El presente texto tiene el objetivo de referirse brevemente al cambio de los conceptos éticos que produce Aristóteles y que son válidos hasta el día de hoy. Aristóteles marca la cúspide del pensamiento ético-antropológico griego, y sienta bases sobre las cuales se desarrollará posteriormente la cultura occidental. La ética realista desarrollada por Aristóteles es muy rica en sus términos y tiene un amplio desarrollo. Los conceptos y el desarrollo de la ética que generó Aristóteles tuvieron una tremenda influencia en el mundo hasta el día de hoy.

Influencias Filosóficas en Aristóteles

Aristóteles se vio influido por Sócrates, quien buscaba los conceptos universales, y por lo desarrollado por su maestro Platón, de quien obtuvo las ideas de los valores morales puros. Platón logra alejar la ética primitiva de Homero, basada en una concepción práctica y utilitarista, proponiendo una orientada a las ideas del “bien en sí”. Con Platón el bien se elevará como concepto de idea, separado del mundo real, logrando superar cualquier perspectiva relacionada a los deseos. En Homero, el Agathós se encontraba asociado a una utilidad; era el bien, pero aparejado al comportamiento del individuo en el sentido que “servía”.

Aristóteles busca superar las objeciones sobre este bien ideal, marcando claramente sus diferencias. El bien no puede ser una especulación abstracta y vacía, el bien humano debe ser útil, y esto quiere decir que tiene que servir no sólo al ideal que mueve determinados deseos. El bien abstracto se sitúa más allá de los bienes humanos concretos, por lo que se pierde la oportunidad que tiene la propia palabra para justificarse.

El Bien y la Finalidad (Télos) en Aristóteles

“Toda modificación de lo real, todo camino que nos conduce y orienta, y lo mismo todo lo que hacemos y elegimos parece que se inclinan hacia un cierto bien. Por ello se ha dicho, con razón, que el bien es aquello ante lo que nada puede resistirse (Aristóteles, Ética a Nicómaco, trad. En este punto ya queda claro que Aristóteles, además de querer definir y estudiar ciertas virtudes particulares, le interesaba llegar a una “filosofía práctica”, determinando que nuestras acciones se inclinan hacia el bien, y que para el hombre y sus acciones resulta imposible resistirse a esa orientación.

El bien tendrá una finalidad; aquí aparece la palabra télos. “Sí existe, pues, algún sentido (télos) de nuestros actos que queramos por sí mismo y lo demás por él, y no elegimos todo por otra cosa -Porque así se seguiría hasta el infinito, de suerte que el deseo sería vacío y vano- es evidente que ese sentido y plenitud será lo bueno y lo más excelente. Y así, el saber esto, ¿no tendrá gran influencia sobre nuestra vida y como arqueros que saben también dónde dirigen sus flechas no dirigiremos las nuestras hacia dónde debemos (Aristóteles, Ética a Nicómaco, trad. El télos es importante en Aristóteles, dado que se presenta como el fin a alcanzar.

Esta gran analogía que nos presenta Aristóteles sobre el arquero, la flecha y hacia dónde la dirigimos, no debe confundirnos. No hay que creer que lo único importante es la flecha que impacta en el destino elegido. La flecha fue lanzada de cierta forma y tuvo un recorrido impulsado por la energía que se le entregó. El télos no es lo más importante del recorrido, tan solo una parte de él.

El Ser Humano y la Polis

Hasta el momento el escrito se ha enfocado en la visión relativa a la persona, su bien y su finalidad. Pero es importante diferenciar si el ser humano es un animal que habla, o un animal que, por naturaleza, tiene que convivir (Aristóteles, La Política, trad. 1981) con otros. Esta diferencia será fundamental para Aristóteles, pues de ella se desprenderá si el hombre debe incluir en su bien lo que contribuya a facilitar esa comunicación y hacer posible esa convivencia. En la búsqueda iniciará un saber político, siendo supremo objeto para la política de Aristóteles el bien del hombre.

