
4. Palacio de la Memoria
Al caminar mentalmente por una serie de espacios, como las habitaciones de tu apartamento, conectas objetos, números, nombres o cualquier lista de cosas que necesitas recordar en los espacios individuales. Es una manera divertida de recordar cualquier cosa, desde números de teléfono hasta la lista del supermercado, y te entrena para recuperar y relatar el conocimiento espacial.
5. Videojuegos
La navegación a través de un videojuego se utiliza a menudo como uno de los ejemplos primarios de cómo entrenar a tu inteligencia espacial. Un juego recientemente lanzado fue diseñado incluso específicamente para probar la percepción espacial; o, ya que estamos específicamente interesados en la disciplina de la arquitectura, ¿por qué no intentar un virtual paralelo a LEGO, tal como Minecraft?
6. Pilotar Drones
La dirección de un objeto volador a través del espacio con sólo el uso de unos joysticks es más difícil de lo que suena. La dirección en la que el avión está volando cambia constantemente, obligándote a uno a dirigir y rastrear simultáneamente la rotación del drone para orientarlo correctamente. Es una prueba de rotación mental en tiempo real.
7. Crear Mapas Mentales de tu Ciudad
Google Maps y otros sistemas GPS que son tan fácilmente accesibles desde cualquier lugar han limitado nuestras habilidades para crear nuestros propios mapas mentales. Trata de resistir el impulso de planificar tu ruta a través de una aplicación la próxima vez que tengas un paseo y utiliza tu propio conocimiento de tu ciudad o área local para construir tus propias rutas.
8. Resolver Rompecabezas
Por otra parte, si no puedes mantenerte alejado de tu teléfono, intenta descargar aplicaciones de pruebas cerebrales diseñadas para mejorar tu razonamiento espacial, como Lumosity. Si puedes alejar tus manos de tu celular y reemplazarlo por algo más durante un momento, trata de resolver un Cubo de Rubik.
9. Hacer Croquis
Finalmente, como arquitectos, no podemos dejar de esbozar. A todos nos encanta dibujar, así que ¿por qué no obtener algo de aprendizaje de ello? Trata de dibujar una geometría tridimensional desde una variedad de ángulos, ejercicios de perspectiva, entretenidos laberintos para que resuelvan tus amigos, una planta memorizada de tu propio apartamento, o espacios imaginarios. Cuanto más practiques, mejor te vuelves, pero la consistencia es la clave. Por eso es tan importante que te diviertas haciéndolo.
Estimulación Cognitiva y el Cerebro
Con la estimulación cognitiva no solo buscas enlentecer los procesos de deterioro, también se persigue mejorar la calidad de vida de quienes lo practican, como su autonomía. Para que las neuronas puedan recibir y transmitir sus mensajes, precisan comunicarse entre sí. Cuando recibimos un estímulo, la información viaja de neurona en neurona hasta llegar a nuestro cerebro.
Por ejemplo, si nos subimos a una bicicleta e intentamos andar en ella, serán enviados los estímulos a nuestro cerebro, el cual responderá enviando ordene para que los piernas provoquen el pedaleo necesario, lo cual nos dará el movimiento y el equilibrio. Las rutas por las cuales se trasladan estas comunicaciones neuronales, se les conoce como circuitos neuronales. El buen funcionamiento es esencial para realizar todas las acciones del cerebro.
El cerebro tiene la capacidad para reorganizarlas a lo largo de nuestra vida, generando nuevas redes neuronales en función de las nuevas experiencias o aprendizajes adquiridos. Por ejemplo, cuando aprendemos un nuevo idioma o a tocar un instrumento las formamos. A lo largo de nuestro proceso de desarrollo (niño, joven, adulto, anciano) podemos siempre mejorar nuestro rendimiento intelectual. Con el avance de la edad algunos sentidos se debilitan.
Desarrollar estrategias, mediante una ejercitación regular, posibilitara disminuir la velocidad o ritmo de este deterioro, lo cual promoverá una mejor calidad de vida.
Memoria, Atención y Gnosias
La memoria es la capacidad que tenemos para guardar conocimientos e informaciones. También, para rescatarla, en forma ordenada, cuando la necesitemos. Nuestra memoria almacena informaciones, datos, reflexiones, acciones y sucesos que protagonizamos. La memoria sensorial guarda, por un corto periodo, la información que nos llega a través de los cinco sentidos. La memoria a largo plazo es la gran base de datos que tenemos dentro de nuestro cerebro. Gracias a su funcionamiento, podemos recordar información que recibimos después de un intervalo tiempo amplio.
La memoria implícita o procedimental: es aquella que proviene del aprendizaje a través de una experiencia, los cuales realizamos sin necesidad de pensar detenidamente en cada movimiento que exige. Un ejemplo, aprender andar en bicicleta.
La atención es un proceso fundamental. Imagínate cuando estás leyendo, viendo una película, en una conferencia, en tu trabajo. La atención es una de las funciones más complejas que realiza el cerebro. Juega un rol importante para el desempeño de la mayoría de las actividades cotidianas. La atención sostenida es nuestra capacidad de conservar nuestra atención en una determinada actividad durante un periodo prolongado de tiempo ( que es lo que dura la tarea), sin cometer equivocaciones. Con ella resistimos las distracciones que se nos presentan al realizarla. Por tanto, esta habilidad cognitiva resulta fundamental para muchas tareas y actividades de la vida diaria, porque sin ella es difícil procesar la información. Su deterioro nos dificulta mantener una conversación y retener detalles.
Por ejemplo, vamos a un concierto y quedamos en juntarnos con unos amigos antes de ingresar. Al llegar, nos encontramos con que hay mucha gente. Entonces, tendremos que buscarlos entre la multitud. Es importante destacar, que tener una velocidad de procesamiento lenta, no significa que uno sea menos inteligente.
La gnosias es la capacidad que tiene nuestro cerebro de reconocer información previamente aprendida. Es importante que esta información que recibimos, de forma fragmentada por parte de nuestros sentidos, tenga un tratamiento integral. La gnosias cumple con reunirlos y atribuirles un significado. Las funciones ejecutivas nos permiten razonar. Ellas nos permiten analizar una situación, nueva o compleja, y la información que nos entrega. Su dinamismo nos permite adecuarnos a diversas situaciones y comprender las múltiples informaciones que recibimos.
Referencias
- Dewar, Gwen. “Spatial Intelligence in Children: Why Training Matters,” 2011-2016.
- Lohman, David F. “Spatial Ability and G,” 8 de julio, 1993.
- Zilliacus, Ariana. "9 actividades diarias para aumentar tu inteligencia espacial" [9 Everyday Activities to Increase Your Spatial Intelligence ] 18 mar 2017. ArchDaily en Español. (Trad. Stockins, Isadora ) Accedido el .