Areté: La Virtud como Excelencia Humana

Referente a como se llevará a la práctica la búsqueda del bien, Aristóteles se apoya en el término areté, al cual entrega una nueva acepción, colocándolo por sobre su definición clásica de la excelencia en alguna actividad específica, y desligándola de su aplicación a una profesión o quehacer. Respondiendo a la pregunta ¿areté de qué?, con una areté del hombre en su vida y la vida en la Polis.

O Con respecto a areté, el término es entendido en Homero como una excelencia práctica, la areté del guerrero es su excelencia en el desempeño de sus obligaciones y desempeño como guerrero. Posteriormente Aristóteles le da una nueva acepción llevándola al plano de la excelencia en el hombre en su función de ser hombre, moviéndola al área de la virtud general.

Este término lo encontramos definido en la Ética Nicomaquea de la siguiente manera: “Es, por tanto, la areté un hábito selectivo que consiste en un término medio relativo a nosotros, determinado por el logos y por aquello que decidiría el hombre prudente (Aristóteles, Ética a Nicómaco, trad. Esta areté, llevada a la práctica, es vista por Aristóteles como el bien en sí. Resulta totalmente lógico y congruente con el pensamiento de Aristóteles traer este bien desde el cielo a la tierra, buscar su aplicación práctica y con esto, llevarlo desde las ideas hacia los hombres.

Aristóteles también se refiere a las pasiones, facultades y hábitos. Las pasiones las identifica con emociones como ira, alegría, compasión o en general todo lo que va acompañado de deseo y dolor; las facultades aquellas en virtud de las cuales nos afectan esas pasiones, como por ejemplo enojarnos o compadecernos; los hábitos aquello en virtud de lo cual nos comportamos bien o mal respecto a las pasiones. Que la areté o virtud sea un hábito quiere decir que su origen se encuentra en un proceso de asimilación y de apropiación.

Se nos incorporan los modos de obrar que han sido asimilados en el ejercicio de nuestras posibilidades. Y que el mundo se presente en manera de posibilidades le entrega al areté un carácter selectivo. Pero estas elecciones no serán al azar o antojadizas. Para evitar ser conducidos por las pasiones, por un lado, y por el dolor y el placer en forma directa, es fundamental que el actuar sea dictaminado por el lógos, gracias al cual se logrará la mesura. Las elecciones para obrar bien, a través de la praxis, deben ser integradas a la experiencia y a la memoria de la persona, generando los hábitos necesarios para que a través de la areté se pueda llegar a una finalidad del bien. Gracias a esto, la vida del hombre se proyectará en la trayectoria que tienda a una finalidad de bien en el contexto de la vida en la polis.

La areté y eudaimonia se logran a través de la vida.

Obras Citadas

  • Adkins, A. (1972). Moral Values and Political Behaviour in Ancient Greece.
  • Aristóteles. (trad. en 1959). Ética a Nicómaco. (J. M. Camps, V.
  • Aristóteles. (trad. 1981). La Política.
  • Camps, V. (1988). Historia de la ética, de los griegos al renacimiento.
  • De Lima Vaz, H. C. (1994, Jan - Sep). Destino e Libertade: as origens da Ética.
  • Dimmock, M., & Fisher, A. (2017). Ethics for A-Level. Open Book Publishers.
  • Espejo Muriel, C. (n.d.). Religión e ideología en Homero.
  • Garcés Giraldo, L. F. (2015, Julio 11). La virtud aristotélica como camino de excelencia humana y las acciones para alcanzarla. Discusiones filosóficas, 27, 127-146.
  • Guthrie, W. (1950). Los filósofos griegos.
  • Homero. (VIII A.C, trad. 1927.). Illiada. (L.
  • Kostas, M. (Fall, 2008). Homer; Analysis and influence. The Johns Hopkins University Press, Vol.
  • RAE, R. A. (13 de mayo de 2022).
  • Soto, L. (2019). Ética, Política e Democracia.
  • Valencia, C. (n.d.). Considerado el Padre de la Ciencia Política y del Derecho Constitucional Comparado. Precursor de la Ciencia Económica y del Liberalismo.

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